viernes, 22 de julio de 2016

Las empresas españolas más longevas


Según el Registro Mercantil, en España hay 41 sociedades de más de 100 años. Mina Pública de Aigües de Terrassa, que suministra agua a los hogares del Vallés desde 1842, es la más antigua de todas. Más tarde llegaron la Salinera de Naval, formada para formalizar la actividad de la extracción de sal que se inició en este pueblo de Huesca en el siglo VII, y la Salinera Española, que empezó a extraer sal en Ibiza hace 137 años y ahora también lo hace en Murcia. Miquel y Costas & Miquel, registrada en 1879, tiene una ininterrumpida actividad familiar papelera cuyo origen se remonta a 1725.


La empresa familiar valenciana Aznar Textil es una de las pequeñas joyas que mantiene su actividad desde 1881. Ha logrado posicionar su marca en el textil de la decoración, un mercado exigente con el que ha podido mantener su fábrica valenciana contra la deslocalización de sus competidores para producir masivamente. “Adaptarse al entorno, cambiando de producto y mercado dentro del mundo textil, y tener un enfoque de largo plazo son las razones de nuestro éxito”, explica Eduardo Aznar, director general de Aznar Textil, que factura 12,4 millones de euros en 85 países. Cuatro generaciones de Aznar han vivido con la empresa dos guerras mundiales y una civil, una suspensión de pagos o la incautación del negocio en la República.

Sociedad Española de Carburos Metálicos, Alstom Grid (heredera de La Maquinista Terrestre y Marítima), Banco Sabadell y Grupo Catalana Occidente están entre las longevas de más tamaño. Sobre todas domina el Banco Santander, que hoy es la primera entidad por valor en Bolsa de la zona euro. El grupo financiero nació en 1857 con una oficina en la capital cántabra, “fundado por 72 hombres de negocios para atender las necesidades financieras de una economía estimulada por la construcción del ferrocarril y por el tráfico de exportación e importación con ultramar”, puntualiza el propio banco. Hoy tiene casi 186.000 empleados, 117 millones de clientes, 3,2 millones de accionistas, presencia mundial y una red internacional con 12.951 oficinas.

Los caminos de la supervivencia empresarial son diversos. La clave de la longevidad de Sociedad Azucarera Larios (1890) ha sido la diversificación, realizada por la familia fundadora. Tras casi un siglo de explotar la industria azucarera, se ha convertido en el Grupo Mazacruz, un consorcio empresarial dedicado a la promoción inmobiliaria, gestión de patrimonio y explotación agrícola.

Los polos de actividad empresarial se mantienen en España desde el siglo XIX. Las comunidades con las empresas más duraderas son Cataluña (12) y Madrid (7). Y más atrás van Andalucía (5) y Valencia (4). “Cataluña ha mantenido el record de supervivencia de sus empresas durante todo el siglo XX, pero Madrid cogió el testigo en 2000”, añade Gianese. En la comunidad de la capital se crean hoy más empresas que en la catalana.

Es casi seguro ue por nuestras manos haya pasado alguna vez papel fabricado por la industria J. Vilaseca de Capellades, en Barcelona. Entre otras 600 referencias, producen el precinto oficial de los paquetes de tabaco, el del tapón de las bebidas alcohólicas de cierta graduación, el papel de los boletos de lotería o los cartones del bingo. “Todo el mundo en España ha tocado alguna vez un papel nuestro”, sonríe el director industrial de la compañía, Xavier Torredemer. No es para menos, porque J. Vilaseca, que en el 2014 cumplió 300 años, es la empresa más antigua de España.

Curiosamente, el sector bodeguero figura en un puesto destacado entre las 10 empresas más antiguas de España. Hablamos de la cordobesa Alvear (1729), Delgado Zuleta (Cádiz, 1744) o las también bodegueras gaditanas Antonio Barbadillo (1921) y Luis Caballero (1830). Y, curiosamente, las 10 empresas siguen en manos familiares. Todas salvo el Banco Etcheverría (1717), del que los fundadores mantienen algo menos de un 20% y el resto pertenece a Banesco.