Evolución técnica en las explotaciones de la capa Pastora
Revista HORNAGUERA, Enero de 1969
Evidentemente la capa PASTORA, constituye el fundamento principal de la cuenca CIÑERA-MATALLANA. Sus características peculiares, potencia media de 30 metros, alcanzando en puntos singulares los 100 metros, han hecho de esta cuenca un caso muy particular dentro de las explotaciones españolas e incluso de las extranjeras.
Dada su originalidad o importancia dentro de la S. H. V. L. (50 por 100 de la producción) hemos tomado como base para este breve resumen la evolución de un taller sobre capa Pastora.
Son claramente diferenciables cuatro períodos, en la historia de la explotación sobre capa PASTORA.
1.ª Desde sus principios en el año 1893, hasta 1919,— Esta fase se caracterizó por la anarquía en los sistemas y por la explotación artesana, sin que se pueda hablar de una verdadera técnica minera.
2.ª Desde 1919 hasta el año 1958.— En este periodo se racionalizan los trabajos, se dividió la capa en macizos de 100 mts., hasta el año de 1923, que los macizos se dividieron nuevamente en 200 mts., se introdujo el sistema de plantas horizontales unidescentes con relleno manual del postaller, labores de acceso al macizo en roca, al muro de la capa y labores de acceso a la planta en explotación en carbón; plano inclinado para la evacuación del mismo y pozo para la introducción de los escombros.
3.ª Desde el año 1958 al 1966.— Conservando la estructura básica anterior se mecaniza el relleno, por procedimientos neumáticos, así como el transporte dentro del macizo mediante transportadoras de cadena y se inicia la sustitución de la madera por el metálico.
4.ª Desde el año 1966 hasta la fecha. Nuestras explotaciones se caracterizan por el aumento en la longitud de macizos a 400 metros, sustitución del relleno por el hundimiento de postaller, recuperación por sutirage de los 2 /3 del carbón explotado, empleo de la electricidad como fuente de energía, generalización de la entibación metálica, prolongación de las plantas horizontales por el muro según pendiente, labores de acceso totalmente en roca, mecanización de labores secundarias y electrificación de las comunicaciones con el exterior.
Revista Minería y Metalurgia mes de diciembre del año 1945. — Art. de D. Rafael Rivero, Ingeniero de Minas.
Revista Minería y Metalurgia, número especial año 1958. — Por D. Antonio del Valle Menéndez, Ingeniero de Minas.
Índice de temas relacionados con la minería leonesa en esta revista.
EXPLOTACIÓN DE LA CAPA “PASTORA” EN LAS MINAS DE SANTA LUCÍA (LEÓN)
por la Sociedad Hullera Vasco Leonesa, de Bilbao.
En el valle de Fons-fría, y a 3 kilómetros de la línea férrea de León a Gijón, aflora a media ladera la capa Pastora, cuya dirección va de SE a NO, con buzamiento medio de 30° al NE.
Esta capa presenta un estratificación bastante regular desde la proximidad de Llombera hasta el arroyo de las Casas, con una potencia constante de 20 metros; y desde este último arroyo hasta los Canticos, gracias a los accidentes del terreno, puede observarse un anchurón de 40 metros de potencia, después del cual sufre un cambio de dirección dividiéndose en varias ramas, de las cuales la más importante se dirige por Valdevacero a la mina San Pablo, y bordeando la falda del cueto de San Mateo, llega hasta la proximidad de Pola de Gordón.
En las labores de estudio y preparación que en esta capa se han hecho, se ha reconocido que está compuesta de 17 bancos de carbón (fig. 1.ª), cuya potencia varía de 0m,25, que tiene el más ancho a 2m,50, que corresponde al más grueso, estando separados entre sí por pequeños lechos de pizarra o regaduras, cuyo espesor hasta el banco 13 —contando a partir del pendiente— varía de 2 a 8 centímetros, y a partir de este banco alternan con delgados bancos de carbón: bancos de pizarra carbonosa, cuyo espesor varía de 0m,80 a 2m,50, presentándose finalmente en el yacente el banco 17 de carbón con un espesor de 1m,30.
Esta estratificación de la capa se ha observado con una regularidad sorprendente en los 400 metros de longitud que las labores de reconocimiento y preparación alcanzan en el sentido de la dirección.
La preponderancia de los bancos de pizarra en la región del yacente ha reducido el espesor útil de la capa a 13m,50, y la explotación queda limitada a los 13 primeros bancos.
(Figura 1.ª)
Labores de investigación. — Exigiendo la buena marcha de la Sociedad una investigación y preparación muy rápidas, se empezó a trabajar subterráneamente al nivel de las antiguas labores, a cielo abierto, junto al Arroyo de las Casas, abriendo en carbón una transversal de 30 metros, hasta llegar al pendiente, junto al cual se empezó la actual galería de arrastres A (fig. 2.a) en los bancos 1 y 2, la cual, a los 60 metros, empezó a presentar tal abundancia de grisú, que hizo necesaria la apertura de la primera chimenea de ventilación, cuya longitud fue de 70 metros.
A los 64 metros de distancia de esta chimenea hubo necesidad de paralizar la galería y empezar una segunda chimenea de 85 metros de longitud; a los 64 metros de la cual se abrió la tercera, de 120 metros de longitud, con la cual se aseguró una buena ventilación que permitió hacer el segundo corte transversal de la capa por medio de una galería horizontal B de 48m,50, la cual dio una longitud de 27 metros de zona explotable de carbón, o sean 13m,50 de espesor de la zona útil, sin contar las capas del yacente.
Reconocido el criadero con estas labores, había que escoger el sistema de labor más apropiado para el caso, el cual tenía que adaptarse a una gran potencia del criadero, a facilitar en lo posible la separación de los delgados lechos de pizarra o regaduras de la capa en el acto del arranque, y a la condición primordial de tener en el frente de tajo una ventilación muy activa que lo limpiase constantemente de grisú.
Había además otro peligro muy grande que evitar, y es el incendio, que a los cinco o seis años de explotación se declara en estos criaderos potentes y hace inútiles cuantos esfuerzos se hacen por extinguirlo, dando a veces lugar a la ruina de la Compañía explotadora, cual sucedió en Decazeville, obligando a la nueva Compañía a organizar una gigantesca explotación a cielo abierto, en la cual es preciso desplazar una montaña entera.
(Figura 2.ª)
En estas condiciones, el problema era bastante difícil de resolver; y para un ingeniero joven, lo mejor era hacer un estudio de diversas explotaciones de criaderos potentes de carbón, y, después de ver prácticamente la manera de resolver estas dificultades, estudiar el sistema más conveniente.
Así lo hice, convenciéndome de que se puede dar como seguro el abandono total de los métodos inclinados y de rebanadas verticales (rabatage) que se empleaban en Montrambert y Bezenet, siendo el método aplicado hoy en todas partes el que consiste en explotar la capa en tramos horizontales de 2m,30 a 2m,50 de altura, cuyo sistema de arranque se amolda a las condiciones particulares de cada criadero, empleándose un sistema de rellenos muy perfecto en todas partes, con lo cual se ha evitado la producción de los incendios.
Estudiados diversos casos prácticos, entre los cuales me fue de los más útiles el campo de explotación del pozo Dubán (minas de Firminy), adopté para la capa Pastora el siguiente
Sistema de explotación. — Teniendo sobre el nivel de la galería A 120 metros de altura de capa —medidos según la línea de máxima pendiente del criadero—, o sean unos 65 metros próximamente de altura vertical, y queriendo dejar sin explotar, por ser algo antracitosos, los carbones de los 15 metros verticales a partir del afloramiento, dividí en cinco niveles de 10 metros de altura la parte de la capa situada sobre la galería, cuya buena calidad del carbón indicaba que me convenía explotar.
Con objeto de conservar la galería general de arrastres A con el menor gasto posible, decidí conservar intacto el primer nivel de 10 metros y preparar la explotación de los cuatro niveles superiores a éste.
En vista del poco tiempo disponible para la preparación, la límite, por lo pronto, a la de la primera zona de las cuatro en que se subdivide el segundo nivel, dejando la de los otros tres para llevarla simultáneamente con la explotación de esta zona, por lo cual me limitaré a describirla, indicando después a grandes rasgos la de los otros tres niveles y cómo se efectuará el servicio simultáneo de las cuatro zonas que habrá en actividad.
Aprovechando la galería general de arrastres A y la transversal B, se ha construido al extremo de ésta el plano de bajada del carbón C, junto al yacente, dejándole una llave de carbón como macizo de protección; por medio de la galería D se le ha hecho comunicar con la transversal E, que sirve en la actualidad de frente de tajo de la primera zona —de 2m,50 de altura— de las cuatro en que se ha subdividido el segundo nivel.
El arranque del carbón se efectúa en sentido de la dirección de la capa, y no a través, rellenándose con gran esmero el vacío que deja el carbón arrancado, dejando entre el relleno y el yacente la galería D de salida del carbón, y entre el relleno y el pendiente la galería F de entrada del relleno, en el cual termina el plano inclinado interior G, de 101 metros de longitud, que sirve para la bajada de rellenos del exterior.
Con este sistema se ha conseguido: 1.º Poder separar en el frente de tajo las regaduras del carbón. 2.º Abaratar el coste de arranque, que, con la labor a través, hubiera sido muy caro. 3.º Con el relleno esmerado, y procurando introducir un volumen que sea el 50 por 100 del carbón extraído, se aminoran considerablemente las probabilidades de incendio, aunque la capa sea inflamable. 4.º Verificándose la corriente ventiladora en el sentido indicado por las flechas, o sea, entrando el aire del exterior por la galería A, pasando a la transversal B, plano de bajada del carbón C, galería D, y recorriendo todo el frente de tajo E y la galería F, y saliendo al exterior por el plano de bajada del relleno G, se ha conseguido una ventilación muy activa, que mantiene el frente de tajo siempre limpio de grisú. 5.º Que la vigilancia del obrero sea muy fácil. 6.º Se ha suprimido el trazado previo, muy peligroso en las minas con grisú.
De este modo se ha preparado una explotación de 20.000 toneladas anuales que bastará a cubrir las necesidades del año actual, en el que se completará una preparación de 70.000 toneladas del modo siguiente:
El plano C, que está en el yacente, por ofrecer más seguridad — según ha demostrado la práctica — y por razones de economía, se transportará más cerca del pendiente, o sea al punto donde empiezan los bancos de pizarra carbonosa que llegan hasta el yacente, dándole una longitud de 100 metros, con objeto de que pueda servir para la explotación simultánea de los cuatro niveles que se quieren preparar, instalando en este plano un truck con contrapesos, que permitirá un descenso mínimo de 250 toneladas por día a la galería general.
Asimismo, el plano G tendrá otro truck, que permitirá el servicio simultáneo del relleno en las cuatro zonas en actividad.
La corriente ventiladora se repartirá por medio de puertas con postigos que distibuirán en cada tajo la cantidad de aire necesaria.
Tal es, a grandes rasgos, el sistema de explotación que se emplea en este criadero, el cual merece considerarse como un caso raro, tanto por su potencia extraordinaria como por la regularidad de su estratificación.
Santa Lucía, Abril de 1895.
MANUEL ABBAD. Ingeniero de Minas.
Mina La Profunda y los cobaltos de León, 1890 por R. O. (p. 381)






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