domingo, 8 de mayo de 2016

El ferrocarril de Bagdad


A finales del siglo XIX Alemania mira hacia Oriente Medio con la perspectiva de competir comercialmente con Inglaterra, para aprovechar los campos petrolíferos recién descubiertos en la entonces otomana Irak. En 1888, diez años antes de que los ingleses muestren interés por la región del Golfo, los industriales y banqueros alemanes se esfuerzan por acercarse al Imperio Otomano. Las actividades alemanas en la zona se aceleran al descubrirse mucho petroleo entre Mosul y Kuwait


Hasta el cambio de siglo, sólo en Estados Unidos, México y Rusia se producía petróleo en cantidades apreciables. La nueva energía tecnología que cambia rápidamente. A partir de 1870, ya hay buques que navegan con petroleo en lugar de carbón, con lo que se cuadruplicó la distancia recorrida por los mismos, lo cual representa un gran avance  para las flotas mercantes y armadas. En 1883, el motor de gasolina y en 1893, el motor diesel aumentan la importancia de la posesión de los pozos de petróleo.

Inglaterra (Alrededor de 1900 aún sin sus propios pozos de petróleo) intenta en ese momento asegurarse el acceso a los depósitos de petróleo que se acaban de descubrir en el entonces otomano Irak y en Irán. En 1899 los británicos firman un tratado con el jeque de Kuwait en el que se compromete a no permitir el establecimiento de terceras potencias en Kuwait. En 1901 Londres despliega buques de guerra frente a Kuwait, obligando al gobierno otomano a aceptar un "protectorado" británico sobre la zona petrolera de Kuwait. En 1913 Inglaterra compra la mayoría de acciones de la Compañía de Petróleo Pérsico.


En 1889 comienzan los empresarios y banqueros alemanes un proyecto a gran escala para la construcción de la vía férrea de Estambul a Ankara. La cooperación germano-turca estaba dando sus frutos, y en 1890 el gobierno alemán y otomano firman un tratado de amistad, comercio y navegación que lleva tres años después al sultán otomano Abdul Hamid II a ofrecer al Deutsche Bank una ampliación hasta Konya, que queda concluida en 1896. Sin embargo en toda esta zona se encuentra muy poco petroleo. Por esta razón en 1898 Abdul Hamid II ofrece al Kaiser Wilhelm II y a las empresas alemanas ampliar la vía férrea de Konya hasta Bagdad, Basora y el Golfo Pérsico. En 1903 se inicia la construcción del ferrocarril de Bagdad, pero los británicos ya se han adueñado del petróleo de Kuwait, a sólo 100 kilómetros al sur de Basora, en donde debería acabar el ferrocarril.

La Compañía de Ferrocarriles de Anatolia (Societé de Chemin de Fer Ottoman d’Anatolie, SCFOA) obtuvo la concesión de la linea en 1899, después de la visita del Kaiser al sultán en 1898. La financiación del proyecto la proporcionó el Deutsche Bank y su primer director fue Otto von Kuhlmann.


El primer tramo de la linea desde Estambul a Izmit fue construido como un ferrocarril estatal por el Imperio Otomano, inaugurado el 1 de agosto de 1873 y adquirido por el Deutsche Bank por 6 millones de francos, el 4 de octubre de 1888. El gobierno turco solo había llegado hasta esos 91 km de recorrido, en vía métrica por falta de recursos económicos. Al integrarse en la linea de Bagdad se pasó a un ancho de vía de  1435 mm. El ferrocarril llega a Ankara el 31 de de diciembre de 1892, a Konya el 29 de de julio de 1896 y a Mersin - Adana el 2 de agosto de 1886 (Adquirido por parte de SCFOA el 31 de de mayo de 1910).


A continuación se puede ver un mapa actual de los ferrocarriles turcos.


La continuación de la linea hasta Bagdad se completo por tramos entre 1904 y 1940, la mayoría de ellos en los años anteriores y durante la Primera Guerra Mundial.