lunes, 2 de mayo de 2016

La casa de les aigües de Montcada


Barcelona, ​​1878. La sequía es extrema y el abastecimiento de agua, insuficiente: el Rec Comtal construido en la Edad Media aprovechando una vía de agua romana junto al Besòs y la Mina ha disminuido mucho. Hay una solución de urgencia.


Las autoridades encargan al arquitecto Antoni Rovira i Trias la construcción de una central de extracción y bombeo de aguas del caudal subterráneo del río. El complejo se construye rápidamente y funcionará con eficacia durante cien años, hasta que la contaminación de los acuíferos obligará a poner el candado. Esta es, resumida, la historia de los pozos de Montcada o Casa de las Aguas, todo un ejemplo del Modernismo industrial catalán.


Hasta el año 1995 no se inició un proyecto de restauración y museización de las diferentes edificaciones que forman parte. Destaca el que acogía las calderas y las dos máquinas de vapor verticales, piezas únicas en el mundo; el edificio de los tres pozos que permitían la extracción del agua; la sala de control, donde se medía el caudal y la calidad del agua; y también la casa del director o del maquinista, donde, curiosamente, no llegó a vivir a nadie.

Estos cuatro edificios representan, además, un valioso conjunto dentro de la arquitectura industrial catalana. Arcos de medio punto, paredes de ladrillo visto, amplios vitrales decorados, adornos florales, barandillas y jardineras de hierro forjado o el emblemático mosaico alegran la vista de los visitantes que se acercan hasta este recinto cerrado y ajardinado para dar una vuelta por la historia de Montcada i Reixac.

A menudo, el arquitecto Rovira i Trias reaparece en la Casa de las Aguas ... gracias a un actor, eso sí. El éxito de las visitas teatralizadas para escuelas ha animado a extenderlas al público adulto los días de fiesta. La ruta incluye un audiovisual, la visita a los edificios y el paseo por el jardín.