sábado, 24 de octubre de 2026

Sección de Propaganda Cultural

La Sección de Propaganda Cultural fue un organismo dependiente del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes del gobierno de la Segunda República Española, creada en octubre de 1936 y activa mientras duró la Guerra Civil.

El Ministerio de Propaganda se creó mediante un decreto de 4 de noviembre de 1936. Otro decreto de 22 de enero de 1937 dispuso las funciones y servicios que tendría a su cargo el Ministerio de Propaganda y los medios de difusión de que dispondría para la realización de su cometido. 

La Sección colaboró con las Misiones Pedagógicas y en la organización del II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura (1937).

El Ministerio de Instrucción Pública también creó por decreto las Milicias de la Cultura.

Este ministerio dirigido primero por Jesús Hernández y después por Segundo Blanco, colocó en la dirección de los servicios artísticos y de propaganda a Josep Renau, quien promovió el uso del cartelismo. Fue además quien encargó a Pablo Picasso la realización del Guernica para el Pabellón de París de 1937.

Entre los cartelistas destacaron Arturo Ballester, Manuel Monleón, Vicente Vila y Juana Francisca Rubio.

Por su parte María Zambrano colaboró en la política de extensión cultural del Ministerio y en la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Ocupó el cargo de Consejera Nacional de la Infancia Evacuada.

Entre los escritores incorporados a la Sección se podría nombrar a Miguel Hernández, Antonio Machado, Rafael Alberti, María Teresa León y Luis Cernuda. 

La Voz, 19 de octubre de 1936, página 2

Propaganda cultural en el Cine Capitol

Una iniciativa feliz del ministro de Instrucción Pública

Ayer comenzó en el cine Capitol la serie de proyecciones organizada por la Sección de Propaganda Cultural del Ministerio de Instrucción Pública.

Desde mucho antes de la hora señalada para el acto los alrededores del cine Capitol se vieron ocupados por una gran muchedumbre, que pugnaba por presenciar el espectáculo. Milicianos de varios regimientos cuidaban del orden y organizaban el tráfico, que fue perfecto.

A las once en punto llegó al hermoso edificio de la Gran Vía Su Excelencia el Presidente de la República, cuya presencia fue subrayada por la muchedumbre con calurosas demostraciones de adhesión y entusiasmo. Iguales manifestaciones de simpatía se tributaron al señor embajador de Rusia en España. Poco después daba comienzo el acto.

La Orquesta Sinfónica madrileña, al llegar el Sr. Azaña, acompañado de los ministros sin cartera Sres. Giral e Irujo; el de Instrucción Pública, Sr. Hernández; el jefe del cuarto militar de Su Excelencia y otras personalidades, tocó el Himno de Riego, que fue escuchado por el público, que llenaba todas las localidades, puesto en pie. Una vez interpretado el himno nacional, la concurrencia tributó al Sr. Azaña una nueva y prolongada ovación. Seguidamente, la citada orquesta tocó "La fundición de acero", "Els segadors" y el "Guernikako Arbola". Estos himnos regionales fueron acogidos con aplausos y vítores por el público.

Seguidamente se proyectó la magnífica película rusa "Los marinos de Cronstadt". Muchas escenas motivaron ovaciones estruendosas, porque en la defensa heroica de Petrogrado y en otros momentos de la resistencia que los bolcheviques rusos tuvieron que oponer a los enemigos del pueblo se advertía, a poco que se trastocara el nombre de Rusia por el de España, nuestros propios episodios y nuestros rasgos generosos y magníficos de heroísmo y sacrificio.

A la película proyectada en el Capitol, y que ningún español debe desconocer, el Ministerio de Instrucción Pública le ha puesto un prólogo y un epílogo sencillos y ejemplares, por lo que puede decirse que, a lo largo de la serie de proyecciones que le espera, puede hacer una fecunda labor en beneficio del triunfo de la causa de la República y del proletariado español.

Al terminar de pasar la magnífica cinta se repitieron las ovaciones y los vítores a la República española, a Rusia, al Sr. Azaña y al Gobierno Largo Caballero.

Finalmente, la orquesta del Capitol interpretó "La Internacional", que fue oída por el público puesto en pie y con el puño en alto. Nuevamente, al abandonar el Sr. Azaña el cine Capitol se le tributaron las más expresivas muestras de respetuosa adhesión, así como, ya en la calle, al ocupar su automóvil oficial.

El éxito alcanzado por el acto inaugural de la sección de propaganda del Ministerio de Instrucción Pública permite augurar que la obra iniciada obtendrá el éxito merecido.  

El Liberal, 20 de octubre de 1936, página 2

EL ACTO DEL CAPITOL

LAS ALTAS AUTORIDADES DE LA REPÚBLICA PRESENCIAN LA PELÍCULA “LOS MARINOS DE CRONSTADT”

Como estaba anunciado, el domingo por la mañana se verificó en el cine Capitol el acto organizado por la Comisión de Propaganda Cultural del ministerio de Instrucción Pública.

Dicho acto fué la inauguración de una serie de ellos, que comprenden proyecciones cinematográficas, conciertos y otros actos que se propone realizar en el cinema Capitol para exaltación de la heroica lucha que sostiene nuestro pueblo contra los enemigos de la libertad y la cultura. 

El aspecto del Capitol era espléndido, avalorado por una Exposición de Altavoz del Frente de gran interés y un soberbio dibujo de Puyol. 

Al sonar las once llegó su excelencia el presidente de la República. El enorme gentío apiñado en los alrededores ovacionó con extraordinario entusiasmo al Sr. Azaña. 

Iguales manifestaciones de simpatía se tributaron al embajador de la U. R. S. S. en España, “camarada Rosemberg”. Poco después daba comienzo el acto, que fué presenciado por representantes de todas las organizaciones del Frente Popular, autoridades de Madrid, marinos, soldados y aviadores, expresamente invitados.   

Al entrar en el palco su excelencia la Orquesta Sinfónica tocó el himno nacional, que fué escuchado en pie por el público, que llenaba el amplio local.

Acompañaban al Sr. Azaña los ministros sin cartera Giral e Irujo, el de Instrucción Pública, camarada Hernández; el jefe del Cuarto militar de su excelencia y otras personalidades.   

A la ejecución del himno de Riego siguió «La fundición de acero» y el «Guernikako Arbola». El himno regional vasco fué clamorosamente aplaudido.   

Seguidamente se proyectó la película soviética «Los marinos de Cronstadt», que muestra la heroica defensa de Petrogrado en la guerra civil rusa. Del portentoso film, en el que se han recogido exactamente episodios históricos, se deduce toda una experiencia para nuestro pueblo en armas.   

La película fué ovacionada en gran número de pasajes, oyéndose comentarios que podemos resumir en éste: Cuando un pueblo combate como combatieron los soldados y obreros de Petrogrado, los heroicos marineros de Cronstadt, no hay fuerza humana capaz de esclavizar a los que saben morir antes que retroceder en solo paso. 

Terminada la cinta, la orquesta interpretó La Internacional, que fué oída por el público puesto en pie y con el puño en alto. Nuevamente, al abandonar el Sr. Azaña el cine Capitol, se le tributaron las más expresivas muestras de respetuosa adhesión. 

El acto resultó brillantísimo.   



 





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