lunes, 9 de febrero de 2026

Nieve en la montaña leonesa en 1956

En febrero de 1956 en España y toda Europa se sucedieron tres olas de frío, las más intensas de las registradas desde el siglo XX hasta hoy, dejando la provincia de León incomunicada con Galicia, Asturias y Castilla. La nieve y las heladas, que se prolongaron hasta el mes de marzo, hicieron del febrero de 1956 el mes más frío del siglo XX.


Espalando en el puerto de Leitariegos.

Aquella supuso la mayor nevada documentada en la provincia desde que hay registros, con espesores de nieve que en algunas zonas alcanzaron varios metros por la acumulación de los ventisqueros y la paralización de la vida cotidiana durante semanas con carreteras intransitables y trenes paralizados. 

Se alcanzaron temperaturas extremas, que aún hoy y validada por la Agencia Estatal de Meteorología está considerada la más fría registrada históricamente en España. Los - 32ºC del lago Gento (2.140 m.) en el Pirineo leridano, el día 2 de febrero de 1956. En la prensa de la época se le denominaba lago Estangento.



Un autobús en Leitariegos entre los muros de nieve.

En el periódico Proa, en su edición del día 5 de febrero, en una noticia de agencias se situaba en - 50ºC la temperatura registrada en el lago Marboré (2.590m.), situado en las faldas del Monte Perdido en el Pirineo oscense, aunque este dato no está registrado por la Aemet, ni tampoco los datos registrados en la estación meteorológica de la estación de Baqueira-Beret de - 34,1ºC, ni a los - 35,8ºC registrados por la estación meteorológica propiedad de Noremet situada en Vega de Liordes en Posada de Valdeón, estos dos últimos de principios de enero de 2021 durante la borrasca Filomena.


Camión quitanieves en la calle Sierra Pambley de Villablino en los años 70.

Estas tres olas de frio de febrero de 1956 se notaron en toda Europa, provocando más de 828 muertos a causa del frio. En España, las zonas más afectadas durante las dos primeras olas fueron, de norte a sur, las del centro y este del territorio. La tercera ya afectó además de forma intensa también el oeste peninsular. Casi todas las capitales de provincia registraron temperaturas bajo cero por las fuertes heladas, desde los -17ºC de Teruel a los - 10ºC de Madrid o León, incluso las capitales andaluzas como Málaga y Sevilla, alcanzaron temperaturas negativas. 

Entrada al parador nacional de Pajares.

Durante el mes de febrero de 1956 se produjo una entrada de aire muy frío procedente de Siberia sobre Francia y la península Ibérica. El origen de esto fue un potente anticiclón que se situó entre el Atlántico norte y Escandinavia durante unos cuántos días, mientras que una borrasca se instalaba en el Mediterráneo. Esta diferencia de presión desplazó el aire frío siberiano con temperaturas de hasta quince grados bajo cero a mil quinientos metros de altura. 

El aire frío recorrió todo el centro y este de Europa, con especial incidencia en países como Alemania, Francia, Suiza e Italia. El frío intenso llegó también hasta el norte de África. La ola de frío no provocó nevadas importantes en Cataluña porque el viento, que fue fuerte y persistente durante todos los días, era muy seco. En cambio, en las Islas Baleares, al tener más recorrido marítimo, el viento era mucho más húmedo y provocó nevadas destacables en diferentes puntos de las islas. 

LA GRAN OLA DE FRÍO DE FEBRERO DE 1956 EN LA ESPAÑA MEDITERRÁNEA

En febrero de 2006 se cumplieron 50 años de la gran ola de frío que marcó los registros mínimos del siglo XX en muchas localidades de la Comunidad Valenciana, especialmente en aquellas cercanas al litoral. 
 
En el mes de febrero de 1956 se produjo una sucesión de invasiones de aire polar y
ártico siberiano que dieron lugar a que esté catalogado como el más frío del siglo XX en
la Comunidad Valenciana, y en muchos lugares de España y de Europa Occidental. Del
día 2 de febrero de ese mes data la temperatura más baja medida en España
(-32ºC) que fue registrada durante esa ola de frío en el Lago Estany-Gento (Lérida).
A pesar de que todo el mes fue muy frío, climáticamente, los días más interesantes
para analizar en la Comunidad Valenciana son el 11 y 12, ya que en esos dos días se
registraron los valores mínimos de todo el mes, y por tanto en este artículo se van a analizar, sobre todo, los datos existentes de los observatorios de la Comunidad Valenciana en
esos días, y las consecuencias que tuvo en la sociedad de la época.

LA SITUACIÓN ATMOSFÉRICA 

Las circunstancias climáticas de los días 11 y 12 de febrero nos muestran una profunda borrasca de 992 hPa. situada en el Golfo de Génova, acoplada con un anticiclón de 1042 hPa. sobre Islandia, que canalizaban una masa de aire muy fría, de origen polar siberiano, de -15ºC al Norte de la Comunidad en el geopotencial de 850 hPa, y cerca de -20ºC al Norte de la Península, y que, en su recorrido final a la Comunidad Valenciana, de acuerdo con los reanálisis de ese día, llegarían con componente Norte (ver figura 1). 

La situación de vientos del Norte y Nor-Nordeste encontraba además apoyo en capas bajas, por lo que en superficie se deberían observar vientos persistentes de esa dirección, manteniendo la atmósfera agitada e impidiendo que se pudieran formar inversiones junto al suelo por irradiación nocturna. 

En capas más altas, en el geopotencial de 500 hPa. se identifica una depresión aislada en niveles altos sobre el Nordeste de la Península, con circulación del Oeste sobre la Comunidad Valenciana.

Existía además un fuerte gradiente de humedad de Norte a Sur de la Península, de forma que, a barlovento de las grandes cadenas montañosas de orientación zonal del Norte de la Península, existía prácticamente saturación en capas bajas, mientras que a medida que nos desplazamos hacia el Sur, el aire va perdiendo progresivamente humedad. 

Con esta situación atmosférica sería de esperar en la Comunidad Valenciana vientos en superficie de componente Norte, cielos poco nubosos, debido a la escasa humedad del aire, salvo en las comarcas del Norte de Alicante, mejor expuestas a estos vientos, donde la nubosidad sería más abundante, y además sería la única zona de la Comunidad favorable para que se produjesen precipitaciones, que serían de nieve incluso al nivel del mar durante los días 11 y 12.


Figura 1. Arriba reanálisis de presión al nivel del mar el día 11 de febrero de 1956 a las 06Z, expresado en Pascales, abajo, temperatura en el Geopotencial de 850 hPa. en grados Kelvin. Fuente: Kalnay et al., The NCEP/NCAR 40-year reanalysis project.

Todos los datos observados que se conservan de esos días en la Comunidad Valenciana, son coherentes con los reanálisis de la situación comentados en el punto anterior.

En la mayoría de los observatorios del litoral de la Comunidad Valenciana los valores mínimos fueron inferiores a -5ºC, y sólo en la zona costera de la mitad Sur de la provincia de Alicante la mínima del día 12 osciló entre -4ºC y -5ºC. En las capitales, las mínimas suponen las efemérides de los 3 observatorios, -7.3ºC en Castellón y -7.2ºC en Valencia, registrados el día 11, y -4.6ºC, registrados en Alicante el día 12. La tabla I contiene algunos de los registros de temperaturas mínimas en la Comunidad Valenciana los días 11 y 12 de febrero de 1956.

De todas las estaciones de la Comunidad Valenciana de las que se tienen datos los días 11 y 12 de febrero de 1956 (71 estaciones con datos diarios), sólo se registró precipitación en Gorga (1 l/m2 en forma de nieve).

En cuanto a las nubes, Alicante, Alcoy, Manises, Valencia, Castellón y Cabo San Antonio, cifraron durante los días 11 y 12 cielos poco nubosos o despejados, salvo Cabo de San Antonio, que tenía el cielo nuboso el día 12 a las 07 horas UTC. 

Por tanto, las grandes heladas que se registraron esos días en la Comunidad Valenciana fueron debidas a la advección de una masa de aire muy fría y seca, con lo cual, el meteoro protagonista de esos días fueron las llamadas heladas negras. Aunque este meteoro ya era conocido en la tradición agrícola de numerosas zonas de España, febrero de 1956 consolidó este concepto en la literatura meteorológica. Su denominación se debe a que las masas de aire que las causan son tan secas que no producen la escarcha de las típicas noches invernales, por lo que la helada no se aprecia visualmente, aunque sus efectos sobre los frutales y los cultivos son desastrosos. Los datos de humedad relativa y temperatura observada a las 07 horas UTC, confirma que la humedad era relativamente baja, lejos de la saturación, mientras que la temperatura estaba claramente por debajo de 0ºC

LAS TRES INVASIONES FRÍAS DE FEBRERO DE 1956

Aunque ésta fue la más intensa de las invasiones frías de febrero de 1956 en la Comunidad Valenciana, durante ese mes se llegaron a registrar hasta 3 oleadas frías en España. Según Inocencio Font (Historia del Clima de España), la primera oleada comenzó su penetración el día 1, la segunda el día ocho y la tercera el diecisiete, por lo que «quizás sea más preciso considerarlas como una sola invasión que alcanzó la Península en tres oleadas sucesivas».

Durante las dos primeras oleadas frías no se registraron nevadas significativas en la Comunidad Valenciana (sólo en algunas localidades del Norte de Alicante se pudo observar este meteoro), aunque el cambio del patrón meteorológico en la última oleada, que a la Comunidad Valenciana afectó a partir del día 19, favoreció la aparición de este meteoro en el interior de la Comunidad. La situación reanalizada a partir del día 19 concuerda con una situación del Oeste, con un sistema frontal activo asociado, que unido al aire frío represado en superficie fruto de la advección gélida anterior, favoreció la aparición de la nieve en las comarcas más altas de Valencia y Castellón. Estos frentes atlánticos suelen llegar a la Comunidad Valenciana cargados aún de humedad, aunque con esta situación las precipitaciones no suelen ser muy importantes, salvo que el sistema frontal sea muy activo. En febrero de 1956, salvo en el extremo Norte de Castellón, las precipitaciones en forma de nieve los días 20 y 21 fueron poco importantes.

OTRAS OLAS DE FRÍO HISTÓRICAS

Dentro del actual interés de la investigación en ampliar la estadística de datos meteorológicos, los estudios en climatología histórica se están convirtiendo en una disciplina fundamental para poder realizar estudios del clima pasado y analizarlos para posteriormente poder comparar situaciones de riesgo, ya no sólo climático, sino también natural que se desconocen en la actualidad. Para ello se ha propuesto la efeméride de enero de 1885 y la de enero de 1891 como dos situaciones anómalas similares o incluso aún más persistentes y adversas que las acaecidas en la ola de frío de febrero de 1956.

El estudio realizado es objeto de una futura publicación ya que se disponen de datos fiables de toda la península, sobre todo de las principales capitales de provincia, (la institucionalización de la meteorología llevaba apenas 28 años), aunque la densidad de datos no permitirá profundizar a nivel regional sobre el comportamiento de la ola de aire frío que tuvo lugar sobre toda la península durante las fechas que se propone analizar.

El comportamiento de las dos efemérides se ha realizado elaborando una serie de mapas sinópticos por medio de un GIS de cada uno de los dos episodios del siglo XIX que se han citado, a partir de la reconstrucción de las series históricas del Met Office, donde se encuentran las presiones diarias de varios observatorios europeos que han permitido la elaboración de dos mapas de presión atmosférica en superficie de cada situación.

Las temperaturas durante el 15 al 20 de enero de 1885 se mostraron por debajo de los valores normales habituales llegando a alcanzarse una mínima absoluta cercana a los -7,2 ºC registrados en febrero de 1956. La diferencia con la ola de frío siberiano de 1956, además de la persistencia de las temperaturas negativas, con siete días consecutivos por debajo de 0 ºC, estuvo caracterizada por un régimen de vientos más húmedos, produciéndose una de las mayores nevadas que se han registrado en la ciudad de Valencia, con cerca de 25cm entre los días 15 y 17 de enero. 

Durante la invasión de la masa de aire siberiano del día 18 de enero de 1891 se registraron las temperaturas más bajas en la ciudad de Valencia desde que se toman datos. Se registró una mínima y máxima de -8 ºC y 1,8 ºC. Las diferencias principales con el episodio de 1956 son la persistencia, con 14 días de temperaturas iguales o inferiores a 0 ºC y el registro de cinco mínimas absolutas durante los días 8 con -7 ºC, el día 18 con -8 ºC, el día 19 con -6,2 ºC, el día 20 con -6,0 ºC y el día 21 con -5,0 ºC. No se produjeron apenas precipitaciones en forma de nieve salvo el día 11 donde se registraron 2,0 mm de aguanieve. La dirección predominante del viento se caracterizó por una entrada relativamente seca del sector NO, lo que influyó para que no se desencadenaran meteoros nivosos, como ocurriera en enero de 1885.

La persistencia fue el principal factor para que se diera esta situación excepcional en nuestras latitudes, debido a una situación de bloqueo y muy probablemente a una entrada a 850hpa y 500hpa de masas de aire frío con temperaturas anormalmente inferiores a las registradas en episodios similares del siglo XX. 


Baleares, 4 de febrero de 1956

Si señores, ha nevado de manera copiosa y extraordinaria por toda Mallorca y hasta los lugares más inverosímiles, donde casi no se acuerdan los mas viejos de la localidad haber visto un copo de nieve, se ven cubiertos de una capa cuyo espesor sobrepasa los cincuenta centímetros.

Nuestros corresponsales se movilizaron, ayer tarde y desde todas partes nos estuvieron comunicando el acontecimiento, que a primera hora de la noche era cosa generalizada en casi toda la isla.

EN POLLENSA

De Pollensa nos llegaban noticias de que la nieve cubría toda la comarca y que el espesor medio que se notaba era el de unos cuarenta centímetros. Este fue el motivo por el cual paralizaron sus actividades fábricas y talleres, quedando suspendido naturalmente el tránsito rodado.

TAMBIEN EN LA PUEBLA

Nuestro corresponsal en La Puebla nos da cuenta de que en la Plaza frente al Ayuntamiento, el espesor de la nieve era de unos 45 ó 50 centímetros. A la hora de telefonearnos la gente se dedicaba a fabricar monigotes y a organizar guerras. La nevada ha sido motivo de distracción y de atracción para todos.

30 CMS. EN B1N1SALEM

En Binisalem la altura que ha alcanzado ha sido de unos 30 centímetros y los más viejos de la localidad aseguran que hace setenta años que no se había visto una nevada similar.

DOS PALMOS EN STA. MARGARITA

La telefonista de Santa Margarita nos dijo que anteanoche comenzó a nevar a base de bien y que al poco rato la capa que cubría la población era de unos dos palmos. Al día siguiente lució el sol y fue derritiéndose la nieve pero al atardecer de ayer arreció nuevamente el temporal de nieve y nuevamente también volvió a cubrirse todo el pueblo por esta gruesa capa que amenaza con ser más grande todavía, pues que continúa nevando.

MARÍA DE LA SALUD SE VISTE DE BLANCO

Desde el Ayuntamiento de María de la Salud nos comunicaban ayer tarde que continuaba la nevada. Medio metro tenia el espesor de la capa que cubría toda la población y el termómetro señalaba un grado bajo cero.

EN MURO NI LEONOR SE ASOMA A LA CALLE

Leonor, la simpática telefonista de Muro nos decía: “Pedir lo que queráis, cualquier cosa, menos que tenga que asomar las narices a la calle”. Tres palmos de nieve cubren nuestro pueblo. No hay manera de que circule nadie.

— ¿Cómo están las comunicaciones con Can Picafort?

— Yo creo que todo está interrumpido. Esta mañana no salió el tren y precisamente esta tarde ha salido uno, de forma que la vía debe de estar ya expedita.

AUNQUE PAREZCA MENTIRA 75 CMS. EN FORMENTOR

Terminada nuestra conferencia con Muro, nos llamaban desde el Hotel Formentor.

— Quieren ustedes información de nieve?

— No se habla de otra cosa.

— Pues aquí la cosa ha sido muy seria y preciosa a la vez. ¿Ustedes se imaginan Formentor completamente nevado? ¿Ustedes se imaginan Formentor con sus comunicaciones con el Puerto de Pollensa, las únicas que tiene, completamente cortadas? Esto es algo extraordinario y precioso. El paisaje es lo que se dice lindísimo.

— ¿Mucha nieve?

— Muchísima. Calculamos un espesor de unos 75 Cms. Un vecino del hotel, viejo ya, nos ha dicho que por lo menos desde hace 50 años no se había visto una cosa igual.

NO PODIA FALTAR CAMPOS EN LA COMPETICION

Nuestro activo corresponsal de Campos del Puerto nos daba cuenta también de su nevada. Allí también los “artistas” se habían dedicado a levantar “monumentos" y las bolas volaban por el espacio estrellándose inofensivas contra los improvisados guerreros. La nieve seguía cayendo copiosa.

De todas partes la misma noticia nos llegaba. Mallorca entera había recibido ese regalo de nieve.

TRENES Y AUTOBUSES...

Para completar la información solo nos faltaba un detalle. ¿Qué tal habrían andado las comunicaciones? Lo mejor para informarnos seria que desde la Compañía de los Ferrocarriles de Mallorca nos aclararan la pregunta. Y así fue.

Don Jaime Canudas, jefe de movimiento de la casa nos dijo:

— Por la mañana solo llegó a Palma el tren procedente de Santanyi. El tren de Artá hubo de detenerse en Manacor y no pudo seguir su viaje hasta el mediodía en que se restablecieron nuevamente las comunicaciones y pudieron circular normalmente los trenes en todas direcciones. En cuanto a los servicios de carretera han quedado todos suspendidos. No llegaron los autocares de las líneas de Pollensa, Alcudia y Manacor y suponemos que mañana podrán hacerlo caso de que la nevada no haya persistido esta noche.

Dejamos de hablar de los lugares donde normalmente solemos tener nieve, pues es de suponer que en todos ellos con mayor o menor cantidad habrá caído Lo cierto es que ha nevado sobre Mallorca como hace muchos años no se habla visto y que las comunicaciones se han visto interrumpidas, cosa realmente extraordinaria.

“ANY DE NEU, ANY DE DEU”

De todas formas, como creemos en los refranes y suponemos que Mallorca no será una excepción, nos alegramos por aquel que dice:

“Año de nieves, año de bienes”. que también tiene su adagio mallorquín que reza: “Any de neu, any de Deu”


EL ADELANTADO DE SEGOVIA, Lunes 13 de febrero de 1956

Una capa de hielo de medio metro de espesor en la presa de Balsain 

Y de 20 centímetros de nieve en las calles de La Granja

La temperatura a mediodía en el Real Sitio era de diez grados bajo cero

La Granja de San Ildefonso (Segovia), 13. — De nuevo ha vuelto a nevar durante casi todo el día de ayer. En la localidad el blanco elemento alcanza un espesor de veinte centímetros, y más de un metro en las montañas inmediatas. Debido a las bajas temperaturas, el agua de los jardines y la presa de Balsain se hallan cubiertas por una capa de hielo de cerca de medio metro, lo que hace que pueda pasearse tranquilamente sobre la superficie helada. Hoy luce el sol a intervalos pero continúa nevando. La temperatura a las doce horas era de 10 grados bajo cero. — Cifra.

Continúa la penetración de aire frío

Madrid, 13. — Continúa penetrando aire frío sobre la Península y Baleares, según información que facilita el Observatorio Meteorológico, quien añade que hubo nevadas débiles en puntos del Cantábrico, sistema central y cabeceras del Ebro y Duero. Se produjeron precipitaciones en Canarias. 

Predice el Servicio que la depresión situada sobre Europa se desplazará rápidamente hacia el Mediterráneo central, ocasionando fuertes nevadas en los Pirineos cantábricos, alto Ebro y alto Duero. Extendiéndose más tarde, menos intensa, al sistema central, Ibérica y Baleares. Precipitaciones en Canarias.

Málaga registró la máxima temperatura de España con 11 grados, y Teruel la mínima con 13 grados bajo cero. — Cifra.

Continuas nevadas en Alsasua

Alsasua, 13. — Continúa el temporal de nieve y frío. Después de cuatro días de ininterrumpidas nevadas, en las primeras horas de hoy el cielo aparecía despejado, pero a media mañana la nieve hizo de nuevo su aparición. El termómetro, a pesar de que se muestra más benigno que en días pasados, está estancado entre los cuatro y los seis grados bajo cero. Las máquinas exploradoras de la R. E. N. F. E. continúan trabajando en la línea Madrid a Irún y, aunque con retrasos de no mucha consideración, el servicio ferroviario se realiza normalmente. — Cifra.

Temporal de nieve en la montaña de León 

León, 13. — Continúa, el temporal de nieve en la montaña. Por el ferrocarril de vía estrecha a Bilbao, los trenes no llegan más que hasta la estación de Villaverde. Todos los puntos que conducen a Santander y Asturias están cerrados, y extensas zonas de la Montaña están incomunicadas por carretera.

En la ciudad se registró el día más frío del año por las fuertes ventiscas que corrían, y hoy la temperatura mínima era de siete grados bajo cero. Hoy hace un día más apacible y luce el sol. — Cifra.

Llegan con retraso los trenes franceses

Port Bou (Gerona), 13. — Siguen llegando a esta población fronteriza con extraordinario retraso los trenes franceses, debido al frío intenso de estos días. En los cristales de los vagones de viajeros, a pesar de la calefacción, se forma una capa de hielo. — Cifra.

CENTENARES DE PUEBLOS AISLADOS POR LA NIEVE EN LEON

Toda España continúa bajo los efectos de la intensa ola de frío

22 grados bajo cero se registraron de temperatura mínima en Candanchú

Madrid, 13. Han continuado registrándose bajas temperaturas en toda España. En Candanchú señaló el termómetro 22 grados bajo cero: en Soria, Daroca, Monflorite y Pamplona, 13; en Veruela 11; en Lérida 9; en Zaragoza, 7,4; Igueldo, San Sebastián, 9; Logroño, Calatayud 7; Barcelona 6 y Tortosa, 4; Valladolid, 9; Vitoria, 12,5, y Cádiz, 1, todos bajo cero. Se han acusado nevadas en La Coruña, Soria, Logroño, San Sebastián, Bilbao y Valladolid.

En las primeras horas de la mañana de ayer aparecieron cruzados sobre los ríos Egro, Gállego, Huerva y Canal Imperial de Aragón, grandes masas de hielo procedentes de la congelación de sus aguas. Una extensión de cuatro a cinco metros de las riberas de dichos ríos, las aguas aparecen completamente heladas y sólo queda un pequeño cauce en el centro por donde circula la corriente.

Continúan registrándose anormalidades ferroviarias en los trenes a causa del temporal, produciéndose importantes retrasos.

12,4 bajo cero en Vitoria

Vitoria, 12. — Continúa el frío intenso y siguen las nevadas. El Observatorio del aeropuerto registró la mínima de 12,4 grados bajo cero y la máxima de 6.4, también bajo cero. Siguen suspendidos a causa del temporal, los servicios de autobuses de viajeros a las capitales cercanas. — Cifra.

9 bajo cero en Jaén

Alcalá la Real (Jaén), 12. — Continúan dejándose sentir los efectos de la segunda ola de frío. La mínima registrada esta madrugada fue de nueve bajo cero. El viento es glacial y los agricultores temen que las heladas hagan sufrir daños a los olivos igual que ocurrió en 1954. — Cifra.

Mucho frío en Torrelavega

Torrelavega, 12. — Después de tres días de intensó frío y nieve con temperaturas de hasta cinco grados bajo cero, continúa nevando. La nevada de esta mañana alcanzó una altura de cuarenta centímetros en la población y de sesenta y setenta centímetros en las aldeas cercanas. El reparto de pan y leche se hace con dificultades y restricciones. Por carretera no hay comunicaciones con la región, por la cantidad de nieve acumulada. Los ganaderos están alarmados, porque sólo tienen alimento para las reses para pocos días. Son importantes los daños que causa la nieve en los eucaliptos jóvenes. — Cifra.

En Tudela, el Ayuntamiento reparte leña

Tudela, 12. — En el tercer día de intenso frío las temperaturas mínima y máxima oscilaron entre los trece y doce bajo cero. En las últimas veinticuatro horas no ha dejado de helar y las capas de hielo alcanzan en varios puntos los diez centímetros. Los semilleros de pimientos y tomates, sembrados al abrigo del cierzo y tapados debidamente, se han helado hasta la misma cama de estiércol de unos treinta centímetros de espesor.

Las pérdidas son cuantiosas. El río Queime amaneció cubierto de una espesa capa de hielo por la cual se puede transitar con toda seguridad. Las márgenes del Ebro también aparecen heladas en sitios de menor corriente. Muchas casas siguen sin agua por congelación de las conducciones.

Las pérdidas sufridas por los agricultores se cifran en muchos millones de pesetas. Los campos aparecen completamente desolados. El Ayuntamiento reparte leña entre los pobres y obreros que no pueden trabajar desde hace doce días. La «Cáritas Diocesana» de Acción Católica ha comenzado a repartir alimentos a los necesitados, realizando una gran campaña de caridad en la que participa todo el vecindario.

La persistencia de las bajas temperaturas registradas en estos tres últimos días bate la marca de las de años anteriores, siendo la más baja desde el año 1957. — Cifra.

Primavera en Canarias 
 
Las Palmas de Gran Canaria, 12. Un tiempo de primavera se disfruta en estas islas. En la capital, durante el día, el termómetro marcó 22 grados sobre cero, registrándose la mínima temperatura de 13 grados sobre cero por la noche. Luce el sol y en las playas se advierte la presencia de numerosos bañistas. — Cifra. 
 
¡Hasta en Cádiz! 
 
Tarifa (Cádiz), 12. — En Tarifa, donde la benignidad del clima no deja sentir normalmente la brusquedad de los inviernos, el termómetro alcanzó hoy un grado, temperatura no registrada en muchos años. A consecuencia de la escarcha de la última madrugada, amanecieron los arroyos helados. 
 
A pesar del intenso frío siguen pasando, procedentes de África, grandes bandadas de cigüeñas y la aparición de las primeras golondrinas ha causado sensación, ya que estas aves suelen regresar con normalidad en los días cercanos a la primavera. — Cifra. 
 
Centenares de pueblos aislados en León 
 
León, 12. — Centenares de pueblos y aldeas de esta provincia han quedado aislados a causa de las fuertes nevadas de estos días. El sábado quedó cerrado el puerto de Pajares, en la carretera general de Adanero a Gijón. Con esto queda prácticamente incomunicada la provincia, por carretera, con las de Asturias y Santander, y con la de Palencia por el partido judicial de Riaño.

Ha sido suspendido, asimismo, el servicio por carretera entre Gijón y Oviedo, y tampoco circulan los coches entre esta capital, Tineo y Ribadeo. Tampoco hay servicio entre Mieres y Oviedo, y Teverga y Oviedo. El servicio con Avilés se hace con muchas dificultades, y los coches de la línea de Langreo sólo llegan hasta Labiana, quedando interceptada la carretera entre este lugar y Campo de Caso. Los coches de Villaviciosa hicieron el recorrido con muchas dificultades. 

Los servicios ferroviarios se realizan normalmente, aunque con algún retraso debido a las nieves. El expreso de Madrid, por ejemplo, llegó con cinco horas de retraso. — Cifra.

El adelantado, 17 de febrero de 1956 

Los puertos de Pajares, Alto de los Leones y Navacerrada, abiertos 

En este último se precisa el empleo de cadenas 

Madrid, 17. — Se encuentran cerrados al tráfico, a causa de la nieve, según comunica el inspector central de circulación y transporte por carretera del Ministerio de Obras Públicas, los puertos de Piqueras, en la carretera de Madrid a Pamplona; Pozazal, en la de Palencia a Santander; Orduña, en la de Burgos a Bilbao, y Escudo, en la de Burgos a Santander.

Diario de Burgos, 18 de febrero de febrero de 1956

Los trenes de La Robla sólo circulan hasta Espinosa 

Bilbao. — Nuevamente se tropieza con dificultades en la línea férrea de la Robla, debido al recrudecimiento del temporal de nieve, que es particularmente intenso en la parte de León. Los trenes mercancías llegan con bastante retraso a las estaciones. Para los de viajeros se han despachado billetes hasta Espinosa de los Monteros, si bien se cree que los trenes podrán llegar mucho más lejos por el momento. Otra vez han vuelto a salir máquinas exploradoras con aparatos quitanieves.

Como dato curioso haremos constar que las tres nevadas del año en la provincia comenzaron en viernes. — Cifra. 

La ola de frío de febrero de 1956: rescate a 25º bajo cero en Aralar

En febrero de 1956 se sucedieron tres olas de aire siberiano, el episodio invernal más importante desde que hay registros meteorológicos. “Los pinares se helaron hasta los 150 metros sobre el nivel del mar y en los caseríos y toda la zona rural se helaron cientos de toneladas de patatas, sobre todo las que estaban guardadas en los desvanes”, destaca Joxe Mari Ustarroz, presidente de la Cofradía de San Miguel de Aralar, quien guarda un recuerdo muy vivo de aquel invierno, sobre todo del rescate de dos pastores de Uztegi, Miguel Otamendi y su criado, Pedro Gainza, el 2 de febrero de 1956. “Aquella noche el termómetro de San Miguel bajó hasta los 25º bajo cero. Esto hace suponer lo que habría sido estar perdidos en mitad de la sierra sin cobijo y agotados”, apunta Ustarroz, que entonces era uno de los monaguillos sirvientes de Don Inocencio Ayerbe, capellán del santuario durante 56 años. 

Si bien enero había sido un mes sin nieve, con pocas precipitaciones y temperaturas muy suaves para la época, hacía el día 28 entró un temporal. “La nieve les sorprendió en la sierra, por lo cual se refugiaron en la txabola que tenían en las inmediaciones del refugio de Desao. Pero el temporal arreciaba. Nos dijeron que la nieve les bloqueaba la puerta y a cada rato tenían que abrirla para poder salir de la txabola”, cuenta.

En Uztegi, sin noticias, de los pastores, llamaron al santuario de San Miguel para informar de lo que pasaba y si podían algo y saber de ellos a través del guarda de Aralar, Joxe Zufiaurre. “Don Inocencio se puso en contacto telefónico con Joxe, quien conocía a los pastores y sabía dónde tenían la txabola. También le dijo que él, con dos de los monaguillos, saldría a rescatar a estar personas, pues sobre todo en invierno era habitual salir a buscar gente perdida camino del santuario o a la salida de éste”, apunta. 

Zufiaurre, conocedor de la sierra, no se atrevía a salir. Y es que en sus 50 años de vida no había conocido nada igual. Pero el capellán insistía y el guarda le dijo que llamara al alcalde de Baraibar para pedir hombres con experiencia en la nieve. “Don Inocencio le comunicó que había hecho el encargo. Asimismo, le dijo muy seriamente que nosotros salíamos”, recuerda Ustarroz, que entonces contaba con 16 años, 44 años el capellán y 22 años Félix Etxabarri, el otro monaguillo. “La clave estuvo en la determinación de Don Inocencio. Era un hombre muy valiente”, incide.

Así, cogieron comida para la noche, un frasco de gasolina para encender fuego y una petaca con Veterano para animar a los perdidos, al estilo de los San Bernardos. En Guardetxe se unió José Zufiaurre. Mientras, no dejaba de nevar, con una temperatura que se mantuvo entre los 10 y los 12 grados bajo cero. “La nieve era polvo y en el camino teníamos que turnarnos, pues el que abría la brecha no veía los esquís, el segundo los veía a medias y a partir del tercero ya iba un tanto holgado. A Joxe le bastaba con ver la forma de los árboles para orientarse por muy cubierto de nieve que estuviera el camino”, observa.

Hacia las tres de la tarde encontraron las huellas de lo que podían ser dos personas que habían abierto brecha pero que se habían perdido y que dieron tres vueltas en el mismo espacio. “Se veía que habían decidido volver por el mismo camino en dirección a Igaratza/Desaro, pues hasta el punto en que se habían perdido habían hecho el camino correctamente para llegar a la casa forestal”. Así, siguieron la brecha, que les facilitó el recorrido, y a unos dos kilómetros avistaron a dos personas que seguían andando en dirección a la txabola. “En ese momento íbamos en cabeza Joxe y yo, que le hizo el grito del monte: Eeup!. El mayor que iba detrás se volvió y nos dijo: aquí no encontraréis yeguas, a lo que Joxe le contestó que les buscábamos a ellos. A mí me dio la sensación de que este hombre no se daba cuenta de la situación ni donde estaba, pues tenía un color raro”, cuenta.

Tras darles un trago de brandy iniciaron el camino de vuelta hacia Guardetxe, con el guarda y el capellán abriendo brecha, mientras no cesaba de nevar. Félix Etxabarri montó a Otamendi sobre los esquís y Ustaroz hizo lo propio con el joven. Allí se reunieron con los cinco hombres de Baraibar que habían llegado poco antes. “Los de Baraibar confirmaron lo que había dicho Joxe, nadie había conocido un temporal así. Nosotros tres decidimos volver al santuario a pasar la noche, pero a mitad de camino, en la cuesta de Moskordi, agotados con la paliza del día, que se nos hizo de noche y que la tormenta no cedía, decidimos volver a la casa forestal sin demasiada seguridad de si íbamos bien en el camino, confiados en que los esquís encontraban la huella anterior. Dios quiso que acertáramos y nos quedamos a cenar y dormir allí”, recuerda. Los cinco hombres de Baraibar también se dieron la vuelta a mitad de camino a la vista de que el temporal no amainaba. 

Los dos monaguillos durmieron en el mismo camarote que Gainza. “En toda la tarde y cena no había hablado delante de todos, pero cuando estuvimos solos nos dijo Ue poza!, ¡qué alegría cuando os vi!. Habían decidido volver porque no tenían otra opción, pero sabía que no llegarían por los ventisqueros que habían roto por la mañana con nieve hasta el sobaco y estarían de nuevo bloqueados con la ventisca y sin fuerzas para abrir”.

Ustarroz perdió el contacto con Gainza, que estuvo de pastor en Aragón, hasta que un día se encontró con él en una quesería de Uztegi y quedaron en volverse a ver. Todo quedó así. “Cuando me dijeron que estaba ingresado en la Residencia de Betelu tuve la intención de visitarlo pero no lo hice hasta el invierno pasado, pero no pude tener una conversación fluida con él. Al preguntarle si se acordaba del invierno de 1956, solo decía hotza, hotza”. Gainza falleció el pasado verano. “Solo quedo yo de testigo de aquel rescate y vuelvo a contarlo en reconocimiento in memoriam a Don Inocencio y a Joxe Zufiaurre, pues sin ellos nadie hubiera salido aquel día”, asegura.








 

 















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