lunes, 28 de noviembre de 2011

Estructuras de gran resiliencia y taludes mal concebidos

Los gaviones son elementos utilizados en la protección de infraestructuras y el control de las margenes de los ríos.

Se trata de contenedores de piedras retenidas con malla de alambre. Se colocan a pie de obra desarmados y, una vez en su sitio, se rellenan con piedras. Dado que las operaciones de armado y relleno de piedras no requiere mucha experiencia, utilizando gaviones se pueden realizar obras que de otro modo requerirían mucho más tiempo y trabajadores especializados.

Hace algo así como medio año, en Cerdanyola del Vallès, se realizaron obras para el afirmado de un talud. Se procedió primeramente a retirar los restos de "uralita" del lugar, colocando un material geotextil de base, para después poner una base de celdillas rellenas de tierra para sembrar de hierba. En la base del talud se colocó una hilera de gaviones para retener la tierra que la lluvia pudiera arrastrar.

Hace medio mes llovió abundantemente, aunque no se puede decir que torrencialmente. En varias zonas del talud la capa superior de tierra se deslizó sobre el material geotextil arrastrando los gaviones, tumbándolos sobre el suelo e invadiendo uno de los carriles de la avenida que se encuentra al lado.

Los gaviones son elementos que pueden absorber mucha energía, ya sea de la corriente del agua de un río, del empuje de las tierras del talud o del corrimiento de estas. En el caso del agua, esta se frena entrando y rozando con las piedras que lo forman, en el caso que nos ocupa, deformando el gavión, sin romper su estructura. Por esto, podemos decir, aunque de forma algo impropia, que los gaviones son estructuras de una gran resiliencia (En realidad la tendrían si se deformasen elásticamente.).

En aquellas zonas del talud en que la pendiente es más acusada, la tierra se ha deslizado sobre el material geotextil.

Aquí se puede ver como el gavión se va inclinando, hasta tumbarse, sin que haya rotura de los alambres que contienen las piedras. Al deformarse absorbe una gran cantidad de la energía cinética de la tierra bajando a toda velocidad, de forma que la frena.

Vista de cerca de la estructura del gavión.

El agua lavó las celdillas que retenían la tierra y las dejó vacías sobre el terreno.

Detalle del material de las celdillas.

Al día siguiente las máquinas todavía quitaban la tierra de las aceras.

No hay comentarios: