sábado, 16 de octubre de 2010

Salieron los mineros atrapados en la mina San José

El 13 de octubre comenzó el ascenso, uno a uno, de los 33 mineros atrapados durante 69 días en el fondo de la mina San José. Se les sacó de las profundidades dentro de una cápsula de 54 centímetro de diámetro que encajaba a la perfección en el pozo de 66 centímetros de diámetro y 622 metros de profundidad, que se había abierto para ellos. Este pozo se encamisó con un tubo de acero después de perforarlo mediante la perforadora sudafricana Strata 950 (T-130).

El primer minero en salir fue Florencio Ávalos, que lo hizo diez minutos despues de la media noche según el horario de Chile (03:10 GMT).

Antes de realizar la ascensión del primer minero atrapado desde agosto, se probó el sistema de extracción. Primeramente se hizo subir y bajar la cápsula dos veces sin ningún viajero a bordo. Posteriormente, el brigadista Manuel González Pavez, de la empresa estatal CODELCO, descendió en la cápsula "Fénix 2" a las 22:20 hora local, para realizar una evaluación del mecanismo de rescate. González fué la primera persona en ver con vida a los mineros, que llevaban atrapados 69 días a 700 metros de profundidad. Una vez que este miembro del equipo de salvamento llegó al lugar en el que se encuentran los mineros, la cápsula subió a la superficie de nuevo para trasladar al interior de la mina a otros cuatro miembros de los servicios de rescate, dos de ellos médicos que examinaron a los mineros para confirmar el orden y la secuencia de su salida al exterior.

Conforme eran rescatados, los mineros se trasladaban al Hospital Regional de Copiapó, donde un equipo médico de 16 personas estaba preparado para recibirlos.

Cuando faltaban pocos minutos para las 22 horas (Hora local) del 13 de octubre salía el ultimo minero, el jefe de turno, Luis Urzúa. Tardó en subir unos 10 minutos, bastante menos que los primeros mineros que salieron de la mina. En total se tardó algo menos de un día en sacar a los 33 atrapados. Tras los mineros salieron los cuatro miembros del equipo de salvamento que aun quedaban en el interior de la mina.

En las horas antes de iniciarse la operación de subida algunos mineros confesaban a sus familiares que les costaba combatir la ansiedad. Desde arriba se les enviaba más cigarrillos que nunca. Se les recomendó en numerosas ocasiones que durante los 15 minutos aproximados que iba a durar el ascenso a la superficie procurasen no hiperventilar, mantener la respiración suave y pausada. En todo momento pudieron comunicarse a través de auriculares y teléfonos con los médicos de la superficie.

La cápsula diseñada y construida por la fábrica de Astilleros y Maestranzas de la Armada chilena (Asmar) con la ayuda de la NASA, tiene 3,95 metros de largo, 53 centímetros de diámetro y más de 400 kilos de peso.

La cápsula cuenta con ventilación en la parte superior, iluminación y suministro de agua para beber, además de cuatro botellas de oxígeno para asegurar el suministro, aun en casos de un ascenso de larga duración. Si en el trayecto a la superficie surgiera algún problema y los mineros quedaran atascados en medio del túnel, podían maniobrar unas palancas que se encuentran en la parte superior de la cápsula y desenganchar la parte de arriba. El resto de la cápsula podría bajar nuevamente hacia la mina con la ayuda de las ruedas exteriores.

La cápsula cuenta además con un arnés para sujetar a los mineros en caso de desvanecimiento, un tubo de oxígeno y un intercomunicador con el exterior. Los mineros se pusieron para salir un traje especial hecho de hipora, un material que permite que el cuerpo pueda transpirar y ropa interior de fibras de cobre, para evitar el contagio con hongos y bacterias.

En el casco que llevaban, tenían un micrófono y un audífono inalámbricos para poder estar en contacto con el exterior. También disponían de unos cinturones biométricos, que permitieron controlar sus constantes vitales mientras ascendías, tales como la presión arterial, la frecuencia respiratoria y cardiaca, la temperatura corporal o el consumo de oxígeno. Estos dispositivos, doce en total, se los fueron pasando de unos a otros, conectando con la superficie en tiempo real, mediante tecnología Bluetooth que permitía la emisión de una señal de alerta que se activaría automáticamente si los valores corporales hubiesen mostrado alteraciones graves.

Estos cinturones son similares a los que utiliza la NASA en misiones espaciales o los soldados de élite del ejército de Estados Unidos. También se usan en el entrenamiento de fuerzas especiales o cuerpos de bomberos. Además, dada la cantidad de tiempo que los mineros llevaban bajo tierra, subieron a la superficie con unos gafas oscuras de última generación que les protegieron los ojos de la luz solar.

El yacimiento San José, propiedad de la empresa Minera San Esteban y escenario del accidente y rescate de 33 mineros, se enfrenta a un futuro todavía muy incierto.

Las posibilidades que le aguardan a esta explotación minera con más de un siglo de antigüedad, donde hasta el pasado 5 de agosto se extraía cobre y de la que alguna vez también se sacó oro, son su aprovechamiento con fines turísticos (Dada la fama adquirida con el accidente y posterior rescate) o reorientar su explotación.

A corto y medio plazo, la actividad de la mina está descartada. El presidente Sebastián Piñera tiene la intención de construir un monumento en el lugar que hasta hace poco ocupaba el llamado "campamento Esperanza".

El lugar que pudo haber sido escenario de la peor tragedia en la historia de la minería chilena hubiera requerido una inversión de 8 millones de dólares para garantizar la seguridad de sus trabajadores.

Los dueños de la empresa Minera San Esteban, Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny, han sido acusados por familiares, parlamentarios y autoridades por la falta de seguridad en una explotación que comenzó a operar en el siglo XIX.

Lo tres sondeos realizados para rescatar a los mineros permitirán disponer de nueva información geológica sobre el yacimiento, lo que ha alimentado los rumores sobre la existencia de una supuesta veta rica en oro y cobre, encontrada durante las labores de perforación para llegar hasta el refugio de los mineros, pero según el jefe del equipo de rescate, André Sougarret, ejecutivo de la empresa estatal Codelco, la mayor productora de cobre del mundo, no existe ni un gramo de oro en los 9.500 metros de perforación.

Además de convertirse en un museo, el futuro de la mina San José ofrece otras posibilidades. Una de ellas es ofrecerla en alquiler a una compañía con mayor solidez financiera que Minera San Esteban, para explotar los otros tres yacimientos que posee y que están situados junto al siniestrado. El yacimiento San José podría ser usado como depósito subterráneo para depositar los desechos de la actividad minera.

Los accidentes mineros han dejado en Chile 373 muertos en la última década y 31 en lo que va del año, según datos del Servicio General de Geología y Minería.

John Harrison, Inventor del cronómetro marino

John Harrison

Inventor del cronómetro marino (1)

(1) Publicado por primera vez en Longman's Magazine, pero ahora corregido y aumentado en esta reimpresión.

Nadie sabe quien inventó el compás marino ni quien sacó de un leño una canoa. El poder observar con precisión el sol, la luna y los planetas, así como poder fijar la situación de un barco en alta mar, hace que los viajes largos sean hechos con seguridad. Los maravillosos adelantos en las construcciones navales que acortan, las distancias con los barcos de vela y disminuyen los peligros, antes aun de que el vapor suministrara una fuerza independiente: todos y cada uno, se hicieron por lentos movimientos de avance que contribuyeron al progreso general de la Humanidad. Cada uno debe todo á los demás. Los inventores olvidados viven eternamente en la utilidad de la obra que han hecho y del impulso que han dado al Progreso.
H. M. Hyndman.

Una de las cosas más extraordinarias relacionadas con las ciencias de aplicación, es el método por el que los navegantes pueden determinar el punto en que se encuentran. Puede no haber al alcance de su vista más que agua y cielo, estar en el medio del océano, ó cerca de tierra, la curvatura del globo entorpecer la indagatoria de su telescopio; pero si tiene un buen cronómetro y puede hacer una observación astronómica, pronto sabrá la longitud en que se halla y también su aproximada posición, por lejos que esté del punto de partida y del de destino; hasta puede determinar el lugar en que deben meterse los garfios, en alta mar y recoger un cable eléctrico para su examen ó reparación.

jueves, 7 de octubre de 2010

Micromecanismos

La electrónica de consumo es posible hoy gracias a la miniaturización. Sin ella, sería imposible crear circuitos integrados con millones de transistores y un tamaño de solo una fracción de centímetro cuadrado. Sin la microelectrónica, el equivalente de un microprocesador como el que tiene nuestro ordenador ocuparía el volumen de un edificio de 12 ó 14 pisos. No habría iPods ni teléfonos móviles.

Sin embargo, y a pesar de los logros obtenidos en la reducción de tamaño de los componentes electrónicos, los sistemas mecánicos aun requieren de piezas cuyo tamaño es varios órdenes de magnitud más grandes que sus componentes electrónicos. Cualquier pieza de un reloj mecánico, por ejemplo, es millones de veces más grande que uno de los transistores integrados en un microprocesador. Pero esta situación está cambiando.

Definición

La miniaturización de máquinas electromecánicas ha dado lugar a los MEMS, que silenciosamente han ocupado un lugar en nuestra vida cotidiana. De hecho, el dispositivo capaz de medir la aceleración a la que se somete el mando de una Wii (un acelerómetro) es un MEMS. Se trata del mismo dispositivo que, instalado en el airbag de un coche determina el momento justo en que se produce un choque y dispara el mecanismo de inflado de las bolsas.

Engranajes microscópicos.

Pero si bien los acelerómetros son quizás los dispositivos basados en MEMS mas difundidos, no son los únicos. Existen sensores de presión, de temperatura y de humedad construidos a partir de piezas que tienen un tamaño similar al de un glóbulo rojo. Forman parte del sistema de control de los más modernos marcapasos, controlando la actividad física del paciente para modificar su ritmo cardíaco. También se emplean MEMS en los cabezales de las impresoras de inyección de tinta, como parte del dispositivo que produce la evaporación controlada de la tinta en el momento justo.

La máquina de vapor más pequeña del mundo. Cada uno de los tres pistones tiene 5 micras de diámetro.

Por lo general, estos mecanismos tienen un tamaño mayor al micrómetro (millonésima de metro) y menor al milímetro. Lo que los hace tan particulares es que, a estas escalas, el comportamiento físico que rige a las maquinas convencionales no siempre funciona como la intuición puede indicar. Efectivamente, el incremento en la relación entre la superficie y el volumen de las piezas de un MEMS hace que los efectos electrostáticos y térmicos predominen sobre la inercia o la masa térmica.

Los equipos que incorporan MEMS también se utilizan en circuitos inalámbricos para la conexión de equipos. Estos componentes utilizan tecnología compatible con la CMOS, para la realización de sintonizadores y filtros. En la tecnología CMOS convencional estos componentes suelen tener grandes pérdidas que se traducen en un gran nivel de ruido, cuando se trabaja en el rango de las microondas. Los investigadores de TRLabs están desarrollando nuevas estructuras de MEMS de RF para transmisores y receptores.

Fabricación

Para fabricar las pequeñas piezas que conforman estas maquinas se utiliza una tecnología que, en esencia, es la misma que la empleada para la fabricación de los circuitos integrados. La posibilidad de “integrar” piezas móviles es lo que ha hecho posibles maquinas a escala nanométrica. Existen motores a vapor del tamaño de un grano de polen, engranajes y palancas cuyo tamaño se mide en diámetros atómicos, y hasta pequeños espejos montados sobre soportes móviles, con un tamaño mucho menor al diámetro de un cabello, capaces de enfocar o corregir una imagen.

Los fabricantes de discos duros han ido ampliando la capacidad de los mismos, pero no es nada en comparación con la novedosa técnica desarrollada por dos expertos en nanotecnología, que permite almacenar 10,5 terabits, en un espacio inferior al que ocupa una moneda.

Los investigadores Ting Xu, de Berkeley, y Thomas Russell, de la University de Massachusetts, han creado una nueva técnica que permitiría almacenar la capacidad de 250 DVDs en un disco de un tamaño inferior a una moneda. El secreto de poder empaquetar tanta información en un tamaño tan pequeño, aproximadamente 15 veces más denso que la mayor densidad conseguida en los dispositivos de almacenamiento actuales, es el autodiseño o lo que viene a ser lo mismo, forzar que los materiales del disco se organicen por sí solos en una matriz de datos mucho más compacta que lo que se puede conseguir por técnicas actuales. Esta tecnología puede estar disponible dentro de una década.

La tecnología Micro Electro Mechanical Systems (También conocida como MEMS) permite integrar en el mismo sustrato de silicio tanto circuitos electrónicos, como dispositivos ópticos y mecánicos. Para fabricar MEMS se utilizan tecnologías de fabricación de semiconductores, similares a los utilizados para fabricar circuitos integrados. El tamaño de un dispositivo MEMS se extiende generalmente desde algunos micrómetros hasta un milímetro, mientras que los componentes individuales que lo forman pueden ser de tan sólo 1 a 100 micrómetros.

La figura anterior muestra una unidad de múltiples engranajes con una cadena en primer plano. La barra blanca en la parte superior de la imagen (500 micrómetros de longitud) da una idea del tamaño del objeto real.

Con elementos MEMS se construyen acelerómetros, giroscopios y sensores de presión. La tecnología MEMS sustituye de forma gradual los productos convencionales debido a su menor consumo de energía, peso, tamaño y coste y un mayor rendimiento y fiabilidad.

La mayoría de los métodos de fabricación de MEMS son los usados en la tecnología convencional para la fabricación de circuitos integrados. Las técnicas más comunes son el micromecanizado profundo, el micromecanizado superficial, y el procedimiento LIGA (Roentgen Litography Galvanic Abformung). En el micromecanizado profundo, a partir de una oblea de silicio se va creando una estructura micro-mecánica en 3D eliminando de forma slectiva porciones del sustrato. El micromecanizado superficial se basa en la deposición de capas sobre el substrato y en la posterior definición de la estructura de micro-mecánica por medio de técnicas de fotolitografía. El procedimiento LIGA se basa en la litografía, la deposición, y el moldeado. Esta última técnica permite utilizar materiales diferentes del silicio, tales como polímeros y metales, para obtener estructuras complejas.

Los métodos de fabricación se basan en la deposición, el grabado y la litografía.

El proceso de deposición supone depositar películas delgadas de material sobre el sustrato (El grueso de esta película oscila entre unos pocos nanómetros y 100 micras). La deposición puede ser obtenida mediante reacciones químicas (Deposición mediante vapores químicos, electrodeposición, procedimiento epitaxial y oxidación térmica) o por procedimientos físicos (Deposición física de vapores y fundición).

El grabado es un proceso mediante el cual las porciones seleccionadas de las películas delgadas o el propio sustrato se eliminan con el fin de obtener la estructura MEMS deseada. Hay dos tipos de grabado, el grabado húmedo y el grabado en seco. En el primer método se disuelve el material a eliminar sumergiendo el sustrato en una solución química, mientras que en el segundo el material se disuelve mediante iones reactivos en fase de vapor.

Hay un tipo especial de grabado en seco llamado Deep Reactive Ion Etching (DRIE) desarrollado en los años 90 en Alemania por la empresa Bosch, por lo que también se le conoce como proceso Bosch. Este proceso se basa en la exposición consecutiva de dos composiciones diferentes de gas en el reactor. Este proceso puede alcanzar una relación de escalado de 50 a 1, aunque es más caro que el grabado húmedo.

La litografía es el principal proceso utilizado en microfabricación. El proceso de litografía aplicado a la tecnología MEMS consiste en la exposición selectiva de un material fotosensible depositado sobre el substrato a una fuente de radiación de una determinada longitud de onda. Algunas zonas de la película fotosensible se activan al pasar la radiación a través de una máscara y, posteriormente, se fijan o se eliminan según convenga.

Los dispositivos MEMS se utilizan en los acelerómetros para airbags del automóvil y en los microgiroscopios de uso militar. A medida que los dispositivos MEMS se vuelven más complejos y precisos, se necesitan herramientas para probarlos.

Medición y prueba

Tradicionalmente se utilizaban instrumentos ópticos, como los microscopios, para la medición y el control de los micromecanismos, pero los investigadores del Instituto Politécnico de Worcester han desarrollado una herramienta que puede medir los diferentes elementos de los MEMS mediante métodos interferométricos.

Estos aparatos se conocen como MIMS (Modular Interferometric Measurement System) y utilizan la interferometría de Michelson y Mirau y el escaneado con luz blanca para analizar y medir las superficies de los diferentes elementos. Cada técnica tiene sus ventajas e inconvenientes. La interferometría de Michelson proporciona un gran campo de visión y alta precisión, la de Mirau proporciona una gran ampliación y precisión, y una fácil alineación, y el escaneo con luz blanca (Que utiliza cualquiera de los dos métodos de interferometría) proporciona la posibilidad de realizar medidas en pasos sucesivos, en los que se va moviendo la muestra.

Para controlar y medir los movimientos de los MEMS se utiliza el vibrómetro, que también utiliza técnicas interferométricas. Estos aparatos tan sensibles se montan sobre una base de granito, de algo menos de un metro de lado, montada de forma que no transmita las vibracionesde su entorno.

En la imagen superior se puede ver un escaneado con luz blanca para obtener el perfil en 3-D de un motor MEMS y en la parte de abajo una micrografía de barrido de electrones. Con una longitud de coherencia del orden de una micra, el interferómetro de luz blanca desplaza la muestra sucesivamente en pequeños incrementos longitudinales para construir el perfil en 3-D, que se visualiza mediante un software especializado.

Estos instrumentos tienen una resolución en altura de algo menos de 1 nm, pueden realizar escaneados en franjas de hasta 50 micras de anchura y tienen un área de visión de 20 x 20 micras ó 20 × 20 mm, dependiendo del tipo de interferometría utilizado. El dispositivo MEMS a estudiar se situa en una pequeña cámara en donde se pueden controlar las condiciones ambientales. Se puede variar la temperatua entre -30 y 120° C, la frecuencia de vibración entre 1 kHz y 1 MHz, dentro de un vacío de hasta 3 μbar o en gas seco.

La luz utilizada procede o bien de un diodo LED que produce una longitud de coherencia de 10 a 20 micras, o de una lámpara halógena que proporciona una longitud de coherencia, incluso más pequeña para la interferometría de barrido con luz blanca.

Ejemplos de uso

Los diseñadores de teléfonos inteligentes de próxima generación están atareados agregando giroscopios MEMS a los acelerómetros que ya tienen los teléfonos móviles de gama alta actuales. Además de proporcionar una mayor sensibilidad para las aplicaciones de juegos, los giroscopios también permitirán actuar a los servicios de localización en el interior del centro de trabajo. Los diferentes fabricantes esperan introducir sus modelos de teléfonos inteligentes con giroscopios antes de finales de 2011.

Texas Instruments ha fabricado un elemento de visualización a base de elementos MEMS (DLP). El procesador utiliza espejos de un tamaño de micras, movidos mecánicamente, para desviar la luz de LEDs o láser creando tramas visibles. Sin embargo se está trabajando a escala más pequeña con el fin de manipular directamente la luz misma. Mediante la modulación, el filtrado, y el multiplexado y demultiplexado de luz infrarroja, la información viaja a través de la luz en lugar de usar los electrones de los dispositivos actuales.

Intel consiguió velocidades de 50 Gb/segundo mediante chips transmisores y receptores ópticos, utilizando guías de onda de silicio, con lo que se pueden coseguir velocidades de terabits por segundo.

Los microbots basados en MEMS se podrán utilizar para recoger muestras del medio ambiente, para buscar supervivientes en edificios derruidos y para otras misiones de reconocimiento. Uno de los problemas para su fabricación sigue siendo el diseño de elementos de locomoción adecuados.

El National Institute of Standards and Technology (NIST) celebra un concurso anual de microbots, el Mobile Microrobotics Challenge. En la organización de esta actividad también participa el IEEE. En estos microbots la fuente de energía es externa y procede de campos magnéticos o eléctricos situados en su proximidad. En estos microbots se utilizan electrodos y bobinas que les permiten aprovechar los campos eléctricos y magnéticos para moverse. Fuera del espacio de competición estos microbots se vuelven totalmente inútiles, ya no pueden moverse.

Campo de competición del Mobile Microrobotics Challenge.

Microbot participante en el concurso Mobile Microrobotics Challenge. La microfotografía muestra el microbot Mag-μBot (Microrobot magnético), de la Universidad Carnegie-Mellon, en el campo del concurso. El microbot está hecho a partir de una matriz de poliuretano en la que se encuentran suspendidas particulas de boro, acero y neodimio. Su longitud es de unos 500 micrómetros, algo similar al tamaño de una ameba. Para impulsar el Mag-μBot se utilizan los campos electromagnéticos de la pista de competición de 2 milímetros de lado.

El Defense Advanced Research Project Agency (DARPA) ha resuelto el problema de locomoción utilizando insectos. La idea en la que se basan los insectos híbridos (Dotados de elementos MEMS) del DARPA (HI-MEMS) es la de usar electrodos implantados para activar sus músculos y, así, permitir a un operador en Arizona manejar una mariposa en Bagdad, dotada de un micrófono y un transmisor de radio para operaciones de vigilancia. La parte más complicada de la operación es la implantación de los dispositivos MEMS en el interior del insecto mientras está en la etapa de pupa, para que cuando salga de su capullo como una mariposa adulta, hayan curado todas las cicatrices y el daño causado por la implantación, después del proceso de metamorfosis.

El proyecto de creación de insectos Cyborg-Centinelas utiliza implantes MEMS para crear insectos cibernéticos, con una parte biológica y otra electromecánica. Se utilizarán en misiones de vigilancia y reconocimiento. Los implantes de los elementos MEMS se realizan durante la fase de pupa, para que cuando las polillas salgan de su metamorfosis, lo hagan como auténticos cyborgs.

En el laboratorio Intelligence Machine Systems de la Universidad de Cornell están desarrollando otros insectos cyborg. Estos insectos centinelas llevarán sujetas al cuerpo pequeñas mochilas piezoeléctricas que proporcionarán electricidad para alimentar los sensores y el transmisor de radio, con el movimiento de las alas del animal.

Por otra parte los investigadores de la Universidad de Washington están desarrollando elementos mecánicos para permitir el desplazamiento de microbots que caminan. Estos microbots utilizan la electricidad de una batería o una célula solar, su sistema de locomoción, del tipo "ciempiés", les permite moverse en cualquier dirección y llevar encima una carga útil de siete veces su propio peso, suficiente para una batería y el conjunto de sensores y transmisor de radio para el envío de datos.

Los microbots creados por el profesor Karl Bohringer en la Universidad de Washington utilizan tecnología originalmente creada en la Universidad de Stanford, para su uso en un alimentador de papel fino en una impresora y fue adaptado posteriormente para un mecanismo de acoplamiento para satélites artificiales.

Los investigadores colocaron una carga de clips sobre el microrobot para estudiar el peso que podría llevar, comprobando que será de hasta siete veces su propio peso. El microrobot tiene una longitud similar a la anchura de un dedo y es mucho más delgado que una moneda de diez céntimos.

Pequeños cilios de cuatro lados pulsantes que imitan los pelillos que recubren la tráquea humana. Se utilizan como medios de locomoción en los microrobots que caminan creados en la Universidad de Washington.

Las conexiones eléctricas le proporcionan energía y el control de la dirección que se desea que siga. En su parte delantera y trasera está equipado con una matriz de 8 por 8 elementos de locomoción similares a los mostrados en la fotografía anterior. El microbot ciempiés pesa menos de medio gramo y dispone de 512 cilios, organizados en 128 grupos de cuatro, que le permiten desplazarse en cualquier dirección. Los cilios se controlan eléctricamente, mediante el calentamiento de una resistencia durante unos 20 milisegundos, lo que provoca la dilatación diferencial de las dos caras de un panel formado por la unión de dos polímeros y, en consecuencia, el doblado en un sentido y en otro de los diferentes cilios. El paso de la corriente eléctrica a través de los 128 grupos de cuatro cilios, a un ritmo de 30 contracciones por segundo, permite al microrobot una velocidad de cerca de tres metros por hora.

El proyecto ha sido financiado por el Defense Advanced Research Projects Agency, la National Science Foundation y la General Motors Co.

lunes, 4 de octubre de 2010

Grupos españoles de robótica

En España trabajan más de 60 grupos de I+D en el campo de la robótica, entre universidades y centros tecnológicos, sin embargo, nuestro pobre tejido industrial hace que muchos de sus diseños se acaben fabricando en empresas extranjeras. Aquí se desarrollan proyectos de robótica muy diversos, desde humanoides asistenciales a robots de limpieza, seguridad y rescate.

No llegan a media docena las empresas españolas que se dedican a la fabricación de robots de servicio o industriales.

Fatronik, con sede en San Sebastián, es una de estas. Se trata de un consorcio de empresas, lo que es lógico, dada la dimensión media de las empresas tecnológicas españolas.

Fatronik divide su actividad entre el diseño de máquinas asistenciales y el de robots industriales. Uno de sus proyectos, con cinco millones de euros de presupuesto aportado por 26 inversores privados, tiene como objetivo crear robots para rehabilitar pacientes sin movilidad o localizar a personas mayores. Los primeros prototipos son compactos (30 por 30 centímetros), equipados con ruedas y capaces de mover y monitorizar la mano inutilizada del paciente.

A finales de 2007, Fatronik vendió la licencia de fabricación de su modelo de robot Quattro a la empresa americana Adept. Es el brazo mecánico más rápido del mundo. Selecciona y clasifica hasta 300 piezas de fruta o pescado por minuto.

Brazo robótico Quattro.

Otra de sus creaciones, Roptalmu, diseñado para Airbus España, realiza agujeros de forma autónoma e inteligente en las grandes piezas de los aviones.

Robot Roptalmu.

Este robot ligero y portátil puede perforar de forma automática los componentes de un avión, tales como los largueros de las alas. El equipo se compone de una plataforma móvil automática y un robot taladrador con una movilidad de tres ejes. Una vez que la plataforma se coloca cerca de la pieza a mecanizar, el robot se fija al soporte de la pieza y se desplaza automáticamente sobre ella. ROPTALMU utiliza un conjunto de sensores y software de control para perforar todos los puntos previamente establecidos por los diseñadores del avión, de forma automática y segura.

Puede perforar aluminio, titanio y fibra de carbono. Una característica clave de ROPTALMU es su portabilidad. Si el sistema de producción se fija en el suelo, como en el caso de la maquinaria tradicional, es muy costoso prepararlo para trabajar sobre otro tipo de pieza. Una máquina convencional para hacer el mismo trabajo que ROPTALMU podría pesar 15 toneladas y requeriría grandes cantidades de energía eléctrica para mover cada uno de sus ejes. ROPTALMU pesa sólo tres toneladas.

Las piezas grandes de los aviones deben ser perforadas con miles de agujeros para el posterior montaje. Tradicionalmente, esto sólo se ha hecho con herramientas manuales o semi-automáticas.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Barcelona (Entre los que se encuentra Ángel Diéguez), junto con investigadores de otros siete países, han desarrollado el microrrobot I-Swarm, de tres milímetros cúbicos de volumen, una especie de araña artificial que se mueve y comunica en grupo, en pequeños enjambres. El proyecto europeo ha contado con un presupuesto de 4,4 millones de euros. Estos microbots podrían introducirse en el cuerpo de un paciente y cortar tejidos, liberar medicamentos o eliminar células muertas en laboratorios de biotecnología. El coste de fabricar en masa estos robots se ha estimado entre uno y cinco euros. Su aplicación a la cirugía, la medicina o la nanotecnología podría ser una realidad dentro de 10 años.

Según datos de la Asociación Española de Robótica (AER-ATP), existen 31.000 robots industriales en nuestro país, sobre todo en la industria de automoción y alimentación. Sólo Alemania, Italia y Francia nos llevan ventaja en Europa en este aspecto. Sin embargo, los robots destinados a tareas de limpieza, médicas, domésticas o de entretenimiento, aun están por llegar e inundarán el mercado dentro de unos años. Hoy suponen menos del 5% del total de robots en España.

La empresa Robotnik, con sede en Valencia y un total de 11 trabajadores, ha creado Rescuer y Guardian, con fines de seguridad, investigación y protección civil. Pueden subir y bajas escaleras, orientarse mediante GPS y sortear objetos con sensores láser, a pesar de su reducido coste de 25.000 y 8.000 euros respectivamente.

Robot Rescuer.

Alacrane, es una excavadora robotizada de un metro de altura, dotada con sensores láser, cámaras térmicas y GPS, que realiza rescates o desactiva bombas. Se ha creado en la Universidad de Málaga. Su brazo mecánico levanta 450 kilos. Lo han probado la Guardia Civil y los bomberos. Ahora falta un socio industrial para fabricarlo. En la Universidad de Málaga y en colaboración con Iberdrola, también desarrollan minirrobots para la inspección en el interior de turbinas.

Robot Alacrane.

En Barcelona un grupo de 18 ingenieros, liderado por Oriol Torres, han creado Reem B, un humanoide bípedo que camina, reconoce caras y manipula objetos con delicadeza. A comienzos de 2011 estará listo para competir con los avanzados modelos mayordomos japoneses. Lo construye la empresa Pal-Robotics, que tiene su sede en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos).

Robot Reem B.

La robótica de servicio será uno de los sectores más activos en los próximos años. La federación de robótica internacional (IFR) calcula que hay instalados 5,5 millones de unidades en el mundo. La cifra se disparará hasta los 17 millones en 2011, con un crecimiento del 209 %. Será difícil acudir a un hospital, a una tienda o a un centro de ocio y no toparse con algún sistema inteligente automatizado. Japón es el líder absoluto. A la investigación y el apoyo público se suman la apuesta de las grandes empresas. Su Gobierno destina a I+D+i el 3,5 % del PIB, frente al 1,27 % español.

El grupo de la Universidad Carlos III de Madrid es uno de los centros dedicado al diseño de robots asistenciales y de servicio. Cerca de 40 personas trabajan en nuevas versiones de los humanoides Maggie y RH1, y del brazo mecánico Asibot, capaz de alimentar a personas mayores y discapacitadas, y probado con éxito en el hospital nacional de parapléjicos de Toledo.

Según Miguel Salichs, responsable de investigación en la Universidad Carlos III, el reto es lograr robots que puedan relacionarse mejor con su entorno, andar sin dificultades y ser más autónomos. Faltan aun 10 o 15 años para conseguirlo.

La Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) dedica buena parte de sus recursos a la robótica de servicio, como el proyecto europeo Urus, que estudia la implantación en ciudades de redes de robots y sensores para mejorar la seguridad y el tráfico.

Robot Tibi, desarrollado dentro del proyecto europeo Urus.

En seguridad, la empresa Indra destaca con sus aviones no tripulados. Sus prototipos, Mantis y Albatros, de 1,5 y 4 metros de envergadura respectivamente, vigilan y toman imágenes. Su próximo proyecto se llama Pelícano, un helicóptero robotizado para misiones marítimas que estará listo en 2011.

Movi Robotics, una unión de empresas de Albacete, se ha especializado en robots de vigilancia en almacenes y aparcamientos. Las empresas catalanas Gutmar y Promaut han desarrollado el robot Aquiles II, una plataforma móvil que puede ser equipada con rayos X, visión nocturna y un brazo mecánico que desactiva explosivos, manipula cargas peligrosas e interviene en desastres naturales. Su coste oscila entre 150.000 y 200.000 euros.

Cognitive Robots, una empresa surgida de la Universidad Jaume I de Castellón, ha logrado incorporar un cerebro a vehículos conducidos manualmente. A base de software, sensores, y equipamiento adicional, esperan transformar fregadoras industriales, aspiradoras domésticas y cortadoras de césped en robots completamente autónomos. Una vez transformadas estas máquinas se las deja solas en su lugar de trabajo, en esos momentos mapean su entorno, se ubican y realizan la tarea. Cuando terminan se apagan y listo. Con sólo implantarse en el 1% de las fregadoras industriales, se controlarían 5.000 máquinas.

domingo, 3 de octubre de 2010

Centrales de ciclo combinado de 1930

En los años 30 del siglo XX aún se utilizaban grandes motores de gas de pistones para la generación de electricidad. En algunas de estas instalaciones se disponía de recuperadores de calor en los conductos de los gases de escape para generar vapor, que se usaba en un turbogenerador. Es decir, una central de ciclo combinado de la época.

Con el uso de recuperadores de calor se conseguía un 31% de electricidad a partir de la energía del gas, casi un 7% más.

En la actualidad la central de ciclo combinado de Irsching tiene un rendimiento global del 60%, prácticament el doble de lo que se conseguía en 1930.

Este gran motor de gas de la casa Demag, modelo Thyssen, de dos pistones en tandem, se utilizaba directamente acoplado a un alternador de gran diámetro.

Desguace de barcos en Bangladesh

Hace no muchos años, cuando la economía mundial era floreciente, las compañías navieras construyeron un gran número de nuevos gigantes de acero para surcar los océanos. Ahora, sin embargo, muchas de esas líneas de contenedores están interesadas en deshacerse de sus naves. Esta es una razón, pero no la única, de que el negocio de desguace de barcos en el sur de Asia esté en auge.

Situación de los desguaces y del puerto de Chittagong.

Las playas de arena al norte de Chittagong en Bangladesh parecen cementerios gigantes de acero. Los buques alineados en la playa quedan dispuestos para el desguace. Otros están tan desarmados que sus cascos son todo lo que queda de ellos. Encontramos todo tipo de embarcaciones: graneleros, portacontenedores, transportes de vehículos y petroleros.

Playas de Sitalpur y Jahanabad en Chittagong.

Los restos son vestigios de un mundo que desaparece. Una vez que los océanos se convirtieron en buques insignia de la globalización. Ahora son símbolos de un orden que amenaza con hundirse con ellos.

Barcos preparados para el desguace en Chittagong.

La crisis económica mundial y la reducción del comercio es tan grave que un número creciente de buques, algunos más grandes que el Titanic, están siendo retirados de sus rutas y enviados a astilleros de desguace para ser vendidos por piezas. Los fletes y el arriendo de buques han disminuido y algunas líneas regulares de pasajeros han cerrado. Algunos buques portacontenedores que aún navegan apenas pueden cubrir sus gastos. El exceso de capacidad de transporte creado en tiempos de auge ha acelerado el flujo de buques hacia el desguace.

Sin embargo, un negocio reemplaza a otro. El desguace de buques es el negocio en estos tiempos. El proceso comenzó en 2008 y supone el desguace de buques con un total de 10 millones de toneladas de acero. No se pueden dejar los barcos anclados por los puertos de todo el mundo, pues ello tiene un coste. Gran parte de las operaciones de desguace se realizan en el sur de Asia y con un escaso control laboral y mediambiental.

El mejor lugar para el desguace de los buques se encuentra en la gran playa situada cerca de Alang, en la parte sur del estado indio de Gujarat. Las mareas son de gran amplitud, permitiendo a los buques acercarse hacia tierra firme por sus propios medios. Una vez que la marea está baja y el casco se encuentra fuera del agua, comienza el trabajo de desmontaje y troceado de los barcos.

Es una actividad frenética. Silbido de sopletes, chirriar de gruas y golpes de mazos se suceden a lo largo de la playa de 11 kilómetros. Un barco de carga a granel que hasta hace poco podría haber llevado bauxita o grano desaparece en 40 días.

Hace unos pocos años, cuando la actividad económica estaba en pleno apogeo, pocos barcos se desguazaban en Alang. Muchas de las empresas dedicadas a ello cerraron debido a la falta de trabajo. Pero ahora se trata de un negocio floreciente que proporciona millones de dólares a partir de la chatarra.

Nadie conoce mejor este negocio que el indio Anil Sharma, un activo comprador de buques de desguace, que trabaja desde sus oficinas situadas en Maryland (EE.UU.). Este empresario vende estos buques a las pequeñas fábricas de Chittagong o Karachi, en donde se conviertan en acero para la industria de la construcción.

La empresa de Anil Sharma, ( Global Marketing Systems) se ha convertido en el mayor comprador mundial de buques para chatarra. Esta empresa maneja alrededor de un tercio de todos los barcos condenados al desguace.

En Alang se desguazan barcos con muchos más medios.

Uno de los mayores centros de desguace de barcos se encuentra al oeste de Karachi, en Pakistán, donde se almacenan lotes gigantescos de buques. En algunos lugares los barcos se apilan unos encima de otros, hasta llegar a tres alturas. En Alang, se desguazaron más de 125 buques entre diciembre de 2008 y marzo de 2009, casi tantos como entre los años 2007 y 2008.

Las compañías navieras deben deshacerse de sus viejos barcos de carga para hacer frente al problema. Durante el auge económico mundial se encargaron nuevos buques sin parar, dando lugar a un exceso de capacidad de transporte, al igual que había ocurrido en el sector del automóvil.

Casi el 90 por ciento de las actividades de desguace de buques del mundo tienen lugar en la India, Pakistán y Bangladesh. Los trabajadores que arrastran las placas de acero, los cables eléctricos, las tuberías, las calderas o las escotillas van dejando toda una serie de residuos entre los que se encuentran el asbesto y los materiales aislantes, que les afectan a ellos mismos y al medio marino.

Las partes que no pueden ser fundidas se venden en bazares enAlang, en un nuevo tipo de bazar. Aquí están a la venta las puertas, mesas, sofás, alfombras, platos, refrigeradores, acondicionadores de aire e incluso la bañera del capitán.

Los buques llegan, desde hace tres décadas, a la Bahía de Bengala y al Mar Arábigo para su desguace. Los astilleros de Corea, Taiwán, Japón y Europa prefieren construir o reparar sus buques en diques secos, dejando el trabajo sucio a los demás.

Un trabajador en la playa de Gadani (Pakistán) gana 280 rupias (Menos de tres euros) al día. Sin embargo esta actividad genera una gran riqueza en las regiones de desguace. Un país con pocos recursos naturales, tal como Bangladesh, puede hacer un buen uso de esta chatarra, porque la producción de su propio acero a partir de mineral de hierro sería mucho más costosa.