viernes, 18 de septiembre de 2026

El fulgur conditum

Notice des travaux de l'Académie du Gard, 1 de enero de 1812

» Des collèges d'augures étaient disséminés sur toute la surface de l'Empire, et Nismes en possédait un. Leurs opérations nous sont attestées par deux inscriptions que Gruter et Ménard ont consignées dans leurs ouvrages, et qu'on peut lire dans une maison de la rue de Greffes; une d'elles porte ces mots: FULGUR CONDITUM DIVOM, et l'autre : FULGUR DIVUM ».

» Los colegios de augures estaban diseminados por toda la superficie del Imperio, y Nimes poseía uno. Sus operaciones nos son atestiguadas por dos inscripciones que Gruter y Ménard consignaron en sus obras, y que se pueden leer en una casa de la calle de Greffes; una de ellas contiene estas palabras: FULGUR CONDITUM DIVOM, y la otra: FULGUR DIVUM».

Mémoires de la Société d'agriculture, sciences et arts du département de l'Aube, 1 de enero de 1839

... sur l'inscription fulgur conditum, trouvée à St.-Gilles, département du Gard en 1830, de la quelle il résulte que la pierre qui porte cette inscription, est regardée par l'auteur comme une des bornes qui servaient à un champ frappé de la foudre et réputé comme sacrée. Il sera, trés probablement résulté de cet usage de signaler les champs frappés du tonnerre, avec une pierre tantôt marquée d'une inscription, tantôt sans inscription, que dans la suite on aura pris le signe monumental, toujours différent des corps environnants, pour la cause, et que peu à peu on aura regardé ces pierres comme tombées du ciel ou constituant elles-mêmes la foudre.

 ... sobre la inscripción fulgur conditum, hallada en St.-Gilles, departamento de Gard, en 1830, de la cual se desprende que la piedra que porta dicha inscripción es considerada por el autor como uno de los mojones que servían para delimitar un campo alcanzado por el rayo y reputado como sagrado. Muy probablemente habrá resultado de esta costumbre de señalar los campos alcanzados por el trueno con una piedra, unas veces marcada con una inscripción y otras sin ella, que con el tiempo se habrá tomado la señal monumental, siempre distinta de los cuerpos circundantes, por la causa misma, y que poco a poco se habrá llegado a considerar estas piedras como caídas del cielo o como constitutivas ellas mismas del rayo.

Hércules Mastai Righetti

El descubrimiento de la estatua dorada de Hércules en el año 1864, durante unos trabajos de restauración en una villa romana en el Campo dei Fiori, sentó un precedente del estudio de este tipo de enterramientos. 

La localización de unas grandes losas de mármol con las iniciales FCS dejaron al descubierto la magnífica estatua dorada de Hércules. Hallada en posición horizontal y completa, asido a su maza y a la piel del león, dejó maravillados a los arqueólogos y especialmente al papa Pío IX, que finalmente consiguió que formara parte de la colección vaticana, donde actualmente está expuesta tras las últimas restauraciones del 2023.

Sobretodo, fue clarificador entender la importancia de estos ritos en el mundo romano. Si éstos del s.I al III fueron capaces de enterrar la lujosa y valiosa estatua de casi cuatro metros cubriéndola con más de tres metros de tierra, es porque realmente el impacto del rayo atemorizaba e infundía temor.


Museo Español de Antigüedades, 1 de enero de 1875

PUTEAL GRIEGO ENCONTRADO EN LA MONCLOA (MADRID),

ESTUDIO CRÍTICO POR DON JOSÉ VILLA-AMIL Y CASTRO.

Consecuencia inmediata de la grande y sobrenatural importancia que se daba á la caida del rayo, era la de considerar á todo lugar en que tocaba (locus fulmine ictus) como dedicado por un Dios para sí, y por consiguiente religioso, (segun textualmente lo dice Festus), y el que se procediese en seguida á su consagracion. Tal lo hizo Julio César cuando cayó uno sobre el solar que había comprado en el Monte Palatino para edificar vivienda propia en que habitar, consagrándolo al punto y dedicándoselo á Apolo. Y á la caida de un rayo (locum esse fulguratum), atribuye Varron, con referencia á C. Elio y Q. Lutacio, el que se cercase, por virtud de un Senado-consulto, y siendo cónsules Genuyo y Curtio, de quien tomó el nombre, el Lacus Curtius del foro romano; al cual, la tradicion más general, consignada por Tito Livio (VII—6), Valerio Máximo y Festus (45. ed Scal), aplica la heróica abnegacion del jóven patricio M. Curcio que, á caballo y armado de todas armas, se sepultó en la sima abierta en aquel lugar, para que, con arreglo á la prediccion de los augures, se cerrase á costa del más precioso tesoro de Roma, por el cual se tuvo en su calidad de valiente y generoso ciudadano.

A tales lugares se les daba los nombres de Fulgurita, Obstita y Fanática, y tambien el de Bidentalia porque los purificaban los arúspices con el sacrificio de una oveja de dos años; y estaba terminantemente prohibido por los libros fulgurales, no sólo pisarlos, sino aún mirarlos (contacta loca nec intueri nec calcari debere fulgurales pronuntiant libri): segun consignó Ammiano Marcelino con motivo de cierto sencillo suceso, á que se dió grande importancia, ocurrido durante la expedicion, de que él formó parte, verificada por el emperador Juliano contra los persas.

Para evitar toda profanacion del lugar tocado por el rayo se le resguardaba con un antepecho circular, como el brocal de un pozo, de donde tomó el nombre de Puteal, empleado en esta acepcion por Ciceron y por Ovidio; y cuya disposicion habia de permitir que, por estar completamente hueco, quedase patente al cielo el lugar sagrado; siendo considerado como un atentado el hecho de taparlo (nefas erat integi). El sitio así resguardado tomaba el nombre de rayo guardado (tum vero fulgur conditum dicebatur) que se encuentra en una inscripcion trascrita por Jacobo Guterio en su tratado De Jure manium, inserto en la magna obra de Grevio.

El Puteal Libonis del Foro Romano 

El Puteal Libonis, también llamado Puteal Scribonianum, era un monumento de la Roma antigua, situado en el Foro Romano, relacionado con un lugar que había sido alcanzado por un rayo. 
El término latino significa aproximadamente «brocal de Libón» (puteal = brocal o estructura circular de un pozo; Libonis = «de Libón»). El nombre Scribonianum procede de Lucio Escribonio Libón, pretor en el siglo I a. C., que habría restaurado o construido el monumento.

Era una estructura circular, probablemente semejante al brocal de un pozo, que marcaba y protegía un lugar considerado sagrado (locus religiosus) después de haber sido alcanzado por un rayo. Los romanos consideraban estos lugares propiedad de los dioses y no debían ser pisados o profanados.

El Puteal Libonis estaba en una zona muy frecuentada del Foro y aparece relacionado con actividades judiciales y financieras. Cerca de él se encontraba la columna de Maenio y se desarrollaban operaciones de prestamistas y banqueros.

Un detalle especialmente interesante es que Cicerón menciona el Puteal Libonis en sus discursos y cartas, y Horacio también lo utiliza como referencia topográfica en sus Sátiras. Esto permite situarlo con bastante precisión dentro de la vida cotidiana del Foro romano.

Bulletin de la Société française de numismatique, 1 de junio de 1990

Le second exemple choisi provient d'un fanum gallo-romain fouillé en 1987 et 1988 par Alain Ollivier, archéologue municipal de Poitiers, dans l'agglomération antique du « Vieux-Poitiers », commune de Naintré (Vienne), au lieu-dit « les Berthons » (Bull. de liaison et d'inform. de l'Assoc. des Archéol. et de la Dir. des Antiqu. Poitou-Charente, 18, 1989, p. 84-87, 2 fig. ; A. Ollivier, « Le fanum des Berthons, commune de Naintré [Vienne] », Bull. Soc. Sciences de Châtellerault, 39, 4e trim. 1989, p. 4-33, 15 pl.).

Ce petit temple carré, de 11 m de côté, était pourvu d'une galerie entourant une cella de 5,60 m de côté. Il a livré de nombreux fragments d'enduits peints et les restes d'une statue cultuelle de pierre représentant le fauteuil d'une divinité assise. Un dallage de marbre ornait son entrée orientale, entre la porte du fanum dont le seuil de 3,20 m de large a été retrouvé, et celle de la cella, et reposait sur un radier de mortier recouvrant une fosse longue de 1,72 m, large de 0,25 m et profonde de 0,50 m, parallèle à l'entrée et située exactement au centre de la galerie. Les parois des longs côtés de cette fosse étaient constituées de pierres de petit appareil allongé, sur trois assises, reposant sur des fondations de moellons irréguliers et le fond n'en était pas maçonné. Ses deux extrémités étaient fermées par deux pierres allongées. A. Ollivier pense que cette fosse, qui avait contenu un dépôt rituel, avait été vidée de son contenu par une ouverture pratiquée dans le radier de mortier, après arrachage du dallage. La signification rituelle de ce dispositif nous semble en effet probable et l'on pourrait penser à un fulgur conditum à cause, d'une part, de la présence, gravées de chaque côté du bloc sculpté, de roues à six rayons, symboles bien connus de la foudre – il s'agirait peut-être d'un Jupiter trônant – et d'autre part parce que l'enfouissement de la foudre s'opérait dans un tombeau sans fond (sur ces questions, cf. l'autel de Montmirat [Gard], Espérandieu 832 = CIL XII 3023 ; l'inscr. de Nîmes CIL XII 3048 ; voir également R. Cagnat et V. Chapot, Manuel d'archéologie romaine, II, Paris, 1920, p. 169-171). Notre fosse ne comportait pas de fond maçonné et était remplie d'une terre noire grasse et stérile recouvrant une mince couche argilo-sableuse qui reposait elle-même sur l'argile naturelle. Quoi qu'il en soit de la fonction exacte de la fosse, on y a trouvé, à 10 cm l'une de l'autre dans la couche argilo-sableuse du fond, les deux monnaies suivantes :

Sesterce de Faustine II, sous Marc Aurèle :

D/ FAVSTINA-AV[GVSTA], buste vêtu à dr. ;

R/ [SAECVLI FELICI]T, SIC, pulvinar où sont assis deux enfants surmontés de deux étoiles ;

RIC III, p. 346, n° 1665, Rome (161-175) (fig. 1)

As de Volusien :

D/ IMPCAECVIBVOLVSIANOAVG, buste lauré, drapé du paludamentum vu de derrière, à dr. ;

El segundo ejemplo elegido proviene de un fanum (templo) galorromano excavado en 1987 y 1988 por Alain Ollivier, arqueólogo municipal de Poitiers, en el asentamiento antiguo de «Vieux-Poitiers», comuna de Naintré (Vienne), en el paraje conocido como «les Berthons» (Boletín de enlace e información de la Asociación de Arqueólogos y de la Dirección de Antigüedades de Poitou-Charente, 18, 1989, p. 84-87, 2 fig.; A. Ollivier, «El fanum de los Berthons, comuna de Naintré [Vienne]», Boletín de la Sociedad de Ciencias de Châtellerault, 39, 4.º trimestre 1989, p. 4-33, 15 lám.).

Este pequeño templo cuadrado, de 11 m de lado, estaba provisto de una galería que rodeaba una cella de 5,60 m de lado. Proporcionó numerosos fragmentos de revestimientos pintados y los restos de una estatua de culto de piedra que representaba el sillón de una divinidad sentada. Un pavimento de mármol adornaba su entrada oriental, entre la puerta del fanum (cuyo umbral de 3,20 m de ancho fue hallado) y la de la cella, y descansaba sobre una solera de mortero que cubría una fosa de 1,72 m de largo, 0,25 m de ancho y 0,50 m de profundidad, paralela a la entrada y situada exactamente en el centro de la galería. Las paredes de los lados largos de esta fosa estaban constituidas por piedras de pequeño formato alargado, en tres hiladas, que descansaban sobre cimientos de mampuestos irregulares, y el fondo no estaba enlosado. Sus dos extremos estaban cerrados por dos piedras alargadas. A. Ollivier piensa que esta fosa, que había contenido un depósito ritual, fue vaciada de su contenido a través de una abertura practicada en la solera de mortero, tras el levantamiento del pavimento. La significación ritual de este dispositivo nos parece, en efecto, probable, y se podría pensar en un fulgur conditum debido, por una parte, a la presencia, grabadas a cada lado del bloque esculpido, de ruedas de seis radios, símbolos bien conocidos del rayo (quizás se trataría de un Júpiter entronizado) y, por otra parte, porque el entierro del rayo se efectuaba en una tumba sin fondo (sobre estas cuestiones, cf. el altar de Montmirat [Gard], Espérandieu 832 = CIL XII 3023; la inscripción de Nimes CIL XII 3048; véase también R. Cagnat y V. Chapot, Manual de arqueología romana, II, París, 1920, p. 169-171). Nuestra fosa no tenía fondo de mampostería y estaba llena de una tierra negra, grasa y estéril que cubría una fina capa arcillo-arenosa, la cual a su vez descansaba sobre la arcilla natural. Sea cual sea la función exacta de la fosa, se encontraron en ella, a 10 cm la una de la otra en la capa arcillo-arenosa del fondo, las dos monedas siguientes:

Sestercio de Faustina la Menor (Faustina II), bajo Marco Aurelio:

Anv.: FAVSTINA-AV[GVSTA], busto vestido a la derecha;

Rev.: [SAECVLI FELICI]T, SIC, pulvinar (lecho ritual) donde están sentados dos niños coronados por dos estrellas;

RIC III, p. 346, n.º 1665, Roma (161-175) (fig. 1)

As de Volusiano:

Anv.: IMPCAECVIBVOLVSIANOAVG, busto laureado, drapeado con el paludamentum visto desde atrás, a la derecha;

Bulletin de la Société des antiquaires de l'Ouest et des musées de Poitiers, 1 de junio de 2000

Le petit temple de tradition celtique récemment fouillé en marge du hameau des Berthons connaît une évolution assez semblable à celle du théâtre au cours des IIIe-IVe siècles (pl. I, n° 4). À l'entrée du temple, un dallage de marbre polychrome occultait une fosse aux parois maçonnées (possible fulgur conditum) aménagée après le milieu du IIIe siècle, comme en témoigne un as de Volusien (251-253) très probablement issu du dépôt de consécration. Dès la fin du même siècle, le sanctuaire semble devenir l'annexe d'un petit habitat implanté quelques mètres à l'ouest et une porte de communication est établie dans la galerie. Le terminus post quem des niveaux de démolition qui succèdent à cet état est fourni par un nummus d'imitation de Constant ou de Constance II (prototype : 337-341) et par un tesson de cruche trévire à décor barbotiné. L'érosion des structures et la pauvreté des observations empêchent de proposer un diagnostic précis pour le fanum des Groseilliers (pl. I, n° 6), qui a fait l'objet d'une récupération systématique. Si l'on excepte la mention de céramique « à l'éponge », l'ensemble du mobilier identifié est attribuable aux Ier-IIe siècles. L'hypothèse d'une destruction par incendie vers 150 et d'un renouveau du culte aux IVe-Ve siècles n'est étayée par aucune observation.

El pequeño templo de tradición celta recientemente excavado en las afueras del caserío de los Berthons experimenta una evolución bastante semejante a la del teatro a lo largo de los siglos III y IV (lámina I, n.º 4). A la entrada del templo, un pavimento de mármol polícromo ocultaba una fosa con paredes de mampostería (posible fulgur conditum) acondicionada después de mediados del siglo III, como lo atestigua un as de Volusiano (251-253) muy probablemente procedente del depósito de consagración. Desde finales del mismo siglo, el santuario parece convertirse en anexo de un pequeño asentamiento situado a unos metros al oeste, y se establece una puerta de comunicación en la galería. El terminus post quem de los niveles de demolición que suceden a este estado lo proporciona un nummus de imitación de Constantino o Constancio II (prototipo: 337-341) y un fragmento de jarra tréveris con decoración de barbotina. La erosión de las estructuras y la escasez de las observaciones impiden proponer un diagnóstico preciso para el fanum de los Groseilliers (lámina I, n.º 6), que ha sido objeto de un reaprovechamiento sistemático. Si se exceptúa la mención de cerámica «a la esponja», el conjunto del material identificado es atribuible a los siglos I y II. La hipótesis de una destrucción por incendio hacia el año 150 y de un renacimiento del culto en los siglos IV y V no se sustenta en ninguna observación.

Pompéi: Le fulgur conditum de la maison des Quatre Styles, (campaña 2008)

L'intervention programe dans le jardin de la maison des Quatre Styles en septiembre de 2008 avait pour objectif d'amorcer l'etude d'un bidental decouvert en 1938. El proyecto principal de la operación es restituir la organización del depósito y las diferentes secuencias de desarrollo de los vestigios de la casa toca par la foudre dans une fosse amenagee dans le jardin. La observación arqueológica está destinada a completar las descripciones del rito del entretenimiento de la foudre (fulgur conditum) realizadas por los autores de antigüedades que nous renseignent más sobre el procedimiento religioso que sobre el contenido del rito o sobre la estructura religiosa asimilable a un espacio sagrado. La fouille de la fosse de la maison des Quatre Styles ofrece además la oportunidad de croiser les informations litteraires et archeologiques pour une meilleure connaissance dutreatment rituel d'un prodige donnant lieu a la constitution d'un espace religieux particulier, le bidental ou le puteal, a l'epoque romaine. Les textes nous renseignent d'abord sur le statut des lieux et des objets touches par la foudre. Según el derecho sagrado romano, la foudre etait le signe d'une appropriation d'un espace ou d'un objet par la divinite. Une procedimiento religioso encadree par les arúspices permettait alors de ramasser les traces du passage de la foudre (Lucain, Phars. I, 60 ss.), notamment les vestiges touches ou brules par elle et meme la foudre elle-meme sous la forme d'une pierre (Schol. Pers. II, 26). Ces restes etaient enterres avec des chants funebres avant d'etre recouverts d'un petit tertre dalle ou gazonne (Lucain, 8, 864). L'endroit ainsi defini etait entoure d'une margelle de pierres qui donnait a la estructura le nom de puteal. L'espace defini religieusement rentrait alors dans la rubrique des lieux religieux, au meme titre que les tombeaux. Estos elementos permiten identificar los vestigios de una condición fulgur en el jardín de la casa de Quatre Styles. Reste toutefois a precisionr l'aspect reel de l'espace religieux en question (bidental ou puteal) ainsi que el procedimiento rituelle qui peut etre reconnue au moins partiellement par l'archeologie. Il est alors necessaire de mettre en place une método de fouille et d'enregistrement adaptee de maniere a: 1. Restituer l'organisation de la fosse et du depot des materiaux touches par la foudre, 2. Reconnaitre les traces d'eventuels rites celebres lors de l'enterrement de la foudre (les rites donnant una definición precisa a la estructura). L'ensemble des traces qui peuvent orienter la reflexion vers le champ du rituel doivent alors etre recueillies, ceramiques, ossements, etc. Le sediment est tamise a la maille de 0,2 mm de maniere a recuperer les restes vegetaux carbonises et d'eventuels petits fragments de ceramiques ou des esquilles. Un tel program d'etude necessitait par consequent de s'assurer dans un premier temps de l'integrite de la Structure et d'un bon etat de conservation des vestiges.Un primer decapage a confirme que les fouilles de 1939 et de 1941 avaient entraine una excavation quasi-totale des alentours de la fosse, sur les quatre cotes. En revanche, la estructura se conserva meme si el final que la recupera (y la protegida) se puede saltear sobre el 90% de la superficie.

El Fulgur Conditum de Todi

En 2010 se descubrió en Todi (Umbría) un fulgur conditum, un enterramiento de un rayo. Se trataba de un ritual itálico típico, vinculado a la liturgia etrusca de los libri fulgurales. Durante este ritual, los sacerdotes recitaban la expiación, es decir, limpiaban el lugar alcanzado por el rayo y eliminaban todo rastro del mismo, enterrando los objetos dañados, cercándolos y consagrándolos a la divinidad. En este caso, la excavación reveló una losa con una inscripción (fulgur conditum) —que marcaba y cubría el enterramiento del rayo— que descansaba sobre un pozo (puteal) en el que se habían enterrado los elementos del revestimiento de mármol de un monumento. Las características de la inscripción y los materiales recogidos datan el hallazgo del siglo II d. C.

El Fulgur Submanium de la Villa de Adriano

La Villa de Adriano en Tívoli, a unos 28 kilómetros al este de Roma, es una de las residencias más impresionantes de la antigüedad. El emperador Adriano mandó construir este complejo de aproximadamente 120 hectáreas entre los años 118 y 138 d. C. Palacios, termas, jardines, teatros y edificios ceremoniales se combinaban para formar un paisaje artístico monumental que reflejaba numerosas influencias de las provincias del Imperio Romano.

Los arqueólogos han descubierto una inscripción extraordinaria en la Villa Adriana, que ofrece nuevas perspectivas sobre las prácticas religiosas romanas. El hallazgo, desenterrado durante las excavaciones realizadas por la Universidad de Urbino en colaboración con el Istituto Villa Adriana e Villa d'Este, hace referencia al llamado Fulgur Submanium, un rayo nocturno atribuido al dios Summanus.

Lo más destacable es que la losa de piedra con la inscripción aún se encuentra en su ubicación original. Estos hallazgos son poco comunes y permiten una clasificación directa dentro de su contexto arqueológico.

El descubrimiento se produjo en una zona situada entre el llamado anfiteatro y el muro de toba de la residencia imperial. Allí, los investigadores desenterraron una pequeña estructura cuadrada hecha de bloques de toba unidos con mortero. En su fachada se encuentra incrustada una losa de mármol de 40 x 35 centímetros. La inscripción dice en su totalidad:  FVLGVR SVBMANIVM. 


Las fuentes antiguas distinguían entre los relámpagos diurnos, atribuidos a Júpiter, y los nocturnos, considerados una señal del dios Summanus. Para los romanos, un rayo era mucho más que un fenómeno natural. Se veía como una intervención divina en el mundo humano y otorgaba un estatus sagrado especial al lugar afectado.

Por lo tanto, los arqueólogos sospechan que la estructura formaba parte de un llamado bidental, un área sagrada establecida tras el impacto de un rayo. Los restos materiales del impacto se recogían según las normas rituales y se enterraban junto con ofrendas y oraciones. Este ritual se conoce como fulgur conditum.

Este descubrimiento proporciona un testimonio singular y extraordinariamente impresionante de la religiosidad romana: las huellas de los rayos y el ritual mediante el cual el lugar alcanzado era reconocido como perteneciente a lo divino. Este tema, profundamente arraigado en la cultura antigua, vuelve a estar en el centro de atención gracias a los extraordinarios hallazgos en Bagno Grande, en San Casciano dei Bagni. Allí, un rayo de bronce, hallado junto a una flecha de sílex, proporcionó una pista reveladora sobre el ritual Fulgur-Conditum. La Villa de Adriano añade ahora una nueva y extraordinaria pieza a este rompecabezas religioso, que aún se conserva en su contexto original. 









 

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