lunes, 13 de junio de 2016

La Fábrica de Mieres


El 17 de septiembre de 1844 es fundada en Londres la Asturian Mining Company, que establece en la vega de Sueros, entre Mieres del Camino y Ablaña, en el concejo asturiano de Mieres, una fundición de hierro. Su único alto horno se puso en funcionamiento en 1848, proporcionando el primer hierro de calidad en España utilizando coque (conocido entonces como «el método inglés»). El establecimiento fue conocido, entonces y posteriormente, como la fábrica de Mieres.


El 6 de julio de 1849 la Asturian Mining Company es disuelta por el gobierno de España y sus activos liquidados. El banquero español, aunque afincado en París, León Lillo se convierte en dueño de la fábrica y de las minas de hierro y carbón el 15 de junio de 1850, por 502 000 francos. León Lillo era un testaferro de Agustín Fernando Muñoz y Sánchez, duque de Riánsares y marido de la reina madre, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias. Posteriormente se incorporaría a la sociedad Juan Grimaldi, cónsul general en Francia. León Lillo y Compañía reanudaron la actividad de la ferrería mierense a finales de 1850.

En 1852 pasa a la Compagnie Minière et Mètallurgique de Asturies, con sede en París, y en 1861 a la Société Houillére et Métallurgique des Asturies, cuyo principal accionista era el francés Numa Guilhou. Este funda en 1870 la Sociedad Numa Guilhou con los fracasos de las sociedades establecidas en Mieres anteriormente, pasando a ser Fábrica de Mieres S.A. en 1879.

En la factoría cercana a la villa de Mieres del Camino, los altos hornos fabricaban hierro, usando como combustible el carbón extraído de sus minas, principalmente de la Comarca del Caudal. Formó un importante triángulo siderúrgico junto con la Fábrica de Moreda-Gijón y la Fábrica de La Felguera, aunque no llegó a tener la pujanza de esta última.

A continuación se puede ver un catálogo de productos de la Fábrica de Mieres de 1885.