viernes, 29 de abril de 2016

Empresas biotecnológicas


Tras años de altibajos, el sector de la biotecnología por fin empieza a recoger los frutos de 15 años de investigación. La hipótesis o la idea ha salido del laboratorio para transformarse en un fármaco, una vacuna o una terapia y llegar al mercado. Después de pasar una época de estrecheces que llegó a agitar incluso el fantasma de la bancarrota de la industria, el año pasado empezaron a llover las buenas noticias. Los acuerdos millonarios alcanzados por las catalanas Oryzon Genomics y Palobiofarma con las multinacionales Roche y Novartis situaron a España en el mapa de la biotecnología. Esos casos despertaron el interés del capital extranjero, que en los últimos meses ha participado, junto a fondos nacionales, en rondas de financiación por importes hasta ahora inéditos.