lunes, 23 de septiembre de 2019

Alexander Humboldt


Alexander Humboldt nació en el seno de una familia de la pequeña nobleza prusiana imbuida de los valores de la Ilustración. Tuvo preceptores privados y estudió en las grandes universidades de su país geografía, meteorología, botánica, astronomía e ingeniería. Parecía destinado a una carrera como funcionario del Estado y de hecho trabajó de inspector de minas, pero el contacto con personajes como el naturalista del capitán James Cook, el gran Joseph Banks —con el que desarrolló una intensa amistad (luego conocería también al explorador Louis Antoine de Bougainville)—, propulsó su vocación de explorador científico y su pasión por los viajes. En 1798, tras desbaratársele otros planes, se plantó en Madrid y logró que Carlos IV le autorizara a viajar con enorme libertad a las colonias de Sudamérica. Eso marcó su destino. En los cinco años de expediciones (1779-1804) en el continente americano, en las que recolectó 2.000 especies nuevas de plantas para la ciencia y revolucionó la cartografía, Humboldt descubrió cómo todas las fuerzas de la naturaleza están entrelazadas y entretejidas. De camino subió al Teide. Las montañas y los volcanes le llamaban como si fuera un Lérmontov de la ciencia. Le cautivaron en Venezuela los Llanos y el Orinoco —por no hablar de lo que puede entusiasmar a un alemán un papagayo—, aunque su epifanía y su nirvana científico le llegaron sobre todo en los Andes, en la ascensión en 1802 al Chimborazo, un volcán en el actual Ecuador que entonces se creía que era la montaña más alta del mundo (6.400 metros). No llegó a la cumbre, pero aun así subió a más altitud (5.917 metros) de lo que lo había hecho antes nadie. Y, sobre todo, observando la montaña, comparándola con los Alpes que había recorrido, viendo cómo se distribuían la flora y las formaciones rocosas en ella, de la base a la cima, de la vegetación tropical a los líquenes, entendió el entrelazamiento de la naturaleza y su unidad esencial, el secreto de la vida. Plasmó esa idea de totalidad en su Naturgemälde, una representación que incluía junto a la pintura precisa de todas las especies los datos, con tablas y estadísticas, de a qué altura exacta y en qué lugar se encontraban.

El galeón San José


A unos 600 metros de profundidad, frente a las costas de Cartagena de Indias (Colombia), yace el pecio que guarda uno de los mayores tesoros subacuáticos del mundo y una parte destacada de la historia de España y Colombia. Se trata del galeón San José (40,9 metros de eslora), hundido en la batalla de Barú por la flota británica del comodoro inglés Charles Wagner. El San José, que acababa de cargar riquezas del Virreinato del Perú en la feria de Portobelo (Panamá), se enfrentó el 8 de junio de 1708, sobre las 19.30 horas, al buque insignia de la flota británica, el Expedition. Tras enormes andanadas entre ambos navíos, se produjo una tremenda explosión en la nave española y desapareció bajo las aguas en escasos minutos.

Españoles contra los panzer de Rommel


Durante el sitio de Tobruk, en 1942, los republicanos adscritos a la 13ª Demi-Brigade de la Legión Extranjera francesa detuvieron el ataque de los carros de combate del Eje en la posición de Bir-Hakeim.

viernes, 13 de septiembre de 2019

Parque eólico Beatrice Offshore Windfarm


El parque eólico Beatrice Offshore Windfarm Ltd (BOWL), es un parque eólico cerca del campo petrolero Beatrice en Moray Firth, en el Mar del Norte a 13 km de la costa noreste de Escocia. Dispone de 84 aerogeneradores de 7 MW Siemens Gamesa Renewable Energy. La profundidad máxima del mar es de 45 metros. La altura de la torre es de 100 metros y el diámetro del rotor de 154 metros. Se inauguró en 2018.

The computer girls


En abril de 1967, la edición estadounidense de la revista femenina Cosmopolitan publicó un reportaje titulado "Las chicas informáticas". Las fotos eran de una joven programadora de IBM rodeada de hombres ingenieros. "Hace 20 años [en 1947] una chica podía ser secretaria, maestra, quizá bibliotecaria, trabajadora social o enfermera", decía el texto. "Si era realmente ambiciosa podía competir con hombres, a menudo trabajando más horas por menos dinero. Pero ahora han llegado los grandes, fascinantes ordenadores y un nuevo tipo de trabajo para las mujeres: programar", añadía.

jueves, 12 de septiembre de 2019

Mundo en guerra


Para los habitantes europeos las guerras acostumbran a ser lejanas, salvo la de los Balcanes y la actual de Ucrania, pero nos olvidamos que vivimos en un mundo en guerra en la que indirectamente participamos.


Guerra en Croacia.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

La Guerra de los Diez Días


La Guerra de los Diez Días o guerra de independencia eslovena fue un conflicto armado entre el gobierno de la separatista República Socialista de Eslovenia y el gobierno central de la República Federativa Socialista de Yugoslavia sucedido en 1991. Eslovenia planteó la guerra de independencia inmediatamente después de que declarase su independencia de Yugoslavia.