martes, 27 de octubre de 2009

Calderas acuotubulares de vapor Babcock & Wilcox

En el catálogo general de la compañía bilbaina BABCOCK & WILCOX de 1921 se ofrece una amplia descripción de las calderas de vapor acuotubulares que eran los productos estrella de la empresa.

Es evidente la gran importancia que tiene la construcción de calderas de vapor en el país, puesto que los intereses nacionales, tanto en lo que se refiere a la industria terrestre como a la marina de guerra y mercante, dependen en gran parte de que se pueda utilizar el vapor con eficacia y economía. No ha habido tipo alguno de caldera de vapor que haya llamado tanto la atención y se haya ganado tan rápidamente la predilección de los señores ingenieros como lo ha hecho la caldera BABCOCK & WILCOX, no solamente en la Península, sino en el mundo entero, logrando ser aceptada hasta el punto de que podemos afirmar, sin que ello sea exagerado, que constituye hoy día un factor preponderante en la industria mundial.

Una caldera de vapor, ideal, será aquella en que se transmita al agua con seguridad y eficacia el calor generado por la combustión, convirtiendo al agua en vapor seco con la menor pérdida de calor y de tiempo.

Caldera acuotubular sistema BABCOCK & WILCOX, patentada, provista de recalentador y cargador mecánico de parrilla eslabonada, patentados. (En la figura se ve la circulación del agua y el desprendimiento del vapor, así como la alimentación de carbón al cargador y la salida de escorias.)

Estas calderas se construyen con tubos de acero estirados sin soldadura. Los tubos están en posición inclinada, unidos entre sí, y comunican con un tambor horizontal de vapor y agua y con un recipiente de fango, dispuesto en la parte posterior y más baja de la caldera.

Modelo perfeccionado de cargador mecánico de parrilla eslabonada BABCOCK & WILCOX, patentado. (Modelos núm 5 y 6.) Vista lateral del cargador que indica el accionamiento desde la parte de arriba. Estos cargadores mecánicos queman, sin humo, los carbones bituminosos de calidad inferior. Hay en uso actualmente más de 14.000 cargadores mecánicos.

Las partes de acero dulce forjado que unen los extremos de los tubos, llamadas cabezales, son de una sola pieza para cada serie vertical, y de forma sinuosa, para que los tubos queden en zig-zag (es decir, que los tubos de cada hilera horizontal vienen a caer encima de los espacios que quedan entre los de la hilera inferior). Los agujeros están cuidadosamente calibrados, y los tubos se engastan en ellos por medio de un mandril. Cada hilera vertical forma una sección y cada una de éstas va unida con el tambor de vapor, y agua y con el recipiente de fango por medio de tubos cortos mandrilados en agujeros torneados, con lo cual se suprime toda clase de pernos y queda el paso libre y despejado entre todas las partes de la caldera. Los registros de limpieza situados frente al extremo de cada tubo se cierran por medio de tapas, cuyo ajuste se hace de la manera más perfecta imaginable. Las superficies de ajuste exterior están esmeriladas, cuando el cierre es interior se usa una junta de amianto delgada.

SOCIEDAD ANÓNIMA ALTOS HORNOS DE VIZCAYA. Bilbao.—Vista de la nueva instalación de Sestao, que comprende seis calderas BABCOCK & WILCOX de 419 m2. de superficie de calefacción cada una, provistas de cargadores mecánicos y recalentadores. Se han suministrado a esta misma empresa, para sus diferentes instalaciones 42 calderas BABCOCK & WILCOX, con una superficie de calefacción total de 17.013 m2.

Los tambores de vapor y agua se hacen con planchas de acero dulce de la mejor calidad, y de todas ellas se toman muestras para ensayarlas y anotar los resultados. Las costuras longitudinales llevan, según sea la presión, doble hilera de remaches o cubrejunta con doble remachado. Los tambores se prueban con una presión hidráulica superior en un 50 por 100, cuando menos, a la presión de trabajo.

SOCIEDAD HIDROELÉCTRICA IBÉRICA: CENTRAL ELÉCTRICA DE BURCENA. Bilbao.—Ocho calderas BABCOCK & W1LCOX de 340 m2 de superficie de calefacción cada una, provistas de cargadores mecánicos, recalentadores, economizadores y elevador de carbón de cangilones, que se ve al fondo.

Para instalar estas calderas se las suspende, con entera independencia de la obra de albañilería, de vigas de hierro forjado, que descansan sobre columnas de hierro. Esto evita los esfuerzos perjudiciales que produciría la dilatación desigual entre la caldera y las paredes circundantes, y permite renovar o reparar la obra de albañilería sin tener que tocar la caldera para nada. Todos los accesorios son de una resistencia extraordinaria y de forma elegante.

CATALANA DE GAS Y DE ELECTRICIDAD. Sevilla. Tres calderas BABCOCK & WILCOX, tipo terrestre, de 226 m2.- de superficie de calefacción cada una provistas de recalentadores y cargadores mecánicos.

El fuego va colocado debajo de la parte anterior más elevada de los tubos, y los productos de la combustión pasan por entre éstos a la cámara de combustión que hay debajo del tambor de agua y vapor; desde aquí bajan a través de los tubos y vuelven a subir por entre ellos para escapar por la chimenea. El agua que está dentro de los tubos tiende a subir, a medida que se calienta, hacia el extremo más alto y, al convertirse en vapor, como la columna de vapor y agua mezclados tiene menor peso específico que el agua sola que queda en la parte posterior de la caldera, sube a través de los conductos verticales hasta el tambor situado encima de los tubos. Allí se separa el vapor del agua, y ésta se dirige hacia la parte posterior y vuelve a bajar a los tubos, estableciéndose de este modo una circulación continua. Como las comunicaciones son amplias y fáciles, esta circulación es muy rápida y arrastra el vapor tan pronto como se ha formado, viniendo el agua a ocupar su lugar, la absorción del calor se efectúa con el mayor aprovechamiento posible, el agua, siempre mezclada y en movimiento, mantiene toda la caldera a una temperatura uniforme y evita, en gran parte, la formación de depósitos o incrustaciones en las paredes de las superficies de caldeo, arrastrando las impurezas al recipiente de fango, de donde se extraen fácilmente abriendo la válvula de extracción del fondo. El vapor se toma en la parte alta del tambor hacia el extremo posterior de la caldera, donde ya va completamente libre de agua.

CÍA. CARRIS DE FERRO DE LISBOA. Lisboa. Once calderas BABCOCK & WILCOX con 4.854 m2 de superficie de calefacción total. De estas calderas hay cinco provistas de mecheros para quemar petróleo a presión.

Instalación normal de calderas acuotubulares, patentadas, BABCOCK & WILCOX, tipo marino, para buques mercantes.

Caldera acuotubular BABCOCK & WILCOX, patentada, tipo C. T. M. (envoltura de acero), provista de recalentador, cargador mecánico y economizador superpuesto.