miércoles, 1 de junio de 2016

Excavadoras en la minería española


En Caminos de Ferro encontramos las siguientes imágenes de excavadoras en las minas de hierro de ojos Negros.


La Compañía Minera Sierra Minera construyó el ferrocarril de Ojos Negros a Sagunto con el único fin de transportar el mineral de hierro, desde sus minas de Ojos Negros y Setiles hasta Sagunto, donde seria embarcado con diferentes destinos.


Excavadora Bucyrus. Años 1920-1930 en Ojos Negros, publicada en el libro "El barrio minero de Sierra Menera".

Mas tarde se vio la posibilidad de procesar el mineral y se construyó la planta siderúrgica de Sagunto. No solo eso, la compañía y su ferrocarril crearon de la nada la actualmente populosa localidad de Puerto de Sagunto.


Máquina excavadora. Aprox.1950. Ojos Negros.


Salida de una locomotora Mastodonte de la estación de Ojos Negros hacia Sagunto.


En las minas de Riotinto también trabajaron grandes excavadoras, como las que se pueden ver a continuación.


Fotografía de la Colección fotográfica Compañía de Riotinto.


Excavadora Bucyrus en fondo de Corta. 1910 ca. AFRT.


Minas de Riotinto .- periodo Ingles


talleres mina- época inglesa


Excavadora en el Museo Minero - Minas de Riotinto.



Excavadora en el mirador de Cerro Colorado.


Locomotora grúa Nº 150 en el Museo Minero de Rio Tinto.


Otra grúa de vapor en Rio Tinto.

En la región de Murcia también hubo una gran actividad minera.  La segunda época dorada de la minería contemporánea en la Sierra Minera de La Unión se daría en la segunda mitad del siglo XX, resultando unos trabajos de laboreo diferentes a los utilizados hasta entonces. Las explotaciones de canteras o cortas a cielo abierto requerían una fuerte inversión en vehículos de extracción, capaces de mover diariamente toneladas de tierra, así como en maquinaria específica para la molienda y el lavado del mineral. Para las labores de extracción, la empresa multinacional Peñarroya, propietaria de la mayoría de la Sierra Minera durante la segunda mitad del siglo XX, adquirió en el mercado internacional, principalmente estadounidense, sondas dobles, bulldozers americanos Carpier, Dumper, perforadoras rotativas y de retro-percusión, tractores/orugas, camiones Euclid de hasta 100 toneladas, excavadoras eléctricas con cucharas de 2'5 m3 de capacidad y excavadoras eléctricas de cables Rustón-Bucyrus, entre otra maquinaria.


Maquinaria pesada en la Corta o Cantera Los Blancos III.

La minería a cielo abierto fue posible gracias a la introducción de maquinaria pesada de excavación, capaz de remover grandes tonelajes de roca a un bajo coste. A finales de los años 60 la multinacional Peñarroya importó de Inglaterra la que en el momento estaba entre las mayores excavadoras del mundo, la Ruston Bucyrus, modelo 150, máquina eléctrica, con una capacidad de cuchara de 4,5 m3 . Posteriormente en los años 70 compró otras dos unidades. El rendimiento medio por relevo de cada una de estas máquinas era de 5.500 toneladas, por tanto cada una de estas máquinas cargaba diariamente unas 16.500 toneladas de roca estéril. Así se explica la ingente remoción de millones de toneladas que transformaron profundamente el paisaje minero de la sierra.


El 5 de mayo de 2007, una de estas gigantescas excavadoras situada en la corta Brunita, fue desguazada para venderla como chatarra.


En las minas de hierro bilbainas también se utilizaron excavadoras como esta que se encuentra en el Museo Minero del país Vasco, en Gallarta.


La Compañía Española de Minas del Rif se constituyo el 21 de julio de 1908 para explotar los yacimientos de mineral de hierro situados en Beni-Bu-Ilfur, en la parte oriental del protectorado español de Marruecos.


Tren de mineral en el cargadero de Melilla.

Fue origen de las confrontaciones del ejército español con los rífenos en los tristes acontecimientos del Marruecos colonial de principios de siglo, y desemboco en el desastre de Annual, donde perdieron la vida 12.000 españoles a manos las tropas del líder Ben Abd El-Krim. El origen de la confrontación; el mineral de hierro, de riquísima concentración, que se encontraba en las laderas del monte Uizam.

En sus comienzos, el tren que lo transportaba lo depositaba en Melilla y mediante gabarras se cargaba a bordo de vapores en laboriosas faenas realizadas manualmente. El volumen e importancia de estas extracciones hizo que se construyese un cargadero, realizado en cemento armado, que permitió la carga de una manera racional y rápida en los vapores que atracaban en el puerto de Melilla.