sábado, 5 de febrero de 2011

Flujos de calor en el mar

Por la franja oceánica entre Canarias y Florida se produce el mayor transporte de calor del Atlántico, hacia el Norte. Es un petavatio al año, el equivalente a medio millón de centrales eléctricas anualmente. Es natural, por tanto, que ese sector atlántico haya interesado especialmente a los científicos desde hace tiempo y que en medio siglo se hayan hecho allí hasta seis campañas para medir los parámetros del agua, como temperatura, salinidad, corrientes, concentración de CO2, etcétera.

La séptima campaña de esa franja atlántica, a lo largo del paralelo 24 Norte, ha comenzado ahora a bordo del buque oceanográfico español Sarmiento de Gamboa (del CSIC), como parte del proyecto de circunnavegación Malaspina, que está realizando el buque oceanográfico oceánico Hespérides.

El barco se dirige con dos dedos sobre un joystick.

El flujo de calor hacia el Norte afecta directamente al clima europeo haciendo que los inviernos sean, por ejemplo, más templados en Lisboa que en Nueva York, aún estando en la misma latitud, además cualquier variación en ese transporte de calor, por el flujo oceánico global, afecta a toda la Tierra.

Entre las campañas de 1957 y 1998 se registró un aumento de temperatura en el 24 Norte que supondría un grado centígrado por siglo. Pero desde 1998 a 2004 ha bajado la temperatura 0,15 grados, por lo que es difícil sacar conclusiones definitivas. En la campaña de 1992 por el 24 Norte se constató por primera vez que el cambio de temperatura afectaba al océano profundo. A bordo del Sarmiento de Gamboa van 21 investigadores más los cinco especialistas de la Unidad de Tecnología Marina (UTM, CSIC) que se encargan de la instrumentación, y los 16 tripulantes. Zarparon de Las Palmas el 27 de enero pasado y tardarán 55 días en realizar los 139 sondeos previstos, hasta llegar a Santo Domingo en marzo.

Se medirán los valores de la temperatura del agua, salinidad, presión, oxígeno, fluorescencia, concentración de CO2, corrientes, fitoplancton, zooplancton... en sondeos hasta el fondo del océano, tomando 24 registros por segundo. Para ello utilizarán el equipo denominado CTD, con todos los sensores necesarios y botellas de muestreo de agua, que desciende hasta el fondo oceánico, a 4.000 metros de media en esta campaña y hasta 6.500 en algunos tramos.

Además, al cruzar el Atlántico, los científicos sueltan 12 boyas del proyecto internacional Argo, con sensores de temperatura, salinidad y presión, que funcionarán durante tres años y medio a la deriva, bajando a 2.000 metros y emergiendo cíclicamente para enviar los datos vía satélite. También se lanzarán al mar 20 boyas superficiales de la NOAA estadounidense.

El Sarmiento de Gamboa es un buque avanzado que empezó a trabajar en agosto de 2008 y que desde entonces ha hecho 21 campañas científicas. Con este buque se hacen campañas de biología, de pesca, de oceanografía física, de sísmica, etc. El barco dispone de sondas acústicas, redes electrónicas, cañones de aire cuyo eco da información sobre el subsuelo marino, correntímetros, los CTD, capacidad para operar submarinos, además de 450 metros cuadrados de laboratorios.
Aún siendo esencial el equipamiento instrumental a bordo, este barco del CSIC y de la Junta de Galicia destaca por sus propias características, como su bajo nivel de ruido -esencial, por ejemplo, para las ecosondas- ya que tiene propulsión eléctrica alimentada por motores diésel aislados. El sistema de posicionamiento dinámico combina el GPS y el control del buque para mantenerlo en un punto clavado en el mar, con un error máximo de un metro, compensando corrientes y vientos. Esto facilita las operaciones y sondeo de precisión.

Los especialistas preparan el equipo de sondeo CTD, en el buque Sarmiento de Gamboa, para toman datos de la columna de agua a profundidades de más de 6.000 metros en el Atlántico.

El buque Sarmiento de Gamboa se botó en enero de 2006 y su madrina es la reina Sofía de España. Se llama “Sarmiento de Gamboa” en honor de un marino del siglo XVI, gallego, de Pontevedra, aunque alguna duda parece haber respecto a su origen, que participó en el descubrimiento de las Islas Salomon junto con Alvaro de Mendaña, aunque según parece su vida fue una agregación de infortunios y mala suerte. El Sarmiento de Gamboa tiene unos 70 metros de eslora y unos 15 de manga y puede alojar, muy comodamente, a 30 investigadores y sus 15 tripulantes. Es por tanto un poco más corto que el buque oceanográfico español más conocido, el Hespérides. Sin embargo, el Sarmiento de Gamboa es más ancho pues ha sido diseñado desde el principio como buque de investigación oceanográfica, a diferencia del Hesperides que era inicialmente un buque de guerra (Los buques de guerra no suelen ser muy anchos, para no ofrecer un blanco fácil al enemigo), reconvertido para uso científico posterioremente, de hecho, el Hespérides pertenece y es tripulado por la Armada española.



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