Robots y humanos han vuelto a medirse por segundo año consecutivo en la media maratón celebrada en Pekín en un evento arropado con entusiasmo por el público. La carrera forma parte de la estrategia de China para impulsar la robótica humanoide como industria. El objetivo es realizar las pruebas en entornos reales para acelerar su desarrollo y evaluar su posible aplicación en ámbitos como la asistencia o los servicios.
"Promover la investigación, la industria y la aplicación a través de la competición es el objetivo central", ha asegurado un responsable del área de desarrollo tecnológico. La carrera ha servido de escaparate para nuevas aplicaciones, como un robot de tráfico que debutó en el recorrido dando indicaciones a los corredores y que las autoridades prevén incorporar de forma progresiva a tareas de gestión urbana.



























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