miércoles, 13 de agosto de 2008

“Mentes maravillosas que cambiaron la humanidad“

El otro día iba yo al ojeo de libros en mi librería preferida, buscando divulgación científica, técnica, y esas cosas. Entre muchos que miré entre lineas está este, que me sorprendió por su escritura razonablemente amena y la extraordinaria juventud de su autor. El libro está editado por Libros Libres en 2007.

Aunque las grandes mejoras en la Historia se producen gracias al esfuerzo de muchos hombres y mujeres, en ocasiones han surgido personas verdaderamente excepcionales que, por sí solas, han dado auténticos pasos de gigante en la Ciencia, la tecnología o el pensamiento. Son personas que nos permiten admirar la capacidad de la inteligencia humana para innovar y crear. ¿Quiénes son? ¿Cuál ha sido su decisiva contribución al progreso humano? Los logros de Newton, Curie, Euclides, Leonardo, Einstein y un largo etcétera son abordados en este libro. Por eso son “mentes maravillosas”.

El autor del libro, Carlos Blanco Pérez (Madrid, 1986), habla ocho idiomas, es miembro de la International Association of Egyptologists y ha estudiado simultáneamente tres carreras en la Universidad de Navarra: Filosofía (terminada en el 2006), Ciencias Químicas y Teología (terminadas ambas en 2007). Comenzó a hablar a los siete meses y a leer a los dos años, y durante su infancia se interesó por la Historia, la Economía, las lenguas y la Ciencia. A los once años fue admitido en la Asociación Española de Egiptología y cursó estudios de egipcio medio en sistema jeroglífico y de árabe en el Instituto Egipcio de Estudios Islámicos.

Considerado en su momento el egiptólogo más joven del mundo, pronunció su primera conferencia a los doce años y a esa edad fue nombrado miembro honorario del Museo Egipcio de la Fundación Arqueológica Clos de Barcelona. Becado por la fundación Karid Riga Saíd de Londres, cursó estudios en el Westminster School de la capital británica, profundizando en las lenguas clásicas, en el ruso y el chino, y posteriormente en el acadio y el copto. Ha colaborado activamente en medios de comunicación de España (especialmente en el programa Crónicas Marcianas), Egipto, Argentina, Yugoslavia y Colombia.

Cámara digital primitiva

Hace meses alguien me regaló, para que hiciese lo que quisiera con ella, esta cámara digital primitiva. Hoy procedo a diseccionarla.

En la parte delantera se pueden ver el visor, el objetivo y el flash.

Detalle del objetivo.

En la parte posterior hay una pequeña pantalla LCD y dos pulsadores para la gestión de las fotografías. En este modelo de cámara no se pueden ver las fotografías antes de descargarlas en el ordenador.

Conector de USB para descargar las fotografías y para utilizar la cámara como webcam.

Alojamiento de las pilas y anclaje para el trípode.

Portapilas para tres pilas.

Disparador a la derecha e interruptor de encendido a la izquierda.

Vista de los diferentes elementos, una vez desmontada la cámara.

El objetivo se separa retirando dos tornillos.

Dispone de un mecanismo de rosca para la regulación de la distancia entre las lentes y el sensor CCD.

Vista del interior del objetivo, con el filtro en primer término.

El sensor CCD se encuentra soldado sobre el circuito impreso.

Sensor CCD. Se pueden ver los hilos de oro para el conexionado interno.

Vista del conjunto del flash. La lámpara de descarga tiene tres cables de conexión.

Vista posterior del circuito impreso del flash. A la izquierda se puede ver el conector que lo une con la placa principal.

Vista de la pantalla de cristal líquido LCD. Esta está formada por cuatro capas de vidrio.

martes, 12 de agosto de 2008

Autopsia del conjunto óptico de la DSC-S600

Hace unos meses mi cámara digital sufrió un percance; si que se podía apagar y encender, pero hacía fotos desenfocadas y no actuaba el zoom. Intenté reiniciarla pero todo fue inutil. Me puse en contacto con el servicio oficial de Sony y el resultado fue una reparación de cerca de un mes de duración, el cambio del bloque óptico A1156857A (951A (C1)) (56,88 € más IVA) y la mano de obra (57 € más IVA). Curiosamente en Nexttronics se puede conseguir este repuesto por 119,36 $.

En la caja del bloque óptico A1156857A viene indicado que está fabricado en China.

Sorprende que la parte más importante de la cámara ocupe un mínimo espacio y pese unos pocos gramos.

Del conjunto destacan las dos cintas de conexiones, una de ellas para el sensor CCD y la otra para el enfoque automático, los sensores y el motor del zoom.

Aquí se pueden ver las conexiones de los extremos de las cintas.

Si retiramos este tornillo podemos ver las resistencias conectadas en la parte inferior de la cinta.

En el lateral se pueden ver las dos pestañas que nos permitirán liberar el protector de chapa posterior.

Una vez arrancada la cinta de conexión, para separar las soldaduras, se puede ver el chip central, el sensor CCD.

Vista de la cinta de conexión del sensor CCD, mostrando los puntos de soldadura.

Si se retira la cubierta metálica se puede ver la cinta de conexión que conecta el motor paso a paso del zoom, las dos bobinas del obturador, la bobina del enfoque automático, el sensor de efecto Hall y las dos barreras fotoeléctricas de los sensores de final de carrera del zoom.

Vista de la lámina que contiene los tres sensores. El cuadrado blanco que se ve debajo del sensor CCD es el imán de neodimio que acciona el sensor de efecto Hall.

Retirando tres tornillos se puede levantar la tapa delantera que permite acceder al mecanismo interior. Se puede ver el piñón de latón del extremo del eje del motor paso a paso, un engranaje intermedio del reductor de velocidad que acciona el zoom (verde). En la tapa queda encajado un engranaje (rojo) de este reductor de velocidad, que enlaza el piñón con el engranaje verde.

A través de la lente exterior del zoom se puede ver esto si se mira hacia el exterior.

Vista a través de la misma lente mirando hacia el interior.

Vista del sector dentado del tubo del zoom (3x) que hace que al girar se desplace hacia adelante y hacia atrás. El tubo del zoom tiene dos partes. Una de ellas encaja dentro de la otra y, por medio de unos surcos helicoidales, al girar una ellas (La interior) se separan o se juntan.

El conjunto de la lente y el obturador puede desplazarse a lo largo de tres guías fijas a la carcasa. De esta forma no puede girarse. Este conjunto encaja para moverse de forma solidaria con el tubo interior del zoom. En el extremo de este conjunto se encuentra una lente que siempre se mantiene a la misma distancia de la lente exterior del extremo del zoom. De hecho podemos entender como todo un bloque, aunque sea desmontable, la lente exterior de la cámara, la lente que se ve en esta fotografía y el obturador. Todo este conjunto con el movimiento del zoom se acerca o se aleja del sensor CCD.

Tal como aparece en la fotografía, este es el movimiento del zoom y de la lente del conjunto de autoenfoque.

Una vez retirada la lente con su mecanismo de autoenfoque se puede ver el sensor CCD a través del filtro.

El sensor CCD está encajado en la parte posterior del conjunto óptico y se puede retirar fácilmente. Proporciona 6 megapíxeles efectivos (Tipo Super HAD CCD™ de un tamaño en pulgadas de 1 / 2,5). Este tamaño de sensor CCD corresponde a una superficie sensible de 5,76 x 4,29 mm.

El sensor CCD debe su nombre a una tecnología que en sus principios se empleó en la fabricación de memorias de acceso secuencial. Los dispositivos de carga acoplada (CCD) no son más que dispositivos electrónicos de silicio que en cada uno de sus puntos fotosensibles (Píxels) incorpora un fotodiodo que genera una tensión dependiente de la cantidad de luz que incide sobre él.

En el CCD, mediante una señal de reloj procedente del circuito integrado de la cámara, la carga que posee uno de estos fotodiodos va pasando de éste al adyacente y así sucesivamente hasta llegar a un registro —también formado por dispositivos de carga acoplada— que es el encargado de ir suministrando, por orden secuencial, las diferentes cargas que poseen los distintos fotodiodos que forman el sensor. Estas cargas electrónicas se convierten en un voltaje, que se amplifica y se recoge en el circuito integrado de la cámara, encargado de procesar estos datos y proporcionar una señal digital que se graba en memoria.

Aquí se puede apreciar el tamaño del sensor CCD.

Vista posterior del sensor CCD en donde se pueden apreciar los 32 contactos.

Una vez retirado el sensor CCD se puede ver el filtro que lo cubre por la parte delantera, desde atrás.

Efecto óptico del filtro.

Aquí se puede apreciar el pequeño tamaño del filtro.

Para enfocar la cámara existe una lente, cerca del sensor CCD, que se puede mover sobre una guía metálica cilíndrica (Un pequeño eje). Este conjunto se mueve gracias a una bobina que actua sobre un imán situado en una de las guías del conjunto lente-obturador. El imán de neodimio es el que actua sobre el sensor de efecto Hall que detecta la posición de la lente.

La cámara Sony DSC-S600 tiene una óptica Carl Zeiss® Vario-Tessar®. Se trata de un objetivo pequeño y potente diseñado para utilizarse en cámaras fotográficas y videocámaras compactas.

Ampliación del código de barras producida por la lente del sistema de autoenfoque.

Vista del conjunto de autoenfoque desde la cara más cercana al sensor CCD. En la guía encaja el eje metálico. La cinta de conexión tiene dos pistas para los extremos de la bobina.

Vista de los sensores. Los de los extremos son barreras que detectan el final de carrera del mecanismo del zoom. El sensor central es un sensor de efecto Hall.

Conjunto del obturador desde la cara interior. La cinta de conexión tiene cuatro pistas para la conexión de las dos bobinas.

Despiece del obturador. Las piezas que permiten la obturación son de lámina de plástico de un peso insignificante.

Pareja de bobinas. Una de ellas tenía una coloración superficial negra, por lo que en una primera inspección la he dado por defectuosa pero, claro está, es sólo una suposición.

Motor paso a paso con sus cuatro bornes de conexión.

Una vez retirados los bornes se puede ver el interior y en el interior las dos bobinas.

Cortando con la Dremel dos puntos de soldadura se puede abrir el motor y separar sus diferentes elementos. En el lado del piñón el eje no tiene cojinete, por lo que se ha de sujetar por su extremo en la carcasa de plástico, de forma que se alinee con mayor precisión con los ejes de los engranajes.

Cada bobina tiene cinco masas polares, giradas ligeramente unas con respecto a las otras.

Todas estas fotografías están hechas con la Sony DSC-S600 reparada.

La nueva versión de esta cámara, la DSC-S780 también usa un sensor CCD Super HAD CCD™
de un tamaño en pulgadas de 1 / 2,5. Pero consigue una resolución de 8,1 megapíxels.