lunes, 5 de enero de 2009

Rusia incrementa la producción de uranio

Rusia sobrepasó en 2007 la producción de uranio de Nigeria, convirtiéndose en el cuarto productor mundial, después de Canadá, Australia y Kazajstán. Durante ese año produjo 3.527 toneladas de uranio. Con el tiempo se espera aumentar esta producción con el aprovechamiento de prometedores yacimientos en el este de Siberia y otras regiones.

El mercado de uranio está en manos de unos pocos, tres cuartas partes de la producción mundial se extrae en cinco países. Al haber reactivado sus programas de energía nuclear Rusia no tiene más remedio que reponer sus reservas de uranio.

En 2006, las empresas rusas establecieron convenios de colaboración (Zarechnoye Joint Venture, en la que las empresas rusas poseen el 49 % del capital) para la explotación de un yacimiento de 19.000 toneladas de uranio en Kazajstán. El año 2007, Rusia firmó un acuerdo bilateral con Australia, para que esta le proporcione uranio para usos civiles por un valor de un millón de dólares cada año. También el año 2007, Rusia creó empresas mixtas con Cameco Corporation de Canadá para llevar a cabo la prospección y la extracción de uranio en ambos países. Un acuerdo de este tipo también se ha firmado con Armenia.

Mongolia también pueden ocupar un lugar importante en la industria nuclear mundial. Se cree que sus recursos de uranio son las más grandes del mundo, aunque están sin explotar.

La compañía estatal rusa Rosatom, tendrá que trabajar duro para garantizar el crecimiento sostenido de su industria nuclear. Esta expansión se verá favorecida por el aumento de los precios del uranio que están creciendo incluso más rápido que los del petróleo y el oro.

Los expertos creen que hay miles de millones de toneladas de mineral de uranio en las entrañas de la tierra. En el contexto de la crisis energética mundial, este metal blanco se ha vuelto muy valioso. Un centímetro cúbico de uranio contiene tanta energía como 60.000 litros de gasolina, 110-160 toneladas de carbón ó casi 60.000 metros cúbicos de gas natural.

La mina Priargun y la planta de preparación del mineral de la ciudad de Krasnokamensk, en la región de Chita, en el Lejano Oriente de Rusia, produce el 93 % del uranio ruso. En este yacimiento se estiman unas reservas de 150.000 toneladas, que están siendo explotadas a un ritmo de 2.500-3.000 toneladas anuales, utilizando métodos convencionales.

El otro 7 % de uranio se extrae en la región de Kurgan (Dalur), en la República de Buriatia (Khiagda), por un procedimiento más barato basado en la lixiviación. La producción de estos yacimientos no es suficiente para satisfacer la demanda nacional de uranio, pero se acerca mucho.

Además Rusia ha de suministrar el uranio a las centrales nucleares que se construyeron en la época soviética en el extranjero, y también ha firmado contratos para la exportación de uranio. Si tenemos en cuenta todos estos factores, la diferencia entre la oferta y la demanda asciende a 6.000 toneladas de uranio al año.

Rusia actualmente compensa el déficit con uranio de "reservas secundarias" - los depósitos de materiales fisionables, la reconversión de armas nucleares, y los llamados "restos de uranio empobrecido" (mineral de uranio ya utilizado varias ocasiones). Sin embargo, estas reservas secundarias, que cada central nuclear ha almacenado desde el comienzo de la era nuclear, están desapareciendo rápidamente y no dan para más de 10 a 15 años.

La empresa Rosatom ha producido en 2008 3.880 toneladas de uranio y prevé ir aumentado esta producción hasta llegar a las 20.000 toneladas en 2024. Rusia tiene unos 564.000 toneladas de reservas probadas de uranio, incluido su mayor depósito en Elkon (344.000 toneladas), a orillas del Río Aldan en el norte de la República de Saja (Yakutia). Este depósito es de difícil acceso, ya que se encuentra en el permafrost y a gran profundidad. Rusia quiere extraer unas 5.000 toneladas de uranio en el yacimiento Elkon a partir de 2020. Al mismo tiempo se aumentará la producción de uranio en sus empresas conjuntas en Kazajstán.

Los expertos creen que en el horizonte del año 2030 Rusia llegará a suministrar el 45 % de todo el uranio consumido en las centrales nucleares de todo el mundo.

Proyecto de reactor, modelo BN-800 que se espera tener acabado en 2012.