martes, 14 de junio de 2016

Compañía Insular Colonial de Electricidad y Riegos


Esta empresa mercantil, fundada por una sociedad alemana y dirigida en sus inicios por Gustav Winter, buscó para la instalación de su fábrica un lugar lejos de Las Palmas de Gran Canaria, en amplios terrenos, unos 16.000 metros cuadrados, próximos al mar, y en los que no existieran viviendas cercanas, circunstancias que se daban por aquel entonces en lo que hoy es el Barrio de Guanarteme, junto a la Playa.


Su finalidad era competir con la otra «fábrica de la luz» de la Sociedad de Electricidad de Las Palmas, promovida por Eusebio Navarro Ruiz, que convenció al conde de Pradere, e instalada junto a la Plaza de la Feria, hoy del Ingeniero León y Castillo. El 10 de junio de 1899 cuando se inauguraba por el alcalde de la ciudad Fernando Delgado Morales, según cuentan las crónicas, hizo tan fuerte impulso al entonar en latín el fiat lux! (aproximadamente ‘¡hágase la luz!’), que rompió la palanca de encendido, quedándose con ella en la mano, lo que costó un retraso de dos horas. Su director fue Clement Dantine, ingeniero belga.


La Cicer fue inaugurada el 21 de octubre de 1928 con la presencia del General Primo de Rivera y su objetivo era distribuir electricidad a los vecinos de la ciudad, y, progresivamente llegar a otros pueblos del interior de la isla.


En 1932,los dos competidores de la luz se fusionaron para constituir la Unión Eléctrica de Canarias (UNELCO), desmontándose la primera fábrica de la luz de la Plaza de la Feria. En los años 40 del pasado siglo tendió sus cables hasta el sur para dar servicio a Telde y otras poblaciones cercanas. Años más tarde llegaría a Guía y Gáldar, puesto que Arucas disponía del primer generador que se instaló en la isla para dar suministro a la Fábrica de Azúcares de San Pedro.

Gustav Winter nació en 1893 en Zastler (Alemania). Fue detenido en 1914 al abordar los ingleses el barco en el que viajaba a su paso por el Canal de la Mancha. Cuando consigue escapar, huye a España donde finaliza sus estudios de ingeniería y comienza a impulsar diversos proyectos de centrales termoeléctricas en varios puntos del país. Posteriormente, se traslada a Las Palmas de Gran Canaria y levanta en Guanarteme entre 1924 – 1928 la Compañía Insular Canaria Colonial De Electricidad y Riego, la famosa CICER, que dio nombre a esa zona de la Playa de Las Canteras, y su central eléctrica Alfonso XIII, que inauguró en 1929 el General Primo de Rivera.