miércoles, 25 de febrero de 2026

Incomunicado en la Sierra de Segura

Después de varias semanas incomunicado debido a los daños provocados por el temporal, que dejó los accesos intransitables, el ganadero segureño Francisco Javier González fue finalmente localizado el lunes 16 de febrero por el alcalde de Segura de la Sierra, José Manuel Martínez Robles, acompañado por los Agentes de Medio Ambiente Fran Villar y Juan Aracil, de la Unidad Biogeográfica (U.B.) n°4. El equipo accedió a través de Los Anchos, por el Collado de Góntar, a la pista forestal que articula las Cortijadas de Los Huecos de Bañares, la cual sufrió una rotura integral en diferentes puntos y no es transitable. Para llegar hasta la vivienda del ganadero, los agentes tuvieron que recorrer a pie los ocho kilómetros y medio desde el punto más cercano accesible en coche.

José Manuel Martínez Robles y un agente de medio ambiente se encuentran con el ganadero. 

El alcalde promovió la operación por la preocupación del hermano de González, que reside fuera de la provincia y solo contaba con información parcial de vecinos cercanos. “Teníamos conocimiento por parte de su hermano sobre la situación en la que se encontraba y únicamente tenía contacto con un vecino de otro núcleo, a dos kilómetros, que en un par de ocasiones lo había visitado. Ya estaba preocupado por los días que habían transcurrido y por las existencias que tendría, tanto para su alimentación como para el ganado que tiene allí”.

Visiblemente aliviado tras ser localizado, Francisco Javier González se expresó así: “Gracias a Dios estoy sobreviviendo aquí con mi alcalde y con mi Francisco y mi Juanito. Gracias a ellos ya voy a respirar porque esto ha sido el fin del mundo. Yo ya daba todo por perdido y gracias a Dios voy a sobrevivir”.

El equipo aprovechó para entregar alimentos básicos a González. “Llevábamos pan, leche, ciertos alimentos de repostería… Realmente él todavía tenía existencias. Sobre todo era comprobar que estaba bien y darle tranquilidad también a las familias y a las personas que estaban preocupadas”, explicó Robles.

El estado de los accesos sigue comprometido. “El camino necesita una intervención integral, con cortes totales en uno u otro sentido. Hay socavones que ocupan la totalidad de la vía”, ha añadido el alcalde.

El 20 de febrero miembros del dispositivo de Emergencias y del Infoca de la Junta de Andalucía estaban suministrando con helicópteros alimentos para las miles de cabezas de ganado que quedaron incomunicadas por el temporal en el interior de las sierras del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, en Jaén.

Según informó el Infoca en su cuenta oficial de la red social X, el jueves 19 de febrero cargaron más de 600 kilos de pienso y víveres en el Centro de Defensa Forestal (CEDEFO) de Cazorla para su posterior traslado hasta el paraje de Roblehondo, donde pastan centenares de cabezas de ovino y caprino.

El objetivo de esta actuación inédita es garantizar que tanto los ganaderos como sus animales dispongan de las provisiones necesarias mientras se restablece la normalidad y se recuperan los accesos, ya que la sucesión de borrascas de las últimas semanas y el arrastre de árboles han cortado carriles y senderos dificultado el tránsito en la zona.

El suministro forzoso de alimentos al ganado de Roblehondo simboliza muy bien la grave crisis que está atravesando la ganadería extensiva (la que se alimenta de pastos del monte) y la trashumante como consecuencia de los efectos de la sucesión de borrascas de los dos últimos meses.

Antonio Punzano, responsable de Ganadería de COAG, ha explicado que la humedad persistente, el barro y la imposibilidad de que los animales salgan a pastar ha provocado un incremento de enfermedades (que se añaden a la elevada incidencia que ha tenido la lengua azul), falta de alimento natural y sobrecostes por la necesidad de alimentación auxiliar, con situaciones especialmente delicadas en explotaciones de Jaén, Granada, Cádiz y Málaga.

Él mismo, ganadero de la Sierra de Segura que ahora está con sus ovejas trashumantes en Sierra Morena, asegura que se ha visto afectado por las inclemencias del temporal. Dice Punzano que al coincidir el tren de borrascas con la época de paridera se ha producido una mortandad media del 50 por ciento en las explotaciones, corderos que no han nacido y que van a golpear la economía de estos ganaderos.

“Nosotros hemos tenido una mortandad de 300 ovejas y unas pérdidas de unos 20.000 euros por explotación”, indica este ganadero, que comparte el cuidado de la cabaña ganadera con la de sus dos hermanos. Esta situación les va a provocar que no puedan contar con corderos de reposición con los que acreditar la carga ganadera que se les exige para poder cobrar las ayudas de la Política Agraria Común (PAC).

Esta situación les va a provocar que no puedan contar con corderos de reposición con los que acreditar la carga ganadera que se les exige para poder cobrar las ayudas de la Política Agraria Común (PAC). Desde COAG se considera que esta situación excepcional requiere de medidas a la altura: “Valoramos todas las ayudas anunciadas por el Gobierno y la Junta de Andalucía, pero pedimos que no haya café para todos, que se ayude a los que han sufrido los daños directos y más graves en sus explotaciones”. 

Temporales

El pastor aislado casi un mes por el temporal en la sierra de Jaén: “Creía que era el fin del mundo, lo daba todo por perdido”

“Ya puedo respirar, creía que esto era el fin del mundo”. Javier González, un pastor sexagenario, tuvo en vilo durante casi un mes a familiares y vecinos de la jiennense Sierra de Segura. La sucesión de borrascas en Andalucía dejó intransitables la mayor parte de caminos y senderos por las que se accede a su cortijo de los Huecos de Bañares, donde también se perdieron las conexiones telefónicas. El lunes pasado, coincidiendo con la llegada del anticiclón, dos agentes de Medio Ambiente y el alcalde de Segura de la Sierra, alarmados por la falta de noticias del pastor, recorrieron 17 kilómetros (ocho de ellos a pie) por terrenos inhóspitos del monte hasta que se reencontraron con Javier, sano y salvo, junto a su centenar de ovejas segureñas, unas 80 gallinas ponedoras y varios perros y gatos. “Creía que esto era el fin del mundo, lo daba todo por perdido, pero, gracias a Dios, voy a sobrevivir, voy a salir de esto”, les dijo el pastor a las tres primeras personas que veía después de un mes donde el temporal ha golpeado con severidad a esta comarca del interior del parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas.

El pastor, cuya única compañía en estos días ha sido una radio cuya batería cargaba con placas solares, les contó a sus rescatadores que llegó a pasar mucho miedo por la intensidad y la permanencia de las precipitaciones de agua y nieve (mucho peor que Filomena, les dijo), que dejó anegados todos los caminos y que impedía sacar a pastar a su rebaño. Solo ha podido salvar a una treintena de ovejas madres, el resto salieron despavoridas durante una de las borrascas y se encuentran dispersas por este gran macizo montañoso que es la Sierra de Segura, colindante con la comunidad de Castilla-La Mancha y que es también una cotizada zona de caza mayor.

Lo primero que hicieron el alcalde, José Manuel Martínez, y los agentes forestales Juan Aracil y Fran Villar fue entregar al ganadero alimentos de primera necesidad y compartir con él un almuerzo, junto a la chimenea del cortijo, lleno de emoción por el reencuentro, “Quiero agradecer a todas las personas que se han interesado por mí en estos días, estoy bien y con ánimos renovados”, decía el pastor en un vídeo grabado por los propios agentes de Medio Ambiente.

González sigue instalado en su cortijo de los Huecos de Bañares al no poder abandonar a su cabaña ganadera, su principal y único sustento económico. El calvario que ha vivido en estas últimas semanas es similar al que han padecido cientos de ganaderos andaluces, aunque con mayor incidencia en la ganadería extensiva (la que se alimenta de pastos del monte) y la trashumante.

“Nunca he vivido una situación tan grave como ahora, ha sido algo dantesco”, asegura Antonio Punzano, un ganadero de 51 años de Santiago-Pontones (Jaén) al que el temporal le ha pillado en Sierra Morena con sus ovejas trashumantes. Al coincidir el tren de borrascas con la época de paridera se ha producido una mortandad media del 50% en las explotaciones, corderos que no han nacido y que van a golpear la economía de estos ganaderos.

“Nosotros hemos tenido una mortandad de 300 ovejas y unas pérdidas de unos 20.000 euros por explotación”, indica Punzano, que comparte el cuidado de la cabaña ganadera con la de sus dos hermanos. Una situación que les va a provocar que no puedan contar con corderos de reposición con los que acreditar la carga ganadera que se les exige para poder cobrar las ayudas de la Política Agraria Común (PAC).

Mientras tanto, los municipios que forman parte del mayor parque natural del país apelan a la unidad institucional para hacer frente a la reconstrucción de los numerosos daños que ha dejado esta sucesión de borrascas en infraestructuras municipales y agrarias “Necesitamos la implicación de todas las administraciones, somos pueblos pequeños con graves problemas de despoblación y no podemos atender una reconstrucción de este calado y de esta envergadura”, reclama José Manuel Martínez, el regidor segureño que dice sentirse aún emocionado por haberse reencontrado con Javier, el pastor de los Huecos de Bañares.

El pastor aislado casi un mes por el temporal en la sierra de Jaén: “Creía que era el fin del mundo, lo daba todo por perdido”

“Ya puedo respirar, creía que esto era el fin del mundo”. Javier González, un pastor sexagenario, tuvo en vilo durante casi un mes a familiares y vecinos de la jiennense Sierra de Segura. La sucesión de borrascas en Andalucía dejó intransitables la mayor parte de caminos y senderos por las que se accede a su cortijo de los Huecos de Bañares, donde también se perdieron las conexiones telefónicas. El lunes pasado, coincidiendo con la llegada del anticiclón, dos agentes de Medio Ambiente y el alcalde de Segura de la Sierra, alarmados por la falta de noticias del pastor, recorrieron 17 kilómetros (ocho de ellos a pie) por terrenos inhóspitos del monte hasta que se reencontraron con Javier, sano y salvo, junto a su centenar de ovejas segureñas, unas 80 gallinas ponedoras y varios perros y gatos. “Creía que esto era el fin del mundo, lo daba todo por perdido, pero, gracias a Dios, voy a sobrevivir, voy a salir de esto”, les dijo el pastor a las tres primeras personas que veía después de un mes donde el temporal ha golpeado con severidad a esta comarca del interior del parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas.

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