En 1815 existía una unidad militar llamada Batallón de Cazadores de Cataluña, que fue utilizado como base para organizar el Batallón de Infantería Ligera Hostalrich, 8.º Ligero. En la Biblioteca Virtual de Defensa se conserva un Resumen histórico del Batallón de Infantería de Hostalrich 8º Ligero, redactado por el capitán Gaspar Estalella y publicado en 1909.
El Batallón de Cazadores de Cataluña fue una de las unidades de infantería del Ejército español que participó en la Guerra de África de 1859-1860 y, de manera destacada, en la batalla de Wad-Ras del 23 de marzo de 1860.
La batalla se produjo durante el avance español desde Tetuán hacia Tánger. El ejército expedicionario español, mandado por Leopoldo O'Donnell, encontró una fuerte resistencia marroquí en el entorno del río Bu-Seja, particularmente en el puente que permitía continuar hacia el Fondak de Ain Yedida.
Los Cazadores de Cataluña, junto con los Cazadores de Madrid, recibieron la misión de apoderarse del puente. Lo hicieron mediante un ataque a la bayoneta. Las fuerzas marroquíes lanzaron posteriormente un contraataque muy fuerte para recuperar la posición.
El puente de Wad Bousfiha (Abu Safihah), construido en el valle de Al-Khamis, uno de los afluentes del Gran Valle "Martín", fue construido por el líder de Tetuán, Ahmed Al-Haddad, alrededor del año 1270 AH/1853 d. C., durante el reinado del príncipe Abdul Rahman bin Hisham Al-Alawi, y está considerado uno de los puentes más antiguos del norte de Marruecos.
La antigua carretera que unía Tetuán y Tánger pasaba por este puente, que constituía un importante eje vial que conectaba la ciudad de Tetuán con el resto de las ciudades de Marruecos. Tiene una estructura sólida y en su lado derecho cuenta con una escala graduada para medir el nivel del agua del valle.
La zona estuvo relacionada con la batalla de Wad Ras, librada el 23 de marzo de 1860 durante la guerra hispano-marroquí (1859-1860). Tras la caída de Tetuán en manos españolas en febrero de 1860, el ejército español, dirigido por Leopoldo O'Donnell, intentó avanzar hacia Tánger, pero se encontró con una importante fuerza marroquí, estimada en entre 40.000 y 50.000 combatientes de las tribus de Wad Ras, Anyera, Beni Yeder y otras, en la zona de Wad Bousfiha.
Fue una batalla encarnizada que detuvo temporalmente el avance español y provocó numerosas bajas. Las fuentes marroquíes estiman que hubo más de mil soldados españoles muertos, mientras que otras fuentes ofrecen cifras inferiores. Finalmente, la derrota marroquí condujo a la firma del Tratado de Wad Ras el 26 de abril de 1860.
El 24 de febrero de 1860, cerca del puente de Bou Safiha, se celebraron las primeras negociaciones de paz que sentaron las bases del Tratado de Wadras. En estas negociaciones participaron los españoles O'Donnell, Moulay Abbas y al-Khatib.
Fue entonces cuando entraron en acción los famosos Voluntarios Catalanes. Es importante distinguir ambas unidades: los Cazadores de Cataluña eran una unidad regular del Ejército, mientras que los Voluntarios Catalanes constituían un contingente de voluntarios reclutados en Cataluña para la campaña africana. La documentación sobre la marcha del ejército confirma que los voluntarios también formaban parte del cuerpo de ejército de Prim.
Una fuente contemporánea particularmente interesante es el Diario de un testigo de la Guerra de África, de Pedro Antonio de Alarcón. En él aparece documentada la muerte en combate, precisamente el 23 de marzo, del teniente Bernardo González Díaz, perteneciente al Batallón de Cazadores de Cataluña. También consta la muerte anterior del capitán Miguel de Castro y Hoyos, de la misma unidad.
La obra de Víctor Balaguer, Reseña de los festejos celebrados en Barcelona en los primeros días de mayo de 1860, publicada ese mismo año con motivo del regreso de los Voluntarios Catalanes y de las tropas del Ejército de África contiene numerosas referencias a Wad-Ras, a las tropas catalanas y a los acontecimientos de la campaña.
Hay documentación que prueba que el Batallón de Cazadores de Cataluña n.º 1 seguía existiendo a comienzos del siglo XX. En el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra del 12 de enero de 1906 aparece un listado de militares destinados en el Batallón de Cazadores de Cataluña n.º 1.
Las reformas del gobierno de Manuel Azaña hicieron que el Batallón Cataluña IV continuara existiendo como unidad regular destinado en Cataluña, integrado en la estructura de las brigadas de montaña de los Pirineos, aunque sufrió reducciones de plantilla y cambios en su oficialidad. Cuando se produjo el levantamiento de julio de 1936, el cuartel de Berga quedó en territorio controlado por la Generalitat y la República y el batallón se disgregó como unidad orgánica.
En 1944 se crea el Batallón de Cazadores de Montaña Cataluña IV, y en 1987 se integra en el Regimiento Arapiles 62.
Regimiento de Infantería 'Barcelona' nº 63
Con motivo de la aplicación de las Adaptaciones Orgánicas en el segundo semestre del 2019, se ordenó la creación del Regimiento de Infantería 'Barcelona' nº 63, en la plaza de Barcelona que se hizo efectivo el 1 de enero de 2020.
El origen del Regimiento se remonta al primer Batallón de Voluntarios de Barcelona nº 43 creado el 29 de abril de 1793, siendo conocido con el nombre de “El Brillante” y poseyendo un amplio historial repleto de gloriosos hechos de armas en África, Portugal y Cuba, entre otros.
Tras varias vicisitudes tales como cambios de denominación, de ubicación e incluso de disoluciones y nuevas creaciones, el Regimiento 'Barcelona' nº 63 es heredero del Regimiento Mixto de Infantería 'Barcelona' nº 63 (con sede en esta ciudad), disuelto en el año 2002 y que se convirtió en el actual Regimiento de Infantería 'Arapiles' nº 62, ubicado en San Clemente de Sasebas.
El Regimiento de Infantería "Barcelona" 63 está formado por la Plana Mayor de Mando del Regimiento y por el Batallón "Cataluña" I/63 y depende orgánicamente de la Brigada "Aragón" I.
La Unidad está plenamente integrada en tierras catalanas, a lo que ayuda, además de los años previos de permanencia del Regimiento en Cataluña, su ubicación en el Acuartelamiento El Bruch a escasos metros de la Avenida Diagonal, arteria principal de Barcelona.
La Unidad ha contado con diversas organizaciones operativas a lo largo de los últimos años, siendo las más recientes la de Batallón de Cazadores de Montaña (hasta el año 2017) y la última, en la que se ha convertido en un Batallón de Infantería Motorizado sobre la base de los vehículos de Alta Movilidad Táctica (VAMTAC), que proporcionan a la Unidad unas características específicas de movilidad y flexibilidad, además de potencia de combate.
Diario de Palma. 25 de noviembre de 1811
El coronel de los reales exércitos Don Manuel Fernandez de Villamir, gobernador de la Seo de Urgel, y comandante de la vanguardia de mi division en la expedicion de la Cerdaña francesa me dice en 31 del que espiró lo que á la letra sigue.
» Consiguiente á las órdenes que V. S. se sirvió comunicarme en la noche del 28, emprendí mi marcha á las siete de la mañana del 29 con el regimiento de leales manresanos, tres compañías de cazadores de Cataluña, medio batallon de tiradores del Principado y cincuenta caballos del regimiento de coraceros, dirigiéndome con dichas tropas por el Valle de Queról á la villa de Ax.
Diario de Palma. 30 de junio de 1812
11. Excmo. Sr. — El teniente coronel D. Joseph Manso comandante del batallon de cazadores de Cataluña, con fecha de 7 del actual me dice lo que sigue.
« Excmo. Sr. — La noche de anteayer salieron de Barcelona 2500 hombres que junto con los de las partidas que habia fuera y se les incorporaron, componian una fuerza de 3400 infantes y 100 caballos. A 2 horas de la madrugada salieron del puente de Molins de Rey, dirigiéndose 500 por Papiol, donde encontraron la sexta compañía del batallon de mi mando, que les hizo una mas que regular oposicion. Mil se dirigieron á Vallirana, sin duda con el objeto de sorprender el batallon de Tarragona que estaba allí; y los restantes por la carretera real corrieron tan precipitadamente desde Molins de Rey á esta, para sorprenderme todas las guardias, que no pudiendo seguir su infantería el escape de la caballería, se salvaron todas por el claro que habia de esta á aquella. Esto no obstante, quedó burlada su velocidad por una cortadura que de antemano habia yo mandado hacer en el Congost, y que no solo les impidió su pronto paso, sino que el fuego que les hizo una guardia, que estaba apostada allí, les obligó á retroceder y esperar su infantería, que fué detenida tambien por unos 60 hombres de la quinta compañía que estaban en la Roca de Daroch, que era la única tropa que tenia yo desde esta al puente, con lo que no pudieron llegar á esta hasta las cinco y media de la mañana de ayer. Aquí solo tenia la segunda y tercera compañías que coloqué en las alturas de derecha é izquierda de la villa, y las quales obligaron al enemigo á emplear todas sus fuerzas, y tres horas de fuego para desalojarlas de sus posiciones, á costa de muchos muertos y heridos, contándose entre aquellos un capitan de alemanes, y entre los últimos tres oficiales. = A las 10 de aquella misma noche había ya dado órden para que la primera compañía al mando de su capitan segundo D. Gaspar Estalella, y la quarta al de su primero D. Joseph Capell, fuesen á sorprehender, el primero una compañía que iba todos los dias á S. Feliu desde el puente de Molins de Rey, y el segundo á hacer igual operacion con unos 90 hombres que iban todos los dias á Hospitalet. Ciento y cincuenta hombres de la quinta compañía, y la de tiradores debian colocarse entre S. Feliu y Hospitalet, para auxiliar á la primera y quarta según los casos. = El haber llegado los franceses: todos sus destacamentos para venir á esta, fué causa de no tuvo efecto mi proyecto de sorpresa; pero esto no obstante, la primera compañía estuvo en S. Feliu mas de dos horas, y sacó de allí raciones de pan y atun para toda ella. Su capitan sabiendo luego que los franceses se habían dirigido á esta, y rodeó el rio no obstante de haber hecho una avenida, y de llegar el agua hasta el pecho, y se dirigió á Vallirana. En la carretera encontró al general gobernador de Barcelona Mauricio Mathieu con 20 caballos y 150 infantes, y los atacó con tal denuedo, que el general y caballería murieron; que abandonar la infantería corriendo hasta muriese en el puente de Molins de Rey, y tirando la infantería sus mochilas entró enteramente dispersa, quedando 6 muertos ó heridos la mayor parte, y 5 prisioneros. Hubiera sido total su derrota á no haberse refugiado algunos en el puente tirando sus fusiles, que se hubieran recogido todos á no haber ido luego los que estaban en Vallirana á socorrerles, y por lo que solo se cogieron 25, algunas mochilas y morriones. El edecan y una ordenanza de Mathieu dexaron allí muertos sus caballos. El corneta de la primera compañía Pablo Rabat despues que con sus tiros ni dañó ni fué dañado, se batió sable en mano con un sargento y 5 granaderos, sin que le hiriesen ni aun levemente, salvándose el sargento huyendo vergonzosamente al puente, despues de verse abandonado de sus granaderos. = Todos los oficiales y tropa se han portado como puede desearse de unos valerosos españoles, por lo que dexo de recomendar á ninguno en particular. = La pérdida enemiga ha sido de unos 35 muertos, 60 heridos, y 5 prisioneros: y la mía de 3 prisioneros, 5 muertos y 9 heridos. = Este ha sido el fruto que ha sacado el enemigo de esta grande empresa, para la que fué menester saliesen á dirigirlo personalmente los generales Devaux y Mathieu. = Los franceses segun algunas expresiones y preguntas de sus xefes intentaron esta accion creyendo me hallaria con la tercera: pero de tal modo lo equivocaron, que tenia ya el caballo ensillado para salir á recibir á los prisioneros que debian conducir las primera y quarta compañías, quando me dieron el primer aviso de que venian á atacarme.»
La Patria (Madrid). 27 de enero de 1850
El batallón de cazadores de Cataluña, num. 1, que estaba acantonado en Blanes, ha marchado el 20 á las ocho de la mañana, dirigiéndose á La Bisbal, en cuyo punto deben reunírsele los destacamentos que daba dicho cuerpo en Santa Coloma de Farnés, Hostalrich y otros puntos de la montaña. Se ignora la causa que ha motivado la orden superior por la que se ha verificado su marcha, y tampoco se sabe cuál es el batallon que debe cubrir ahora los puntos en que tenia aquel fuerzas destacadas.
El Clamor público. 16 de abril de 1857
El Diario español. 6 de octubre de1859En el distrito de Cataluña el general Zapatero pasará revista á los regimientos del Rey y Borbon y cazadores de Ciudad-Rodrigo; el general La Barcena á los regimientos de Guadalajara, Gerona y Navarra, cazadores de Cataluña y cuadros de reserva; y el general Alós á los regimientos de la Constitución, Sevilla y cuadros de reserva de la provincia de Barcelona. La Guardia civil de Cataluña será revistada por el general Alós. Los regimientos de Bailen, Isabel II y Granada y los cazadores de Tarifa, Arapiles, Figueres y Alba de Tormes, serán revistados por el brigadier Palmes y Duran, y los de caballería de Calatrava y Numancia por el Brigadier don Ramon Foxá. Por último, el general Planas y el brigadier Hernando revistarán los regimientos de Galicia é Iberia.
«Algeciras 30 de setiembre.
El 28 entró el vapor Isabel II, procedente de Cádiz, conduciendo á su bordo 40,000 duros para estas tropas y al capitán de navio que debe mandar el destinado á este apostadero y todos los demás buques que componen esta escuadra.
El 29 salió para San Roque el batallón de cazadores de Cataluña, en relevo de otro de dicha arma, que el mismo dia pasaba á acantonarse á Alcalá de los Gazules, distante ocho leguas de esta ciudad y último pueblo de este distrito militar.
Llegó un subalterno y el facultativo del escuadrón primero de cazadores con 12 caballos procedentes de Málaga, para incorporarse en su escuadrón, que está en Ceuta. Esta fuerza se embarcó á las cinco de la tarde en el vapor de guerra trasporte Alava para conducirla á Ceuta. El vapor mercante Santa Julia, procedente de Sevilla, desembarcó 200 sacos de lana para colchones de los hospitales, 30 grandes seras con loza para el servicio de los enfermos, y algunos fardos de mantas. El vapor trasporte Duque de la Victoria, recibió la noche anterior órden por el telégrafo para zarpar inmediatamente, diciéndose debe ir á Bilbao, y según otros á Cádiz, para recibir á su bordo al Éxcmo. señor ministro de Marina.
Al anochecer llegó el vapor Piles, que traía á nuestro cónsul Sr. Blanco del Valle, que venia a ver su familia, con la que en la mañana del 30 temprano marchó á Gibraltar á pasar el dia. En Tánger todo estaba tranquilo.»








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