Ibn Battuta
Nacido en Tánger, en el seno de una familia acomodada, con 21 años decidió cumplir con uno de los cinco preceptos del Islam y marcharse a la Meca. Lo que en principio iba a ser un viaje de fe se convirtió en una travesía de casi 30 años por todo el mundo musulmán conocido en el siglo XIV. Una hazaña que cumplió con creces el proverbio árabe que dice que “quien vive ve, pero quien viaja ve más”.





