El Constitucional, 31 de julio de 1884
CAZADO EN SU PROPIA TRAMPA
En la semana última ha ocurrido un suceso lamentable en los montes de Valdebueyes, correspondientes al ayuntamiento de lbias, en el partido judicial de Cangas en Tineo.
Un oso de los que moran en aquellas selvas, mató recientemente dos cabezas de ganado vacuno, que con otras pastaban en dichos montes. Temiendo, y con justo motivo los vecinos de Valdebueyes, de quienes eran las reses muertas, que una vez cebado el oso con ellas continuaría matando otras, acordaron prepararle un armadijo, que suele componerse de carabinas cargadas y montadas con cuerdas en los gatillos, dispuestas aquellas y éstas de manera que no viendo unas ni otras, disparen las carabinas al pisar las cuerdas que están cerca del suelo, al paso que aquellas se colocan a la altura conveniente para que las balas puedan herir al oso en el tronco.
Concluida la operación en el sitio del monte en que las reses fueron muertas, porque el oso acostumbra a volver al lugar en que una vez hizo carnecería, se sentaron a descansar un rato, antes de emprender el viaje de regreso al pueblo.
Entonces observó uno de los vecinos, director de dicha operación, que una de las cuerdas no estaba bien dispuesta, y fue a reparar la falta pero con tan mala fortuna, que enredándosele en ellas una de las madreñas o almadreñas que calzaba, se dispararon las carabinas, hiriéndole tan gravemente, que falleció a las pocas horas.