lunes, 19 de diciembre de 2016

EL FERROCARRIL CENTRÍFUGO AMERICANO


En la revista "La Ilustración Española y Americana" del día 21 de enero de 1901 se da cuenta de la existencia de una montaña rusa que funcionaba en Nueva York.

EL FERROCARRIL CENTRÍFUGO AMERICANO

En un gran parque de Coney Island, al Sur de la gigantesca ciudad de Nueva York, se han instalado unas interesantes montañas rusas para recreo del público que, como indica su nombre de ferrocarril centrífugo, se basan en la ley de la fuerza centrífuga. Consiste este ferrocarril en un armazón de madera de unos 11 metros de alto con un riel que primero corre casi horizontalmente y de repente desciende hacia el suelo formando un ángulo de 45 grados. Al llegar al suelo se remonta describiendo una especie de nudo elíptico y termina en una subida que,se dirige á la izquierda.


Si desde él extremo de la vía, es decir, desde el lado derecho del grabado, fig. 2., se suelta un vagón (fig. I), éste, al principio, se desliza lentamente, luego corre con velocidad cada vez mayor por la rápida pendiente, y al terminar ésta lleva tanta fuerza que da la vuelta por el interior de la elipse, tal como indica la figura 2, y desciende por el lado opuesto al de la salida, en donde termina la carrera, siendo luego conducido al punto de partida por medio de un cable.

La fuerza centrífuga del vagón que corre sobre los rieles es tan grande, que la gravedad del mismo queda en suspenso, siendo imposible que el vehículo ni el que va dentro caigan cuando dan la vuelta en la parte superior de la elipse.

Los vagones tienen la forma de trineos y en ellos pueden ir sentados cuatro pasajeros; corren sobre dos ruedas, como los velocípedos, que encajan en un riel central dentado; pero además van provistos de cuatro ruedecitas laterales, dos á cada lado, que, encajando en la cara inferior de dos rieles laterales, como puede verse en la figura 1, impiden que el vehículo descarrile ó caiga.


Los pasajeros pueden hacerse atar, si quieren, al vagón; pero esta precaución no es necesaria, según aseguran los que han hecho la travesía. En nuestro grabado figura 2, que es reproducción de una fotografía instantánea, el vagón pasa por el punto más alto de la elipse, estando por consiguiente el pasajero con la cabeza hacia abajo. Esta posición, naturalmente, sólo dura algunos segundos. -X .