lunes, 16 de enero de 2017

El cable telegráfico de la Cochinchina


En La ilustración europea y americana del 5 de diciembre de 1871 encontramos esta referencia al anclaje de un cable telegráfico en la Cochinchina.

COCHINCHINA, EL CABLE TELEGRÁFICO.

Bien puede decirse con un escritor distinguido que que vivimos en una época de grandes empresas, por más que sean deplorables sus delirios y aberraciones.

Desde hace pocas semanas, Francia se comunica directamente por medio do un inmenso cable telegráfico, con su bella colonia de Cochinchina, con el Celeste Imperio y con las Indias.


Dos meses hacía apenas que se había tendido un cable entre la ciudades de Singapore y Hong-Kong, el cual pasaba á una distancia de unas diez y seis millas del Cabo de Santiago en Cochinchina, que está situado en la embocadura del Douai, gran río navegable hasta Saigon , capital de la citada colonia.

Una compañía inglesa, la China sub-marine Company,  se ofreció entonces al gobierno francés para soldar al gran cable otros dos cables más pequeños, de una longitud de veinte millas, que debían unirse en el cabo de Santiago, en una estación telegráfica.

Francia aceptó la oferta, y se dio principio a los trabajos el 27 de Julio último.

El Agnes, brick-goleta de vapor que pertenecía á la Telegraph and construction maintenance company, salió de la había de los Cocoteros a las once de la mañana, llevando aparatos especiales para encontrar los cables sumergidos.

El mismo día, al caer la tarde, fueron éstos encontrados, y se fijó una boya en el lugar deseado.

El 29. el Agnes soldaba el cable en alta mar, y una chalupa de vapor conducía al cabo de Santiago el otro extremo de la línea telegráfica, que debía unir la Cochinchina con Hong-Kong.

El 30 se hicieron las mismas operaciones para el de Singapore.

Y el 31, a pesar del viento que soplaba con violencia, de la lluvia que caía á torrentes, y de las olas encrespadas del Océano, fueron perfectamente concluidas las soldaduras, y quedó enlazada la Cochínchina con la Francia.

Excusado es decir que se celebró un espléndido banquete, a bordo del Agnes, en celebridad de un suceso tan importante, pronunciándose entusiastas toast á la Francia, á la Inglaterra, a Daniell, a Volta, a Francklin, a Bunssen y a Thomson.

El primer despacho que atravesó la extensa línea, decía así:

«El gobernador de Cochinchina al ministro de Marina, en Francia.—Saigon 31 de Julio, a las once dé la mañana.—Esta leal colonia se felicita por la comunicación directa que desde hoy existe con la madre patria, y se apresura a dirigir á la Francia un filial saludo.»

El ministro de Marina contestó desde Versalles, á las cinco y cincuenta minutos de la tarde, felicitándose y felicitando á Cochinchina y á la Francia por una nueva tan agradable.

Por lo demás, nuestro grabado de la pág. 588 es una hermosa vista, tomada del natural por un aficionado, de la bahía de los Cocoteros, en el momento en que la chalupa de vapor se acerca al cabo de Santiago para fijar un extremo del cable en la estación telegráfica.