jueves, 21 de julio de 2016

Motores REX


La sociedad anónima Construcciones Mecánicas Rex se estableció a mediados de los años 1920 en uno solar de la Izquierda del Eixample, próximo en la Escuela Industrial, en Barcelona. Con el tiempo sería una empresa de gran renombre en la fabricación de motores.


Ya en los primeros años de funcionamiento, la sede de su fábrica, en la calle Comte Borrell esquina Rosselló, era el lugar donde los aficionados al motociclismo y el automovilismo debían hacer el pesaje y precintado para acreditar los prototipos que corrían a las carreras de Sant Cugat en la Arrabassada organizadas por la Peña Rhin.


El edificio constaba de varias naves y tenía dos elementos característicos: la pista de pruebas de la calle Rosselló, una especie de pequeño velódromo para probar los prototipos y una monumental escultura de un león que coronaba la fachada de la calle Rosselló. En 1933 la fábrica de Borrell sufrió un incendio que no afectó a la estructura del edificio.

Terminada la Guerra Civil, Rex reanudó su actividad con la fabricación y comercializacion de motores auxiliares. A partir de 1953 comenzó la fabricación y comercialización de ciclomotores de marca propia diseñados por los ingenieros industriales Wifredo P. Ricart y Lluís Congost con bastidor de chapa estampada y suspensión anterior de bielas cortas. Los primeros prototipos fueron presentados con notable éxito en la Feria de Muestras de ese año. El stand de Rex incorporaba también una curiosa exposición sobre la historia de la bicicleta.

Los motores auxiliares Rex  se caracterizaban por su transmisión final por rodillo e iba montada sobre la rueda trasera de la bicicleta, el ciclomotor o el triciclo.

A partir de los años 1960 la empresa comenzó a sufrir un descenso que la condujo a su cierre a mediados de esa década. En 1970 la fábrica fue derribada y el solar parcelado para construir viviendas.

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