miércoles, 13 de febrero de 2019

DISTRITO MINERO PROFUNDA-PROVIDENCIA

EL DISTRITO MINERO PROFUNDA-PROVIDENCIA

LOCALIDAD TIPO DE LA VILLAMANINITA (CÁRMENES, LEÓN)

Revista de Minerales - Volumen 1 Nº 6-3/96

Roberto Matías Rodríguez (LEÓN)

INTRODUCCIÓN

El distrito minero Profunda-Providencia constituye uno de los mejores ejemplos españoles de yacimiento epitermal polimetálico de Cu-Ni-Co-U-(Au) en donde tiene lugar una paragénesis de sulfuros de cobre única en el mundo, conocida con el nombre de Villamaninita.

La mineralización primaria presenta, además, numerosas especies minerales, principalmente arseniuros de Ni y Co y óxidos de uranio. Un importante desarrollo de la zona de oxidación, favorecido por el medio calcáreo encajante, ha propiciado la formación de una amplia variedad de minerales secundarios, destacando zeunerita y tirolita. La exclusiva paragénesis, así as como la calidad y variedad de las especies minerales que se pueden encontrar, convierten este área en un foco permanente de interés científico y coleccionístico. Estas mineralizaciones fueron intensivamente explotadas a finales del siglo pasado, permaneciendo casi inactivas hasta la fecha, a pesar de lo cual, todavía hoy es posible acceder a una parte de las antiguas labores, pudiendo observarse sobre el terreno algunos restos de masas mineralizadas.

LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA

El distrito minero Profunda-Providencia se encuentra situado en la Cordillera Cantábrica, al norte de la Provincia de León (España), entre las cabeceras de los ríos Torío y Bernesga, a unos 7 km de las localidades de Cármenes y Villamanín, y cuyos terrenos pertenecen en su mayoría al ayuntamiento de Cármenes.

La zona, de relieves acusados, es de climatología adversa durante los meses de invierno a causa de la elevada altitud, existiendo cumbres que rondan los 2.000 m. Las labores de las minas se localizan hacia las vertientes sur y norte, respectivamente, de la Sierra de Currilliles (Pico Currilliles 1942 m). Existen muy buenas comunicaciones con la localidad de Villamanín desde la ciudad de León, tanto por carretera (N-630 Gijón-Sevilla), como por ferrocarril (Línea Gijón-León), pudiendo también llegar a la zona por la localidad de Cármenes siguiendo desde León la carretera Comarcal León-Collanzo, remontando el río Torío, que discurre por unos parajes de singular belleza.

El acceso a la mina "La Profunda" se realiza desde la Collada de Cármenes (1339 m alt.), en la carretera que une Cármenes con Villamanín, por un camino que sale hacia el norte desde la misma Collada, hasta alcanzar las ruinas de las instalaciones, que son visibles desde la carretera cuando se accede por la vertiente de Cármenes.

A la mina "Divina Providencia" se puede llegar desde Cármenes siguiendo 3,5 km por la carretera al puerto de Piedrafita de la Mediana, hasta Villanueva de Pontedo, donde parte un camino en dirección oeste que lleva hasta las labores inferiores de la mina.

Localización geográfica y geológica de los yacimientos estudiados. A) Macizo Hespérico. El recuadro indica la localización aproximada de la provincia de León. B) Esquema geológico de la provincia de León (según Mapa Geológico de la Provincia de León, escala 1:200.000). Cada una de las zonas numeradas corresponde a un dominio paleogeográfico-estructural diferente. Los dominios numerados del 1 al 8 pertenecen a la Zona Cantábrica. Los yacimientos muestreados se localizan en el dominio 6, Unidad de Bodón.

ANTECEDENTES HISTORICOS DE LA MINA "LA PROFUNDA".

EXPLOTACIONES PREHISTORICAS

Localización geográfica de detalle de los yacimientos estudiados (modificado del Mapa Topográfico E 1:50.000, hoja 103)

Las mineralizaciones de cobre del sector estudiado han sido objeto de beneficio desde la más remota antigüedad, hasta hace apenas 30 años. Cuando en el siglo XIX se reemprenden las ultimas prospecciones en la mina Profunda, se descubren antiguas galerías y diverso material arqueológico. Entre los objetos recogidos destacan cuatro utensilios de cobre, de los cuales sólo se conservan dos en el Museo Arqueológico Provincial de San Marcos en León.

Según dejaron constancia sus descubridores, todos ellos eran bastante toscos y pesados, fundidos en moldes monovalvos.

En un principio se pensó que eran usados como cuñas en la explotación del mineral, aunque el único que queda no presenta huellas que indiquen dicho uso. Su datación es complicada, aunque la mayoría de los expertos lo sitúan en el Calcolítico Tardío (3.500 a. de C.) (Gutiérrez 1985).

También se encontraron varios mazos de canto rodado, de los que se conservan tres en el Museo Arqueológico Provincial de San Marcos en León. Estos mazos son ovalados, con una acanaladura central, sin llegar a ser perimetral, para enmangar. Su cronología es muy amplia, y va desde el Calcolítico a la Edad del Hierro (Gutiérrez, 1985). Se sabe que aparecieron astas de ciervo labradas, pero se ha perdido su rastro.

La explotación en esta época debió de realizarse empleando fuego y agua, alternativamente, para resquebrajar la roca encajante; el mineral era extraído del frente mediante el uso de grandes mazos y cuñas. Una vez retirada la mena al exterior, se sometía a una molienda manual para separarla de la dolomía y obtener así un concentrado apto para el tratamiento metalúrgico. En algunos casos el mineral era susceptible de ser empleado como colorante para usos diversos.

Todos los restos arqueológicos apuntan a que la mina Profunda fue explotada en la Prehistoria, ya que a no más de 500 m. de la mina, en dirección a Cármenes, se encuentra la "Cueva de los Bueyes" en la cual se han encontrado restos líticos y óseos del Paleolítico Superior y de Calcolítico, es decir, de la misma edad que los utensilios de la mina "La Profunda", y probablemente de la de los mazos. Destaca entre los hallazgos una aguja de hueso de sección circular, con cabeza plana, perforada, que presenta una pátina verdosa de minerales de cobre.

Nada se sabe de los tiempos remotos del Paleolítico en relación con esta zona. Las investigaciones no han tenido éxito hasta la fecha, no habiéndose encontrado ni siquiera piedras toscamente labradas. Esta ausencia de datos tal vez se deba a la emigración humana y animal hacia zonas más templadas y acogedoras, como la vertiente norte de la Cordillera Cantábrica, donde se registraba la presencia del hombre en las importantísimas cuevas de Altamira, la Pasiega y el Castillo. En aquellos tiempos tenía lugar la cuarta glaciación, que dejó estas montañas cubiertas de hielo y nieve. Cerca de Cármenes se encontró una inscultura de arquitectura megalítica con grabados lineales y serpentiformes, procedente con toda probabilidad de un dolmen, del que se desconoce su paradero. Por la técnica y temas empleados, su edad se le atribuye también al Calcolítico, aunque no parece mantener ninguna relación con la mina "La Profunda" (Gutiérrez, 1985).

Hacia el año 1200 a. de C. comienza la invasión celta de Europa, pueblo procedente de Eurasia Central y que introduce la cultura castrense, alcanzando la Península Ibérica sobre el año 500 a. de C., concentrándose el mayor número de asentamientos en el noroeste. De ascendencia celta son los pueblos cántabros y astures, estando los primeros asentados en esta zona. Si bien no hacen aportaciones significativas en cuanto a técnicas de minería y metalurgia se refiere, en esta época se pone en marcha un incipiente соmercio de metales a gran escala, desarrollándose posteriormente una etapa de auge mundial de la minería, tras extenderse a los usos cotidianos la utilización de los metales.

A unos 200 m. al sur de Cármenes se encuentra un castro prerromano de reducidas dimensiones, de escasa altura y superficie, pero con un sistema defensivo a base de taludes. La importancia de este castro es la de su proximidad a la mina "La Profunda", aunque sin saberse con seguridad si estaban relacionados. Existe, asimismo, el topónimo "So la Peña el Castro" en las proximidades de "La Profunda" que sugiere la presencia de un asentamiento.

De todo lo expuesto anteriormente podemos llegar a la conclusión de que la zona de Cármenes fue un foco importante de población y actividad minera entre los milenios II y I a. de C., teniendo como centro la propia mina "La Profunda", principal núcleo productor de cobre.

Algunos autores (Díez, 1986) afirman sobre la mina Profunda que fue explotada por los romanos, los cuales acometieron importantes explotaciones auríferas en otras partes de la provincia de León (Las Médulas, Omañas, etc.) en un verdadero alarde de ingeniería minera, cuyas proporciones en movimiento de tierras (150 millones de m³) no han sido superadas hasta bien entrado el siglo XIX. La importancia económica de estas obras mineras para Roma fue tal que reclamaron la presencia del propio Emperador Augusto en las guerras Astur-Cántabras (26-19 a. C.) al frente de diez legiones (sesenta mil hombres).

La presencia de los romanos en la zona queda patente por el trazado de numerosas calzadas en las proximidades, aunque hasta la fecha no se han encontrado pruebas taxativas que confirmen la existencia de actividad minera en la época romana. No aparecen restos atribuidos a una posible explotación romana, salvo una estela funeraria vadiniense (pueblo cántabro romanizado) del siglo III d.C., encontrada en los años 60 en el Camino del Moroquil, que une la mina con la vecina población de Cármenes.

Este hecho indica que el Camino del Moroquil debió de ser relativamente transitado, dado que las estelas funerarias eran colocadas en los caminos para que los transeúntes las leyeran. Llama la atención que la estela de la que hablamos se colocase en el camino de la mina y no en la calzada romana que unía Cármenes y Villamanín, algo más alejada de la explotación y que sigue un trazado próximo al de la actual carretera.

OTRAS EXPLOTACIONES ANTIGUAS

Ya en dirección a la localidad de Villamanín, en donde se ubican yacimientos de hierro, la calzada romana discurre muy próxima a unas pequeñas explotaciones de plomo (Velilla de la Tercia), que junto con el mercurio y arsénico de Almuzara (Cármenes) podían haber constituido un importante foco de producción de materias primas minerales en época romana o anterior.

EDAD MEDIA

La peste medieval diezmó la población de estos lugares, por lo que la zona de Cármenes es repoblada por mozárabes en los tiempos de Alfonso III y Ordoño II (siglo X), quedando reflejada la nueva influencia cultural en la toponimia de la zona. Son nombres mozárabes Cármenes, Almuzara, Gete, Getino, Genicera, etc.

En el siglo XII aparece documentado un despoblado llamado Bustefrades ("pastos de los frailes"), que se ubicaría entre Cármenes y la mina "La Profunda". Se encuentran en el lugar campos fósiles y restos de construcciones y muros, recordando los ancianos de Cármenes la existencia de un posible cementerio cuyas lápidas eran aprovechadas para la construcción de casas. En los alrededores de Cármenes se han hallado varias monedas árabes y maravedíes hispanos. Estos datos indican que la zona de Cármenes, y por consiguiente la mina "La Profunda", tuvo una relativa importancia en la Edad Media, aunque en ningún documento de la época se cita actividad minera. Las siguientes noticias sobre la mina "La Profunda" aраrecen a finales del siglo XIX.

AUGE Y OCASO DE LAS MINAS PROFUNDA Y PROVIDENCIА

1. Ruinas de la "Metalúrgica de Villamanin", donde era procesado el mineral de la mina "La Profunda" y otras adyacentes en los años 30. Febrero 1992. Foto: Roberto Matías

En los libros de Denuncias Mineras del Archivo Histórico Provincial, figura la mina "La Profunda" como registrada por D. Juan Madrazo de la Torre en la Sección de Fomento de la Provincia de León el día siete de julio de 1860. Dicha denuncia se encuentra en el Libro nº6, Folio 146. El precio del registro fue de 300 reales. Según la denuncia, existía una calicata (de las labores antiguas), desde la cual se demarcó la concesión minera, siendo ésta de 100 m. al norte de la calicata, 100 m. al sur, y 300 m. al este y al oeste, siempre desde la misma calicata. El día primero de junio de 1861, D. Juan Madrazo de la Torre cede la mina a D. Julián García Rivas, declarando que la había registrado por encargo del mismo.


La riqueza de la mina no se pone de manifiesto hasta 1870 cuando se empieza a encontrar un conjunto de bolsadas de mineral de cobre y cobalto que delimitan un cuerpo mineralizado de 20 x 25 m de sección que llegó a alcanzar 180 m de profundidad a la finalización de los trabajos mineros, veinte años más tarde.

Cámara de emplazamiento del castillete de extracción del pozo maestro de la mina "Divina Providencia". Agosto de 1991. Foto Roberto Matías.

Desde 1870 a 1883, las labores realizadas comprendían la parte superior del yacimiento, abarcando la Cuevona (1486 m alt.) y la Galería Basseres (1450 m alt.), consistiendo básicamente en la reprofundización de las antiguas labores, muchas de las cuales se encontraban cegadas por arrastres. El ilustre Ingeniero de Minas D. José M Soler, con motivo de una Exposición sobre Minería en Madrid, publicó en 1883 la obra "Reseña geológico-minera de la Provincia de León" como parte integrante del catálogo de la exposición, en cuyo apartado referido al cobre, níquel y cobalto describe así la minería de la épocа:

Incluyo junto al cobre estos dos últimos minerales, porque casi siempre vienen acompañándole en los yacimientos cobrizos de esta provincia. El cobre al estado de carbonato, al de sulfuro ó al de sulfato, y ya solo, ya asociado con níquel y cobalto, ó ya en contacto con un filón de pirolusita, constituyendo un extensísimo filón, se halla profusamente repartido en Sotillos, Ponferrada, Lucillo, Casares, Rodiezmо, Cármenes, Valdetejar, Villafrea, Vega de Perros, Mora, Inicio y Campo de la Lomba.

El cobalto no afecta la forma de un criadero bien determinado y claro, sino que se manifiesta únicamente en venillas sueltas distribuidas caprichosamente en la dolomía en distintas direcciones y con inclinaciones variadas, constituyendo un criadero en Stoch-werk y en manchas numerosas é indicaciones profusamente repartidas de diferentes sustancias, como son: sulfo-arseniuros de cobalto y cobre, cobre gris, cobre sulfatado y cobalto оxidado negro, pero percibiéndose más el cobre que el cobalto; siendo las localidades en que se presenta los términos de Cármenes, Villanueva y Robledo.

El níquel al estado de arseniuro y sulfo-arseniuro se encuentra, pero con más rareza que el anterior y acompañando generalmente a los minerales de cobre y cobalto en los términos de Cármenes, Casares, Rodiezmо у Valdetejar.

La zona denominada Comarca de Villamanin, cuyo plano se presenta en la Exposición, es la que principalmente contiene esta clase de minerales. Un grupo de minas se halla demarcado en esta zona, que comprende las siguientes: Pablo, La Rezagada, Aurora, Profunda, La Prolongada, Complemento, Concha, La Foral, La Euscalduna, La Clave, Carmencita, Perla, Buenvista, Continuación, Reservada, Luna 6 y Conservada, y al O. y S. de Villamanín sitúan la denominada Estrella Polar, y las de hierro tituladas San Antonio y Carolina, de que ya se ha hablado.

Siendo hasta el día la Profunda la que ha producido algún mineral y la única que se ha trabajado, empezaré por esta la descripción de dichas minas. La mina Profunda se demarcó el año 1859 con una superficie de 12 hectáreas y sus labores constan de una gran cueva superficial que mide unos 22 m. de longitud por 15 m. de latitud máxima y 46 en su mayor altura. Esta cueva comunica por el N.O. con la superficie por medio de una abertura de 6 metros de ancho y 37 de alto por el S. y S.E. con un gran anchurón llamado "La Cuevona" que tiene 52 m de longitud, 13 de ancho y unos 17 de altura libre. La comunicación del Sur se verifica por medio de una excavación irregular e inclinada que mide 3m de longitud, 9 de ancho y 1,50 de altura, y la del Sudeste por medio de una cueva más pequeña de 12m de largo, 2,50 m. de ancho y 6 m. de alto. Dicho anchurón comunica también con el exterior por medio de una galería transversal de 2m de ancho, otros 2 m. de alto y 10 m. de longitud. Además de estas labores existe otra transversal más baja de 2m de latitud por 2m20 de alto, que es la única labor que se sigue en el día, por hallarse en mal estado de conservación los demás trabajos indicados, hasta cortar el criadero.

Este afecta la forma de Stochwerk y se compone de las sustancias que hemos indicado precedentemente. Recorriendo las inmediaciones, ó mejor dicho, siguiendo los afloramientos de los bancos de dolomía en que se ha excavado la Cuevona, vénse por todas partes manchas imperceptibles de cobalto negro en una extensión de 12 kilómetros; de manera que en las minas La Prolongada, Concha, La Foral, La Euscalduna, Carmencita, Buena vista, Continuación, Reservada, Luna 6, Conservada al Oeste de la Profunda, y Aurora, La rezagada y Pablo al Este de la misma mina, aparecen las microscópicas manchas citadas que parecen acusar la existencia del cobalto en los bancos de caliza magnesiana que atraviesan todas estas minas y cuya direсción es O. 10° N a E. 10º S.; pero en ningún punto hay indicios de importancia más que en la Profunda.

No existiendo en las inmediaciones de aquella región rocas eruptivas y hallándose intercalada, digámoslo así, en una considerable extensión la caliza metamórfica ó dolomía, de textura fuertemente cristalina, entre rocas no alteradas, es casi evidente que no ha sido el calor el único agente del metamorfismo que en aquella localidad se observa, debiendo adjudicar el papel principal en aquel fenómeno a aguas termales, que sirviendo de vehículo a las sustancias metalíferas que tan esparcidas y subdivididas se encuentran en la dolomía, hayan modificado la composición química y hasta el agrupamiento molecular de la roca preexistente.

El descubrimiento del filón de la mina "La Profunda" produjo una verdadera "fiebre" de denuncias mineras en sus proximidades durante la segunda mitad del siglo XIX (zonas de Arbás, La Tercia, Villamanín y Cármenes), superando el centenar. Pero tan solo dos dieron resultados positivos: la mina "La Profunda" y la mina "Divina Providencia", ésta última a dos Km. al norte de la primera, en el término de Villanueva de Pontedo.

En el mismo año 1883 cambia la propiedad de la mina, por razones que se desconocen, a manos del Sr. D. Ruperto Sanz Longa y la primera labor realizada es un transversal que lleva el nombre del nuevo propietario: el Socavón Sanz (1410 m alt.). Este transversal tiene 81 m. de longitud y cortó a la bolsada a 100 m. por debajo de su afloramiento más alto, explotado en la época anterior. Siguiendo a la mineralización descendente, se realizaron dos transversales más, el llamado 2º (1346 m alt.), 64 m. por debajo del anterior, con una longitud de 370 m., y que cortó a la bolsada cuando ésta ya se estrangulaba; y un último transversal llamado 3º (1286 m alt.), de 518 m. de longitud y a 60 m. por debajo del 2º. 

Encontramos, del mismo Sr. Soler, la siguiente descripción en el Anuario de la Estadística Minera en España, Año económico de 1889-90, pág. 425 y 426, que en ningún caso hace presagiar lo que ocurriría a finales de 1890:

El níquel al estado de arseniuro y sulfoarseniuro se encuentra, pero con más rareza que el cobalto y асоmраñаndo generalmente a los minerales de cobre y cobalto en los mismos términos. Las minas más notables que tenemos de esta clase de minerales son: "La Profunda” del término de Cármenes, que se demarcó en el año 1859 con una superficie de 12 hectáreas y se halla trabajando en el día con muy buen éxito. El criadero empezó por un stochwerk en "La Cuevona", que a cierta profundidad metalizó y el socavón "Sanz" cortó la bolsada con un largo de unos 20 metros por un ancho de 16; después se pusieron otros dos largos socavones a diferentes niveles que ganan a aquel en alturas de 68 y 129 metros, respectivamente, haciéndose la explotación por pisos de abajo á arriba con rellenos del exterior. En las diferentes plantas aparece la bolsada con minerales muy ricos y forma comо una especie de chimenea ó cuerno con tendencia a disminuir de dimensiones en profundidad; pero la formación geyseriana de este criadero y el venir los minerales del interior de la tierra, me hacen presumir que a cierta profundidad, que no es dable calcular, aumentará considerablemente la mineralización de esta bolsada, como sucedió en una mina análoga de Monte Catini (Italia), aunque en el transcurso de su marcha se presente algún caballo de caliza que trastorne la bolsada.

En "La Providencia", del término de Villanueva de Pontedo, apareció una cueva cuyo piso, techo y paredes, era casi todo de mineral de cobalto con algo de níquel y cobre, constituyendo una bolsada de la que se sacó buen mineral y a cierta profundidad terminó siendo sustituida por un caballo de caliza; pero sospechándose con fundamento que a mayor profundidad se descubriría, se empezó un socavón en el punto más bajo de aquel sitio y tampoco cortó la bolsada, hasta que puesto un pozo, de cuyo fondo partió una galería, en cuyo extremo se puso otro pozo, apareció nuevamente la bolsada que había sido desviada al N. por dicho caballo de caliza. Esta mina se trabaja en el día con buen éxito.

Plano de concesiones mineras del grupo de Cármenes. Según J. Revilla (1906)

El transversal 3º, a los 518 m de longitud no llegó en realidad a cortar mineralización alguna, lo que supuso el abandono repentino de la mina "La Profunda" en 1890.

Pero hasta entonces se extrajeron 20.000 toneladas de mineral, que básicamente fueron sulfuros de cobre (bornita) y sulfoarseniuros de cobalto y níquel, con una última fase en la que se extrajo también cobre nativo. El período de 1883 a 1890 fue el más productivo de todos, y el que configuró el estado actual de la mina y de sus escombreras.

El mineral, como ocurrió con muchos otros yacimientos de España de la época, era exportado en su mayoría al extranjero (Inglaterra, Alemania, etc.) para su tratamiento metalúrgico, lo que justifica la práctica ausencia de escorias en las proximidades. A pesar de abandonarse la explotación de la mina "La Profunda", a causa de la pérdida en profundidad de la masa mineralizada y problemas de drenaje y sostenimiento, el interés por el yacimiento de los ingenieros de la época queda patente en distintos artículos.

En la mina "Divina Providencia" se iniciaron también en esta época las labores de preparación e investigación, llegándose a extraer hasta 1914 un total bruto de 50.000 Tm, siendo aprovechables unas 10.000 Tm, producción pequeña que en parte tuvo que quedar en la superficie a la espera de un método adecuado de tratamiento de la mena, dada la inusual mineralogía de la misma.

Se abrieron dos galerías a 1474 m y 1445 m de altitud y un pozo maestro de 60 m por debajo de la cota 1445, explotándose tres bolsadas de mineral compuestas fundamentalmente por calcopirita, bornita, bravoíta y villamaninita (desconocida como tal en ese tiempo).

Los siguientes datos con los que contamos proceden del Ingeniero de Minas D. José M Revilla en su obra "Riqueza Minera de la Provincia de León" (1906), que habla así de estas minas:

Cobres. - "La Profunda" y "La Providencia". - En las calizas N. del valle de Villamanin, se han encontrado algunas bolsadas rellenas con ricos minerales de cobre, níquel y cobalto, pero hasta el día, las únicas de importante riqueza han sido "La Profunda" y "La Providencia", que continúa con éxito sus labores de preparación e investigación, En la primera se explotó una gran bolsada que, tanto por la riqueza de sus minerales, como por su abundancia, obtuvo nombradía, siendo causa de que, alentados por su éxito, se perdieran capitales enterrados a ciegas en aquellas calizas.

Una serie de muestras del mineral de la "Divina Providencia" fueron enviadas a Londres para su investigación en busca de un método de separación. SCHOELLER Y POWELL (1920) estudiaron el material mediante análisis químico, escogiendo a mano muestras aparentemente homogéneas. Basándose en sus estudios llegan a la conclusión de que el principal depósito de la "Divina Providencia" es un compuesto isotrópico de tipo MS, donde M se sustituye por Cu, Ni, Co y Fe, dando a estos miembros desconocidos el nombre de villamaninita.

Socavón de entrada a "La Cuevona". Febrero 1992. Foto: Roberto Matías

En el período 1920-26, como consecuencia de nuevas obras mineras, se añadió al conjunto de la mina "Divina Providencia" una planta de separación por gravedad y varios hornos que, a pesar del esfuerzo realizado, no permitieron un buen aprovechamiento de la mena, dando un reembolso pobre, cerrando finalmente la explotación por problemas de drenaje y un acusado descenso de la producción.

En la década de los años treinta se inician algunas labores de reconocimiento para la reapertura de la mina "La Profunda", pero teniendo como principal objetivo el aprovechamiento sistemático del cobalto presente en las escombreras, al que ya Salvador Calderón (1910) se refiere cuando habla de los minerales de la "famosa mina Profunda". Inicialmente el mineral escogido se cargaba en saquetes de 50 Kg y a lomo de reata era llevado hasta Villamanín, donde se cargaban trenes enteros para fundir luego en Lugones (Asturias). En vista de los excelentes resultados obtenidos en un principio, se construyó una fundición de grandes dimensiones al norte de Villamanín. El mineral era transportado a esta fundición por medio de una línea de baldes desde la mina. Los errores cometidos al evaluar la cantidad de cobalto y su ley, obligaron a abandonar los trabajos antes de dos años.

La Casa (1934) en su "Catálogo Descriptivo de Criaderos Minerales" hace la siguiente valoración, que evidencia ya un conocimiento más avanzado de la mineralización y deja entrever una cierta preocupación hacia la reapertura:

Relacionándose los yacimientos cupríferos y cobaltíferos de la región septentrional de la provincia de León con la caliza devoniana y la caliza de montaña, las cuales, conforme puede observarse en el bosquejo geológico que se acompaña, constituyen fajas alternantes que vuelven su concavidad hacia el puerto de Pajares, apoyadas en su parte interna sobre el banco de pudinga siliciosa que penetra en Asturias por el embudo del puerto de Ventana, al N. de Torrestio; y siendo enorme el trastorno del carbonífero en la región cantábrica asturiana y N. de la provincia de León, y de cuyo trastorno da idea clara el notable caso de presentarse a distancia relativamente próxima, yacimientos hulleros a nivel inferior al del mar, tal como el de Arnao, en Avilés, y yacimientos en la región septentrional de la provincia de León, en el que el hullero aparece a 1800 metros, claro es que irregular ha de ser la situación de los yacimientos cupríferos (de origen indudablemente metasomático) que con tales terrenos se relaciona, y cuyo depósito, por ascenso de aguas mineralizadoras, debió verificarse durante el período carbonífero, en edad relacionada con el movimiento orogénico herciniano que produjo el plegamiento de los estratos que parecen hoy en discordancia con las capas de los terrenos subyacentes, como el silurianо, cuyas fajas alternantes siguen la misma dirección ondulada antes indicada, y dentro de cuyo terreno aparecen concesiones registradas en los términos de Canseco, Pontedo, Camplongo y Busdongo en la faja más al N. del siluriano en esta zona, y en Genicera, Lavandera, Getino y Gete en la faja siluriana más al S. de Villamanín.

Relacionados, por el contrario, con las fajas de caliza devoniana y caliza de montaña transformadas en parte en dolomías, aparecen manifestaciones en los términos de Pedrosa, Almuzara, Velilla, Rodiezmо, Villanueva de la Tercia, San Martín, Poladura, Fontún, Viadangos, Casares, Cubillas, pudiendo decirse que en una extensión de unos 12 kilómetros sobre el banco de dolomía en el cual se encuentran situadas labores de la mina "Profunda", término de Cármenes, se observan por todas partes manchas, aunque casi imperceptibles, de óxido negro de cobalto y de pequeñas manifestaciones cupríferas de azurita o malaquita, que, aunque con mayores o menores soluciones de continuidad, siguen la dirección O. 10º N. a E. 10° S. de las capas de caliza magnesiana de esta formación, aunque, conforme es sabido, en punto alguno se ha presentado mineralización que pueda compararse en importancia a la observada en la mina "Profunda", ya mencionada.

No existe en la proximidad de este yacimiento roca eruptiva y apareciendo la caliza metamórfica o dolomía de textura cristalina entre rocas no alteradas, no parece verosímil haya podido ser el calor el único agente de metamorfismo, debiendo tener este yacimiento, o sea la acumulación de los minerales que en importante cantidad aparecieron en el subsuelo de las minas "Profunda" y "Providencia", una génesis puramente metasomática, ya sea por ascensión de aguas mineralizadoras termales, ya sea según la termosiniana que consigue explicar mejor la lógica de los procesos que han podido conducir al encostramiento y de la cual es autor el Ingeniero de Minas don Pablo Fábrega.

ZONA DEL AYUNTAMIENTO DE CARMENES

En esta zona existen 16 concesiones vigentes y han fenecido 52. Por tratarse de explotaciones antiguas habremos de seguir las referencias valiosas que acerca del desarrollo de las labores en las minas "Profunda" y "Providencia" dejaron los señоres D. José M.ª Soler y D. Ramón Oriol en unión de D. J. Revilla, los tres distinguidos Ingenieros de Minas.

Perfil geológico del área mineralizada. Parte superior derecha: esquema geológico general de la Unidad de Bodón, con indicación de la posición de las labores mineras. Parte inferior: perfil geológico de detalle que incluye las bandas mineralizadas así como un plano del perfil de las labores mineras.

MINA PROFUNDA.- Fue demarcada esta mina en 7 de diciembre de 1860; con una superficie de 12 hectáreas. Su riqueza no empezó a ponerse en manifiesto hasta los años 1870 a 1883, en una bolsada de unos 20 meеtros de sección horizontal en dirección Norte y Sur, y de 25 metros en dirección Este y Oeste en su parte media, y con una altura total de 180 metros, que produjo unas 20.000 toneladas de mineral en los años 1883 a 1890, cuyo mineral tuvo la siguiente ley:

- Mineral de cobre: Con 33% cobre y 1% de níquel.

- Mineral de cobalto: Con 14% cobalto, 4% de níquel y 5 a 6% de cobre.

Las labores primitivas debieron ejecutarse con forma irregular o de rapiña, siguiendo la mineralización que afloró la superficie. Iniciada la riqueza con estas primeras labores superficiales que sólo alcanzaron a 17 metros de profundidad por 52 de longitud y 18 de anchura, que pudieron hacerse sin fortificación gracias a la consistencia de la roca, se abrió un socavón a nivel inferior a esta cueva, siendo éstas el conjunto de labores primitivas de las que se tiene referencia.

Siguió a éstas (como primera labor ejecutada por el propietario Sr. Sanz), el socavón Sanz de 81 metros de longitud, cortando con él la bolsada a 100 metros de su afloramiento más alto, con una sección de 21 x 25 metros en direcciones Norte-Sur y Este-Oeste respectivamente. A este socavón se le dio una longitud de 200 metros, con objeto de encontrar otra bolsada pero sin resultado alguno.

A 68 metros por debajo del socavón Sanz se perforó otro llamado Segundo, que por la configuración de la montaña tuvo que alargarse hasta los 370 metros de longitud, cortando la bolsada con sección de 30 metros en dirección Norte-Sur, y solamente 6,5 metros en dirección Este-Oeste.

A 60 metros por debajo del anterior se abrió el socavón tercero, que pasó por la vertical de la bolsada a los 518 metros de longitud sin encontrar mineralización alguna.

La masa mineral, según D. Ramón Oriol, se presentó enclavada entre dos bancos verticales de dolomía, que a su vez están enclavados en la caliza carbonífera, habiéndose encontrado en dos de los niveles reconocidos, y en la región Norte, una capa de pizarra carbonosa de unos 30 centímetros de potencia.

Según el mismo parecer de D. R. Oriol, cuando las dolomías son deleznables y ofrecen una contextura arenosa suelen ser ricas en cobalto, siendo, por el contrario, de mayor contenido en cobre las dolomías compactas; considerándose, en general, por el minero como indicio de metalización próxima, al encuentro de la dolomía roja.

En los dos respaldos del criadero se presentó una zona de espato calizo blanco, que es el tránsito a la caliza común de la base del carbonífero, donde ya no se encuentra indicio alguno de sustancias metalíferas.

Atribuyó el Sr. Oriol un origen metamórfico al horizonte metalífero que determinan las dolomías impregnadas de cobre, cоbalto y níquel, contribuyendo además al caso particular de la bolsada de la mina "La Profunda" fenómenos de segregación lateral.

Adujo el Sr. Oriol que nada permitía asegurar que los resultados obtenidos en la mina "La Profunda" pudieran estimarse como una garantía de la bondad de los que pudieran prometerse los propietarios de las minas situadas en su proximidad o en la misma formación geológica que contiene el criadero de la citada mina, siendo suficiente en realidad la sola consideración de afectar al yacimiento de "La Profunda" forma de bolsada, para dudar de la posibilidad de generalizar un hecho de tal naturaleza sin datos positivos en que basar una tal generalización, siendo un argumento que adujo en aquellos años del 1887 al 1890, en favor del parecer del Sr. Oriol, los reconocimientos infructuosos efectuados en la mina "Concha"; en los socavones de longitud superior a 130 metros en término de Fontún; y en las numerosísimas excavaciones de todo género practicadas en diferentes épocas en la extensa región que ocupan los afloramientos dolomíticos sin que ninguna más que la mina "Providencia" haya logrado descubrir otra bolsada análoga a la que ha sido explotada en la mina "La Profunda"...

Mapa geológico sector Profunda-Providencia

MINA PROVIDENCIA. - El yacimiento de esta mina con una génesis y situаción geológica igual a la ya descrita para la mina "La Profunda" ha sido trabajada por medio de un socavón de 100 metros de longitud practicado en una capa de dolomía, de cuyo frente partió un pozo vertical de 60 metros de profundidad. A los 20 metros de este pozo se practicaron reconocimientos en galería, y a 5 metros del eje del pozo se cortó roca descompuesta, en la que se practicó un pocillo vertical que encontró a 7 metros de profundidad una masa mineralizada constituida por óxidos de níquel y cobalto, con algo de pirita de cobre y ganga cuarzosa.

Dicha masa, que fue la tercera encontrada en esta concesión, tuvo 8 metros en dirección N.-S., 15 E.-O. y 14 de altura, armando en dolomía y estando rodeada de pirita y óxidos de hierro en el contacto de la masa mineralizada con las rocas de caja. En el fondo de esta bolsada y a 14 metros al NE. del eje del pozo maestro, se practicó otro pocillo de 22 metros de profundidad siguiendo la roca descompuesta con objeto de buscar a nivel más inferior la continuación del yacimiento por reconocimientos sucesivos. Respecto a la mineralización encontrada en este yacimiento, los análisis dieron un contenido del 14,20 % de cobalto, 2,30 % de níquel para una muestra tomada en una calicata superficial de manganito negro de cobalto, que es el que suele dominar en la parte superficial de estos yacimientos.

Siguiendo el orden descendente en la mineralización de esta bolsada, y a medida que el relleno arcilloso disminuye apareciendo más siliciosas las salbandas, la proporción de cobalto de estos minerales es menor, siendo mayor la proporción de cobre, en estado de sulfuro y arsenio-sulfuro, mezclado con sulfuros o arsenio-sulfuros de níquel, en esta zona media de cementación.

Todas las instalaciones mineras de la zona son destruidas durante la Guerra Civil Española (1936-1939), ya que las riberas del Torío y del Bernesga fueron frentes activos, haciéndose fuerte en las cumbres el ejército Republicano en un vano esfuerzo de atajar el avance de los Nacionales hacia Asturias. Se libraron en la zona fuertes combates con el empleo de artillería y aviación contra las trincheras que se establecieron como línea defensiva en las cumbres de las proximidades de Villamanín y Cármenes, teniendo especial importancia las de Peña Lasa, al noroeste de Villamanín. Todavía es posible actualmente observar el trazado de las trincheras, que a veces pueden confundirse con calicatas mineras, así como numerosos cráteres pequeños y fragmentos de metralla de los proyectiles lanzados.

En el año 1952 hubo un intento de reapertura de la mina "La Profunda" por parte de D. José María Garoña Espluges, que había obtenido su titularidad recientemente, centrando los trabajos en la recuperación de los socavones 2º y 3º para iniciar labores de exploración. El intento no tuvo éxito, por lo que, a causa de problemas con el sostenimiento y tras una avenida de lodos, que dejó enterrado el material, concluyeron los trabajos.

A principios de los años 60 la Junta de Energía Nuclear (JEN) en su exploración sistemática de los recursos de uranio por todo el territorio nacional localiza anomalías radiactivas asociadas a los minerales de cobre de la zona de Villamanín, considerándolas carentes de interés económico alguno (Heinrich, 1966).

En 1965 caducó la concesión de la mina "La Profunda", por falta de pago del canon de superficie.

La mina "Divina Providencia" es la que podría presentar un mayor interés económico dado que se consideraba todavía con reservas suficientes como para hacerla rentable en caso de poder desarrollar un método adecuado de tratamiento de la mena.

A finales de la década de los 50 la empresa metalúrgica "Electrólisis del Cobre S.A.", que mantenía explotaciones activas de cobre en el Skarn de Carracedo (Palencia) se interesa por la concesión y planifica la realización de una galería de drenaje a la cota 1310 m (socаvón "Pelayo"), cincuenta metros por debajo de las labores antiguas, con vistas a una futura explotación, empleándose por vez primera energía eléctrica para el accionamiento de compresores y sistemas de ventilación, conducida por un tendido desde la vecina localidad de Villanueva de Pontedo. Este socavón contaba ya con 142 metros que correspondían a las antiguas labores, realizándose en el año 1959 los casi 500 m que faltaban para situarse debajo de la vertical del pozo maestro, quedando la mina preparada para la comunicación con el fondo de las antiguas labores mediante dos pozos verticales, uno a continuación del pozo maestro y otro auxiliar para servicio de personal. Debido a los deficientes resultados obtenidos anteriormente por los métodos de separación por gravedad, se realizó un estudio de separación por flotación diferencial que permitió una recuperación del orden del 60-70 % de rendimiento, obteniendo un preconcentrado con la siguiente composición:

- 10% de cobre

- 6,5% en níquel

- 4% en cobalto.

Sin embargo, a pesar de haber logrado ya un método de tratamiento adecuado a las características de la mineralización, los resultados de la prospección realizada en las labores antiguas y los sondeos efectuados desaconsejaban acometer la explotación debido a las grandes irregularidades del yacimiento, por lo que se abandonan definitivamente las labores en el año 1963, sin llegar a finalizarse los pozos de comunicación proyectados. Mediante sondeos de 50 metros desde el frente de avance del soсаvón "Pelayo" se drenaron las labores antiguas, pudiéndose apreciar hoy en día el nivel alcanzado anteriormente por el agua y las rozas para muestreo que se efectuaron en las zonas mineralizadas.

En 1982, más como exigencia de Jefatura de Minas para mantener vigente la concesión, que como un auténtico propósito de reapertura, se proyecta un completo plan de labores con la intención de conocer cuales pueden ser las reservas de mineral existentes en la "Divina Providencia", así como las posibilidades de localizar y cubicar nuevas zonas en las proximidades. Los trabajos proyectados engloban una serie de investigaciones conjuntas geológico-mineras y mineralúrgicas para evaluar la rentabilidad del yacimiento:

- Acondicionamiento de los accesos a la zona

- Limpieza del transversal del piso nº 2

- Geología de superficie a escala 1:10.000

- Reconocimiento de labores interiores con geología

- Toma de muestras geoquímicas en superficie

- Toma de muestras geoquímicas en interior

- Toma de muestras mineralúrgicas en interior

- Análisis y tratamiento de los resultados obtenidos en los desmuestres

- Perfiles geofísicos

- Tres sondeos de reconocimiento minero

- Calicatas de reconocimiento

Estos trabajos nunca llegaron a efectuarse por el propietario; sin embargo, personas relacionadas con el Departamento de Geología de la Universidad de Oviedo (A. Paniagua) y el Departamento de Ingeniería Minera de la Universidad de León (R. Matías) han realizado en los últimos años diversos estudios en la zona, existiendo en la actualidad un elevado grado de conocimiento de la geología y mineralogía del yacimiento. En el año 1993 la empresa canadiense LINDEX EXPLORATIONS LTD. se interesa por la mina "La Profunda" para estudiar las posibles reservas de cobalto existentes, pero no llega a realizar ningún trabajo.

SITUACIÓN ACTUAL 
 
La minería metálica en la zona permanece inactiva desde hace 30 años, estando buena parte de las galerías hundidas y algunos pozos inundados. El abandono es general, habiendo caducado las concesiones, a excepción de la "Divina Providencia", cuya titularidad está pendiente
de resolución tras el fallecimiento hace unos años del último propietario, el Sr. Marfany Villarassau. 
 
MINA "LA PROFUNDA" 
 
A causa de la mala calidad del macizo rocoso en donde se asientan las labores de entrada a los niveles inferiores (Socavones 2º y 3º), actualmente sólo son accesibles las labores superiores del yacimiento: "La Cuevona", Galería Basseres y Socavón Sanz, que cuentan con buenos hastiales, en donde pueden observarse "in situ" relictos de las bolsadas de mineral que fueron antiguamente explotadas, dentro del espectacular marco que ofrece la inmensa cavidad de "La Cuevona", cuyo origen se debe al hundimiento de las bóvedas que fueron quedando una vez extraído el mineral, lo que nos da idea de la riqueza que proporcionó en su "época dorada" la parte superior del yacimiento. 
 
La boca de entrada al Socavón 2º fue reabierta en 1991 (Matías, 1992) para intentar acceder a la
mineralización de ese nivel, pero un derrumbe a 120 m de la entrada interrumpía el paso. El mal estado del techo, cuya entibación de madera se hallaba completamente descompuesta, obligó a abandonar cualquier intento de avance. 
 
MINA "DIVINA PROVIDENCIA" 
 
La bocamina de acceso al nivel principal de donde parte el pozo maestro está obstruida por el deslizamiento de la escombrera del nivel superior. El acceso a cualquier nivel situado por debajo de la cota 1474 debe de realizarse mediante técnicas de espeleología. 
 
Todas las labores de esta mina se encuentran en buen estado de conservación gracias a la solidez de la dolomía encajante. La lixiviación del cobre producida por la acción de las aguas ácidas procedentes de la oxidación de los sulfuros, ha depositado en las paredes de las galerías y cámaras de explotación, que fueron excavadas hace casi un siglo, espectaculares tapices de colores azules, verdes y ocres. Dentro de las cámaras de explotación pueden observarse grandes masas de pirita en avanzado estado de oxidación y escasos restos de la mena extraída, la cual se encuentra también bastante oxidada. 
 
La galería de desagüe que se realizó en los años 50-60 es practicable unos 300 m, hasta el tránsito entre la cuarcita ordovícica y las pizarras silúricas, donde se ha producido un hundimiento que impide el paso. A todo lo largo de esta labor se observan depósitos de hidróxidos de hierro y yesos, precipitados por las aguas que circulan atravesando el yacimiento. 
 
En los alrededores de estas explotaciones, sobre todo en la mina "La Profunda", se puede apreciar, repartidas por toda la montaña, las numerosas labores mineras de calicateo, algunas de las cuales son galerías perfectamente conservadas de varias decenas de metros, todas ellas estériles, a excepción de unos indicios de escasa importancia al oeste de "La Profunda". 
 
GEOLOGÍA 
 
El área Profunda-Providencia se halla situada en la rama sur de la Zona Cantábrica, dentro de la Unidad de Pliegues y Mantos, según la clasificación de Julivert (1971), que constituye la parte más occidental de la Cadena Hercínica Ibérica, compuesta por materiales Paleozoicos. 
 
Estos dos yacimientos forman parte de una serie de depósitos de Cu-Ni-Co repartidos en una estrecha franja de 60 km de longitud, que va desde el río Esla (Riaño) hasta el río Luna (Robledo de Caldas), todos ellos en la provincia de León. Existen en Asturias otros dos yacimientos que presentan cierta analogía en cuanto a origen y contenido metalífero básico, que son: Peñamellera y la Sierra del Aramo. 
 
ENTORNO GEOLÓGICO 
 
Se distinguen en la Zona Cantábrica dos grandes unidades estratigráficas: 
 
- Serie precarbonifera. - Sedimentación de plataforma (areniscas, pizarras, calizas y dolomías sedimentarias) que se adelgaza progresivamente de oeste a este, con importantes lagunas estratigráficas (base del Silúrico, Ordovícico medio y superior, y algunos tramos
del Devónico).
- Serie carbonífera.- Facies flysch (calizas, lutitas, niveles de arenisca, capas de carbón) y molasas, representando una sedimentación pre y sin-orogénica. 
 
La Zona Cantábrica se caracteriza por una deformación epidérmica sin actividad metamórfica, carente por lo tanto de deformaciones internas y estructuras penetrativas tales como esquistosidad. Las diferencias litológicas y la anisotropía debida a la estratificación controlan en gran parte la deformación. La estructura es el fruto del emplazamiento de grandes mantos de despegue y de dos sistemas de pliegues, uno longitudinal a la traza y otro radial que deforma las estructuras anteriores. Las trazas cartográficas de las estructuras describen un arco denominado "Arco Astúrico" o "Rodilla Astúrica". 
 
Todos estos sucesos se producen a causa de los movimientos de la Orogenia Hercínica en el período carbonífero, durante el Westfaliense y el Cantabriense con abundante sedimentación post-tectonica (Estefaniense). 
 
Varias fracturas de importancia regional atraviesan la zona: 
 
- Falla de León (E-W)
- Falla de Ventaniella (NW-SE)
- Falla del Porma (ENE-WSW)
-Falla de Sabero-Gordón (E-W)
- Falla de Valdehuesa (E- W) 
 
La edad de fracturación es tardihercínica, posterior al emplazamiento y plegamiento de los mantos, condicionando la sedimentación de los materiales estefanienses. 
 
La intensa fracturación dio lugar a la ubicación, siguiendo dos direcciones de falla principales: E-W (primaria) y NW-SE (tardía), de cuerpos intrusivos de carácter ácido-basaltófilo en la zona este, así como a la alteración hidrotermal (dolomitización y silicificación) de extensas áreas en la zona oeste, las cuales han servido de vía de entrada a fluidos mineralizados, registrándose en la zona la existencia de numerosos y variados indicios minerales: Cu-Fe, Cu-Ni-Co-U-(Au), Pb-Zn-Cu-Ba, Hg-(SbAu), As-(Sb-Au), fluorita y talco, cuyo emplazamiento presenta un notable control estructural. 
 
Los movimientos de la Orogenia Alpina durante el Terciario producen una elevación general del Bloque Cantábrico con el desarrollo de superficies de fracturación y un rejuego, con importantes desplazamientos verticales, de los accidentes tardihercínicos, conformando lo que será el relieve
actual de la zona. 
 
El área se caracteriza por una intensa dolomitización hidrotermal a gran escala de las calizas Namurienses de las formaciones Valdeteja y Barcaliente ("Caliza de Montaña"), resaltando fuertemente sobre el terreno por el notable cambio de color de los materiales carbonatados que viran del gris blanquecino al crema rojizo. A techo y muro de ambas formaciones se asientan, respectivamente, las minas "La Profunda" y "Divina Providencia". La intersección de fallas que siguen la traza de los dos sistemas de fracturación principal condiciona el emplazamiento de ambas mineralizaciones, aunque pueden apreciarse por separado rasgos característicos propios. Se han reconocido hasta la fecha en la zona 48 indicios de Cu-Co-Ni, 14 de Pb-ZnCu-Ba y 1 de Hg-As-Sb (Paniagua, 1993), de los que únicamente han proporcionado buen rendimiento económico las mineralizaciones de "La Profunda" y "Divina Providencia". 
 

Cámara de explotación en el nivel 1495 mts. Mina "La Divina Providencia." Agosto 1991. Foto: Roberto Matías

TIPO DE YACIMIENTO

Dadas las características geológicas de la zona, la estructura de la roca encajante y los minerales depositados, se puede decir a priori que se trata de yacimientos hidrotermales de temperatura media-baja (< 200°C, epitermal), cuyo proceso de deposición ha tenido lugar a presión moderada, por la reacción de fluidos mineralizantes ácidos de origen profundo (teletermal) con un medio alcalino.

Para que haya sido posible la circulación de fluidos ha tenido lugar previamente una dolomitización primaria por metasmatismo hidrotermal de las calizas encajantes, la cual se produce con anterioridad al emplazamiento de los mantos y trae como consecuencia un aumento de la porosidad del macizo rocoso, que abre paso a la circulación de fluidos hidrotermales mineralizantes durante las distintas fases de fracturación, los cuales reaccionan con el medio calcáreo y la materia orgánica en base a cambios de presión, temperatura y pH, rellenando fisuras y reemplazando rocas favorables.

Episodios posteriores de fracturación y actividad hidrotermal removilizan y aportan de manera intermitente nuevos materiales al yacimiento (pulsaciones).

Una vez finalizados los estadios de actividad hidrotermal, se producen fenómenos de oxidación-reducción inducidos por la circulación de aguas meteóricas en superficie y profundidad, desarrollando así una importante alteración supergénica que pone en circulación descendente la practica totalidad del stock metálico sometido a oxidación, formándose en este proceso nuevos minerales, enriqueciendo la mena metálica en los niveles que se sitúan entre la superficie de oxidación y por encima del nivel freático.

Este proceso, cuando la mineralización aflora, se manifiesta en superficie por una corteza de óxidos e hidróxidos de hierro característicos que se conocen con el nombre de "gossan" o montera de hierro, empleada desde antiguo como guía de prospección.

La existencia de una zona de enriquecimiento supergénico ha dado lugar en numerosos casos a que de una mineralización primaria pobre se derive una mena explotable.

ORIGEN DEL YACIMIENTO

Aunque los controles litológicos y estructurales de la mineralización parecen estar claros, el stock metálico presenta características intermedias entre una mineralización epitermal aurífera característica (Au-S-As) y una de afiliación magmática básica (Cu-Co-Ni-U), lo que dificulta establecer una hipótesis suficientemente contrastada sobre su origen.

Paniagua (1993) establece un modelo de evolución apoyado en la interacción de fluidos del basamento, puestos en circulación durante las etapas de máxima distensión de la Orogenia Hercínica (Pérmico), con las formaciones sedimentarias que atraviesan, enriqueciéndose a su paso en numerosos elementos.

Los valores isotópicos del azufre analizado son muy altos para una fuente magmática de este elemento, pero congruentes con un modelo de interacción roca-fluido, en el que el azufre procedente de una formación evaporítica parece haber sido dominante.

El modelo evolutivo propuesto implica la incorporación a los sedimentos de anomalías geoquímicas de Cu, Ni y Co, entre otros metales, durante la actividad ígnea vulcanosedimentaria ligada a procesos de rifting a lo largo del Cámbrico y Ordovícico, hasta el Silúrico. Estos elementos podrían haberse enriquecido posteriormente durante el Silúrico en los niveles de hierro oolítico, para ser nuevamente removilizados durante el Pérmico, a favor de circuitos convectivos de carácter hidrotermal y origen mantélico. Esta teoría viene apoyada por el hecho de la presencia de gran número de vulcanitas ordovícicas en las proximidades de los yacimientos, y porque la Falla de León intersecta durante varios kilómetros a los materiales ferruginosos silúricos en el entorno de las mineralizaciones. La presencia de una gran cantidad de hematites coloidal asociado a la mineralización de las minas "La Profunda" y "Divina Providencia" parece confirmar esta aseveración.

MINERALOGÍA

La mineralización contiene como elementos principales Cu, Ni, Co, Fe, U, S y As, acompañados en menor medida de Zn, Pb, Sn, V, Ag, Au, Bi, Se, Cr y Ge.

Toda la paragénesis del yacimiento gira en torno a los disulfuros complejos de Cu-Ni-Co-Fe que se depositan en primer término (villamaninita y bravoíta), emplazándose el resto de los elementos en pulsaciones sucesivas.


La edad del yacimiento ha sido estimada en 270 millones de años (Paniagua, 1993), concordante con las dataciones de intrusiones ígneas de la Zona Cantábrica. Esta inusual mineralogía constituye un ejemplo único a nivel mundial, teniendo la villamaninita en la mina Providencia su localidad tipo.

SECUENCIA PARAGENÉTICA

La deposición mineral, según los estudios realizados por A. Paniagua (1993), se produce en cuatro episodios fundamentales:

- Estadio HIPOGÉNICO PRECOZ: Tiene lugar inicialmente la precipitación de una asociación de sílice y hematites coloidal junto con pirita de grano fino y dolomita, para luego dar paso a la precipitación de sulfuros complejos de Cu-Ni-Co-Fe dentro de esa matriz de dolomita.

El rango composicional de estos sulfuros abarca la solución sólida más amplia reconocida en la naturaleza hasta el momento en disulfuros naturales del grupo de la pirita. Al finalizar el estadio precoz se deposita gersdorffita-cobaltita, siegenita y uraninita.

- Estadio HIPOGÉNICO INTERMEDIO: Disulfuros simples de Cu-Fe de baja temperatura, mayoritariamente descompuesta en un intercrecimiento de calcopirita y bornita, sulfoarseniuros y cuarzo. En una segunda fase tiene lugar el emplazamiento de una asociación de calcopirita-talnakhita como minerales dominantes en la mena. En este estadio tiene lugar la deposición de una paragénesis de seleniuros en la mina la "Divina Providencia".

- Estadio HIPOGÉNICO TARDÍO: Alcanza poco desarrollo, apareciendo representado localmente por sulfuros de cobre y hierro en ganga de cuarzo y calcita.

- Estadio SUPERGÉNICO: Sulfuros supergénicos, óxidos e hidróxidos de Fe, Co, Ni y Cu, carbonatos y arseniatos de Cu, Ni, Co y U.

MINERALOGÍA COMPARADA DE “LA PROFUNDA” Y “DIVINA PROVIDENCIA"

Se ha determinado la presencia de al menos 58 especies minerales (Paniagua et al, 1987).

La mineralización de "La Profunda" y la "Divina Prоvidencia" es similar cualitativamente en sus estadios primarios: disulfuros complejos del grupo de la pirita, esencialmente villamaninita y bravoíta. En la paragénesis mineral de la mina "La Divina Providencia" son dominantes los dos primeros estadios, mientras el tercero es accesorio. En la mina "La Profunda" sólo aparece como dominante el estadio deposicional intermedio, estando el esta- dio hipogénico precoz escasamente representado, salvo la fase urano-cobaltífera, que es muy abundante.

Desde el punto de vista estructural de la mena encontramos en la mina "Divina Providencia" una estructura inequigranular zonada con tendencia esferoidal, brechada en algunos casos, fruto del relleno de espacios amplios con escasa actividad tectónica post-deposicional. En la mina "La Profunda" se aprecia por el contrario una estructura veteada con alternancia de bandas de composición diferente y venillas entrecruzadas, así como una importante alteración hidrotermal de la dolomía encajante como consecuencia de uno o varios episodios de removilización tectónica.

La evolución del yacimiento presenta marcadas diferencias cuantitativas, destacando los escasos contenidos de As en la "Divina Providencia", la abundante presencia de oligisto a todos los niveles y un incremento notable de los contenidos de sílice en la ganga. Existen indicios de uranio, pero muy escasos. Se han conservado casi intactas para su estudio las estructuras de los estadios hidrotermales, dado el débil desarrollo de la alteración supergénica del yacimiento. Este fenómeno puede ser debido al emplazamiento de una fase de dolomitización tardía que cementa sólidamente las fisuras y huecos que no habían sido ocupados por la mineralización, impidiendo con ello la circulación de aguas meteóricas, preservando así de la oxidación la mayor parte del conjunto mineral.

En "La Profunda", como se ha dicho anteriormente, alcanza un gran desarrollo el estado deposicional intermedio, lo que favoreció su explotación por ser una mena metálica de fácil tratamiento. La importante alteración superficial que ha afectado a la mineralización hipogénica, removilizó en tal medida ésta, que resultan irreconocibles de visu las condiciones iniciales de cristalización, desarrollándose, sin embargo, una compleja aureola de minerales secundarios que reemplazan a otros, rellenan huecos, fisuras y tapizan cavidades.

En la tabla se recogen de manera comparada y haciendo referencia a su presentación y abundancia, un total de 45 minerales que podemos considerar como principales o más representativos.

Las tablas de identificación están realizadas con las características físico-químicas particulares de 26 minerales que aparecen con mayor frecuencia en este yacimiento. Su utilización es fácil y rápida, debiendo para ello comenzar por la característica de color, pasando sucesivamente a morfología, brillo, raya, etc. en el orden que están colocadas. Mediante sencillos análisis químicos (Matias et al., 1996) se pueden reconocer aquellas especies que resulten dudosas.




 

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