viernes, 29 de abril de 2016
Empresas biotecnológicas
Tras años de altibajos, el sector de la biotecnología por fin empieza a recoger los frutos de 15 años de investigación. La hipótesis o la idea ha salido del laboratorio para transformarse en un fármaco, una vacuna o una terapia y llegar al mercado. Después de pasar una época de estrecheces que llegó a agitar incluso el fantasma de la bancarrota de la industria, el año pasado empezaron a llover las buenas noticias. Los acuerdos millonarios alcanzados por las catalanas Oryzon Genomics y Palobiofarma con las multinacionales Roche y Novartis situaron a España en el mapa de la biotecnología. Esos casos despertaron el interés del capital extranjero, que en los últimos meses ha participado, junto a fondos nacionales, en rondas de financiación por importes hasta ahora inéditos.
Las antenas para dispositivos móviles de la empresa Fractus
Fractus surgió de una spin off de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) que, en 1999, patentó la primera antena fractal del mundo. Esta tecnología, de la que ahora se benefician la mayoría de los smartphones, tabletas y ereaders, entre otros dispositivos, fue la que permitió por primera vez integrar la antena dentro de la carcasa del aparato y, al mismo tiempo, mejorar su potencia de forma que pudiera conectarse simultáneamente a varias bandas (por ejemplo, 2G, 3G, Wi-Fi y bluetooth).
Por este desarrollo, uno de los fundadores de Fractus, Carles Puente, fue uno de los tres finalistas al premio Inventor Europeo 2014, que concede la Oficina Europea de Patentes, en la categoría de pequeñas y medianas empresas.
El proyecto CanSat del INS Terrassa
El Institut Terrassa ha sido seleccionado para la fase final europea del concurso CanSat de tecnología aeroespacial que se celebrará en junio en Portugal y será quien represente a España. El centro concurrirá al certamen con un proyecto liderado por los profesores, Jordi Escofet e Isabel Irreberi, que llevará a cabo un grupo de alumnos de 1º de bachillerato de las áreas científicas y tecnológicas.
Las esculturas de Kezanti
El artista belga Dirk Dewulf (Kezanti) realiza modernas esculturas en bronce, algunas de ellas dotadas de movimiento.
Exoesqueletos
Un exoesqueleto es un armazón externo que lleva puesto una persona con algún grado de incapacidad motora y que le facilita el movimiento de las piernas y, a veces, de los brazos.
Durante su funcionamiento, una serie de sensores biométricos detectan las señales nerviosas que el cerebro envía a los músculos de nuestras extremidades cuando vamos a comenzar a andar. La unidad de control del exoesqueleto responde entonces a estas señales, las procesa y hace actuar al exoesqueleto en una fracción de segundo.
jueves, 28 de abril de 2016
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




