Aunque parece ser que la frase no era suya, Isaac Newton utilizó la expresión: Si he visto más lejos, es porque estaba subido a hombros de Gigantes (If I have seen further, it is by standing upon the shoulders of giants) en una carta dirigida a Robert Hooke, escrita el 5 de febrero de 1675 y publicada en 1855. El texto de aquella misiva se ha de entender en el contexto de las disputas existentes entre los dos científicos por el control de la Royal Society, pero al margen de su uso interesado, con esas precisas palabras Newton reconoció sentirse agradecido por haber podido disponer de la obra de mentes tan lúcidas como las de Copérnico, Galileo o Kepler.
Si fuésemos físicos, podríamos tener a Newton, Feynman o Hawking como referentes, no es mi caso, por lo que creo que tendré que esforzarme un poco más buscando esos espejos en los que mirarme con la esperanza de reconocerme en ellos.
Revolución francesa
El primer referente en el que me puedo ver reflejado es el de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano aprobada en la Asamblea Nacional Constituyente el 26 de agosto de 1789 en el inicio de la Revolución Francesa. Aquella declaración no incluía a los esclavos, ni a las mujeres, entre los destinatarios de sus preocupaciones. La declaración discurría a lo largo de dieciséis artículos de los que voy a rescatar los dos primeros.
El que inicia la declaración establece que: Les hommes naissent et demeurent libres et égaux en droits. Les distinctions sociales ne peuvent être fondées que sur l’utilité commune. Como podemos ver la libertad se establece sin limitaciones, pero la igualdad acaba matizada por aquello que necesite el bien común.
El segundo artículo fija como objetivo de la sociedad: la conservation des droits naturels et imprescriptibles de l’homme: la liberté; la propriété; la sûreté; la résistance à l'oppression. Dos de estos derechos naturales, entonces y ahora, se complementan de forma que siempre se produce una cierta transacción entre libertad y seguridad. Por otra parte también se establece el derecho a la propiedad privada, con sus limitaciones, y a luchar contra la opresión, con el único límite de lo establecido en la ley (Siempre y cuando esta sea justa) y la preservación de los derechos ajenos.
