lunes, 6 de junio de 2016

Vacas conectadas al internet de las cosas


Niels Molenaar y Timo de Winter son dos holandeses con algo en común: espíritu emprendedor. Con poco más que cientos de pegatinas de su empresa y un prototipo de su dispositivo se han ganado la atención de muchos visitantes en Computex, la fería tecnológica más importante de Taiwán. Su proyecto, Connecterra, pretende revolucionar el mundo agrícola aplicando al campo nuevas tecnologías como el internet de las cosas (IoT en sus siglas en inglés), el aprendizaje profundo y el uso de big data.


La llegada de emprendedores como Molennar y de Winter es un claro ejemplo de la diversificación que está sufriendo la isla autogobernada en el campo tecnológico. Tradicionalmente asociada a ordenadores y semiconductores, Taiwán está intentando dirigirse hacia un modelo más innovador en el que las startups de todo el mundo son bien recibidas. La creación de una visa para emprendedores y el apoyo gubernamental a este tipo de compañías muestran el interés de la región en este sentido.


En el stand en el que Connecterra da a conocer su producto en Computex, Molenaar indica una de las razones que les han traído a la isla autogobernada: “Nosotros queremos hacer un montón de dispositivos, Taiwán es un buen lugar en el que encontrar algún socio que los pueda fabricar”. De momento su empresa cuenta con un solo aparato, que se conecta a las vacas a través de un collar –por ahora el único animal con el que trabajan-. El dispositivo, compuesto por una serie de sensores, es capaz de detectar los movimientos del rumiante, la manera en que mastica, su periodo de celo, etc.


Para los expertos del mundo agrícola puede que este producto no sea una sorpresa. Ya existen muchas tecnologías capaces de identificar la misma información. Molenaar, con un extenso currículum en el mundo agropecuario a pesar de su juventud, señala que el potencial de su producto está en “el procesado de la información, en el conocimiento. Estamos creando más información para los granjeros. Analizamos el comportamiento de la vaca, lo que come, a dónde va… y de esta manera conocemos con detalle su salud. Por ejemplo, podemos localizar si la vaca tiene un problema con su dieta e informar al granjero de que ésta necesita más fibra”.