martes, 26 de enero de 2021

Sabotaje ferroviario

En el libro de Juan Pedro Aparicio "El Transcantábrico", que tuve el placer de leer en los años 80, se describe el descarrilamiento, después de un sabotaje, de un tren carbonero que circulaba en la zona nacional entre La Valcueva y Matallana durante la guerra civil. De hecho en esta parte de su recorrido la vía del ferrocarril era la línea divisoria entre la zona nacional al sur y la republicana al norte, aunque eran los soldados nacionales los que tenían más capacidad para moverse en esta delgada divisoria.


Por otra parte, en el Museo del Ferroviario de Cistierna se expone una reproducción del atestado redactado por la Guardia Civil, que recogió y expuso originalmente Maximiano Díez Álvarez, Maxi, en su bar museo de Palacio de Valdellorma. 

El atestado tiene fecha de 20 de noviembre de 1936 y relata los hechos, indicando los números de las locomotoras, y el personal que servía el tren. 


Tengo el sentimiento de comunicarle que a consecuencia de un acto de barbarismo ha descarrilado el primer tren especial de Cistierna a La Robla en el kilómetro 15,980, de este ferrocarril entre las estaciones de La Vecilla y Matallana, quedando el material del mismo en la siguiente situación, máquina nº 41, volcada en ml talud y su ténder atravesado en la vía, habiendo resultado muertos el Maquinista y Fogonero de la misma, máquina nº 45 atravesada en la vía y 8 vagones amontonados hallándose en uno de ellos un guardafreno muerto y el resto del tren o sean 12 vagones sobre la vía sin descarrilar, el personal del mencionado tren, excepto los tres muertos y otro que logró evadirse se cree se los hayan llevado los marxistas.

Este tren circulaba en doble tracción remolcado por las máquinas números 41 y 45, en la primera aparecieron muertos Maquinista y Fogonero.

Dios guarde a V.E. muchos años.

RELACIÓN DEL PERSONAL DE ESTA COMPAÑÍA QUE PRESTABA SERVICIO EN EL TREN DE MERCANCÍAS DE CISTIERNA A LA ROBLA EL DIA 20 DE NOVIEMBRE DE 1936, EL CUAL DESCARRILÓ EN EL KILÓMETRO 15,980

Epifanio Fierro, Conductor, Desaparecido

José Castañón, Guardafreno, Desaparecido 

Felipe Sánchez, Guardafreno, Desaparecido 

Marcelino Blanco, Guardafreno, Desaparecido 

Teodoro Álvarez, Guardafreno, Desaparecido 

Amable García, Guardafreno, Desaparecido 

Tomás Rivera, Guardafreno, Fallecido

Gregorio Merino, Guardafreno, Este logró evadirse

Vicente Miguélez, Maquinista, Desaparecido

Patricio Sahelices, Fogonero, Desaparecido

Santiago Díez, Maquinista, Fallecido

Juan José González, Fogonero, Fallecido

Elaudino del Río, Peón V.O., Desaparecido

En un comentario hecho a la guía del museo de Cistierna, en 2021, por alguien que se presentó como un nieto de uno de los maquinistas, su abuelo después del accidente se fue tranquilamente a su pueblo sin que nadie lo retuviera, pero en el atestado el evadido no era el maquinista, por lo que no resulta muy fiable esta información.

Como vemos, entre este personal estaban los guardafrenos Teodoro Álvarez Díaz, de Cistierna y Amable García García, de Sorriba, que sobrevivieron al accidente y fueron apresados por miembros del ejército republicano, que estuvieron a punto de fusilarlos hasta en dos ocasiones, según la versión de Maxi, el sobrestante del Ferrocarril de La Robla que acumuló a lo largo de los años una interesante colección de fotografías, entre ellas la que se muestra a continuación y que retrata a los dos guardafrenos de esta historia.


Según consta en el Portal de Archivos Españoles a estos dos guardafrenos se les juzgó en el Juzgado de Instrucción Especial nº 2 de Gijón por auxilio a la rebelión y se les condenó el 9 de marzo de 1937 a 12 años y un día de reclusión.

Por otra parte, en un comentario en el blog De León vengo escrito en 2023 por una nieta de Amable García García, se afirma que la versión de Maxi es la correcta. Al parecer su abuelo y su compañero no volvieron a casa hasta julio/agosto de 1937. Estaban recluidos en el penal del Dueso, en Santoña, en donde no les trataron demasiado bien. Según este testimonio regresaron acompañados por una enfermera porque estaban tan débiles y desnutridos que no se valían por si mismos. El Penal fue tomado por las tropas nacionales el 25 de agosto de 1937. 

Pues bien, atendiendo al redactado del atestado, el 20 de noviembre de 1936 el primer tren especial de Cistierna a La Robla con una doble tracción de las locomotoras americanas números 41 y 45 descarriló en el kilómetro 15,980 como consecuencia de la retirada del raíl exterior de la curva por miembros del ejército republicano.


La locomotora Nº45 en los años 60.

La máquina 41 que iba delante, cayó al talud y su tender atravesado en la vía. Murieron el maquinista y fogonero de esta máquina. La máquina 45 quedó atravesada en la vía y ocho vagones amontonados tras de ella, entre los que apareció un guardafrenos muerto. El resto de 12 vagones quedó en la vía sin descarrilar.

De aquellos hechos en Twitter se puede encontrar esta fotografía del descarrilo, aunque allí no está bien documentada, pero poco más adelante podremos ver cuál es su origen. 


En el libro de Juan Pedro Aparicio "El Transcantábrico", se relata lo que sigue:

"Ya es cuesta abajo hasta Matallana, dice Chuchi. Chuchi frena al hullero. Una y otra vez, con cuidado. El hullero resopla.

Aquí cuando la Guerra, dice, chocaron dos máquinas americanas. Las quitaron los raíles y descarrilaron. Es casi imposible entenderle. Al normal estruendo de los hierros, al monocorde rugido del motor, hay que sumar ahora los bufidos del hullero en el descenso.

Quitaron el carril. Venían dos máquinas a La Robla. Y no les mataron; al único que mataron fue al fogonero.

.- Pero. ¿Quién quitó el carril?

.- ¡Los milicianos! Venían dos locomotoras americanas con mercancías. ¡Por aquí fue!

El hullero se contonea siguiendo la curva de nivel de una colina. Tenemos tantas dificultades para oír a Chuchi, que tal parece que tratamos de descifrar la voz dura, entre ululante y metálica, la voz inmodulada, entre rugiente y sorda, del mismo hullero.

.- Iban a La Robla. Venían de Cistierna y cayeron patas arriba. El fogonero cayó debajo del tender. Quedó roto por aquí -se cruza su enorme brazo sobre el estómago-. Le mataron porque no tenía cura. A los otros no les hicieron nada. Venían dos fogoneros, dos conductores, dos maquinistas y dos guardias. No les hicieron nada.

.- ¡No me diga!

.- Los soltaron enseguida. Les llevaron a Asturias y a los cuatro días estaban allá por Vizcaya paseando. Al único que mataron fue al fogonero. Daba unos gritos de miedo. ¡Ay, ay, ay! Antes de hacerlo sufrir lo mataron.

El hullero silba.

.- Este es el apeadero de La Valcueva -dice Chuchi-. La próxima es Matallana ya. 
 
.- En Matallana estuvo Durruti -le digo-. ¿Sabía que Durruti era leonés? 
 
.- ¡Igual! -exclama-. ¡Y le daba así! ¡Plaf! ¡Plaf! -mete el índice de la mano izquierda entre el meñique y el anular de la derecha y hace chocar el corazón contra la base del pulgar como si disparara, y canta- : Cómo corrían pon que te mon, cómo corrían pon que te dan -luego, una vez más, dice- : Eran carlistas y liberales.

En La Valcueva confluyen dos viejos ferrocarriles mineros, so pequeños ramales ahora en desuso: el de la mina La Carmonda y el de La Valenciana. Eso excita a Chuchi:

.- No hay derecho, la verdad. Explotan las minas y había trabajo para todos. Y hay millón y pico de parados. No lo entiendo. Felipe González quiere jubilar a los sesenta años y Suarez que no quiere. Que den paso a la juventud de una vez. A mi me están pagando dos sueldos y se puede meter con uno de esos a tres. Pascual lo dice. Se lo dijo muy claro al alcalde de Espinosa: Con uno de esos pagamos a tres jóvenes.

Nos acercamos a Matallana, el hullero bufa, resopla. Chuchi lo frena, lo sosiega, lo amansa. La estación parece importante. Tiene dos andenes y tres vías de paso. El edificio de viajeros, separado del de mercancía, es muy..."

Ahora es el momento de volver sobre la fotografía de la entrada de Twitter. Esta fotografía forma parte de una colección de postales conservadas en la Biblioteca Nacional

El reverso de la fotografía relata un descarrilamiento sufrido por un tren carbonero entre Matallana y La Vecilla, durante la madrugada del 20 de diciembre de 1936. Como podemos ver hay una diferencia de un mes entre la fecha del atestado y la del reverso de las fotografías. 

Pudieran ser dos descarrilos diferentes, pero en los dos casos es el mismo punto de la vía, un día 20 e implica a las mismas locomotoras. En la fotografía se aprecia perfectamente, tal como se relata en el atestado, a la locomotora número 41, situada en cabeza del tren y tumbada sobre el talud. 

También pudiera ser que se hubiese cometido un error al fechar el atestado. 

En la fotografía se muestra como el ejército republicano saboteó la vía, retirando uno de los raíles, para hacer descarrilar el tren.


El reverso de la fotografía habla de un descarrilamiento provocado en la madrugada del 20 de diciembre de 1936 por los rojos entre Matallana y La Vecilla. Tren carbonero del Ferrocarril de La Robla. Fotografía F. Cubillo, León. Si realizaban el viaje de madrugada era porque pensaban que durante el día el tren podía ser atacado más fácilmente por tropas terrestres, por fuego de mortero o por la aviación con base en Asturias. Por otra parte la vía era vigilada por las tropas nacionales, por lo que el rail se debió quitar esa misma noche, sin duda por que las fuerzas de la República tenían informadores en zona nacional o por la vigilancia que ejercieran desde sus posiciones de los movimientos en la zona nacional.



Ahora vamos a ver lo que escribieron los periódicos de la época. En la siguiente publicación de la zona republicana del día 20 de diciembre se da cuenta del sabotaje, por lo que quizás los hechos se produjeron un día antes, el 19 de diciembre, aunque también pudiera ser que los hechos ocurrieran de madrugada, tal como dice el reverso de la fotografía, y hubiera tiempo de comunicarlo a las redacciones a tiempo antes de que saliese la edición. La noticia tuvo que recorrer 370 kilómetros en un país en guerra y eso solo pudo ser posible si se conservaban comunicaciones telefónicas entre los dos puntos de la zona republicana.

El Sol, 20 de diciembre de 1936

Los milicianos detienen un tren carbonero

En esta zona de Pola de Gordón, nuestros milicianos han realizado una atrevida incursión, llegando hasta las inmediaciones del pueblo de Matallana, en la línea del ferrocarril de La Robla, donde fue detenido un tren que conducía varios vagones de carbón.

Fue apresado el personal que servía el convoy.

Esta misma noticia también apareció en los periódicos AhoraEl LiberalLa Libertad y de nuevo La Voz del día 21. 

Euzkadi, 23 de diciembre de 1936

En el sector de Pola de Gordón nuestras milicias hicieron hace días una incursión, de la que ya dimos cuenta, en las cercanías de Matallana, cortando la vía del ferrocarril de La Robla a Balmaseda y apoderándose de un tren de carbón del enemigo y deteniendo a sus conductores. Los facciosos, sin duda queriendo responder a esta actuación de nuestras milicias, realizaron por su parte hoy una incursión, también en aquellos alrededores, consistiendo su “hazaña” en prender fuego a varias casas de campesinos. Fueron rechazados por las fuerzas populares, que les causaron bastantes bajas, haciéndoles volver a su punto de origen.

En los medios de la zona nacional también apareció la noticia en el Diario de Las Palmas, Diario de avisos (Santa Cruz de La Palma) y Falange (Las Palmas de Gran Canaria) del día 21. En estos casos la noticia era que las fuerzas leales habían repelido el ataque lanzado contra la línea del ferrocarril de La Robla, entre Matallana de Torio y La Vecilla de Curueño.



 

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