miércoles, 5 de agosto de 2009

Los Ictíneos de Monturiol

Este año se cumple el 150 aniversario de la presentación en el puerto de Barcelona del primer submarino español, el Ictíneo I de Narcís Monturiol i Estarriol.

El Ictíneo I era un submarino movido por los brazos de sus tripulantes, con estructura de madera y forma de barril, provisto de garfios y cestillas para la recolección del coral. Un aparato tan innovador en un país tan poco desarrollado tecnológicamente no interesó a casi nadie y menos a los gestores de las instituciones del estado que eran las únicas que hubieran podido costear el desarrollo de un proyecto tan complejo. Pese a todo, Monturiol construyó en 1864 el Ictíneo II, que acabó también con el tiempo reducido a chatarra. Este llevaba una máquina de vapor para mover la hélice que obtenía calor haciendo reaccionar peróxido de manganeso, zinc y clorato potásico. Residualmente, desprendía oxígeno, que se destinaba a la respiración de los miembros de la tripulación.


Nanomotores

Según se puede leer en Wikipedia un nanomotor es un dispositivo capaz de convertir energía en movimiento y fuerzas en el orden de los piconewtons. Sus dimensiones acostumbran a ser similares a las de las bacterias, por ejemplo, las varillas de oro y platino fabricadas por Thomas E. Mallouk y Ayusman Sen en Harvard tienen unas dimensiones de dos micras de largo y 350 nanómetros de ancho.

Los desplazamientos de los nanomotores en los fluidos que los albergan se ven afectados por la viscosidad de estos fluidos (Esta viscosidad supone una resistencia al avance) y la inercia del nanomotor (La inercia supone una resistencia a cambiar la velocidad a la que se mueve el nanomotor). La resistencia al avance es proporcional a la anchura del objeto y la inercia es proporcional a la masa del mismo, es decir, al cubo de la anchura. Cuanto menor es un objeto, más se reduce la inercia con respecto a la resistencia al avance. Para cuerpos diminutos, la inercia se torna despreciable, quedando sólo la viscosidad como elemento a tener en cuenta.

A escala micrométrica, los desplazamientos debidos a la inercia duran alrededor de un microsegundo y la distancia recorrida es inferior a una centésima de nanómetro. Para un cuerpo micrométrico sumergido en agua, el agua tiene una viscosidad parecida a la miel.

El funcionamiento de las nanovarillas en agua oxigenada del siguiente grabado se basa en la aplicación de una fuerza continua para vencer la resistencia al avance. En el extremo de platino, cada molécula de H2O2 se descompone en una molécula de oxígeno, dos electrones y dos protones. En el extremo de oro, los electrones y los protones se combinan con cada molécula de H2O2 para producir dos moléculas de agua. Se genera así un exceso de protones en un extremo de la varilla y un déficit de protones en el otro extremo. Con esta disposición, los protones se desplazan desde el platino hacia al oro, por la superficie de la varilla.

La rueda de la derecha es un motor rotativo de 100 micras de diámetro. En ella las reacciones químicas desplazan protones y agua alrededor de los dientes haciéndola girar.

Los protones, en su desplazamiento, atraen la zona cargada negativamente de las moléculas de agua, desplazándolas e impulsando la varilla en el sentido opuesto, mediante un mecanismo de reación. Se pueden utilizar otros fluidos para conseguir mayores velocidades en las nanovarillas. Resultan interesantes las mezclas de glucosa y oxígeno y H2O2 e hidracina.

Estas nanovarillas sumergidas en agua oxigenada se mueven en direcciones aleatorias, cambiando su rumbo sin cesar y al azar, debido al movimiento browniano. Para aplicaciones reales, las nanomáquinas necesitan de un mecanismo que les guíe hacia su objetivo. Se puede conseguir un mecanismo de guiado añadiendo a las nanovarillas discos de níquel que permiten orientarse a las varillas dentro de un campo magnético.

Nanovarillas dotadas de discos de níquel.

También se ha conseguido orientar el desplazamiento de las nanovarillas aumentando la concentración de agua oxigenada en el camino que se desea que recorran.

El equipo de Pietro Tierno y Francesc Sagués, del Departamento de Química Física de la Universidad de Barcelona, han creado nanomotores formados por dos partículas magnéticas de diferente tamaño unidas por un puente de ADN. Cuando se ve afectado por un campo magnético externo el nanomotor gira. Si este nanomotor está además situado cerca de una superficie plana sólida, el giro del nanomotor provoca su desplazamiento a lo largo de esta superficie.

Partículas magnéticas unidas por un puente de ADN.

Algunos modelos de nanomotor se basan en el hecho de que las moléculas están siempre en movimiento, lo que se conoce como movimiento browniano. Se trata de crear mecanismos que permitan avanzar a los nanomotores en un sentido, impulsados por el choque de las moléculas, del fluido en el que está inmersos, contra ellos, pero impidan su avance en sentido contrario, gracias al empleo de moléculas "trinquete".


La información del artículo se ha obtenido de "Propulsión y conducción de nanorrobots", Thomas E. Mallouk y Ayusman Sen, Investigación y Ciencia, Julio 2009.

Cálculo de la resistencia de vigas de madera

En el libro “Construcciones e industrias rurales“ escrito por José Bayer y Bosch y editado en Barcelona en 1889 hemos encontrado una fórmula para el cálculo de la resistencia de las vigas de madera. De hecho lo que permite es calcular las medidas de la sección de la viga necesaria para soportar un determinado peso.

Se trata de calcular la sección de las vigas del piso de un granero. Este suelo está construido con ladrillo colocado sobre latas (Listones de madera) que descansan sobre las vigas. Las vigas estarán separadas entre si un espacio de 60 centímetros. El granero acumulará una altura de 80 centímetros de trigo. Haciendo los cálculos pertinentes resulta que por cada metro cuadrado de granero la estructura ha de soportar un peso de 648 Kg de grano, 90 Kg del enladrillado y 5,65 del enlatado, en total 743,65 Kg.

Teniendo en cuenta que las vigas se colocan a una distancia de 60 centímetros, el metro lineal de viga ha de soportar un peso de 446,19 Kg y, por tanto, cada milímetro de la longitud de las vigas ha de soportar un peso de 0,446 Kg. En la fórmula este valor está representado por la letra “q“ que es la carga que han de soportar las vigas por milímetro de longitud.

Para realizar el cálculo el autor utiliza la siguiente fórmula, correspondiente al caso de una viga apoyada por sus extremos y sometida a una carga uniformemente repartida en toda su longitud:

En la expresión anterior “R“ es el esfuerzo a que pueden someterse las vigas por milímetro cuadrado de sección, que en el caso de la madera tiene un valor de 0,6 Kg/mm2 (La tensión de rotura del pino es de 6 Kg/mm2 y su tensión de trabajo “R“, con un coeficiente de seguridad de 10, de 0,6 Kg/mm2. F. Reauleaux en su “Tratado General de Mecánica“ llama a “R“ coeficiente de seguridad y a la tensión de rotura coeficiente de rotura.).

La longitud de las vigas está representada por “l“ y se indica en milímetros (En nuesto caso las vigas tinen 4 metros, es decir 4.000 milímetros). Los lados de la sección rectangular de la viga vienen representados por “b“ (Base) y “h“ (Altura). En este caso se toma la base como la mitad de la altura.

Sustituyendo en la fórmula las letras por sus valores tendremos:

Si se efectúan las operaciones resulta que:

Y, por tanto:

Una vez conocida la altura de la sección de la viga, la base es la mitad de este valor.

En cualquier caso, si la viga tiene una sección rectangular, el lado mayor ha de ser la altura y el menor la base, de esta forma se aprovecha mejor su masa para resistir esfuerzos. Esto se puede comprobar volviendo a hacer el cálculo anterior, suponiendo que la base es el doble de la altura. Si hacemos esto comprobaremos que las medidas de las vigas han de ser considerablemente mayores para soportar la misma carga (165 x 327 mm).

En Impresiones podemos encontrar un sistema para aprovechar al máximo los troncos en la construcción de vigas.

El Bigtrak y el Buggy BBC

En el libro "El microordenador en la enseñanza" de A. J. Obrist (Inglaterra 1983), editado en España en 1985, he encontrado la referencia de unos vehículos que hoy en día llamaríamos microbots. Se trata del Bigtrak un vehículo programable fabricado en 1979 y el Buggy BBC controlado por microcontrolador y que, entre otras cosas, podía ejercer de robot seguidor de linea. Parece mentira lo que se llegan a parecer nuestros microbots actuales.

Buggy BBC.

Bigtrak. (Se puede encontrar en Aeroquino.)

lunes, 3 de agosto de 2009

Despiece de disco duro Quantum

Este disco duro Quantum equipaba un ordenador Olivetti XANA 53-120 de 1996. A continuación pasamos a desmontarlo.

En la parte posterior se encuentra la tarjeta con la electrónica que controla el disco duro.

Entre los integrados de la placa se distingue el Quantum 14-108403-01 (TI F642207PGF), la memoria RAM Sanyo LC321664BJ-70 y el controlador de las señales de los cabezales de lectura y escritura LUCENT 91C05F.

En la fotografía siguiente se puede ver el microcontrolador NEC D787012JGC107 y el controlador del motor del cabezal TDA5147AK.

Una vez retirada la tapa que encierra la parte mecánica, de forma estanca, se puede ver el disco y el cabezal de lectura y escritura.

A continuación se puede ver de cerca el cabezal de lectura y escritura. La bobina del motor que mueve el cabezal se encuentra entre dos imanes permanentes con forma de sector circular.

Una vez retirada la placa que contine la electrónica se puede ver la parte posterior del motor sin escobillas que hace girar el disco.

Aquí se puede ver el cabezal desmontado, con los dos imanes permanentes al lado. Estos imanes son de neodimio y tienen una gran fuerza.

En la parte opuesta a los cabezales se encuentra la bobina, pegada sobre el cuerpo de plástico.

Los dos cabezales de lectura y escritura están fijados sobre dos láminas flexibles de acero.

La comparación con el extremo del bolígrafo nos da una idea de lo reducido del tamaño de estos cabezales.

Retirando el eje del disco se puede ver el estator del motor que le hace girar. Este estator está formado por nueve bobinas sobre un núcleo de chapas magnéticas.

Aquí se puede ver un detalle de estas bobinas.

Los discos de los discos duros están fabricados con un material no magnético (Aluminio o vidrio) recubierto de una finísima capa de otro material magnético (Oxido de hierro en los antiguos y aleaciones de cobalto en los actuales). Este disco está montado sobre el rotor del motor sin escobillas que lo hace girar.

Microprocesador Intel Pentium A80502120

El ordenador Olivetti XANA 53-120 de 1996 incorporaba un procesador Intel Pentium A80502120.

La primera versión del microprocesador Pentium se comercializó en 1993 y el A80502120 en 1995. Este modelo de Pentium incorpora 3,3 millones de transistores en una superficie de silicio de 163 milímetros cuadrados.

Los Pentium son microprocesadores de quinta generación con arquitectura x86. Todo el conjunto esta encapsulado en un material cerámico muy resistente. Por la cara inferior lleva los pines de conexión.

Golpeándolo con un martillo por la cara posterior lo hemos abierto, aunque de una forma bastante traumática. Al ser todo el de material cerámico, se parte en multiples trozos.

Bajo la tapa cerámica posterior se encuentra la superficie que contiene los transistores. Diversos puntos de esta placa de silicio están conectados, mediante hilos metálicos finísimos, a las pistas de los conectores exteriores.

En la superficie de fractura lateral se puede ver el grosor de la lámina de silicio sobre la que se han generado los miles de transistores del microprocesador.

Horario del Ferrocarril de La Robla

Del "ATLAS, indicador-guía de ferrocarriles, comunicaciones marítimas y rutas aéreas" de junio de 1930 se han extraido los siguientes horarios de trenes del Ferrocarril de La Robla.

A continuación el horario en sentido ascendente.

En la actualidad el servicio de viajeros lo realiza FEVE y cubre el trayecto entre León y Bilbao, pero no hay servicio de viajeros entre La Robla y Matallana. A continuación se puede ver el horario del único servicio diario entre León y Bilbao.

Para hacer este trayecto se tardan 7 horas y media (En 1930 se tardaban 11 horas y 45 minutos, 1,5 veces más que ahora), siendo el precio del billete de 21,40 €. En 1930 el precio del billete de León a Bilbao era de 47,75 pesetas, o lo que es lo mismo, 0,287 € (Desde entonces el precio se ha multiplicado por 74).