Nacido en el seno de una familia de la nobleza y emblemática de la Málaga del siglo XIX, de origen norteamericano pero asentada en dicha ciudad desde 1800. Su padre era Juan Rein Arasa y su madre Josefa Loring Crooke. Estudió el bachillerato en su ciudad natal y terminados sus estudios ingresó en la Academia de Artillería de Segovia en abril de 1922. Al repetir el primer curso pidió la baja en la citada academia y solicitó ser admitido como soldado voluntario de Ingenieros, siendo alistado el 1 de enero de 1924, en la escala de complemento. En mayo de ese mismo año ascendió a cabo y un mes más tarde se dispone asista al curso de Ametrallador-Bombardero que se impartirá en el Aeródromo de Los Alcázares (Cartagena, Murcia). El 10 de septiembre de este mismo año asciende a sargento de Complemento de Ingenieros.
Campo de Aviación de El Rompedizo. Primera etapa del raid aéreo Madrid a Manila pilotado por Fernando Rein Loring. 24 de abril de 1932 (UMA)
En octubre de 1924, se dispone quede afecto a las Fuerzas Aéreas de Marruecos, encuadrado en la 1.ª Escuadrilla del 2.º Grupo, dotada de aviones Breguet XIV, estacionada en el Aeródromo de Sania Ramel (Tetuán).
Al incorporarse el suboficial Rein Loring a Marruecos, la región occidental del Protectorado español de Marruecos pasaba por una situación muy difícil, ya que Abd el Krim, ejercía una fuerte presión a las tropas españolas en todos los sectores de la Península de Yebala y a lo largo de la línea de Lau. Esta situación obligó al Mando a evacuar una serie de posiciones y puestos, pero manteniendo siempre las comunicaciones entre las plazas de la región occidental. En noviembre, sólo faltaba por retirar las posiciones de Mexerach, Ticún y alguna otra de la cábila de Beni Gorfet. Para fortalecer a Ticún y apoyar la retirada del campamento de Mexerach, la aviación tuvo que emplearse a fondo. En estas operaciones, la aviación sufrió numerosas bajas tanto de tripulaciones como de aviones, resultando el 17 de noviembre herido en el aire el sargento Rein Loring que fue ascendido a suboficial por méritos de guerra.
En el proyecto de la Orden de Operaciones para el desembarco de Alhucemas, el general director de la Aeronáutica dispuso el 1º de septiembre de 1925 una nueva organización de las fuerzas aéreas de Maruecos en la que la 1.ª Escuadrilla en la que estaba encuadrado el suboficial Rein Loring, se estacionaba en Larache. Desde este nuevo emplazamiento continuó participando en las operaciones aéreas llevadas a cabo en Alhucemas.
En diciembre de 1925, pasa destinado al aeródromo de Alcalá de Henares, donde comienza el curso de piloto militar de aeroplano que había solicitado. Posteriormente pasa al Aeródromo de Cuatro Vientos para continuar con las prácticas de vuelo.
Se le concede el título de piloto militar (13 de marzo de 1926) y marcha destinado de nuevo a Marruecos, pero esta vez al Grupo de Breguet XIV estacionado en Tetuán, con el que participó en las últimas operaciones aéreas de la guerra. En todas sus actuaciones Rein Loring se distinguió por su serenidad, por su inteligencia, falta de nervios y extraordinarias dotes de pilotaje.
Cuando termina la campaña de Marruecos solicita (agosto 1927) la separación del servicio activo en la Aviación Militar. Comienza entonces la etapa civil de su vida aeronáutica. Este mismo año ingresó como piloto en la Compañía Española de Trabajos Fotogramétricos Aéreos (CEFTA), donde realizó trabajos fotográficos por todo el territorio nacional (hizo más de treinta y siete mil fotos aéreas) en colaboración con el Instituto Geográfico y Catastral, para la elaboración del Mapa Nacional escala 1/500.000. En esta compañía voló 1355 horas que le sirvieron para acrecentar su experiencia como piloto.
En 1932 ingresó como piloto en la Compañía Aérea CLASSA (Concesionaria de Líneas Aéreas Subvencionadas, Sociedad Anónima). Este mismo año proyectó realizar un raíd a Manila. Adquirió a la empresa de Construcciones Loring (Jorge Loring el propietario era hermano de su madre), una avioneta Loring E-II.
Este plan de viaje tenía una modalidad hasta entonces desconocida en España. Por primera vez se acomete un vuelo de larga duración, sin contar con ningún tipo de ayuda, tanto oficial como particular.
La avioneta (denominada cariñosamente La Pepa) al mando de Fernando Rein Loring, despegó el 24 de abril de 1932, desde el Aeródromo de Loring (lindante con el aeródromo militar de Cuatro Vientos) para iniciar el vuelo que le llevaría a Filipinas. El viaje lo inició siguiendo la costa africana del Mediterráneo hasta llegar a Bagdad, continuó atravesando el desierto Pérsico, la India e Indochina para llegar a Manila el 12 de julio, sin sufrir incidentes de importancia y siendo recibido en todas las escalas con las mayores muestras de entusiasmo. El recibimiento en Manila fue apoteósico y compensó el cansancio de recorrer casi dieciséis mil kilómetros. El viaje se prolongó más de lo debido poque tuvo que permanecer inactivo en Hong-Kong a la espera de la autorización para hacer escala en Formosa, donde el gobierno japonés tenía prohibido el aterrizaje de cualquier avión extranjero.
Al regresar a España recibió el homenaje de los Aeroclubes de Madrid y Barcelona en un acto que presidió el ministro de la Gobernación y donde se le entregó una copa donada por la Federación Aeronáutica Española.
Rein Loring no quedó del todo satisfecho con este vuelo y al año siguiente, con ayuda oficial (Dirección de Aeronáutica Civil, Ministerio de la Gobernación y Patronato de Turismo) de un crédito de 40.000 pesetas realiza un segundo viaje a Manila.
El aparato que ahora utiliza es una diminuta avioneta “Couper Swift” bautizada Ciudad de Manila, en agradecimiento al gran recibimiento que le dispensó la capital filipina, y en la que es difícil imaginar que pudiera entrar un hombre de casi dos metros de estatura.
Despega del Aeródromo de Getafe el 18 de marzo de 1933 y después de doce etapas toma tierra en Manila el 10 de junio.
En este viaje, a diferencia del anterior, se encontró con grandes dificultades meteorológicas: fuertes vientos, tempestades de arena y lluvia, calor asfixiante, amén de los contratiempos burocráticos y el trabajo de preparar y cargar la avioneta en cada etapa.
Esta hazaña demostró una vez más las cualidades aeronáuticas de Rein Loring que podían calificarse de primer orden en el concierto de la aviación mundial, por su voluntad, pericia y competencia técnica de matemática precisión demostrada en el aire y por sus conocimientos de los problemas de la navegación aérea.
En tiempos de la República, el Gobierno nacionalizó la compañía aérea CLASSA y creó, en 1932, con el material y personal de esta última, una nueva compañía de Aviación, Líneas Aéreas Postales Españolas (LAPE), en la que Rein permaneció hasta el 18 de julio de 1936. Hasta esta fecha había realizado más de cinco mil horas de vuelo y recorrido más de quinientos mil kilómetros.
En 1934, Fernando Rein Loring se casó en Pamplona con Mercedes Arraiza Belzuncho con la que tuvo un solo hijo, Fernando.
La contienda de 1936 le sorprendió en Madrid. A finales de septiembre logra fugarse con un avión bimotor “Airspeed Envoy” —precisamente con el avión en que un año más tarde encontraría la muerte el general Mola— a Pamplona. Incorporado a la 1.ª Bandera de Falange Española de Navarra combatió en el Frente Norte, hasta que en julio de 1937 se le destinó a Aviación. Se incorporó en Salamanca, donde, ascendido a brigada, presta servicio como enlace en Transporte Aéreo. En septiembre asciende a alférez y se le destina al Grupo 4-G-28 de bombardeo, equipado con Savoia79. Con esta unidad participó en la Campaña del Norte y en la Batalla de Teruel.
Su experiencia y sus dotes de piloto hacen que sea nombrado piloto de pruebas del Junker 86 y que fuera comisionado a Italia para traer un nuevo Savoia 79.
En junio de 1938, asciende a teniente de complemento de Aviación con antigüedad de marzo anterior.
Finalizada la guerra, en la que voló más de doscientas horas de vuelo y realizó setenta y dos misiones de combate, pasó destinado a la Sección de Aviación Civil del Ministerio del Aire. A pesar de estar en un destino burocrático, su deseo por volar no decayó y en agosto de 1939 realiza, con un Dornier 17 del Ejército del Aire, vuelos fotográficos para el levantamiento topográfico de Galicia. En septiembre cambia de destino pasando a la Subdirección de Tráfico Aéreo del mismo Ministerio, donde permanece hasta octubre de 1940, que queda en situación de disponible para pasar a prestar servicios como piloto en las Líneas Aéreas Iberia.
En 1942, fue nombrado jefe de pilotos de Iberia y en ese mismo año recibió el primer distintivo de Mérito al Tráfico Aéreo por sobrepasar el millón de kilómetros volados. Asimismo, en 1947, Rein Loring fue el primer español que alcanzó las diez mil horas de vuelo; un año después recibió el segundo distintivo aéreo al sobrepasar los dos millones de kilómetros recorridos.
La máxima condecoración que puede concederse a un aviador en tiempo de paz es la Medalla Aérea y a Rein Loring se le concedió en 1948, “por sus relevantes servicios prestados como Piloto Civil en diversas Líneas Aéreas Españolas, en las que demostró durante su vida aeronáutica, valor, abnegación y aptitudes profesionales sobresalientes”, así se decía en el expediente instruido para su concesión.
Permaneció en el cargo de comandante jefe de pilotos de Iberia hasta 1971, que por imperativos de edad tuvo que dejar de pilotar, tras haber volado en la compañía más de veinticinco mil horas. Después de su baja como piloto, siguió prestando servicio en la compañía como jefe de Mayordomía hasta su jubilación en 1973. Fijó su residencia en su Málaga natal hasta su fallecimiento en 1978.
Jorge Loring Martínez, nieto del Ingeniero, Empresario y Político D. Jorge Loring Oyarzabal y de Dª Amalia Heredia Livermore, primeros marqueses de la Casa Loring, biznieto de D. Manuel Agustín Heredia, nació en Málaga el día 12 de Octubre de 1.889.
Ingenieros, curas y aviadores: los Loring
La Pepa, avioneta E-2 de Fernando Rein Loring, 1932
El sacerdote jesuita, Jorge Loring, falleció el pasado 25 de diciembre de 2013 a los 92 años de edad. De su libro Para salvarte, se vendieron más de un millón de ejemplares en España. El padre Loring alcanzó una gran popularidad como predicador en las factorías navales de Cádiz adonde iban a escucharle tres o cuatro mil trabajadores todos los meses; también fue uno de los primeros clérigos de habla hispana que empleo con éxito los medios y las redes sociales para hacer apostolado. Había estudiado ingeniería en Madrid y a los 33 años abandonó su carrera para dedicarse al sacerdocio. Además de ser un gran viajero, grabó centenares de conferencias que hoy siguen disponibles en internet al alcance de cualquier interesado. Fue un hombre conservador a quién el concilio Vaticano II le obligó a revisar algunos de sus principios, aunque su profunda humanidad le permitiría estar siempre por encima de las cuestiones ideológicas.
En 1810, George Loring James, capitán de barco estadounidense, nacido en Massachusetts y tatarabuelo del jesuita, desembarcó en Málaga; descubrió las maderas, los vinos, las pasas y las frutas de las tierras andaluzas y empezó a comerciar con ellos. En 1817 se casó con María Rosario Oyarzábal, de familia vasca afincada en Málaga; el estadounidense se quedaría allí para siempre. Los Loring-Oyarzábal tuvieron nueve hijos que se integrarían por completo en los círculos sociales de la clase acomodada malagueña. A lo largo del siglo XIX, los Loring emparentaron con los Heredia y los Larios, tres familias que contribuirían al gran impulso económico que tuvo la ciudad de Málaga durante la segunda mitad de la centuria.
El tercer vástago de George Loring, Jorge Enrique Loring Oyarzábal, heredó de su padre una habilidad extraordinaria para los negocios. Se casó con Amalia Heredia, que también pertenecía a una familia adinerada, propietaria de altos hornos y empresas navieras. Jorge Enrique estudió ingeniería de Caminos en Harvard, ingresó en la masonería, fundó el periódico El Correo de Andalucía, participó en la creación del banco de Málaga y también invirtió en sociedades mineras y de ferrocarriles. Pero, a Jorge Enrique, además de los negocios, también le interesaron la política y la sanidad pública. La reina Isabel II le concedió el título de marqués de la Casa-Loring en 1856, por su generosa intervención en la epidemia de cólera que asoló las costas del Mediterráneo español durante 1854 y 1855. El matrimonio Loring-Heredia poseía una finca en Málaga, La Concepción, en la que solía organizar reuniones a las que acudían políticos importantes, miembros de la aristocracia europea y la élite industrial y financiera andaluza; entre sus invitados solían figurar Cánovas del Castillo y la emperatriz Isabel de Austria. Cuando Jorge Enrique falleció, en 1900, dejó a sus herederos una gran fortuna. El primer marqués de la Casa-Loring fue bisabuelo del sacerdote Jorge Loring.
Jorge Loring, pionero de la aviación española
Jorge Loring Martínez también diseñó sus propios aviones, era piloto y empresario, solo que su fortuna no llegaba, ni de lejos, al tamaño de la que le sirvió a Hughes para alcanzar sus metas. Si acaso, de haber contado con tal cantidad de recursos, hoy día Jorge Loring sería recordado en todo el mundo.
La batalla contra el cielo de Rein Loring
El 20 de junio de 1932, EL Diario ABC recibía una carta de Hong Kong, informando de los problemas del joven piloto español para llegar a Manila desde Madrid en una avioneta de aluminio
Rein Loring, el halcón solitario
¡Ay, esos vuelos de antes! Eso sí que eran aventuras. Prueba de ello es la carta que la redacción de ABC recibió del Consulado de España en Hong Kong, el 20 de junio de 1932, informando de los mil y un problemas que el joven Fernando Rein Loring estaba sufriendo para completar la que fue una de las grandes hazañas de la historia de la aviación española: recorrer en solitario, con una avioneta de aluminio de apenas 500 kilogramos y una velocidad de crucero de 150 km/h, el trayecto entre Madrid y Manila.
En aquella carta, que llegaba a esta redacción junto con la fotografía del aviador y su «pájaro», se podían leer percances de todo tipo: «Al poco de salir de Taiping, un escape de gasolina le obligó a aterrizar en Fort Bayard», «el Observatorio de Hong Kong anunció dos tifones», «tuvo que esperar el aluminio que había pedido para soldar el tanque», «ha experimentado por más de una semana tronadas y lluvias tropicales» o «al inspeccionar más detenidamente el aparato, encontró que el depósito goteaba».
Loring, que había nacido en Málaga 30 años antes, estaba decidió a seguir las huellas del vuelo que los pilotos Esteve, Gallarza y Loriga habían realizaron juntos en 1926 entre España y Filipinas, pero él quería hacerlo absolutamente solo, con un Loring E-II (modelo de la propia fábrica de aviones que había fundado un pariente suyo en 1923) modificado por él mismo. Aquel aparato, que ya forma parte de la historia de la aviación en España, fue bautizado como « La Pepa ».
2.500 horas de vuelo
A pesar de su edad, Rein Loring no era un novato. Había obtenido el título de piloto en 1924, con 22 años, y ocho después ya acumulaba cerca de 2.500 horas de vuelo en su cartilla, gracias a su actividad en la escuadrilla militar de África y en la Compañía de Fotometría Aérea.
Contaba ABC el 24 de abril de 1932, el día de su partida, que la intención del joven era «realizar el recorrido de 17.000 kilómetros en 12 días, aspirando a efectuarlo dentro de la mayor regularidad posible». Su objetivo era reducir casí a la mitad las 20 etapas y 39 días que habían tardado en realizar aquel trayecto Esteve, Gallarza y Loriga.
Por si fuera poco, el aviador intentó conseguir, sin éxito, alguna ayuda para los gastos del viaje, pero las menguadas asignaciones del presupuesto de la Aeronáutica Civil y de los aeroclubes no contaban con este tipo gastos. Cuando acabó el viaje, tan sólo recibió un auxilio oficial con el que no cubrió ni la mitad de los gastos.
Loring, «en paradero desconocido»
Loring tuvo que luchar contra cielo y tierra, pero los plazos pronto se antojaron demasiado optimistas. Dadas las condiciones, llegar con vida ya podía considerarse un éxito. Poco después de partir, la avioneta se veía azotada por el primer temporal y se retrasaba una cuantas horas en llegar a Málaga.
A partir de ahí, ABC cubrió cada una de las etapas con gran interés. El 17 de mayo contaba que « Loring se encontraba en paradero desconocido. Había salido de Bankok el sábado, descendiendo en Lanpok, cerca de la frontera, y proponiéndose llegar a Hanoi el domingo, pero no se han tenido noticias hasta el momento».
Cuando dio por fin señales de vida desde Hong Kong, este diario informó de que el piloto había tenido que «retrasar varias veces el vuelo a causa de que se salían los depósitos». Un mes después, se relataban los problemas del piloto con el Gobierno japonés, que «no le concedía aún autorización para aterrizar en la Isla Formosa». Una tras otra, los percances no tenían fin.
Conseguidos finalmente todos los permisos, Rein Loring pudo lanzarse a por las últimas etapas de su odisea. Entre ellas, la más peligrosa: el salto sobre el mar de China con un recorrido de 900 kilómetros sobre el océano hasta Aparri, ya en Filipinas, para acabar finalmente en Aparri-Manila.
Loring, el héroe
El recibimiento fue apoteósico «a pesar de la lluvia». Le declararon huésped de honor de la isla y la entonces colonia española le agasajó como un héroe. Después de tantos esfuerzos y dificultades, el joven piloto debía haberse sentido satisfecho con el reconocimiento del triunfo y con el simple hecho de no haber sido destrozado por cualquiera de los tifones con los que se topó, pero él no era así.
Según explico él mismo, se había quedado con la espina clavada de no haber cumplido los plazos prometidos, por lo que un año después lo volvió a intentar. Lo consiguió, llegó en menos tiempo y con muchos menos problemas.
Poco antes de morir, el gran Fernando Rein Loring, al que todo el mundo definía como un hombre humilde y tranquilo, reconocía que después de las miles de aventuras vividas sobrevolando desiertos y océanos de medio mundo, así como su participación en la misma Guerra Civil, lo que más le gustaba eran los vuelos tranquilos y sin incidentes. Quién lo iba a decir.










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