lunes, 26 de enero de 2009

El pulsilogium

Galileo Galilei y el fisiólogo Santorio construyeron un péndulo especial, que denominaron pulsilogium, para medir el pulso de un paciente. Un siglo más tarde de la Croix utilizó el pulsilogium para estudiar el funcionamiento del corazón.

Galileo estudió ampliamente los péndulos y llegó a la conclusión de que, siempre que el ángulo de oscilación fuese menor de 15 grados, el periodo del mismo era prácticamente independiente del peso oscilante y dependía sólo de la longitud del hilo.

El Pulsilogium de Santorio consistía en una bola de plomo suspendida por un hilo de seda a manera de péndulo. Un impulso dado a la bola ponía en marcha el mecanismo que se ajustaba al pulso explorado alargando o acortando la longitud del péndulo. El aparato se completaba con una escala graduada que permitía por primera vez medir la frecuencia del pulso y su clasificación en taquicárdicos o bradicárdicos.

Galileo también utilizó este instrumento en su estudio del movimiento de los cuerpos.

La fórmula que permite calcular el periodo (T) de un péndulo simple es la siguiente (El periodo es el tiempo en segundos que tarda en realizar una oscilación completa).

En ella L es la longitud del hilo medida en metros y g la aceleración de la gravedad (9,8 m/s²).