jueves, 29 de octubre de 2009

El trabajo en los talleres de Westinghouse

En el canal de Youtube de la Biblioteca del Congreso se puede ver una serie de videos de los trabajos en los talleres de la empresa Westinghouse.

Rosie la remachadora

La expresión "Rosie la Remachadora" se hizo popular en Estados Unidos en 1942 gracias a la canción del mismo nombre escrita por Redd Evans y John Jacob Loeb. La canción habla de "Rosie" una trabajadora incansable de una cadena de montaje, en una fábrica de aviones militares. Era el reconocimiento a su trabajo, imprescindible para producir todo el armamento que la Segunda Guerra Mundial consumía.

En las dos Guerras Mundiales del siglo XX cientos de miles de mujeres construyeron aviones, municiones y, como se puede ver más abajo, barcos. Una prueba más de cuan similar puede llegar a ser el trabajo para unos y otros, hombres y mujeres. No se deduzca de ello que me gustaría que las mujeres fuesen también a la guerra, ya que a eso no debería dedicarse nadie.

En la España de la posguerra civil, de los años 40 del siglo pasado, muchas mujeres tuvieron que hacer de todo en aquellas familias en las que los hombres habían desaparecido, algunos para siempre.

Por el contrario en la actualidad, en Europa, todo y que muchas mujeres trabajan en ello, el taller, la cadena de montaje, la ingeniería no es algo que en nuestra sociedad se asocie a la mitad femenina de la población, y pese a la propaganda de los políticos políticamente correctos (Que son todos). En estos días y en España se podría hacer un juego de palabras con solo cambiar una letra de una de ellas, pero yo no lo haré.

Este artículo tiene su origen en un video del canal de Youtube de la Biblioteca del Congreso.

martes, 27 de octubre de 2009

Calderas acuotubulares de vapor Babcock & Wilcox

En el catálogo general de la compañía bilbaina BABCOCK & WILCOX de 1921 se ofrece una amplia descripción de las calderas de vapor acuotubulares que eran los productos estrella de la empresa.

Es evidente la gran importancia que tiene la construcción de calderas de vapor en el país, puesto que los intereses nacionales, tanto en lo que se refiere a la industria terrestre como a la marina de guerra y mercante, dependen en gran parte de que se pueda utilizar el vapor con eficacia y economía. No ha habido tipo alguno de caldera de vapor que haya llamado tanto la atención y se haya ganado tan rápidamente la predilección de los señores ingenieros como lo ha hecho la caldera BABCOCK & WILCOX, no solamente en la Península, sino en el mundo entero, logrando ser aceptada hasta el punto de que podemos afirmar, sin que ello sea exagerado, que constituye hoy día un factor preponderante en la industria mundial.

Una caldera de vapor, ideal, será aquella en que se transmita al agua con seguridad y eficacia el calor generado por la combustión, convirtiendo al agua en vapor seco con la menor pérdida de calor y de tiempo.

Caldera acuotubular sistema BABCOCK & WILCOX, patentada, provista de recalentador y cargador mecánico de parrilla eslabonada, patentados. (En la figura se ve la circulación del agua y el desprendimiento del vapor, así como la alimentación de carbón al cargador y la salida de escorias.)

Estas calderas se construyen con tubos de acero estirados sin soldadura. Los tubos están en posición inclinada, unidos entre sí, y comunican con un tambor horizontal de vapor y agua y con un recipiente de fango, dispuesto en la parte posterior y más baja de la caldera.

Modelo perfeccionado de cargador mecánico de parrilla eslabonada BABCOCK & WILCOX, patentado. (Modelos núm 5 y 6.) Vista lateral del cargador que indica el accionamiento desde la parte de arriba. Estos cargadores mecánicos queman, sin humo, los carbones bituminosos de calidad inferior. Hay en uso actualmente más de 14.000 cargadores mecánicos.

Las partes de acero dulce forjado que unen los extremos de los tubos, llamadas cabezales, son de una sola pieza para cada serie vertical, y de forma sinuosa, para que los tubos queden en zig-zag (es decir, que los tubos de cada hilera horizontal vienen a caer encima de los espacios que quedan entre los de la hilera inferior). Los agujeros están cuidadosamente calibrados, y los tubos se engastan en ellos por medio de un mandril. Cada hilera vertical forma una sección y cada una de éstas va unida con el tambor de vapor, y agua y con el recipiente de fango por medio de tubos cortos mandrilados en agujeros torneados, con lo cual se suprime toda clase de pernos y queda el paso libre y despejado entre todas las partes de la caldera. Los registros de limpieza situados frente al extremo de cada tubo se cierran por medio de tapas, cuyo ajuste se hace de la manera más perfecta imaginable. Las superficies de ajuste exterior están esmeriladas, cuando el cierre es interior se usa una junta de amianto delgada.

SOCIEDAD ANÓNIMA ALTOS HORNOS DE VIZCAYA. Bilbao.—Vista de la nueva instalación de Sestao, que comprende seis calderas BABCOCK & WILCOX de 419 m2. de superficie de calefacción cada una, provistas de cargadores mecánicos y recalentadores. Se han suministrado a esta misma empresa, para sus diferentes instalaciones 42 calderas BABCOCK & WILCOX, con una superficie de calefacción total de 17.013 m2.

Los tambores de vapor y agua se hacen con planchas de acero dulce de la mejor calidad, y de todas ellas se toman muestras para ensayarlas y anotar los resultados. Las costuras longitudinales llevan, según sea la presión, doble hilera de remaches o cubrejunta con doble remachado. Los tambores se prueban con una presión hidráulica superior en un 50 por 100, cuando menos, a la presión de trabajo.

SOCIEDAD HIDROELÉCTRICA IBÉRICA: CENTRAL ELÉCTRICA DE BURCENA. Bilbao.—Ocho calderas BABCOCK & W1LCOX de 340 m2 de superficie de calefacción cada una, provistas de cargadores mecánicos, recalentadores, economizadores y elevador de carbón de cangilones, que se ve al fondo.

Para instalar estas calderas se las suspende, con entera independencia de la obra de albañilería, de vigas de hierro forjado, que descansan sobre columnas de hierro. Esto evita los esfuerzos perjudiciales que produciría la dilatación desigual entre la caldera y las paredes circundantes, y permite renovar o reparar la obra de albañilería sin tener que tocar la caldera para nada. Todos los accesorios son de una resistencia extraordinaria y de forma elegante.

CATALANA DE GAS Y DE ELECTRICIDAD. Sevilla. Tres calderas BABCOCK & WILCOX, tipo terrestre, de 226 m2.- de superficie de calefacción cada una provistas de recalentadores y cargadores mecánicos.

El fuego va colocado debajo de la parte anterior más elevada de los tubos, y los productos de la combustión pasan por entre éstos a la cámara de combustión que hay debajo del tambor de agua y vapor; desde aquí bajan a través de los tubos y vuelven a subir por entre ellos para escapar por la chimenea. El agua que está dentro de los tubos tiende a subir, a medida que se calienta, hacia el extremo más alto y, al convertirse en vapor, como la columna de vapor y agua mezclados tiene menor peso específico que el agua sola que queda en la parte posterior de la caldera, sube a través de los conductos verticales hasta el tambor situado encima de los tubos. Allí se separa el vapor del agua, y ésta se dirige hacia la parte posterior y vuelve a bajar a los tubos, estableciéndose de este modo una circulación continua. Como las comunicaciones son amplias y fáciles, esta circulación es muy rápida y arrastra el vapor tan pronto como se ha formado, viniendo el agua a ocupar su lugar, la absorción del calor se efectúa con el mayor aprovechamiento posible, el agua, siempre mezclada y en movimiento, mantiene toda la caldera a una temperatura uniforme y evita, en gran parte, la formación de depósitos o incrustaciones en las paredes de las superficies de caldeo, arrastrando las impurezas al recipiente de fango, de donde se extraen fácilmente abriendo la válvula de extracción del fondo. El vapor se toma en la parte alta del tambor hacia el extremo posterior de la caldera, donde ya va completamente libre de agua.

CÍA. CARRIS DE FERRO DE LISBOA. Lisboa. Once calderas BABCOCK & WILCOX con 4.854 m2 de superficie de calefacción total. De estas calderas hay cinco provistas de mecheros para quemar petróleo a presión.

Instalación normal de calderas acuotubulares, patentadas, BABCOCK & WILCOX, tipo marino, para buques mercantes.

Caldera acuotubular BABCOCK & WILCOX, patentada, tipo C. T. M. (envoltura de acero), provista de recalentador, cargador mecánico y economizador superpuesto.

lunes, 26 de octubre de 2009

¿Los objetos tienen peso en el espacio?

El pasado 21 de septiembre cientos de alumnos vivieron en directo la realización de unos experimentos por parte del astronauta de la ESA Frank de Winne, que se encontraba en el laboratorio Columbus situado en la Estación Espacial Internacional. La idea era comparar los resultados del experiomento realizado en la ISS con los experimentos realizados por alumnos de secundaria en la superficie terrestre, en condiciones de gravedad. A continuación podemos ver el desarrollo de uno de estos experimentos, el que trata sobre como medir el peso en el espacio. La propuesta de este experimento la formuló Anicet Cosialls del IES Guindàvols de Lleida.

Las imágenes y los textos siguientes se han sacado del dosier facilitado por la ESA a los centros educativos.

La Estación Espacial Internacional es el mayor proyecto espacial internacional de todos los tiempos: orbita la Tierra a una altitud de unos 400 kilómetros y proporciona una presencia humana constante en el espacio. Gira alrededor de la Tierra unas 16 veces al día a una velocidad aproximada de 7,7 km/s.

El factor esencial de la ISS es su ingravidez o, más correctamente, su entorno de caída libre. La situación de caída libre se produce cuando la única fuerza que se ejerce sobre un objeto es la gravitacional. Por ejemplo, una pelota que se lanza desde una ventana se encuentra en caída libre (suponiendo que el rozamiento del aire sea insignificante). De igual modo, cuando un objeto orbita la Tierra, la única fuerza que actúa sobre él es la de la gravedad, es decir, una fuerza de atracción que discurre a lo largo de la línea que conecta las dos masas (en este caso, la ISS y la Tierra).

En el siglo XVII, el físico inglés Isaac Newton imaginó el disparo de una bala de cañón, en dirección paralela al suelo, desde la cima de una colina. Una vez que se dispara, la fuerza que actúa sobre la bala es la de la gravedad. Cuanto mayor sea la velocidad de expulsión de la bala, más grande será la distancia que recorra antes de caer al suelo. Por encima de una velocidad determinada, la bala de cañón ya no caería: ¡pasaría a orbitar la Tierra! Ahora entendemos por qué los satélites se encuentran en un estado permanente de caída libre: caen constantemente hacia la Tierra en una trayectoria curva, pero la curvatura de la Tierra impide que caigan en ella.

Así pues, ¿por qué los astronautas flotan en el espacio? Cuando vemos imágenes de los astronautas, parecen no tener peso: se encuentran en situación de ingravidez. En
realidad, los astronautas sencillamente flotan porque todo lo que hay a bordo de la ISS (astronautas, experimentos, equipos…) cae de manera conjunta y las cosas parecen flotar en relación unas con otras.

La ISS también se describe como un entorno de microgravedad. En realidad, la fuerza gravitacional no es la única que actúa sobre la ISS: también está sujeta a otras fuerzas de menor intensidad, como la resistencia atmosférica residual o los movimientos de la nave espacial. Las minúsculas aceleraciones generadas por esas fuerzas residuales son aproximadamente un millón de veces más pequeñas (10 - 6 g) que la aceleración gravitacional en tierra. Por lo tanto, el término “microgravedad” es más adecuado en los contextos científicos y prácticos en los que también hay que tener en cuenta esas pequeñas aceleraciones.

Muchos de los procesos habituales de nuestra vida cotidiana se comportan de manera diferente en condiciones de microgravedad. Esto puede plantear varios problemas, como en el uso de inodoros, pero por otro lado, la microgravedad suele resultar útil. De hecho, da la impresión de que la gravedad de la Tierra dificulta nuestra comprensión de diversos fenómenos (físicos, químicos, biológicos, etc.). Las condiciones de microgravedad a bordo de la ISS nos dan la oportunidad de estudiar esos fenómenos de un modo que sería imposible en la Tierra.

Masa y peso

La masa de un objeto es una característica del propio objeto y se puede definir como “la cantidad total de material que lo conforma”. El peso de un objeto es una fuerza, concretamente, la fuerza de gravedad que atrae al objeto hacia la Tierra. El peso puede variar y es proporcional al campo gravitatorio en que se encuentra el objeto.

Por ejemplo, la masa de un objeto es la misma en la Luna, pero su peso será la sexta parte que en la Tierra, sencillamente porque la gravedad lunar es inferior a la de la Tierra. La masa se mide en kilogramos, en tanto que el peso se mide en newtons. En la superficie de la Tierra para calcular el peso hemos de multiplicar la masa del objeto por la aceleración de la gravedad, siendo g=9,8 N/kg (También se puede indicar en m/s2).

¿Qué sucede en la Estación Espacial, donde los astronautas parecen “quedarse sin peso”? En primer lugar, como ya hemos visto, su masa no cambia y es una constante. ¿Qué sucede con su peso? ¿Realmente se ha esfumado? Dado que la masa permanece constante y que la aceleración de la gravedad a la altura de la ISS sólo es ligeramente inferior que en tierra (exactamente 8,7 N/kg: sin duda, es la gravedad lo que hace que la ISS se mantenga en órbita alrededor de la Tierra) los objetos en la ISS tienen peso y además el peso de los astronautas en la ISS es apenas ligeramente inferior que en la Tierra.

No obstante, si se pesaran en una balanza, el resultado sería cero. Imaginemos que estamos en un ascensor y que de pronto se rompe el cable que lo sostiene: también en ese caso, si nos pesáramos en una balanza, indicaría cero. ¿Cómo es posible que nosotros y los astronautas perdamos todo el peso como por arte de magia? Esa aparente contradicción surge del hecho de que los astronautas y la balanza (o nosotros, el ascensor y la balanza) están en caída libre. El mecanismo en que se basa la balanza ya no funciona en un entorno de caída libre porque no es posible comprimir el muelle, de hecho, la gravedad ya no está contrarrestada por la fuerza de reacción del suelo.

Por lo tanto, para medir la masa de un objeto en la ISS debemos buscar otro método. La búsqueda de un sistema para medir la masa es algo más que un ejercicio teórico: por ejemplo, los astronautas deben controlar su peso de manera periódica para comprobar su buena salud.

Oscilaciones

Es posible obtener la masa de un objeto sin utilizar una balanza, mediante el cálculo del periodo de oscilación del objeto enganchado a un muelle. Es un método que incorpora dos conceptos físicos importantes: la ley de Hooke y la oscilación armónica.

La ley de Hooke expresa la magnitud de la fuerza elástica con la fórmula: Fe = - k x donde Fe es la fuerza de recuperación elástica que ejerce el muelle sobre el objeto, k es la constante elástica (Una característica del muelle que describe su rigidez), y x es el desplazamiento desde la posición de equilibrio del muelle. El signo negativo significa que la fuerza se está recuperando y su dirección es contraria a la del desplazamiento x. Se da por hecho que el movimiento se produce en una dirección y que el peso del muelle es insignificante.

Si Fe es la única fuerza activa, el movimiento resultante se denomina simple (no amortiguado).
En realidad, esto sólo sucede si las fuerzas de rozamiento son prácticamente nulas. El periodo de una oscilación T es el tiempo que necesita la masa para describir un ciclo completo. A partir del estudio de la fórmula anterior, es posible calcular que el periodo de una oscilación armónica libre es:

donde T es el periodo, m es la masa y k es la constante elástica.

Tal como puede inferirse de la fórmula, cuanto más grande es la masa, más prolongado es el periodo de oscilación. Esto es consecuencia de la inercia, la resistencia de un objeto a cambiar su velocidad. Téngase en cuenta que la gravedad no figura en la fórmula. Eso significa que la gravedad no influye en el periodo de un oscilador armónico. También se observa que si se conoce la constante elástica, es posible obtener la masa de un objeto al medir el periodo de oscilación.

Experimento

En el kit educativo la ESA facilita:

2 muelles idénticos de 7,5 N/m constantes (1)
2 masas idénticas, 38 g (2)
2 cáncamos (3)
2 tuercas de seguridad (4)
1 tornillo prisionero de cabeza hueca (5)

El conjunto que se utiliza es un sistema muelle-masa-muelle, es decir, dos muelles fijados a una masa. Se ha elegido un sistema de dos muelles en el modelo para vuelo con el fin de facilitar la oscilación en una dimensión, aunque esto sea más difícil de entender para los estudiantes. En esta configuración, hay que tener en cuenta que la constante elástica total equivale al doble de la constante de un solo muelle.

Calibración

Los muelles que contiene el kit educativo, y cualquier otro tipo de resorte que se pueda comprar, se suministran con el valor nominal de su constante elástica indicado por el fabricante. Sin embargo, un buen (y muchas veces necesario) ejercicio al realizar un experimento, es comprobar si ese valor nominal es exacto. Ese proceso es indispensable cuando se utiliza un muelle con una constante elástica desconocida. Los muelles pueden calibrarse utilizando la ley de Hooke. La masa del objeto se puede determinar con gran precisión (por ejemplo, al medirla con una balanza).

En este sistema en equilibrio, la gravedad es igual a la fuerza elástica.

En la expresión anterior x es el desplazamiento desde la posición de equilibrio del muelle (Se comienza sin ninguna masa fijada). A continuación se cuelgan del muelle, de manera sucesiva, las masas m, 2m, 3m, 4m, 5m, sin superar los 200 g en total. Se ha de medir en cada caso el desplazamiento del muelle, colocando un indicador en la base del muelle liberado y otro en la base del muelle cargado. La distancia entre los dos indicadores es el desplazamiento x. Se puede trazar un gráfico de la masa (eje y) frente al desplazamiento (eje x). A partir de la inclinación de la línea (k/g) se puede calcular el valor de k.

Medición

Se comienza poniendo el cronómetro a cero. Se desplaza la masa desde la posición de equilibrio (Una distancia de ±15 cm) y se la deja oscilar. En cuanto se suelta la masa (o cuando ésta se encuentre en un extremo de su movimiento), se empieza a medir con el cronómetro y a la vez se han de contar el número de periodos. Se ha de detener la cuenta antes de que el movimiento del objeto esté tan amortiguado que impida una medición precisa. Al medir la duración de varios periodos (20 sería lo óptimo) y dividirla entre el número de oscilaciones, se consigue mayor precisión. Se ha de tener en cuenta que el periodo es el tiempo necesario para un ciclo completo, es decir, el movimiento de una parte a otra.

Se ha de repetir la operación 5 ó 10 veces para calcular la media. Una masa completa pesa 41,7 g (masa+cáncamos+tuercas). El periodo previsto aproximado es de 0,342 s. A partir de aquí se puede utilizar el periodo medido y la constante elástica para calcular la masa del objeto. Se pueden utilizar las dos masas, que pesan 80,2 g (masas+cáncamos+tuercas) y entonces el periodo previsto aproximado es de 0,466 s.

Balanza utilizada en la ISS para pesar a los astronautas.

jueves, 22 de octubre de 2009

Maqueta de aeromotor

Durante el curso escolar 05-06 los alumnos de cuarto de ESO realizaron un trabajo sobre energía eólica para presentar al concurso del ICAEN "El recorregut de l'energia". Como parte parte práctica del trabajo construyeron un aeromotor que movía un rudimentario generador eléctrico.

Los alumnos que participaron en el proyecto fueron los siguientes: Luis Miguel Acero, Jaume Delgado, Jose Manuel Durán, Aida Escudero, Carlos Espès, Abigail Galán, Lidia Gázquez, Mª Victoria Gudiño, Laura Gutierrez, Vanessa Jiménez, Vanessa Jorge, Francisco Justicia, Omar Lopera, Daniel López, Estefanía López, Werner Martín, Jordi Martínez, María Martínez, Sara Méndez, Rubén Molina, Sonia Murcia, Natalia de la Oliva, Marc Orantes, Verónica Palma, Claudia Pascual, Gerard Pera, Karina Pimentel, Xavier Sánchez, David Sánchez y Viani Vallo.

Todos los trabajos participantes en el concurso "El recorregut de l'energia" estuvieron expuestos durante el mes de junio en el vestíbulo del museo "Cosmocaixa" de Barcelona y de allí son estas fotografías.

Después de documentarse sobre la producción de electricidad mediante el viento, se decidió iniciar la construcción de un modelo de aerogenerador con hélice multipala y cola de orientación.

A partir del cuadro de una bicicleta vieja, se cortaron los trozos que soportan los ejes de los pedales y de la horquilla de la rueda delantera para aprovecharlos en la construcción del modelo.

Se hicieron las soldaduras con la máquina de soldar por arco. El eje de los pedales se utilizó para el eje de la hélice y el otro se aprovechó para conseguir el eje de orientación del aeromotor.

La hélice estaba hecha de madera, con doce palas de contrachapado de 4 milímetros de grueso montado sobre listones de madera de 20 x 20.

Hélice de madera de 112 Cm de diámetro. Las 12 palas tenían 11 centímetros de anchura en el extremo y 3 en la base, cubriendo de esta manera un tercio de la superficie barrida. El ángulo de inclinación de las palas era de 14 grados. La hélice giraba en el sentido de las agujas del reloj.

Detalle de la pieza sobre la que iban fijados los radios de la hélice.

Pieza que unía los perfiles angulares en lo alto de la torre de 1,9 metros de altura. Sobre ella iba fijado el eje de orientación del molino, que se obtuvo del eje de dirección de la bicicleta. Por dentro de este eje tubular pasaba el cable que conducía la corriente hacia la utilización.

Sobre la pieza anterior, y de color rojo, se colocaba el cuerpo del molino. Se puede ver el eje de los pedales de la bicicleta, aprovechado como eje de la hélice. Detrás de este eje se había fijado un engranaje de plástico de tipo MECCANO. El soporte del eje de le hélice estaba soldado al soporte del eje de orientación perpendicularmente, con una ligera inclinación hacia arriba y a una distancia de 10 centímetros.

La torre era de sección cuadrada con un lado de 10 centímetros en la parte de arriba y de 65 centímetros en la base. Sobre el cuerpo del molino se había soldado otro tubo de hierro que soportaba la cola de orientación, formada por una madera de 30 x 50 centímetros.


El generador eléctrico estaba formado por una polea de plástico sobre la cual se insertaron ocho imanes de neodimio de 10 milímetros de diámetro y 5 milímetros de grueso. La bobina estaba construida sobre un tornillo de 8 milímetros de diámetro con 20 metros de hilo de cobre esmaltado de 0,2 mm de grueso. El eje del generador estaba accionado por un par de ruedas dentadas de 48 y 12 dientes, con lo cual se multiplicaba la velocidad de giro de la hélice por cuatro.

El eje de la hélice no permitía una unión firme con la misma por lo que no se pudo probar con viento real. El mecanismo de multiplicación del generador eléctrico tenía mucho rozamiento y haciéndolo girar a mano tan solo se conseguía iluminar un LED con la corriente eléctrica producida. Posteriormente se desmontó.

Máquina de ensayos de resistencia

Esta semana hemos construido una máquina de ensayos. El objetivo es disponer de un medio para estudiar la resistencia de los huesos de pequeños animales (Pollos y conejos) en condiciones diferentes (Frescos, viejos...).

La alumna de bachillerato que realiza esta investigación ha probado a cargar directamente los huesos, una vez sujetos por sus dos extremos, con un peso de unos 25 Kg, pero no ha conseguido romperlos. Por esta razón hemos utilizado una palanca que amplifica la fuerza colocada en su extremo, para aplicarla sobre el hueso. La relación de amplificación es de uno a diez, por lo que los 25 Kg del extremo de la palanca se transforman en 250 Kg aplicados sobre el hueso. Esperemos que con esto sea suficiente.

El destornillador de estrella colocado en el soporte, en horizontal, ocupa el lugar que ha de ocupar el hueso.

Aquí se puede ver el soporte del hueso una vez levantada la palanca.

En la fotografía anterior se puede ver como actúa la cuchilla de la palanca en el punto medio de los apoyos del soporte del hueso.

Para probar la máquina hemos utilizado una probeta de madera y así es como ha quedado, después de romperse.

Se puede ver que es por la parte inferior por donde se rompen las fibras que están sometidas a un esfuerzo de tracción, al igual que ocurre con las vigas.

A continuación se puede ver como trabaja una máquina de ensayos a tracción.

Un arco iris espectacular

Esta tarde, a eso de las seis y media, he tenido la oportunidad de ver uno de los mas bellos arcos iris de mi vida. Le he hecho algunas fotografías, pero nada que ver el resultado con la realidad. En vivo y en directo parecía una cosa así como la puerta del paraíso, si es que tal cosa pudiese existir.

El arco iris era completo y doble, aunque no pude hacer una fotografía de todo el conjunto.

En los bordes internos del arco principal la luminosidad era mucho mayor que hacia afuera.

Los colores del arco principal y los del secundario están situados en orden inverso, aunque los colores del arco secundario son mucho más tenues.

En WebEcoist se pueden encontrar muchas imágenes de arco iris espectaculares.