martes, 14 de junio de 2016

Guiral Industrias Eléctricas S.A. (GIESA)


En el barrio de Las Fuentes ubicó el empresario Joaquín Guiral (Lascellas, Huesca, 1889), fundador de Giesa (Guiral Industrias Eléctricas S. A.) su próspero negocio, después de sucesivos cambios de sede por necesidades de espacio. Guiral adquirió en octubre de 1942 unos terrenos, situados en las afueras, pero bien comunicados por tren (la Estación de Utrillas) y por tranvías, que tenían allí su sede. El empresario vio en la adquisición de los terrenos una excelente posibilidad también de hacer negocio inmobiliario, pero finalmente su idea no prosperó.


Guiral impulsó allí su negocio electromecánico, con un nuevo recinto que comprendía una superficie útil de 34.000 metros cuadrados. Miguel Angel Navarro y su hijo José Luis Navarro Anguela comenzaron la construcción del edificio, dotándolo de una dignidad arquitectónica poco frecuente en el terreno industrial de la posguerra. Ellos se propusieron realizar, según dejaron escrito, "una construcción sencilla, excluyendo en lo posible toda cosa superflua" . Se propusieron, en ese elegante segundo plano que se aleja de la carretera, levantar un ejemplo de arquitectura moderna, en la que todo resultara "razonado". La propuesta de ejecución de obra ascendió a cinco millones de pesetas y se incluyó, en tiempos de posguerra, un anexo con un plan de diseño de refugios antiaéreos para los trabajadores. El edificio racionalista se terminó el 12 de junio de 1945, con una lograda presencia, un empaque que pasaba, entre otras cosas, por la magnífica puerta-catedral, donde los visitantes se hacían la foto de rigor.


Giesa fue creciendo, consolidando su presencia y aumentando el espacio. El empresario Joaquín Guiral falleció el 26 de septiembre de 1950, dejando tras de sí una obra muy sólida y que más tarde confluiría en Schlinder.


El edificio de Giesa en Las Fuentes se fue expandiendo poco a poco con nuevas naves por la parte de atrás, cubriendo un fuerte terraplén. El desnivel se fue llenando con escorias y tierras de la fábrica de elctrodos y otros materiales sobrantes. Todo eso configuró espacios de poco valor.


La fábrica Giesa Schindler forma parte, en estos momentos, del grupo suizo Schindler dedicado a la fabricación, instalación, mantenimiento y modernización de ascensores, escaleras mecánicas y andenes móviles. La presencia de esta compañía en España se remonta al 1946, momento en el que GIESA comenzó a fabricar ascensores bajo la licencia de este grupo. Desde el año 1986 Schindler concentra tanto a GIESA como al resto de compañías españolas en las que tenía intereses económicos y desde 1992 trabaja en España bajo una única denominación: Schindler, S.A. Desde 2006, el grupo tiene en Zaragoza una nueva planta centrada en la fabricación de componentes y de ascensores complementada con una división de I D, ubicada en el Polígono Empresarum en la Cartuja Baja, barrio de Zaragoza.


La historia empresarial de GIESA se inicia en las primeras décadas del siglo XX y está unida a la figura de D. Joaquín Guiral Lascellas, 1889 Zaragoza, 1950 . Este perito industrial adquirió, en 1914, la empresa de Antonio Abián e Hijo dedicada a proyectos e instalaciones eléctricas.


Su primer taller se localizó en los bajos de la casa nº 32 34 de la calle de Roda. , dirección que mantuvo hasta 1924. En este año se trasladó a la calle de San Jorge, esquina con la calle San Andrés para, en 1937, cambiar nuevamente de ubicación, en esta ocasión a la avenida de San José nº 32. En estas naves, además de montar su tradicional taller de reparaciones electromecánicas instaló una fábrica de electrodos para soldadura eléctrica y una fábrica de tubo aislante Bergam. En 1940, pasó a denominarse Guiral Industrias Eléctricas S.A. y, en 1942, compró los terrenos denominados Villa Asunción, en el km. 2 de la carretera de Zaragoza a Castellón. En este caso, los proyectos de Joaquín Guiral iban más allá de una mejora y ampliación de los locales de su factoría, ya que se proponía urbanizar y parcelar la finca mencionada para construir una barriada de más de 1.000 viviendas obreras de renta reducida, bajo la protección del Instituto Nacional de la Vivienda.


Además de los ascensores, los otros productos emblemáticos de la empresa fueron los electrodos Fundor y las máquinas de soldar GADA.