martes, 3 de marzo de 2015

Remachado de estructuras metálicas


En el libro "Puentes metálicos", Nicolás Tous y Caze, Imprenta Elzeviriana de Borrás y Mestres, Barcelona 1909, se explica el modo en que se remachaban las estructuras metálicas con remachadoras mecánicas.

"La costura por remaches se hace de dos maneras: a mano y mecánicamente. Para remachar a mano, los obreros se agrupan por cuadrillas compuestas de un oficial, dos ayudantes y un pinche; son indispensables cuatro herramientas: martillo, porra, doile y sufridera; son además necesarios algunos instrumentos para cortar, extraer los remaches flojos y corregir otros defectos de ejecución. La figura 174 , indica la forma usual de esta clase de herramientas.


En la costura á mano se emplean dos tipos de sufridera: de forma recta ó de pecho, y de forma acodada ó de pipa; en ciertos trabajos, puede convenir la sufridera de tornillo (fig. 175).


En una jornada de 10 horas, una cuadrilla de remachadores, trabajando en buenas condiciones, coloca de 350 a 400 remaches de 18 mm de diámetro.

En la costura mecánica, se distinguen tres categorías de remachadoras: fijas, semifijas y portátiles; los tipos modernos de tales máquinas, utilizan, en su mayor parte, la fuerza motriz en las siguientes formas: presión hidráulica, aire comprimido, electricidad.

Las remachadoras fijas de tipo hidráulico sirven, en general, para trabajos de calderería; las quijadas son profundas para recibir virolas de mucha altura. Esta clase de obra se presenta rara vez en construcciones de puentes, puesto que, las cámaras de trabajo, para el cimiento de pilas y las envolventes metálicas de las mismas, suelen expedirse en piezas sueltas y la costura se hace fuera del taller; nos fijaremos, empero, en algunos detalles de esta clase de máquinas.

a) Remachadoras hidráulicas. - La figura 176 representa una remachadora hidráulica fija, instalada en posición vertical.


Su mecanismo permite acoplar las chapas antes de que funcione la estampa; para esto, lleva dos émbolos e y E; el pequeño, admite el líquido por la válvula u é impele el anillo acoplador a; el mayor, lo recibe por la válvula v y gobierna la estampa d. Un tercer émbolo f, promueve el retroceso de dichas herramientas, después de cada operación.

Como el esfuerzo del émbolo grande resulta excesivo para doilar remaches de poco diámetro, en tal caso se utiliza el émbolo e, substituyendo el acoplador por una estampa de forma adecuada.

El anillo acoplador evita la expansión de las espigas por las rendijas que se manifestaren entre las piezas, asegurando la yuxtaposición de las superficies contiguas. Véase croquis 177.


El montaje de las remachadoras en posición vertical requiere mucha altura útil, para el manejo de las virolas en obra; el eje de la estampa debe hallarse cerca del suelo, por lo cual es preciso colocar la máquina en un foso. Tales inconvenientes desaparecen, instalando las remachadoras grandes, en posición horizontal. En este caso, conviene que la herramienta pueda oscilar, para centrarla fácilmente con el eje de los roblones, conforme indican las figuras 178 y 195.


La formación de las cabezas de cierre, requiere un esfuerzo de 30 á 56 kg- p. m/m de1a superficie circular determinada por el diámetro de las mismas ó bien, de 87 á 162 kg. p. m/m cuadrado de sección de la espiga del remache. El anillo acoplador funciona con el tercio de estas cargas, aproximadamente.

Las remachadoras usuales en arquitectura metálica no necesitan grandes quijadas, pero en cambio, deben prestarse á trabajar en cualquier posición; carecen en general, de mecanismo acoplador, por no ser indispensable en las obras ordinarias de dicho arte y pertenecen á las categorías de herramientas semifijas y portátiles. Entendemos, por remachadoras semfijas, las que trabajan en sitio determinado del taller, con un radio de acción dependiente de las grúas de servicio y, por remachadoras portátiles, aquellas cuyo alcance solo está limitado por el suministro de fuerza motriz.

La. figura 179 representa dos remachadoras hidráulicas, tipo semifijo; ambas pueden girar alrededor de un eje horizontal; el cable de suspensión permite oríentarlas en cualquier sentido. Trabajan ordinariamente a 100 atm.; el tamaño y la presión ejercida por la estampa deben ser proporcionados al género de obra que se trate de realizar; esta presión varía de 15 á 50 toneladas, para remaches de 14 á 25 milímetros de diámetro.


El tipo de charnela b), en vez de llevar el cilindro montado sobre la herramienta, lo tiene en el extremo posterior de la máquina; en esta forma, la punta de la quijada queda libre y puede aproximarse á ciertas piezas inaccesibles á la estampa del tipo a).

Las dimensiones y potencia de las remachadoras varían según los modelos: para trabajos corrientes, basta una profundidad de quijadas de 80 mm y una potencia de 45 toneladas que permite estampar remaches de 22 mm de diámetro.

Las remachadoras neumáticas trabajan generalmente á 6 atm.; en 10 horas de tarea colocan, por término medio, 700 roblones de 20 mm de diámetro."

A continuación podemos ver algunos vídeos de estos procesos industriales.







1 comentario:

Victor Guerrero Romera dijo...

Bibliografía!! Buen post.Conoces la forma en que se retiran los roblones de una estructura consolidada? Como diferencio in situ cual de las cabezas se ha roblones?? Gracias espero respuesta.

Víctor Guerrero Romera (Aparejador)

639 564 967