martes, 15 de marzo de 2011

Consecuencias del terremoto en las centrales nucleares japonesas

Cuando amanecía en Japón (las 22.10, hora peninsular española), el reactor número 2, que apenas había sufrido desperfectos en la central nuclear de Fukushima, sufrió una explosión, la tercera en tres días, una por cada uno de los reactores que estaban en operación cuando ocurrieron el terremoto y el posterior tsunami. Ayer también se declaró un incendio en el reactor número número 4 que se ha vuelto a reproducir esta noche (Hora española), parece ser que provocado por una nueva explosión de hidrógeno que ha encendido los depósitos de lubricante de la unidad. El combustible nuclear está envuelto por un cilindro de circonio. A temperaturas altas, el circonio reacciona con el agua produciendo óxido de circonio e hidrógeno. Puesto que la presión en la vasija es tan alta, se ha tenido que efectuar una liberación de emergencia. Es decir, se ha dejado escapar algo de vapor, partículas radiactivas como el cesio 137, junto con hidrógeno, el cual ha reaccionado con el oxígeno del aire para producir un incendio.

Vista general de la central con sus 6 reactores de agua en ebullición (BWR) antes del terremoto.

Los ingenieros de la central se plantean inyectar agua desde helicópteros, puesto que el edificio del reactor 4 es inaccesible por tierra. En este momento consideran prioritario hacer subir el nivel de la piscina dentro del reactor para evitar que el aumento de temperatura provoque una fusión del núcleo (La temperatura de funcionamiento del núcleo de un reactor es de unos 250 ºC). Los ingenieros creen que el agua de la piscina de contención puede haber entrado en ebullición. En consecuencia, las varillas de combustible estarían calentándose y habrían quedado al descubierto por el descenso del nivel del agua.

Destrozos causados en el edificio del reactor Nº 4.

El combustible nuclear es una mezcla de óxido de uranio y plutonio, conocido como MOX en el reactor número 3 y en el resto óxido de uranio. El óxido de uranio es cerámico, con un punto de fusión muy alto, de unos 3.000 ºC. El combustible se fabrica en pastillas (pequeños cilindros del tamaño de piezas de Lego). Esas piezas se insertan en un largo tubo hecho de Zircaloy (Aleación de circonio) con un punto de fusión de 2.200 ºC. El conjunto se llama barra de combustible. Estas barras se juntan para formar paquetes más largos, y un conjunto de estos paquetes van al reactor. Todos esos paquetes juntos se conocen como núcleo del reactor. Ahora bien, tan sólo con amontonar unas cuantas barras de combustible generaría un sobrecalentamiento rápido, y tras unos 45 minutos llegaría a una fusión de las barras de combustible. El plutonio tiene efectos nocivos sobre la salud, aun en pequeñas cantidades.

Vista del edificio exterior de uno de los reactores antes de las explosiones de hidrógeno.

A partir de la explosión en el edificio del reactor 3 a primera hora de la mañana del martes, cosa que ya se esperaba, la suerte cambió para el número 2, ya que la deflagración dañó el sistema de refrigeración de la número 2, que hasta entonces funcionaba sin problemas. Pronto varios camiones de bomberos empezaron a bombear agua del mar, junto con ácido bórico (El boro es un buen material absorbente de neutrones), para evitar un sobrecalentamiento del núcleo, pero no hubo agua suficiente y las barras de uranio que alimentan el reactor quedaron secas durante dos horas y media, dañando entre el 33 y el 70% de las mismas, una situación que según algunos expertos sólo puede conducir a la fusión del núcleo del reactor. Aparte el agua utilizada para rebajar la temperatura en el interior, al no alcanzar ayer a cubrir las barras de uranio, con el aumento de temperatura, había empezado a hervir.

Vista del exterior de uno de los edificios de los reactores afectados por las explosiones. Se conserva la estructura metálica, pero el hormigón ha desaparecido.

Por otra parte según ha informado el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) la contención primaria de este reactor 2 puede haber resultado dañada, lo que provocaría más emisiones de partículas radiactivas.

Este es el resultado de la falta de refrigeración producida al fallar el suministro eléctrico en los primeros momentos del terremoto y de la posterior destrucción de los equipos diésel del sistema auxiliar de producción de electricidad de la central por el tsunami. La central soportó un terremoto de magnitud 9, más de lo previsto en el diseño. Los tres reactores que estaban en operación se apagaron automáticamente y se puso en marcha la refrigeración de emergencia. Al quedarse sin apenas refrigeración, en la central se acumulan gases radiactivos. Para reducir la presión se liberan estos gases al exterior.

El interior de uno de los reactores durante la recarga de combustible en 2004. Se han retirado las tapas de hormigón del edificio de contención interior y se ha inundado. Posteriormente se ha desatornillado la tapa de acero de la vasija del reactor y se ha retirado.

Tras la explosión del reactor número 1 ocurrida el pasado sábado, a las 11:01 de ayer (las 3:01 del martes hora peninsular española) estalló el hidrógeno generado dentro del reactor número 3 y se llevó de nuevo parte del edificio, la correspondiente a la contención exterior. En apariencia la contención interior, el muro estanco que separa el núcleo del exterior permanece intacto.

Tepco, la eléctrica propietaria comunicó que la explosión se debió a la generación de hidrógeno dentro del reactor, un gas que en contacto con el oxígeno del aire, produce una deflagración expontanea. Los técnicos encargados de la central liberaron este hidrógeno, junto con otros gases para hacer bajar la presión en el edificio de contención interior que alberga la vasija del reactor. A estos gases se les dió salida hacia el espacio entre los dos edificios de contención, en donde se encontraron con el aire y produjeron la explosión.

Barra de combustible formada por 246 varillas de pastillas de combustible recubiertas de Zircaloy.

El Gobierno japonés ordenó evacuar a los habitantes situados a menos de 20 kilómetros de la central pero amplió hasta los 30 kilómetros las medidas preventivas, recomendando que no salgan de su casa para no verse expuestos a ningún tipo de radiación y pidiendo que cierren las ventanas, no tiendan la ropa en el exterior y no utilicen sistemas de ventilación. Casi 200.000 personas fueron evacuadas en ese radio de 20 kilómetros, pero niveles anormalmente altos de radiactividad han sido detectados a más de 100 kilómetros de la central. La OMS insiste en que el riesgo para la salud es muy bajo, pero el Gobierno japonés ha preparado 230.000 tabletas de yodo, que protege la tiroides ante una contaminación con yodo radiactivo.

Interior de un reactor de agua en ebullición General Electric, similar a los existentes en Fukushima.

Los trabajos se centraron durante días en conseguir refrigerar los reactores 1 y 3, pero ayer en el reactor número 2 el combustible dejó de estar completamente cubierto por agua. Su explosión, ocurrió cuando Japón amanecía al martes. El Gobierno admitió que en este reactor podía haber daños en la cámara de despresurización, el sistema circular de refrigeración dentro del edificio de contención interior.

Vista de conjunto de uno de los reactores de Fukushima. En este diseño denominado Mark 1 (Modelo 1) bajo la vasija del reactor se encuentra un gran toro medio lleno de agua. Se le conoce como cámara de descompresión y su función, en operación normal, es condensar las posibles fugas de vapor de agua procedentes del reactor. Es probable que el terremoto haya afectado a la estanqueidad de este recipiente y por eso resulte tan difícil mantener el nivel de agua en él y también en la vasija del reactor.

Tepco anunció que había evacuado a los empleados que tenía en el reactor 2, algo que no había hecho antes, y que solo dejó a los empleados que trabajaban en la refrigeración de la central. Además, la empresa reconoció que al menos 2,7 metros de las varillas de combustible no estaban cubiertas por el agua y que no podía confirmar si el nivel del agua estaba subiendo, aunque había vuelto a inyectar agua de mar. Esto implica que la mitad del uranio estaba sin refrigeración, arriesgándose a la fusión del núcleo de la central. En el caso de Chernóbil, una central con una tecnología totalmente diferente, se fundió el núcleo pero no llegó a atravesar la base de hormigón de la central y allí sigue cubierto por toneladas del mismo material, que lo encierran para que no pueda dejar escapar su contenido radiactivo. Antes de fundirse el núcleo las varillas de combustible se curvan debido a que pueden estar sometidas a grandes temperaturas y de forma diferente por sus diferentes caras. Estas tensiones en el material rasgan la cubierta metálica de Zircaloy que, en condiciones normales, confina en su interior los subproductos radiactivos de la fisión nuclear (Cesio-137, Estroncio-90 y Yodo-131).

En el reactor mark 1, como se trata de un modelo de agua en ebullición, existe una salida superior de vapor que va hacia la turbina y una entrada situada hacia la mitad de la vasija del reactor por donse se inyectan las aguas de condensación, de retorno de la turbina. Además en su zona más baja se crea una recirculación del agua mediante un conjunto de bombas que impiden que esta se estanque dentro del reactor, bañando todas las varillas de combustible, aunque se produzcan sobre elllas burbujas de vapor de agua que impedirían una correcta refrigeración de las mismas.

En un reactor fuera de operación, aunque la reacción de fisión se haya detenido, los subproductos son radiactivos y calientan el refrigerante de la vasija. Las bombas que impulsan el refrigerante están detenidas. Normalmente deberían funcionar gracias a la electricidad de la red eléctrica, y en caso de emergencia, gracias a un sistema diesel. Ambos sistemas fallaron. Tan queda un sistema con baterías, y eso puede mantener el reactor dentro de límites seguros, pero las baterías duran solamente unas horas, y después de eso no hay forma de bombear el calor fuera de la vasija del reactor. Para empeorar las cosas, Fukushima es una central con reactores de los años 70. Los modelos más modernos utilizan un sistema adicional de enfriamiento de emergencia, usando la propia convección del agua para mover el refrigerante. Es una medida que hubiera ayudado en un caso extremo como este. Según algunas declaraciones de los primeros momentos, cuando paró la central, en el núcleo quedaba un 7% de calor residual respecto al generado cuando se encuentra en operación y se esperaba que trás un día de refrigeración ya solo quedase el 0,05%. Pero este objetivo no se pudo conseguir y se optó por inyectar agua de mar que además dejará inservibles los reactores.

Este mapa muestra las zonas de más y menos energía del tsunami que siguió al terremoto.

Los niveles de radiactividad en la puerta de la central están descendiendo, llegaron a estar en niveles muy peligrosos tras la explosión y el incendio de ayer, pero en seis horas bajaron hasta alcanzar cifras normales, siempre según la información que el Gobierno japonés proporciona al OIEA.

Dos policias realizan labores de vigilancia en el exterior de la central afectada.

Hay 50 operarios trabajando en la central, los únicos que no han sido evacuados y quedan trabajando con unas 14 bombas que se han llevado a la central para inyectar agua de mar en los reactores, al fallar sus propios sistemas de refrigeración. Todo está en sus manos, tienen que refrigerar las piscinas de los reactores. En las centrales había 800 operarios, pero la mayoría fueron evacuados tras detectarse en el interior de la planta unos niveles de radiación de 400 milisieverts, 20 veces superior a la cantidad que recibe un trabajador de una central en un año.

Comprobación de la posible radiación presente en las manos de este ciudadano japonés.

Eduardo Fraile, presidente de la Sociedad Española de Radiología Médica, explica que una radiografía de tórax emite 0,02 milisirvets (mSv), y que al año recibimos una dosis ambiental de entre 2-3 mSv. Más allá de 100 msSv, las radiaciones pueden ser perjudiciales. Gregory Härtl, coordinador del departamento de comunicación de alerta y respuesta global de la OMS, confirma que es a partir de esa cantidad cuando se empieza a observar un aumento en los niveles de incidencia de cáncer en poblaciones expuestas. En la central japonesa las últimas mediciones han registrado 0,6 mSv, aunque dentro de las instalaciones se han llegado a registrar 400.

Dos soldados lavan con agua y jabón el pelo de un ciudadano que podría estar contaminado con partículas radiactivas.

En Japón hay 54 centrales nucleares en 18 emplazamientos. La energía atómica produjo el año pasado el 29% de la electricidad del país. El país tiene 127 millones de habitantes, es la tercera economía del mundo y no tiene gas, carbón ni petróleo.

Lavando las gafas para evitar partículas radiactivas.

Hay seis reactores de agua en ebullición en la central nuclaer Fukushima Daiichi, tres de los cuales fueron cerrados para realizar operaciones de mantenimiento antes del terremoto. La unidad Nº 1 es un modelo General Electric Co. (GE), que puede generar 439 megavatios de electricidad y comenzó su operación comercial en 1971. El reactor Nº 2 fue construido por Toshiba GE y el Nº 3 por Toshiba Corp.

No es lo más conveniente refrigerar un reactor con agua del mar, porque normalmente los reactores requieren de agua lo más limpia posible a fin de no obstruir las tuberías y los circuitos de refrigeración. El desastre de Fukushima no es el primero relacionado con un terremoto en una central de la empresa Tepco. El 16 de julio de 2007 un temblor de 6,8 grados de magnitud, provocó un incendio y algunas fugas de radiación que obligaron a cerrar la central nuclear de Kashiwazaki Kariwa, la más grande del mundo. Tardó casi dos años en volver a funcionar.

Vista aerea del incendio del reactor Nº 3.

Contaminación atmosférica

El 4 de diciembre de 1952 se extendió una densa niebla sobre Londres. No era inusual, así que nadie sospechó que pudiese pasar nada anormal. Pero esa semana murieron en la ciudad 4.000 personas más de lo habitual. La nube mantuvo su efecto durante meses y se le atribuye la muerte de 12.000 personas. Los problemas respiratorios de las víctimas hicieron creer que se trataba de una epidemia de gripe. Cinco décadas más tarde, investigadores en calidad del aire y epidemiólogos lograron reconstruir el caso e identificar al culpable: la contaminación. Las calderas de carbón convirtieron el aire londinense en algo peligroso.

El pasado febrero, Madrid y Barcelona (También Milán, Nápoles, Roma, etc.) sobrepasaron los niveles de contaminación atmosférica que establece la normativa europea. En las últimas semanas, algunas estaciones de control de calidad del aire en Madrid han registrado picos de dióxido de nitrógeno de 300 y hasta casi 400 microgramos por metro cúbico, muy superiores a los considerados nocivos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Cabía esperar que en las últimas décadas las ciudades del mundo desarrollado, alertadas por la experiencia londinense habrían aprendido a controlar su aire. Los expertos internacionales concentraban sus advertencias sobre todo en las megaciudades que hoy crecen de forma desbocada en Asia y América Latina, y cuyos habitantes viven inmersos en un fluido tóxico cada vez más parecido al veneno londinense. Pero no, la Europa actual tampoco está libre de la contaminación urbana.

Es hora punta en Madrid. Los coches, muchos de motor diésel, arrancan, avanzan unos metros, frenan y vuelta a empezar. A cada minuto, peor humor. También más contaminantes. Cada frenazo expulsa al ambiente un chorro de cobre, antimonio, estaño, manganeso, zinc o bario, metales procedentes del desgaste de frenos, ruedas y firme, el llamado "polvo de rodadura". Cada golpe de motor escupe sobre todo óxidos de nitrógeno y de azufre. En conjunto, una sopa tóxica que acabará en los edificios, en el suelo y en el interior de las personas.

La normativa europea Euro 5, en vigor desde el 2007, establece que los coches de gasoil pueden emitir hasta 180 miligramos de dióxido de nitrógeno por kilómetro recorrido, mientras que a los de gasolina les exige un máximo de 60, lo que significa que los primeros pueden contaminar el triple que los segundos. La propuesta de Euro 6, prevista para el 2014, obligará a que los diésel emitan un máximo de 80 miligramos de NO2. Tanto en motores diésel como de gasolina se puede reducir la cantidad de NO2 emitido mediante el uso de catalizadores situados en sus tubos de escape.

Todas las principales ciudades españolas superaron los niveles permitidos de algunos contaminantes en 2010. Por otra parte, Madrid tiene 2.100 coches por kilómetro cuadrado, Barcelona 6.010, Valencia 2.600, Londres 1.300, Oslo 400 como se puede ver, en eso también somos diferentes.

Xavier Querol, del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), lleva más de una década investigando los ingredientes del aire en ciudades de toda España. En Madrid, su equipo detecta de todo, desde el arsénico que emiten las calderas de carbón del barrio de Salamanca hasta las moléculas de cocaína en suspensión. Estas investigaciones muestran que la composición media del aire urbano español lleva un 15% de polvo de rodadura, un 35% de partículas del tipo ultrafinas (de millonésimas de milímetro) procedentes de los motores, un 30% de óxidos de nitrógeno y azufre y un 15% de polvo mineral (producto sobre todo de las obras). Los motores diésel, cada vez más extendidos, emiten más partículas ultrafinas y óxidos de nitrógeno que los motores de gasolina.

Cada vez hay más indicios de que las motas ultrafinas, las más pequeñas, son peligrosas. Las leyes actuales europeas sobre calidad del aire urbano solo tienen en cuenta partículas de más de 2,5 milésimas de milímetro, cien veces más pequeñas que el grosor de un cabello humano, pero muchos científicos opinan que debería legislarse también sobre las que miden apenas millonésimas de milímetro.

Las partículas gruesas, al ser inhaladas, se depositan en los conductos bronquiales y pueden empeorar las patologías respiratorias, según el epidemiólogo Jordi Sunyer, del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) y el Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM), en Barcelona. Pero las partículas más finas se depositan en los alveolos y pueden llegar al torrente sanguíneo. Pueden tener también efectos sobre el sistema cardiovascular. Sunyer dirigirá los próximos años un proyecto de la Unión Europea para investigar si el polvo ultrafino llega incluso al cerebro y dificulta la actividad intelectual.

Por otra parte, el planeta es ahora más oscuro que hace tres décadas. Un grupo de investigadores de Estados Unidos recopilaron datos sobre visibilidad atmosférica obtenidos entre 1973 y 2007 en 3.250 estaciones meteorológicas de todo el mundo, y tras contrastarlos con observaciones de satélites atribuyeron el fenómeno a la contaminación. Su trabajo se publicó el pasado año en la prestigiosa revista Science.

Sucede que muchos de los gases y las partículas que nublan el aire urbano ascienden, se quedan en la atmósfera durante semanas e incluso se alejan de donde nacieron. Entretanto, cambian física y químicamente. Los óxidos de nitrógeno, por ejemplo, se transforman en ozono troposférico (Muy tóxico) al exponerse a la luz solar. Los óxidos de azufre dan ácido sulfúrico, que vuelve al suelo en forma de lluvia ácida. Las famosas partículas ultrafinas, por su parte, tienen carga eléctrica, lo que las hace amalgamarse en una especie de discos microscópicos. En cualquier caso, la contaminación tiene un radio de acción más amplio que el estrictamente urbano, y con el paso del tiempo llega a envolver al planeta en una capa muy tenue capaz de mermar la luz que nos llega del sol.

A estas partículas de contaminación suspendidas en el aire se las conoce como aerosoles. También hay aerosoles naturales, como el polvo del Sáhara, pero sus niveles no han cambiado en las últimas décadas tanto como los generados por la acción humana. No está claro el efecto de los aerosoles, pero se supone que es importante en el comportamiento del clima global. En algunas zonas ayudan a enfríar la superficie porque reflejan al espacio la luz solar, pero en otras su efecto es el contrario, absorben el calor que refleja la superficie terrestre y calientan la atmósfera.

Sergio Rodríguez, del Centro de Investigación Atmosférica de Izaña (Agencia Estatal de Meteorología), investiga sobre aerosoles en Tenerife. Su trabajo consiste en analizar aire limpio, o más bien aire no contaminado con fuentes locales. Lo captura a 2.400 metros de altura en Izaña, un observatorio convertido en centro para meteorólogos de todo el mundo y que alberga una de las 25 estaciones de la Red de Vigilancia Atmosférica Global. El aire ahí es perfecto para estudiar contaminación global. En Canarias, los vientos alisios crean una capa de nubes que aísla las cumbres, así que en El Teide, donde está Izaña, no llega la polución de los coches isleños, sino aire del Atlántico medio, que se desplaza entre 4.000 y 5.000 metros de altura, hasta que baja en Tenerife.

Los instrumentos utilizados para su estudio lo filtran con láminas de microfibra de cuarzo y analizan el tamaño y la composición química de los aerosoles que quedan atrapados. Así los investigadores distinguen entre las partículas originadas por la acción humana y el polvo del Sáhara.

Rodríguez y su grupo han obtenido estos meses un resultado sorprendente. Al contrario de lo que se creía, muchos de los aerosoles de origen humano que llegan a Izaña no vienen de Europa, sino de las refinerías y fábricas de fertilizantes del norte de África. El polvo viene recubierto de sulfatos, nitratos y amonio. Cuando están recubiertos por contaminantes, los aerosoles reflejan todavía más luz solar al espacio, y también cambia la manera en que favorecen, como semillas, la formación de nubes.

No son contaminantes lo único que se pega a los entre 60 y 200 millones de toneladas de polvo que el Sáhara emite cada año. El polvo es de por sí rico en nitrógeno, fósforo y hierro, y tiene un papel importante en la fertilización del plancton oceánico e incluso de las selvas tropicales. Pero el polvo lleva también millones y millones de microorganismos. Louis Pasteur ya demostró a finales del siglo XIX que los gérmenes viajan por vía aérea, pero solo recientemente se ha descubierto que bacterias, hongos y virus se desplazan miles de kilómetros adheridos a las micropartículas suspendidas en el aire. Las imágenes de satélite muestran nubes a veces tan extensas como toda la península Ibérica.

Hasta hace poco se asumía que la atmósfera era un medio hostil. El polvo viaja entre 2.000 y 4.000 metros de altura, donde la sequedad y la esterilizante radiación solar ultravioleta son muy intensas. Pero en los últimos años los investigadores han advertido de que los microorganismos se las arreglan para protegerse y conservan la capacidad de desarrollarse al llegar a su destino.

Isabel Reche, de la Universidad de Granada, y Emilio O. Casamayor, del Centro de Estudios Avanzados de Blanes, han liderado un proyecto internacional financiado por la Fundación BBVA para estudiar el fenómeno. Los investigadores aspiraron aire de zonas sin contaminación local, en concreto de lagos de alta montaña, lo filtraron y extrajeron el ADN de los organismos presentes. Los métodos tradicionales revelaban bastante menos de lo que hay realmente. Por eso se conocía hasta ahora menos del 0,1% de las 500 bacterias presentes por litro de aire. Estos estudios se han hecho analizando las partículas del aire con microchips que detectan ADN.

Los resultados, presentados en varias publicaciones científicas, muestran que las lagunas de Sierra Nevada y Pirineos albergan microorganismos que también se encuentran en el suelo de Mauritania. El proyecto se extiende a lagos de los Alpes (Austria), la Patagonia argentina, las islas Bylot, en el Ártico (Canadá), y el archipiélago de las Shetland del Sur (Antártida). Como sonsecuencias de todo esto algunas poblaciones de corales en el Caribe parecen sufrir ya por una cobertura excesiva de polvo, y se investiga también el posible efecto de las "nubes bacterianas" sobre la salud humana.

Subamos aún más en la atmósfera, entre 10 y 35 kilómetros. En 2010 el agujero de ozono sobre la Antártida estaba disminuyendo. Pero Margarita Yela, del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), y una de las principales expertas en física atmosférica, advierte que la magnitud del agujero de ozono ha dependido más de las variaciones en la temperatura y la dinámica atmosférica que de la cantidad de compuestos halogenados. La capa de ozono evita que más del 90% de la radiación solar ultravioleta alcance la superficie terrestre. En los años setenta se predijo, y en los ochenta se confirmó, que compuestos industriales con cloro y bromo sufren en la atmósfera reacciones químicas que destruyen el ozono. En 1987 se adoptó el Protocolo de Montreal para reducir estos compuestos, con resultados positivos, la capa de ozono en la Antártida podría recuperarse hacia 2080.

La investigación del clima se beneficiará esta próxima década de los grandes avances en la capacidad de estudiar la atmósfera con satélites. En concreto, uno de los retos es identificar desde el espacio las fuentes emisoras de gases de efecto invernadero, porque solo así se podrá poner en marcha un mercado internacional de emisiones de CO2 eficaz. Ese era el objetivo del satélite OCO (Observatorio Orbital de Carbono), de la NASA, cuyo lanzamiento falló en 2009. La Agencia Espacial Europea (ESA) prepara ya una alternativa, el Carbonsat, que se lanzará en 2018.

sábado, 12 de marzo de 2011

Astilleros rusos Sevmash

JSC PO Sevmash (En ruso: ОАО «ПО" Севмаш "», Севмаш, СМП) es una empresa de construcción naval con sede en Severodvinsk, una ciudad portuaria del Mar Blanco. El nombre de Sevmash es una abreviatura de Severnoye Mashinostroitelnoye Predpriyatie (Северное Машиностроительное Предприятие), es decir, "Empresa de fabricación de maquinaria del Norte". En la actualida Sevmash es la mayor empresa de construcción naval rusa y la única con capacidad para construir submarinos nucleares. En 2009, la compañía empleaba a 26.951 personas y sus ingresos por fabricación de armamento ascendieron a 533 millones de dólares.

Su producto más novedoso son los submarinos de la clase 885 Yasen, también conocidos como Severodvinsk. El primero de esta clase de cuarta generación fue botado el 15 de junio de 2010, en Severodvinsk, ciudad que alberga los astilleros Sevmash. Es un submarino que desplaza 9.700 toneladas (13.500 en inmersión), con una eslora de 120 metros y una manga de 13 metros. Es capaz de desarrollar una velocidad alta (según algunas estimaciones, hasta 33 nudos) y está armado con 8 lanzatorpedos de calibres 533 y 650 mm y 24 lanzadoras de misiles estratégicos y misiles mar-mar.

Se le supone uno de los submarinos más silenciosos del mundo y está construido con acero no magnético para no ser detectado.

El sumergible está dotado de potentes equipos radioelectrónicos y de acústica acuática. Su coste, según algunas estimaciones, se aproxima a los 2.000 millones de dólares. El modelo más parecido, por sus características y funcionalidades, es el estadounidense SSN-21 Sea Wolf.





viernes, 11 de marzo de 2011

Terremoto en Japón

Un devastador terremoto de 8,9 grados en la escala de Richter (Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, uno de los de referencia a nivel mundial.), el de mayor magnitud vivido en Japón desde que hay registros, ha sacudido la costa noreste del país provocando cientos de muertos y desaparecidos. El Gobierno japonés, por medio de su portavoz Yukio Edano, ha anunciado que se espera que haya provocado un gran número de víctimas, que hasta el momento se cuentan por cientos, y ha pedido a la población que esté preparada para nuevas réplicas de gran intensidad.

El tsunami llega a Natori.

El fuerte movimiento sísmico, cuyo epicentro se ha localizado en el océano Pacífico a unos 100 kilómetros de la costa, ha desatado un tsunami con olas de hasta 10 metros que han penetrado 5 kilómetros tierra adentro y han arrasado cuanto ha encontrado a su paso. La policía de la prefectura de Miyagi (norte), una de las áreas más afectadas, asegura que hay entre 200 y 300 cadáveres solo en una playa de la ciudad de Sendai y las autoridades temen que un tren de pasajeros del que no se sabe nada resultara engullido por el mar. Alrededor de cuatro millones de hogares están sin electricidad en seis provincias, mientras se suceden las escenas de incendios en numerosas viviendas e instalaciones industriales. El fuego ha afectado a las centrales nucleares de Onagawa y Fukushima-Daiichi. Aunque el Gobierno asegura que no ha habido fugas, se ha declarado el estado de "emergencia de energía nuclear" porque en esta última había problemas para enfriar un reactor. El problema allí era que con el fallo eléctrico no se podía bombear agua para enfriar el reactor. El problema ha sido solucionado transportando generadores eléctricos y en estos momentos ya se está bombeando agua, según informa el OIEA.

Aeropuerto de Senday.

Con el temblor, 11 centrales nucleares han detenido automáticamente su actividad, siguiendo el protocolo de seguridad. Las autoridades japonesas han informado al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) de esas interrupciones sin que se haya detectado ninguna fuga radiactiva. Según la agencia Kyodo, ha habido al menos 97 incendios en todo el país y, con la llegada de la noche, las imágenes de televisión han mostrado nítidamente numerosos fuegos entre la maraña de escombros, coches y viviendas semiderruidas que han dejado el temblor y el tsunami en la costa noreste.

Aeropuerto de Senday.

El hipocentro de este seísmo se situo a una profundidad de 24 kilómetros bajo el océano Pacífico, a 130 kilómetros de la península de Ojika, en la misma zona donde hace dos días ocurrió otro terremoto de 7,3 grados que no causó daños. El temblor ocurrió a las 14:46 hora local (las 6:46, hora peninsular española) y alcanzó el máximo de 7 grados en la escala japonesa, que se centra en las zonas afectadas más que en la intensidad del temblor.

Casas ardiendo en la ciudad de Natori.

En Tokio, el seísmo ha sacudido fuertemente e incendiado edificios, según informan las autoridades locales. La noche ha sorprendido allí a numerosas personas atrapadas lejos de sus casas, ya que los transportes aéreos, ferroviarios y por carretera se han visto interrumpidos en la capital y en el noreste del país. En el aeropuerto de Narita, el más grande del país, se han paralizado durante varias horas las operaciones, aunque ya se han autorizado algunos despegues.

Incendio en depósitos de gas natural en Chiba, cerca de Tokyo.

Quizá lo peor del seísmo ha sido el gigantesco tsunami que ha asolado la costa este de Japón y que ha puesto en alerta toda la costa del Pacífico. Las olas de hasta 10 metros han arrasado con todo a su paso en el noreste de Japón, avanzando sin freno por campos, ciudades, carreteras o aeródromos y apilando toneladas de escombros.

Empleados y trabajadores esperan en la calle tras el terremoto.

El aviso de tsunami se ha ampliado a la costa de Taiwán, Rusia, Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Hawaii, México, Chile, Perú, Ecuador, Panamá, Colombia, Guatemala y otros lugares del Pacífico. La alerta ha sido ya levantada en el archipiélago de Guam y en Hawai no se han medido olas superiores a un metro. Según el Instituto Geológico de EE UU (USGC, por sus siglas en inglés) se están produciendo numerosas réplicas en la zona. Hasta el momento, se han registrado 16 terremotos de magnitud superior a seis grados.

Los temblores son comunes en Japón, uno de los países con más zonas sísmicas activas, pero también uno de los más preparados. De hecho, además de contar con construcciones seguras, el Gobierno edita cada cierto tiempo manuales con consejos sobre cómo actuar en los temblores, que edita en inglés y japonés. El país tiene alrededor del 20% del total de los terremotos del mundo por encima de los 6 grados en la escala Ritcher. El de hoy ha sido de mayor magnitud que el seísmo que tuvo lugar en 1923 en Gran Kanto, que con una magnitud de 7,9 mató a más de 140.000 personas en el área de Tokio.

El terremoto de 8,9 grados de magnitud que sacudió hoy Japón pudo haber desplazado unos 10 centímetros el eje de la Tierra, según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia.El impacto del seismo sobre el eje de la Tierra ha sido mucho mayor que el del terremoto de Sumatra de 2004, cuando el eje resultó desplazado seis centímetros. Los sismólogos italianos consideran que el terremoto en Japón es el segundo mayor después del terremoto de Chile de 1960, cuya magnitud fue de 9,3 ó 9,5 grados segun distintas fuentes.El seismo de hoy fue más débil que el de Sumatra, pero se produjo en una latitud que aseguró el mayor efecto posible, según Giuseppe Bianco, director del Centro de Geodesia Espacial de la Agencia Espacial Italiana.

Maquinaria de forja Mitsubishi

En 1919 se fundó la Nagasaki Steel Works, como empresa filial de la Mitsubishi Shipbuilding & Engineering Co. Ltd. En 1942 pasó a formar parte de la Mitsubishi Steel Manufacturing Co. Ltd., creándose, en 1975, la Mitsubishi Nagasaki Machinery Mfg. Co. Ltd. con las divisiones de maquinaria y mecanizado de la empresa matriz.

En la actualidad produce prensas, manipuladores y lineas completas para la forja de anillos y piezas de todas formas.

Sala de control de una instalacion de forja.

Pupitre de mandos de la sala de control de una linea de forja, que incluye la prensa y el manipulador de la pieza a forjar.

Linea de forja con prensa de 2.500 toneladas de fuerza.

Linea de forja de gran velocidad con prensa de 3.000 toneladas.

Las nuevas lineas de forja disponen de alimentadores de rodillos, además de los manipuladores universales de pinzas.

Prensa de forja de 3.000 toneladas.

Las prensas de tipo telescópico disponen de un centro de gravedad bajo en relación a la superficie de la base de anclaje, lo que le proporciona pocas vibraciones, incluso en alta velocidad de operación. Su operación de forjado, por lo tanto, es muy estable. Casi todos sus equipos oleohidráulicos, incluyendo el cilindro, válvulas de control, tuberías, etc, están instalados debajo del piso, dejando un área de trabajo libre alrededor de la prensa. Con la base de la prensa bajo la superficie del suelo, la fábrica también se puede construir baja con el consiguiente ahorro en el costo de la construcción.

Prensa de forja de 8.000 toneladas.

Las prensas de forja clásicas de 2 y 4 columnas son más ligeras y económicas.

Linea automatizada para la forja de anillos de 1.600 mm de diámetro.

Linea automatizada para la forja de anillos de 1.500 mm de diámetro.

Las lineas automatizadas MNM permiten fabricar distintos tipos de anillos forjados, dentro de una gama de diámetros.

Linea automatizada para la forja de anillos de 2.500 mm de diámetro (MRB-2500).

Linea automatizada para la forja de anillos de 4.000 mm de diámetro (MRX-4000).

Las lineas de forjado de anillos del tipo MRX que trabajan en la gama de 400 a 1.500 mm de diámetro, disponen de un mandril retráctil y rodillos axiales controlados de forma independiente. La carga y descarga del material y del anillo se lleva a cabo en sentido horizontal, mientras que el mandril se retira. Estas máquinas pueden producir anillos de rodadura y bridas. Las máquinas MRX para anillos de más de 1.500 mm de diámetro utilizan un mandril de brazo abierto para la carga y descarga de materiales. Por lo tanto, los anillos se cargan y descargan fácilmente en esta serie de máquinas, cosa que es conveniente para la producción de bridas grandes para rodamientos y engranajes. Se pueden llegar a fabricar anillos de hasta 5.000 mm de diámetro, utilizados en los grandes aerogeneradores.

Pinza manipuladora para piezas de 100 toneladas.

Pinza de un manipulador para piezas de 20 a 40 toneladas de peso.

Pinza de un manipulador para piezas de 20 a 40 toneladas de peso.

Pinza de un manipulador para piezas de 20 toneladas de peso.

Pinza de un manipulador para piezas de 10 toneladas de peso.

Pinza de un manipulador para piezas de 200 toneladas de peso.

Pinza de un manipulador para piezas de 25 toneladas de peso.

Pinza de un manipulador para piezas de 240 toneladas de peso.

A medida que las prensas de forja ganan en velocidad y precisión de funcionamiento los manipuladores de piezas, que les suministran el material caliente, también lo han de hacer.