domingo, 11 de noviembre de 2007

El giroscopio

Foucault en 1851, poco después de su famosa experiencia del péndulo en el Panteón de París intentó demostrar la rotación de la Tierra mediante otro artefacto: el giroscopio. Aunque el experimento no contó con tanto éxito, el nombre de giroscopio está aún vigente (gyros, rotación; scopos, verse o poner de manifiesto), es decir aparato para mostrar la rotación.

Un giróscopo o giroscopio es un sólido rígido en rotación alrededor de un eje principal de inercia. Habitualmente se monta sobre anillas en suspensión Cardan. De esta manera, ningún movimiento que realizase el conjunto causaría momento externo. Por tanto, el momento angular o momento cinético se conservaría y el eje de rotación mantendría una dirección fija en el espacio.

Los movimientos giroscópicos han tenido un gran número de aplicaciones. La tendencia a mantener fija la orientación en el espacio del eje de rotación del giroscopio se emplea para estabilizar barcos, en los sistemas de navegación automática de los aviones, en el sistema de dirección de torpedos y misiles, en la brújula giroscópica, etc.

El rayado helicoidal del interior de los cañones tiene por objeto el imprimir un rápido movimiento de rotación a los proyectiles alrededor de su eje longitudinal, de esta forma se evita que cualquier perturbación lo desvíe de la trayectoria deseada.

Asimismo desempeña un papel fundamental en el equilibrio de bicicletas y motocicletas.

El giroscopio anterior, denominado Super Gyroscope Gimbals, lo distribuye Gyroscopes y lo vende a un precio de 57,17 €. A continuación se puede ver un video de este giroscopio.

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