domingo, 23 de septiembre de 2012

Grupo Guascor

En 1966, el empresario vizcaíno José María Gutiérrez Ascunce funda Guascor. Del nombre de su fundador precisamente es de donde procede la denominación de la empresa: Gutiérrez Ascunce Corporación, S.A. (Guascor). José María Gutiérrez Ascunce llega a un acuerdo con la empresa francesa Baudouin para la distribución de motores marinos, principal actividad de Guascor en sus comienzos. Son los motores que llevan los barcos pesqueros que pueden verse amarrados en los principales puertos de la costa vasca. Tras llevar la distribución de los motores franceses durante dos o tres años, se amplían las relaciones con el fabricante francés y se llega a un acuerdo de licencia tecnológica. De este modo, se empiezan a fabricar, no sólo a distribuir, productos con la licencia de Baudouin, pero con el nombre de Guascor. Son motores diésel que desde el comienzo tienen una buena cuota de mercado, ya que son productos que reúnen dos de los requisitos fundamentales que demandan los principales clientes del sector, es decir, empresarios de la pesca: son muy robustos y fiables.

En la década de los ochenta se produce el boom de la cogeneración, proceso mediante el cual, cuando existe demanda de energía, tanto eléctrica como térmica, es más eficiente producir esa energía en el mismo punto en el que se va a consumir. A la vista del éxito de la cogeneración, Guascor decidió no perder la oportunidad y subirse al carro de esa nueva tendencia. Así fue como ese motor diésel de uso marino empezó a tener aplicaciones industriales. El motor Guascor era un motor que, realizando los mantenimientos oportunos, se podía tener más de 8.000 horas al año funcionando las 24 horas del día. No obstante, Guascor seguía trabajando sólo con diésel como carburante para sus motores. En 1988 optó por añadir el gas natural como combustible complementario al diésel. Ese año llegó a un acuerdo de intercambio tecnológico con la compañía norteamericana Waukesha, que también era fabricante de motores. El acuerdo consistió en un intercambio de tecnología diésel por tecnología del gas.

En el año 1992, la compañía da un salto más en su evolución y entra en un novedoso sector del mercado: el de las aplicaciones del biogás a los motores diésel. El origen más conocido de estos gases es el de los vertederos. Esta búsqueda de nuevos productos provoca la entrada en el mundo de las energías renovables.

En 1994 Guascor empezó a tener una serie de problemas. Por un lado, hubo una crisis generalizada, que, como no podía ser de otra forma, afectó profundamente a la industria y, por consiguiente, a Guascor. Por otro lado sus productos se habían ido quedando un poco obsoletos. En dicho año y antes de cambiar de propietarios, Guascor facturaba aproximadamente quince millones de euros y perdía cuatro millones. Además, con una plantilla cercana a las doscientas personas, estaba claramente sobredimensionada para la actividad que entonces tenía. De este modo, la empresa entra en una quiebra técnica, condenada a su liquidación.

Sin embargo, las tecnologías que adquirió a Waukesha y a Baudouin y que había ido desarrollando en el tiempo eran en ese momento 100% tecnologías Guascor. Por tanto, era el único fabricante no sólo del País Vasco, sino también de España, que tenía tecnología propia para la fabricación de motores diésel, de gas y de biogás. Esto suscitó el interés de los fundadores de Gamesa, empresarios de reconocido prestigio, entre los que se encontraba Joseba Grajales. Este grupo de empresarios analizó la situación de la empresa y decidió comprarla con una serie de condiciones, de manera que en 1994 los nuevos propietarios de Guascor se hacían con el 100% de una compañía industrial con una deuda renegociada y con una plantilla más ajustada. Así, en 1995 se refunda Guascor, con Joseba Grajales y otros accionistas que se han ido quedando por el camino al frente de la nueva compañía. El primer y profundo cambio que se produce en la empresa es construir en el año 1996 un centro de investigación y desarrollo (I+D) en el Parque Tecnológico de Álava, con una inversión cercana a los 18 millones de euros. El objetivo de esta primera gran inversión fue, por un lado, mejorar los productos existentes haciendo motores con más rendimiento, menos consumo, menos emisiones, plazos más largos de mantenimiento y, por otro, buscar nuevas aplicaciones a los motores Guascor.

Con una facturación de 477 millones de euros, Guascor dio empleo en el año 2008 a 1.200 personas y tenía presencia en más de 30 países, de manera que cerca del 50% de sus empleados estaban fuera de España. El dos de mayo de 2011 Dresser-Rand Group Inc. adquirió la totalidad del capital social del Grupo Guascor por unos 500 millones de euros. Dresser-Rand es uno de los mayores proveedores mundiales de compresores y bombas para la industria del petróleo, gas y petroquímicas.

1 comentario:

Carlos Rodríguez dijo...

Muy interesante el articulo, yo navegue con dos auxiliares Guascor en un Remolcador y sin problemas, un saludo