La plastisfera es un ecosistema compuesto por organismos capaces de vivir en desechos plásticos. Los desechos plásticos marinos , especialmente los microplásticos, se acumulan en ambientes acuáticos y sirven de hábitat para diversos tipos de microorganismos, incluyendo bacterias y hongos. En 2022, se estimaba que 51 billones de partículas de microplásticos flotaban en la superficie de los océanos del mundo. Ya en 2023 un estudio estimó que había más de 170 billones de partículas de plástico, con un peso combinado de más de 2,33 millones de toneladas, flotando en los océanos del mundo. Un solo trozo de plástico de 5 mm puede albergar miles de especies microbianas diferentes. Algunas bacterias marinas pueden descomponer los polímeros plásticos y utilizar el carbono como fuente de energía.