Cuenta la leyenda que allá en el siglo XVIII un pastor de Ogassa al ir a hacer lumbre en el monte para calentar la comida descubrió con sorpresa y admiración que unas piedras negras que había colocado para limitar el fuego comenzaban a arder con poca llama, pero produciendo un calor muy intenso. Había descubierto el valor de la hulla.
Vista del pueblo de Ogassa.
El 30 de septiembre de 1984 se dejaba de subvencionar, y por tanto suprimía, la línea de tren Ripoll-Sant Joan de les Abadesses.
Estación de San Joan de les Abadesses.
Depósito de agua y aguada en 2008.
La placa de altitud de la estación de encuentra en la fachada del Museo de la Abadía.
La explotación de las minas de Ogassa y Surroca no comenzó hasta el año 1838 y se alargó hasta que en 1967 se cerró la última mina, la Dulce, y con ella el ferrocarril que había llegado a la comarca en 1880.
Mujeres cribando el carbón en la plaza de la mina de la Gallina 1943.
En un primer momento este carbón se destinaba a las necesidades de las fraguas y de la industria artesanal de la zona. La primera empresa minera establecida en la comarca fue "El Veterano", que se fusionó con "La Vieja Cabeza de Hierro". Para el transporte del carbón se construyó una línea ferroviaria que, uniéndose con la de Barcelona-Granollers, llegaba hasta Barcelona.
Joaquim de Romà, natural de Mataró y vecino de Figueres, que había oído hablar a Josep Roura i Estrada (1797-1860), catedrático de Química de la Junta de Comercio de Barcelona y miembro de la Real Academia de Ciencias Naturales y Artes de esa ciudad, del carbón de Sant Joan de les Abadesses y de la importancia del carbón en general para el fomento de la industria, cursó y obtuvo en 1838 “varias peticiones de pertenencias en los términos de Surroca y Ogasa, ideando conducirlo desde el criadero al llano de Viaña, al otro lado de las montañas de Capsicosta que sirven de dique al Ter en su ribera izquierda y de allí al puerto de Rosas, donde pudiera dar salida á los sobrantes para Barcelona y otros puntos del Mediterráneo”.
Hacia 1844 se estableció en Barcelona la Sociedad Anónima minera Veterano cabeza de hierro, pronto denominada El Veterano, a secas, que comenzó a explorar una zona inmediata a la de Romà. Esta circunstancia los hizo ponerse de acuerdo. En 1844 Romà cedió sus terrenos y derechos, bajo ciertas condiciones, a la mentada Sociedad, de la que Joan Baptista Perera, Cónsul de la República Oriental del Uruguay en Cataluña e Islas Baleares, era Director Gerente, la cual, fundándose en cálculos exagerados de la riqueza y productividad del criadero, reunió capitales y trazó un plan de operaciones que incluía “la explotación, fundición, elaboración, transporte y venta de los minerales de carbón de piedra, hierro, tierra y piedra refractaria y demás que posee [El Veterano] en las inmediaciones de San Juan de las Abadesas, Valles de Ribas, Camprodon y otros puntos.”
Pivote sobre el que iba encajada la grúa de Toralles.
El cargadero de Torallas estaba situado al final de la línea de Barcelona a Sant Joan de les Abadesses. Ésta era la última estación y servía para el trasbordo del mineral extraído en las minas de Ogassa y Surroca en vagones descubiertos. Además cargaba también el cemento procedente de las cementeras Can Marteng y Can Balaguer en vagones cerrados.
Estación cargadero de Toralles.
Para salvar los grandes desniveles de las montañas se establecieron planos inclinados, formados por dos vías paralelas. Por una de ellas bajaban las vagonetas llenas y por su peso, subían por la otra las vacías. Había diferentes planos, de los que uno de ellos aun se intuye cerca de la plaza Dolça.
Plano inclinado de Toralles.
La torre del freno
La torre del freno está situada en el punto más alto del plano inclinado de Toralles. Está protegida como BCIL. (Bien catalogado de interés Cultural). La estación de descarga de Toralles y su entorno fueron un punto de gran importancia durante el pasado industrial de los municipios de San Juan de las Abadesas y Ogassa, servía como punto de unión entre las extracciones mineras de Ogassa y Surroca y la red viaria de ferrocarril. La topografía de la zona obligó a las compañías mineras a crear planos inclinados que tienen un gran interés histórico y paisajístico como es el caso del plano inclinado de Toralles.
Torre del freno en su estado actual.
El carbón propició la creación de diferentes industrias, como una acería, un horno de cristal, fábricas de cal y cemento refractario y fábrica de briquetas de carbón. El edificio de esta última, buen ejemplo de la arquitectura industrial de principios del siglo XX, aloja el Museu del Miner, centro de interpretación de la industria minera. Las briquetas se hacían aglomerando en caliente los menudos de carbón con brea, para hacer unos bloques compactos de 40 por 20 centímetros para quemar en los hogares de las locomotoras. Tiempo después en los años 40, parece ser que alojó el edificio de la turbina.
Vagones cubiertos para cargar cemento en Toralles.
Distribución de las vías en la estación de Toralles.
El edificio de la estación del cable aéreo de Ca l'Armengol se inauguró en 1940 para solucionar el problema del transporte del carbón. El cable tenía su origen en el corte a cielo abierto de Can Camps y desde allí se dirigía hacia la fábrica y los talleres, donde se lavaba el carbón. En los talleres estaba también el economato, donde se vendían productos como el arroz, el aceite o el vino.
Subiendo por el torrente se llega a la Font Gran, donde se estableció en 1900 la turbina que daba luz a las casas mineras y a la industria.
En el barrio del Prat de Pinter se encuentra la iglesia parroquial de Sta. Bárbara, patrona de los mineros. En este lugar estaba el ayuntamiento antiguo y las escuelas para niños y niñas. Un poco más abajo se encuentra la antigua casa de los ingenieros "la torre" y las oficinas. Se pueden ver algunas ruinas del plano inclinado número 5 junto a la torre.
En los años de esplendor minero había en Ogassa tres salas de baile y una cooperativa.
Casa del guardés del paso a nivel que hoy ocupa la sociedad de cazadores.
Diario curioso, erudito, económico y comercial. 4 de septiembre de 1786
CARBÓN DE PIEDRA.
Memoria que en la Junta celebrada por la Real Academia de ciencias naturales y artes de Barcelona el día 5 de Julio del presenta año, leyó su autor y director de Historia Natural don Joseph Comes. (Memoria sobre el carbon de piedra para persuadir y facilitar su uso en Cataluña)
Como la intención del autor en esta Memoria sea persuadir y facilitar en Cataluña el uso de este mineral tan necesario asi a los usos domésticos como otros para la vida y comodidad humana, no omite cosa alguna que pueda contribuir a dar una clara idea de su esencia, utilidades, origen, especies y calidades; las señales que indican sus minas; el modo de trabajarlas, y últimamente el método de depurarle del tufo ingrato que despide, y prepararle para qualquier uso sin perjudicar, a la salud; procurando de esta manera desvanecer enteramenie las preocupaciones que tanto han influido hasta ahora para mirar con indiferencia una producción tal útil como ventajosa.
Después de haber demostrado con razones convincentes la mucha escasez de leña a que se halló reducido el Principado el invierno anterior, atribuida a la multitud de fábricas, construcción de baxeles y de casas, fraguas, hornos, y otros consumos indispensables para varias artes y oficios, hace ver clara y demostrativamente ser la Cataluña por naturaleza muy fecunda en minas de carbón, con lo que ofrece un recurso seguro para subvenir a la falta del vegetal, añadiendo: "Ha llegado el caso de acudir al Reyno mineral para dar pábulo a los fuegos, por la penuria de las materias combustibles por los progresos de la industria y artes." Menciona mas de 20 minas descubiertas y habilitadas en varios términos del Principado, con particularidad las de Surroca, Sant Sadurni, Santa Maria de Bahills, la Collada, &., y otra en el Corregimiento de Gerona, con señales de mas ó menos abundantes, y de buena calidad.
Para fomentar este ramo de industria en una provincia que caracteriza de activa, industriosa y aficionada a las artes, no olvida el autor hacer mención de la Real Cédula que S. M. con el mismo fin expidió no solo a los Directores de las minas de carbón de Villanueva del Rio en el Reyno de Sevilla, sino también a todos los vasallos que pretendan beneficiar otras de la misma especie en los demás pueblos y Provincias de estos Reynos. Y últimamente dispuestos ya los ánimos a admitir unas ideas tan ventajosas y útiles, se introduce en la práctica, dando las reglas mas seguras y fáciles para beneficiar las minas, evitar los inconvenientes peligrosos que se ofrecen al abrirlas, causados de los vapores mefíticos e inflamables que exhalan, manifestando los objetos a que es aplicable el carbón de piedra ó tierra como sale de ellas sin el menor recelo; y por último el modo de depurarle de su tufo, para cuya maniobra manifiesta en una lámina esta operación tan sencilla ccomo ecesaria para su uso con toda seguridad.
En el reconocimiento y existencia de las minas sigue las observaciones del Sr. Triewald de la Academia de Stockolmo, y la regla establecida por el Conde de Bufon. En los preservativos de peligros y enfermedades, los fundamentos del sabio Consejero de minas de Polonia Henckel, dei referido Triewald, y del Sr. Hellot, de Suecia. Para la depuración el método debido al Príncipe de Nassau Saarbruk; y por último para desengañar al vulgo de los perniciosos efectos que se atribuyen al tufo del carbón de piedra, cita los fundamentos con que Walerio y Hofsman prueban lo contrario; como también las Memorias de Moran sobre los efectos y propiedades ventajosas y salutíferas del fuego de dicho carbón.
Demuestra asimismo que (según Moran) el fuego de carbón de piedra por su mayor viveza y ardor, y por su mayor movimiento, es mas propio que el de leña para agitar el aire y disipar las exhalaciones nocivas; que produce los mejores efectos en las dolencias epidémicas y contagiosas; que por su calidad bituminosa, y por cierto principio que se separa de él en su combustión, es eficaz remedio para ciertas enfermedades de pecho; y finalmente concluye su Memoria asegurando ser el carbón de piedra mas útil y nada dañoso que el de leña, del que son bien sabidos los perniciosos efectos que causa a medio quemar, cuando se enciende en lugar cerrado y privado de ventilación.
Esta Memoria se halla ya impresa en Barcelona en la Imprenta de Francisco Suria y Burgada, y se compone de 50 páginas, uniéndosele la lámina y explicación del horno para depurar el carbón de piedra.
GAZETA DE MADRID DEL MARTES 12 DE SETIEMBRE DE 1780
Memoria sobre el carbón de piedra, leída a la Real Academia de ciencias naturales y artes de Barcelona en junta de 5 de Julio último por su Director de Historia natural D. joseph Comes. Después de dar noticia de todas las minas de este carbón descubiertas hasta hoy en el Principado de Cataluña, y manifestar la necesidad de su beneficio ó laboreo, no solo para el consumo de las fraguas, de varias Fábricas, y de la mayor parte de artes y oficios, sino también para los usos domésticos, atendida la extrema escasez de leña que se experimenta ya en la Provincia, explica el modo de beneficiar dichas minas, demuestra el mejor método de depurar el carbón por medio de la destilación del betún per descensum, y de la separación del azufre por evaporación, en un horno qué describe con su lámina. Ultimamente hace ver las utilidades de este carbón, y las ventajas que así depurado lleva aun al de leña. Se hallará en casa de la viuda de D. Antonio Piferrer calle de las Carretas, a 4 rs. vn.
El Corresponsal, 9 de mayo de 1841
Habiéndose presentado el Sr. D. Joaquín de Romá, concesionario de las ricas minas de ulla ó carbón fósil, situadas en los términos de Surroca y Ogassa y llamadas de S. Juan de las Abadesas (provincia de Gerona), junto con dos señores coasociados, al señor catedrático de química de la Casa-Lonja, el Dr. D. José Roura, pidiéndole practicase un riguroso análisis de unas muestras del indicado carbón que le presentaron, accedió gustoso, y en presencia de dichos señores, de algún miembro de la municipalidad y de otras personas, se hizo dicho análisis en la noche del 6 del corriente en el laboratorio de la clase de química que el mencionado catedrático regenta
Nos cabe la satisfacción de poder anunciar que el resultado de dicho análisis fue el mas satisfactorio que desearse pudiera; pues que 3 libras 5 onzas del indicado carbón, que fue la cantidad que se tomó para hacer el ensayo, produjeron en dos horas y diez minutos de tiempo 9 pies, 6 pulgadas cúbicas de gas, que producía una llama tan brillante que nada dejaba que desear; cuyo carácter, junto con la grande cantidad de excelente cok (2 libras 10 onzas) que quedó en el aparato destilatorio, constituyen al mencionado carbón de piedra de una calidad superior, y sumamente útil para cualquier uso a que se le destine, ya sea para el alumbrado, ya para la fabricación del cok; la cual es de grandísimo interés, sobre todo en esta capital donde se han planteado ya varios establecimientos de fundición y de construcción de máquinas, y en que parece van a ponerse otros montados en una grande escala.
Grande, inmenso es el interés que ese riquísimo criadero presenta a la industria y al porvenir de España toda; grandes, inmensos serán los resultados que se tocarán el dia que, acabados de vencer todos los obstáculos inherentes a empresas de tal magnitud, quede concluida la via de trasporte que ha de poner en comunicación con la bahía de Rosas, esas minas en cuyo rededor se encuentran en abundancia: 1.ª una escelente piedra de construcción, 2.ª canteras calcáreas, 3.ª el yeso, 4.ª la tan buscada puzzolana, 5.ª el hierro.
El Imparcial. 12 de agosto de 1844
La sociedad minera del VETERANO CABEZA DE HIERRO asegura que el coste del carbón puesto en Rosas no excederá de dos reales a dos y medio por quintal, y que las minas de Surroca y Ogasa pueden suministrar anualmente sin extraordinarios esfuerzos cinco millones de quintales: estos guarismos que por los datos que tenemos no reputamos exagerados bastan a demostrar el gigantesco impulso que las fábricas nacionales recibirán con la construccion del mencionado ferro-carril, siendo un hecho publico que el carbón estranjero se espende actualmente en esta costa a nueve y a diez reales.
Diario de avisos de Madrid. 29 de noviembre de 1845
ANUNCIO INDUSTRIAL.
Sociedad del Veterano y del camino de hierro de la Serma. Sra. Infanta doña María Luisa Fernanda.
Los datos cada dia mayores que adquiere esta sociedad acerca la abundancia y superior calidad de los criaderos de carbón de piedra que posee en las inmediaciones de san Juan de las Abadesas, y que le confirman el concepto satisfactorio que de ellos han formado cuantos inteligentes los han reconocido, y el progresivo aumento de consumo de este combustible garantizan cada vez mas las utilidades considerables que su trasporte al litoral ha de traer a la misma sociedad y a todo el país. En esta firme convicción la junta directiva de esta empresa impulsa cuanto puede los trabajos preparatorios del camino de hierro, que con la mayor actividad están practicando varios facultativos bajo la dirección del ingeniero francés monsieur Jacinto Garrella, a fin de que en el menor término posible se realice esta importantísima obra: y para que ni aun durante su ejecución deje de utilizarse aquella riqueza, la propia junta ha resuelto habilitar un camino carretero desde las minas de Surroca y Ogassa hasta las aguas de Rosas, por medio de cuya obra de poco coste, la sociedad según las proposiciones que recientemente se le han hecho para la conducción de sus carbones y cock de primera calidad, podrá dentro brevísimo tiempo proporcionarlos a los pueblos de esta costa a precios inferiores a los que se pagan por ...
El Barcelonés. 13 de septiembre de 1846
El Heraldo. 3 de octubre de 1846
El Barcelonés. 9 de octubre de 1846
El Bien público. 25 de marzo de 1849
El Locomotor. 5 de abril de 1849
El Fomento. 21 de abril de 1849
Diario de Cataluña. 5 de septiembre de 1852
El Diario español. 17 de septiembre de 1859
CRÓNICA GENERAL
El Excmo. señor capitán general de Cataluña ha hecho una excursión a los montes de Surroca y Ogassa, para visitar las minas dé hulla de San Juan de las Abadesas, y parece que ha quedado complacido de la actual dirección, encontrando al frente de los trabajos un hábil y activo ingeniero que la junta directiva de la sociedad esplotadora hizo venir de Francia, y para cuidar del buen órden y contabilidad an administrador celoso, inteligente y honrado, con cuyo medio aquel rico criadero podrá ser beneficiado con ventaja y economia. S. E. fue recibido con una salva minera, haciendo los barrenos el oficio de cañones, y accedió a las súplicas de los empleados, para que en aquel acto se bautizase, como dicen en lenguaje minero, una nueva galería que se estaba abriendo, a la cual puso su nombre. De hoy mas, la mina «Dulce» será un recuerdo de esta visita a aquellas escarpadas montañas.
El Mundo científico, 20 de junio de 1903















































































No hay comentarios:
Publicar un comentario