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miércoles, 29 de enero de 2025

Nuclear

Uranio

Uranio (2008)

Rusia incrementa la producción de uranio 

Mina de AREVA en Mali (2013)

Minas de uranio de Arlit (2023)

Mailuu Suu (Uranio URSS)

Centrifugadoras utilizadas en el enriquecimiento de uranio 

Capacidad nuclear iraní 

Desarrollo de tecnología laser y armas atómicas en Irán 

Tecnología

Reactor nuclear de Haigerloch

El proyecto alemán de bomba atómica 

Los primeros reactores nucleares del mundo

Documentación sobre centrales nucleares 

Audiovisuales sobre energía nuclear

Fotografías nucleares

Reactor soviético Topaz 

Nucleares, ¿por qué no? 

Generadores termoeléctricos de radioisótopos

Transportes especiales Peyrani 

Camión HAYES W-HDX 

ENSA Equipos Nucleares SA

Tecnatom

GE, un gigante industrial 

Reactor nuclear Babcock & Wilcox de 125 megavatios 

Central nuclear ABWR (Advanced Boiling Water Reactor) 

Reactor nuclear de 912 MW Tomari-3 

Funcionamiento de un reactor nuclear de agua a presión 

Reactores nucleares de cuarta generación 

Reactor nuclear CPR 1000 

Homologado en EEUU el reactor nuclear AP 1000

Reactor nuclear Natrium

Simulador de sala de control de central nuclear 

El reactor Ignitor y otros proyectos de fusión 

IFMIF Dones (2017 ITER)

Efectos de la radiactividad (2011)

Centrales

En las entrañas de Zorita

Central nuclear José Cabrera (Zorita) 

Cierre de una central nuclear 

Central nuclear de Santa María de Garoña

Central nuclear de Bushehr 

Inauguración de la central de Bushehr (2014)

Ampliación de la vida útil de las centrales nucleares 

Central nuclear Almirante Lomonosov

Central nuclear de Shidao Bay

Central nuclear flotante 

La excepción nuclear francesa 

Residuos

Almacén de residuos nucleares HABOG

Almacén de combustible nuclear gastado de Simpevarp (Suecia) 

Cementerios nucleares 

La mina de Asse (2011 Alemania)

Accidentes 

Una muerte de película

Chernobyl 

Los robots en la central de Chernobyl 

Cerca de 30 años desde el accidente de Chernóbil

Para que sirve el Azul de Prusia 

Avería en la sala de turbinas de la nuclear Vandellós II 

Fukushima 

Terremoto en Japón 

Consecuencias del terremoto en las centrales nucleares japonesas 

¿ Como se llega a esto en Fukushima ? 

Protección contra la radiación 

Informe de la IAEA sobre Fukushima 

Fukushima mon amour, o quizás no tanto 

Selladores 

Fukushima punto y aparte 

Ha de cambiar de manos la gestión de Fukushima 

Vídeo del interior de Fukushima 

Robots utilizados en Fukushima 

Manuel Lozano Leyva sobre Fukushima 







 







lunes, 8 de mayo de 2023

Minas de uranio de Arlit

Arlit es una ciudad situada en el macizo de Aïr, en el Sahara, al norte de Níger. Se creó en 1969 para albergar a los trabajadores de los ricos yacimientos de uranio explotados desde entonces por la Société des mines de l'Aïr (Somaïr) así como por la Compagnie Minière d'Akouta (Cominak).

Arlit se creó tras el descubrimiento y explotación en 1969 de ricos yacimientos de uranio por parte de las autoridades nucleares francesas. Desde la década de 1970, la Compagnie Générale des Matières Atomiques ( Cogema), que se convirtió en Areva en 2006 y luego en Orano en 2018, ha explotado dos minas de uranio:

La mina a cielo abierto, a 6  km de Arlit, por la Société des mines de l'Aïr (Somair).

La mina subterránea Akouta, en Akokan , a 10  km de Arlit, por la Compañía Minera Akouta (Cominak).

Estas dos minas suministran el uranio utilizado como combustible nuclear en las centrales nucleares de Francia y para la fuerza de disuasión nuclear francesa.

domingo, 30 de abril de 2023

Reactor nuclear Natrium

TerraPower, la empresa que impulsa un innovador diseño de central nuclear, creada por Bill Gates, ha firmado un acuerdo de colaboraciónse con los grupos coreanos SK y Korea Hydro & Nuclear Power (KHNP) para construir una central nuclear que permita validar el funcionamiento de este nuevo diseño, conocido como reactor Natrium, para evaluar su viabilidad comercial. Este nuevo diseño de central incluye el almacenamiento de energía en un depósito de sales fundidas.

lunes, 2 de septiembre de 2019

Central nuclear Almirante Lomonosov


La plataforma atómica «Akademik Lomonósov» partió el 23 de agosto pasado desde el puerto de Múrmansk, en el mar de Bárents, hacia la remota localidad ártica de Pevek, en la península de Chukotka. Lo hizo arrastrada por tres remolcadores, ya que no cuenta con motores propios, para recorrer 5.000 kilómetros antes de su entrada en servicio. «Académico Lomonósov» es la primera central nuclear flotante rusa y se espera que empiece a producir electricidad en Pevek a partir del próximo mes de diciembre.

viernes, 22 de junio de 2018

Mailuu Suu


Mailuu-Suu y otras localidades mineras de Kirguizistán, Uzbekistán, Tayikistán y Kazajstán fueron los eslabones centroasiáticos de la cadena de producción de uranio de la industria bélica de la URSS. Todas aquellas “ciudades cerradas” dependían del llamado “Sredmash” (abreviatura del gigantesco Ministerio de Construcción de Maquinaria Media, cuyo heredero en la Rusia actual es Rosatom).

En Mailuu-Suu se produjeron más de 9.000 toneladas de mineral de uranio y se generaron más de dos millones de metros cúbicos de desechos que aún hoy están repartidos en 23 vertederos en las inmediaciones de la ciudad. A ellos se suman minas y diversos recintos donde se efectuaba el primer procesamiento del mineral.

lunes, 13 de noviembre de 2017

En las entrañas de Zorita


En la próxima década, la energía nuclear se enfrenta a un nuevo desafío: el desmantelamiento en todo el mundo de cientos de centrales que superarán los 40 años de vida. Hasta la fecha, en España solo se han realizado dos desmantelamientos: Vandellós I (Tarragona) y José Cabrera (Guadalajara), la conocida como central de Zorita, un proceso que comenzó en 2010. A estos dos casos se unirá próximamente el de Garoña (Burgos), cuyo desmantelamiento fue anunciado por el Gobierno el pasado 1 de agosto.


martes, 29 de marzo de 2016

Cerca de 30 años desde el accidente de Chernóbil


El 26 de abril de 1986 a la 1:23 los técnicos de la central nuclear de Chernóbil, iniciaron un simulacro consistente en reducir el nivel de energía eléctrica en el reactor numero 4 como parte de un experimento controlado para comprobar si en el caso de pérdida del suministro eléctrico la desaceleración de la turbina podría aportar suficiente energía para seguir enfriando el agua del circuito principal de refrigeración hasta que se pusiera en marcha el generador diésel de emergencia, pero que finalmente derivó en un desastre debido a una sucesión de errores.

La descoordinación entre el equipo encargado de la prueba y el responsable de la seguridad del reactor provocó que éste se sobrecalentara. La ruptura de varias barras combustibles provocó el aumento de la presión del reactor y la generación de hidrógeno, que a su vez produjo dos explosiones que destruyeron la tapa del mismo, permitiendo la salida de nubes radiactivas durante 10 días.

El Comité Científico de Naciones Unidas sobre los Efectos de las Radiaciones Atómicas (Unscear) reconoce la muerte de 31 operadores y bomberos.

En el vídeo siguiente se puede ver la zona de exclusión y el interior de la central.

domingo, 3 de mayo de 2015

El laboratorio de Otto Hahn en 1938


En el Deutsches Museum de Múnich se muestra una mesa con los instrumentos del laboratorio de Otto Hahn en el que se descubrió la fisión nuclear en 1938.


Sobre la mesa hay dos contadores Geiger-Müller para determinar la decadencia de las extremadamente pequeñas cantidades de sustancias radiactivas producidas, con sus cajas de plomo y dos amplificadores con contadores eléctricos y sus conexiones.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Una muerte de película


Louis Alexander Slotin nació en Canadá en 1910. Trabajó en el proyecto de bomba atómica estadounidense, siendo uno de los especialistas en el cálculo de la masa crítica del uranio y del plutonio y en el montaje de los núcleos de las bombas. Él fue quien montó el núcleo de la primera bomba que se hizo explotar en el desierto de Alamogordo.



miércoles, 23 de julio de 2014

lunes, 3 de junio de 2013

Mina de AREVA en Mali

El pasado 23 de mayo un atentado contra instalaciones militares nigerianas y otro contra una central de uranio del grupo nuclear francés Areva en el norte de Níger dejaron más de 20 muertos este jueves, la mayoría de ellos militares

domingo, 6 de enero de 2013

Central nuclear de Shidao Bay

China reanudó en el pasado mes de diciembre, en la ciudad de Rongcheng (Provincia costera oriental de Shandong), la construcción de la central nuclear de Shidao Bay, que será la mayor del país. La planta iniciada en 2011 será la primera del mundo dotada con tecnología nuclear PWR "de cuarta generación" y cuando se finalice en 2017 tendrá una capacidad generadora de 6.600 megavatios (Contando todos sus grupos y tecnologías).

La inversión prevista por el grupo industrialHuaneng en su construcción es de 3.68o millones de dólares. Tras el accidente de Fukushima el Gobierno chino decretó la paralización de nuevos proyectos de centrales atómicas, pero en el pasado octubre levantó esa orden. China dispone de 15 reactores nucleares en operación y 27 en construcción, además de planear otra veintena más durante esta década, lo que convertirá al país en líder mundial en producción de energía atómica.

Las autoridades del país informaron en noviembre del hallazgo de una gran mina de uranio en las inmediaciones de la localidad de Daying, en Mongolia Interior (En Mongolia se ha encontrada junto a este importante yacimiento de uranio, otro de unas 51.000 millones de toneladas de carbon, además se extraen oro y tierras raras, por lo que es una de las regiones más ricas de China en renta per cápita.), que según estimaciones preliminares podría ser una de las mayores reservas del mundo. Actualmente China es un importador neto de uranio (Unas 17.000 toneladas anuales), principalmente de Kazajistán, Uzbekistán, Namibia y Australia.

La central de Shidao incluye un reactor de demostración HTGCR (De refrigeración por gas, con tecnología china y 200 megavatios) y cuatro grupos PWR con tecnología AP1000 de 1.250 megavatios cada uno.

lunes, 9 de enero de 2012

Homologado en EEUU el reactor nuclear AP 1000

El 22 de diciembre pasado la administración norteamericana aprobó el diseño de un nuevo reactor, el primero en más de dos décadas. Se trata del AP1000, de Westinghouse-Toshiba, que puede permanecer sin refrigeración hasta 72 horas (Fukushima explotó en menos de 12 horas sin suministro eléctrico de emergencia), ya que utiliza sistemas naturales para enfriar el núcleo.

La NRC anunció entonces que aprobaba por unanimidad la licencia genérica del AP1000, que luego debe adaptarse a cada emplazamiento. En 2006 ya autorizó una primera versión del reactor, pero después endureció las normas para resistir el impacto de aviones, lo que obligó a recomenzar el proceso. Este es el primer reactor de la llamada tercera generación aprobado en EE UU, aunque hay otros en espera.

La NRC señala en un comunicado que el AP1000 “incluye sistemas de seguridad pasivos que enfriarían el reactor después de un accidente sin necesidad de intervención humana”.

Los llamados sistemas pasivos son los que utilizan leyes físicas que no fallan, igual que una chimenea bien diseñada siempre elimina el humo. Así, hay almacenes nucleares que se refrigeran por convección, sin necesidad de ventiladores.

Construcción de la central china.

Con la aprobación de la licencia, las eléctricas de EE UU ya pueden adaptarlo. Westinghouse espera comenzar a construir dos centrales en Carolina del Sur y Georgia en unos meses. Ya tiene dos AP1000 en construcción en China, los de Sanmen, cuyo primer reactor debe arrancar en febrero de 2013, pero son de la versión anterior.

El visto bueno de EE UU tiene implicaciones que van mucho más allá. El Consejo de Seguridad Nuclear español, por ejemplo, sigue las directrices de EE UU. Otros países tienen su propio proceso. Francia aprobó el diseño EPR, con las primeras unidades en construcción en Finlandia y Francia. Reino Unido está evaluando ambos y General Electric-Hitachi tiene en desarrollo su propio diseño, el ESBWR. Otros países —Rusia, China, Corea...— poseen su propia tecnología, pero para el mundo occidental, el abanico de oferta de nuevos reactores se reduce porque en dos décadas los fabricantes se han ido fusionando.

Así, la principal carrera es ahora entre el EPR de Areva (estatal francesa) y el AP1000. El AP1000 ha apostado por la sencillez y por buscar diseños pasivos simples, mientras que el EPR ha optado por hacer un reactor más grande y potente y más seguro a base de multiplicar los sistemas de seguridad.

Westinghouse presume de esa sencillez. Según la compañía, su diseño utiliza un 50% menos de válvulas, un 35% menos de bombas, un 80% menos de tuberías y un 85% menos de cables que los modelos existentes o que el EPR.

El EPR lleva retrasos y sobrecostes en Finlandia y Areva acaba de anunciar pérdidas millonarias meses después de despedir a su presidenta.

La energía nuclear vive en una encrucijada. Después de años de anunciar un renacimiento nuclear —más en los planes que en obras, y principalmente en países emergentes—, llegó Fukushima. El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) rebajó en septiembre un 8% sus proyecciones sobre construcción de nuevos reactores. El organismo calcula que la potencia instalada pasará de los 367 gigavatios actuales a entre 501 y 746 en 2030. En el pasado, el OIEA había sido más optimista sobre el futuro nuclear.

En España, las eléctricas no tienen planes para construir nucleares, ya que cuentan con potencia eléctrica de sobra. Eso no implica que no sigan los avances. Endesa anunció solo dos días antes de Fukushima un acuerdo con Westinghouse para compartir la tecnología del AP1000. La compañía eléctrica tiene tres ingenieros en EE UU conociendo el nuevo reactor. Con el rechazo en Europa occidental tras el apagón nuclear en Alemania, Suiza y Bélgica y los retrasos en Italia, las empresas se han lanzado a Europa del Este. Westinghouse tiene la esperanza de que estos construyan nucleares para exportar electricidad al centro de Europa, donde hay un agujero nuclear en Alemania, Austria, Bélgica, Suiza e Italia, sin programas atómicos.

domingo, 8 de enero de 2012

Fotografías nucleares

Las cuatro primeras fotografías pertenecen a la central nuclear de Vandellós II. Las siguientes son de la planta de fabricación de combustible nuclear de ENUSA.

Piscina de combustible usado en Vandellós II.

Trabajos de recarga en Vandellós II.

Vasija del reactor en Vandellós II.

Edificio de turbinas en Vandellós II.

Almacenamiento de elemento combustible.

Banco de inspección de los elementos combustibles.

Elaboración de las varillas de combustible.

Montaje de elementos combustibles.

Contenedor para elemento combustible.

Elemento combustible.

Pastillas de uranio.

Vista general del área mecánica de la fábrica de Juzbado.

Yellowcake.

Zona de almacenamiento del área mecánica de Juzbado.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Documentación sobre centrales nucleares

En la red se puede encontrar documentación técnica sobre la estructura de los reactores nucleares.

En la Universidad de Illinois encontramos este documento. En el NRC este otro. En la ANSN este otro. En DOCPDF se puede encontrar mucha documentación, como el "Boiling Water Reactor GE BWRA4 Technology Manual - Chapter 2.4 - Recirculation System".

lunes, 26 de septiembre de 2011

La mina de Asse

En Alemania hay minas de sal en las que se han venido almacenando residuos nucleares desde los años sesenta. Algunas de estas minas amenazan con hundirse a causa de una constante filtración de agua. Evitar el problema implica evacuar los 126.000 barriles almacenados antes de que ocurra el colapso, que los expertos esperan como máximo para 2026. El problema del uso de la energía atómica es encontrar un lugar seguro donde almacenar los residuos, porque los desechos nucleares permanecen activos durante miles de años.

A finales de los sesenta, Alemania creyó encontrar la solución a este problema construyendo depósitos dentro de las minas de sal, muy frecuentes en la Baja Sajonia, considerados lugares seguros para millones de años. El primer depósito de residuos nucleares bajo tierra se construyó en 1967 en la mina de Asse II, a media hora de la ciudad de Braunschwieg. Veinte años más tarde, un chorro de agua y sal, mezcla altamente corrosiva, comenzó a penetrar en la mina. Actualmente, se drenan 12.000 litros de agua al día de la mina. Todavía no se sabe de dónde provienen.

A 450 metros bajo tierra, en la parte más alta de la mina, la temperatura supera los 33 grados y el aire es seco. La sal se pega a la piel de las mejillas y deja los labios blancos. Es un lugar impresionante. Enormes cuevas que parecen catedrales se suceden a medida que se va bajando por la cavidad, en forma de cono, a lo largo de 400 metros de profundidad. En total hay unas 130 cámaras, conectadas por una estructura de galerías por las que los trabajadores se mueven en furgonetas, que no pueden superar los 30 kilómetros por hora.

En total, el depósito ocupa un volumen de 3,3 millones de metros cúbicos de unos 126.000 barriles almacenados desde el año 1978. Hendiduras paralelas se repiten idénticas a lo largo de las paredes de la cueva de sal.

La colina se ha movido seis metros desde los años setenta hasta hoy, estas rayas son el resultado de su movimiento, que ha provocado grietas. En esta parte de la mina se encuentra la maquinaria para producir el mortero de cemento con el que se tapan las grietas y se cierran los almacenes.

Desde 1978 han sido almacenados 1.293 barriles con residuos de mediana radiactividad, y 124.494 con radiactividad débil.

El depósito de Morsleven, en territorio de la que fue la Alemania del Este, también sufre problemas parecidos a los de Asse II.

sábado, 11 de junio de 2011

Ampliación de la vida útil de las centrales nucleares

A mediados de febrero de este año el Congreso de los Diputados aprobó la Ley de Economía Sostenible con una enmienda (Propuesta por CiU y PNV) que permitía alargar la vida útil de las centrales nucleares más allá de los 40 años. La enmienda fue apoyada por el PSOE, PP, CiU y PNV. La nueva ley indica, en el artículo 79, apartado 3c, que se mantendrá el calendario de operación de las plantas «considerando las solicitudes de renovación y potenciación que presenten los titulares de las centrales», que se cumplan con los requisitos de seguridad nuclear y protección radiológica que establezca el órgano regulador, el Consejo de Seguridad Nuclear, «y teniendo en cuenta el desarrollo de nuevas tecnologías, la seguridad del suministro eléctrico, los costes de generación eléctrica y las emisiones de gases de efecto invernadero». En aquel momento hubo divergencias entre CiU y PNV sobre si esto afectaría al futuro de la central de Garoña (Burgos), que deberá cerrarse en 2013. A la salida del Congreso de los Diputados, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, quiso puntualizar que la posibilidad de alargar la existencia de las centrales nucleares más allá de los 40 años «siempre ha estado abierta».

La energía nuclear es una fuente energética que garantiza hoy en día el abastecimiento eléctrico, reduce las emisiones de CO2, reduce la dependencia energética exterior y produce electricidad de forma abundante.

A grandes rasgos y a nivel mundial, los 436 reactores en operación en todo el mundo producen el 17 % de la electricidad. A principios de 2010, 56 unidades más se encontraban en construcción en países como China, India, Bulgaria, Japón, Rusia, Corea del Sur, Finlandia o Francia. A estos reactores en operación y construcción se esperaba que se sumasen las centrales ya planificadas, que ascendían a principios de año a 200, destacando el programa 2010 del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE), donde había unas 30 solicitudes en proceso de autorización. En Estados Unidos se paralizó la construcción de centrales nucleares en 1979, después de un accidente en una central de Pensilvania. Un total de 59 reactores, de los 104 operativos, contaban en diciembre de 2010 con licencia para funcionar durante 60 años.

La apuesta nuclear era, sin duda, generalizada. A los países emergentes, que tienen que satisfacer la creciente demanda de electricidad, se unían otros como Francia, el país de la Unión Europa más partidario de esta fuente de energía y donde el 78 % de su electricidad es de origen nuclear. El país galo construye un reactor nuclear de nueva generación (EPR) y acaba de anunciar la intención de comenzar la construcción de uno nuevo en 2012. Las nucleares francesas se revisan cada 10 años y a lo largo del 2010 se controlaron las condiciones en las que se encuentran 58 de sus centrales, para ver si pueden llegar a los 40 años de vida útil. Tres cuartas partes de ellas se pusieron en marcha entre 1979 y 1990. La compañía propietaria, la eléctrica EDF, estudia como prolongar su vida hasta los 60 años. En Finlandia, el 30 % de la electricidad proviene de los cuatro reactores que tiene en operación. Actualmente construye una nueva unidad y habia estudios que planteaban la necesidad de una sexta. Por su parte, el Reino Unido, que cuenta con 19 reactores que producen alrededor de una quinta parte de la electricidad, decidió en enero del 2010 dar luz verde a la construcción de nuevas centrales nucleares con dos objetivos básicos, frenar las emisiones de CO2 y reducir la dependencia energética del exterior.

En Alemania se aprobó en septiembre de 2010 prolongar una media de 12 años la vida de sus 17 centrales nucleares. Las más antiguas se prolongarían ocho años y las más modernas se mantendrían catorce años más. Eso significa que algunas habrían de continuar en servicio más allá del año 2030.

En Rusia actualmente hay 31 reactores en funcionamiento y nueve más en fase de construcción. Por su parte China necesita mucha más energía de la que dispone en la actualidad. La contribución de la energía nuclear es tan solo de un 1 % del total, pero se planea aumentar su participación hasta el 4 % en 2020. Para ello se han de construir 30 nuevas centrales nucleares (21 ya están en marcha), y ya tiene 11 en funcionamiento y nueve más cercanas a su finalización y puesta en marcha.

Debido a la crisis de suministro de gas natural de 2010 entre Rusia y Ucrania, que dejó sin gas a varios países europeos, se encuentra sobre la mesa la preocupante dependencia energética de Europa y la necesidad de diversificar las fuentes de energía, contemplando, hasta hace unos meses, la energía nuclear como alternativa.

Italia y Polonia, que no tienen centrales nucleares plantearon, especialmente a finales del 2010, la necesidad de la energía nuclear motivada por los altos precios de la electricidad, en el caso de Italia, y la excesiva dependencia del carbón, en Polonia. Así, Italia firmó a finales de febrero de 2009 un acuerdo con Francia para la construcción de reactores nucleares en los próximos años. Por su parte, Suecia, donde casi el 50% de su electricidad es de origen nuclear acordó, en aquellos momentos, eliminar la prohibición de construir nuevos reactores nucleares, acordada por referéndum en 1980.

Por otra parte cabe recordar que los programas nucleares de los diferentes países, así como todas las instalaciones nucleares, se encuentran bajo la supervisión y control del Organismo Internacional de Energía Atómica con sede en Viena.

En el caso de España, el tiempo de vida de las centrales nucleares no estaba fijada en ninguna norma. La prueba es que la de Garoña, en Burgos, funcionará como mínimo hasta los 42 años. Pero cuando, en 2009, el Gobierno decidió que la cerrará en 2013, Zapatero insistió en que las centrales debían tener un límite de 40 años y que debía establecerse por ley. Era una forma de blindar el cierre ante el recurso de las eléctricas ante la Audiencia Nacional. En febrero de este año, sin embargo, el PSOE aceptó eliminar la referencia a los 40 años de vida útil que ellos mismos propusieron.

La prórroga es algo que estaban haciendo en ese momento gran parte de los países con centrales nucleares, alguno de los cuales fijaba su vida en 60 años.

El Ministerio de Industria siempre quiso prorrogar la vida de Garoña más allá de los 40 años (Como avaló el CSN), pero fue la orden dada desde la Presidencia del Gobierno la que le llevó a cumplir el compromiso electoral del PSOE a medias y por eso fijó su cierre en 2013, cuando la central tendrá 42 años. En el diálogo con los sindicatos en el marco del pacto social, fuentes de la Moncloa apuntaron a principios de año que el Gobierno estaba dispuesto a revisar la decisión sobre Garoña.

Según datos de Iberdrola (Que no se sabe si es muy imparcial), el coste de producción con las distintas tecnologías revela el menor coste variable de la nuclear, pero también hay que tener en cuenta la inversión de 3.500 millones de euros que es necesaria para poner en marcha una central de este tipo. En concreto, la estimación del precio que debería pagarse en el mercado para recuperar la inversión en una central nuclear (Incluida una rentabilidad del capital del 8 %) oscilaría entre 67 y 70 euros el megavatio hora, suponiendo un funcionamiento de 8.000 horas anuales. Implica una inversión de 2.800 euros por kilovatio, en última instancia, considerando una vida útil para la central de 60 años.

Las cifras son más ilustrativas si se comparan con el coste de producción del megavatio generado con carbón y con tecnología eólica que, con un promedio de 4.000 y 2.100 horas de funcionamiento al año respectivamente, sale en ambos casos a 102 euros. A 85 le cuesta el megavatio hidráulico (2.000 horas de actividad) y a 399 euros el megavatio solar-fotovoltaico (1.590 horas de funcionamiento).

Las cifras proporcionadas por Iberdrola difieren con las proporcionadas por la patronal eléctrica Unesa, referidas al parque de generación español. UNESA atribuye para el megavatio hora un coste promedio de 52,5 a 55 euros en las centrales de carbón; de 52 a 65 euros para los producidos con gas en ciclos combinados; de 70 a 72 euros para los generados con aerogeneradores; de 45 a 60 euros los de origen hidráulico; y en torno a 35 euros los generados por las actuales centrales nucleares. Uno de los dos no hace bien las cuentas, pero la diferencia entre las diferentes fuentes energéticas es evidente.

La CNE critica "la brecha" que hay entre los precios y los costes de la electricidad, lo que determina que tecnologías con apenas costes variables (nuclear y, sobre todo, el agua) cobren el megavatio al mismo precio que las más caras, el carbón y el gas.

El peso del coste del combustible en el coste de generación nuclear está en torno al 15 % (40 % para la generación con carbón y 75 % para la de gas), por lo que la posible escalada en el precio del uranio le afecta en menor medida. Además, los potenciales inversores en centrales nucleares de tercera generación (Que enfrentan, a corto plazo, los riesgos de sobrecoste e incumplimiento de plazos de los primeros proyectos de inversión en reactores de nuevo tipo.) podrían recurrir a mecanismos de cobertura del riesgo de mercado (contratos de suministro de energía eléctrica a muy largo plazo) y del riesgo de construcción (Desplazamiento de este riesgo al usuario final) en línea con la vía seguida en la inversión del reactor Olkiluoto 3 (Finlandia).

La financiación de la construcción de una nuclear, está sometida a riesgos mayores que los de una central de gas y por eso resulta más cara. También es más sensible al aumento de los tipos de interés. Un aumento de estos tipos de interés puede suponer una variación de hasta 2,4 euros en el coste del megavatio hora, considerando una vida útil de 40 años para la central.

En cualquier caso, buena parte de defensores y críticos de la energía nuclear coinciden en que para cumplir los compromisos de Kioto es casi imposible prescindir de la energía nuclear y, como dijo el comisario europeo para Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, que se confesaba poco partidario de estas centrales, será necesario "reabrir y profundizar en el debate sobre energía nuclear, y no hacerlo con los parámetros de 1982.

Haciendo un poco de historia, a principios de los noventa, el Gobierno socialista de Felipe González renunció al programa nuclear. La moratoria de 1983 se convirtió, por razones puramente económicas, en una renuncia a construir más centrales. Con el barril de crudo Brent a 20 dólares y unos tipos de interés al 15%, la energía nuclear no era competitiva con la generación térmica tradicional (de fuel, carbón o gas) ni con las nuevas tecnologías de ciclos combinados de gas. En la actualidad la situación es muy diferente.

Por lo que hace a seguridad, en un reportaje de El País de 2009 se nos recuerda que es más complicado entrar en una central nuclear que en La Moncloa. Especialmente tras el 11-S. Una nuclear recuerda a una cárcel de alta seguridad. Alambradas coronadas de cuchillas, vallas de alta tensión, guardias de seguridad armados, perros policías, controles de armas, arcos que detectan explosivos. Las cámaras de videovigilancia giran en torno a los visitantes. Los procedimientos se complican cuando se pretende penetrar en el edificio del reactor. El edificio de hormigón donde se encuentra el núcleo cargado de uranio cuya reacción produce calor que origina vapor que mueve una turbina, que a su vez, genera electricidad. Aquí la seguridad es extrema. Hay que cruzar un par de jaulas de acero que se abren con las huellas dactilares. Equiparse de mono, guantes, botas y gafas. Y un dosímetro personal que medirá las radiaciones que los trabajadores soportan en el interior. Luego, largos pasillos en tonos crema tapizados de cables y tuberías. Todo diseñado para soportar un seísmo. No hay un alma. No huele a nada. De fondo, el machacón murmullo de la ventilación.

Al final del pasillo se encuentra una compuerta, entre caja fuerte de banco y escotilla de submarino. Se ha de cruzar, cerrándose con suavidad. Ahora uno se encuentra situado en otro pasillo sellado por otra compuerta blindada. La siguiente escotilla se abre, llegando por fin sobre el reactor. Bajo los pies del que allí se encuentra, cada pastilla de óxido de uranio del tamaño de una aspirina proporciona la misma energía que 700 kilos de carbón. La central de Cofrentes, en la provincia de Valencia, por ejemplo, proporciona el 3,5% de la energía eléctrica que se consume en España. Con ello también se evita la emisión de nueve millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.

Bajo la cúpula del edificio de la central se llega a una silenciosa piscina forrada de acero. Su agua es transparente como el cristal. El fondo despide un resplandor azulado. A los visitantes se les recomienda mantenerse a un par de metros del borde. A 13 metros de profundidad se dibujan las perfectas celdillas metálicas donde se aloja el combustible usado. El agua sirve de refrigeración y blindaje contra sus radiaciones. En el caso de la central de Cofrentes están almacenados 25 años de desechos de alta actividad y larga vida.

En Francia, la gran potencia atómica europea, las empresas estatales reciclan ese combustible como parte de su lucrativo negocio nuclear y para autoabastecerse. Una cuestión estratégica en un país en donde el 80% de la electricidad es de origen nuclear.

En los últimos años ha surgido una nueva generación de ecologistas nucleares en torno a un negocio de un billón de euros. China y la India habían encargado en el 2009, 40 reactores. Rusia tenía ocho en construcción. En Estados Unidos se habían firmado una docena de proyectos durante la Administración de Bush. Los países árabes querían centrales, y los latinoamericanos también. Suecia se las replanteaba, y así sucesivamente en muchos países occidentales.

El 11 de marzo de 2011 todo cambió, el terremoto de Japón daño de muerte la central de Fukushima y los políticos de todo el mundo, muy sensibles respecto a los efectos sobre el electorado ecologista (O preocupado por temas medioambientales.) dieron marcha atrás.

jueves, 5 de mayo de 2011

Manuel Lozano Leyva sobre Fukushima

Manuel Lozano, físico nuclear, escritor y divulgador científico. Desde 1994 es catedrático de Física Atómica en la Facultad de Física de la Universidad de Sevilla. Representa a España en el Comité Europeo de Física Nuclear y es autor de más de 70 publicaciones. El pasado martes ofreció una conferencia en Ibercaja Patio de la Infanta (Zaragoza) dentro del ciclo Japón tras el terremoto y el tsunami del 11 de marzo.

Ha habido muchas críticas a Japón a raíz del desastre industrial ocurrido tras el devastador tsunami, ¿cree que no se ha actuado correctamente?

"Desde mi punto de vista, en Fukushima han hecho su tarea diligentemente. Lejos de tratarse, como dicen algunos, de una actuación ´suicida´, los japoneses tienen un conocimiento técnico muy fuerte del asunto. Por lo tanto, toda la locura que ha desencadenado el accidente nuclear ha ocultado mucho de lo que realmente ha sido la tragedia de Japón. En definitiva, ha ocurrido un accidente industrial como ha habido otros anteriormente, y esto ha hecho que se olvide lo que ha supuesto en verdad el tsunami, que ha sido muchísimo más grave que el problema nuclear."

¿Opina que la ubicación de Fukushima es contraproducente?

"Las centrales nucleares de este modelo deben estar situadas cerca del mar o de un río o tienen esa chimenea grande o se le hace un lago, para oxigenar. Es decir, el que Fukushima esté ubicada junto al mar es una de las posibilidades. No obstante, la central estaba preparada para soportar olas de unos siete metros, pero estas han sido nada más y nada menos que de 14. Entonces, obviamente debería haber habido un muro más alto. De todos modos, Fukushima llevaba funcionando 40 años y nunca había sucedido nada, pero la verdad es que estos accidentes pueden ocurrir igual que en la industria química, en la aeronáutica, o en cualquiera. El riesgo cero no existe en nada, y en la energía nuclear tampoco. Sin embargo, con toda la alarma que se ha desatado, afortunadamente todavía estamos ante la posibilidad real de que el accidente nuclear de Fukushima no se haya cobrado ninguna víctima."

¿La central nuclear japonesa es tan poderosa o la relevancia que se le está dando actualmente radica en la tragedia ocurrida?

"En Japón hay 57 reactores y Fukushima son seis. Es el 10 ó el 12%, aunque eran ya reactores antiguos que deberían empezar a renovarse. Lo que resulta incuestionable es la relevancia de Fukushima, aunque creo que esos reactores están inutilizados y no se volverán a recuperar. No obstante, supongo que la central sí que volverá a funcionar."

Respecto al debate de si es o no necesaria la energía nuclear, ¿cuál es su postura? ¿Cómo ve el futuro?

"A mí normalmente me dicen que estoy a favor de la energía nuclear, y yo opino que es lo mismo que formularle esta pregunta a alguien a principios del siglo XX. Si por ejemplo se estaba a favor de los automóviles, de la aviación, de la electricidad de sus casas, etc. Respecto a esto, todo el mundo se postularía a favor de la energía nuclear por muchos motivos. Mi opinión es que la energía nuclear es inevitable, y como es inevitable, más vale que la veamos de una manera realista, no de una manera ideológica o alarmista. La energía nuclear es inevitable por varias razones. En primer lugar, porque todo el mundo tiene derecho a desarrollarse como lo hemos hecho los que estamos desarrollados, y si ese desarrollo se hace a través del carbón o de gas como lo hemos hecho nosotros, nos cargamos el planeta. Por lo tanto, se puede estar a favor o en contra de la energía nuclear, pero lo que sí es cierto es que es inevitable. Del mismo modo, la energía nuclear estará presente en el futuro, se desarrollará tal y como ya lo están haciendo los países emergentes."

¿Qué papel tiene España en cuanto a este tipo de energía?

"España es uno de los países donde el debate está muy ideologizado y, por consiguiente, esto va a costar mucho. Además, en España el debate se lleva a contraponer la energía nuclear con la energía renovable y eso es falso. Entonces, cuando se meten las nucleares y las renovables son cuestiones meramente ideológicas. En España tenemos un sistema eléctrico muy desequilibrado y llegará un momento en el que habrá que renovar el parque nuclear, por lo que yo creo que en un futuro en las centrales nucleares de nuestro país se instalarán reactores más modernos."

sábado, 30 de abril de 2011

Vídeo del interior de Fukushima

Aquí se puede ver un vídeo del New York Times que muestra el interior del reactor de Fukushima.

Los robots en la central de Chernobyl

En el accidente nuclear de Chernobyl, al estallar la cubierta, el núcleo lanzó al exterior y sobre la azotea de la central trozos del mismo. Para retirar estos fragmentos altamente radiactivos se utilizaron, ademas de los miles de liquidadores (Trabajadores que solo permanecían en la zona unos pocos segundos), dos vehículos lunares Lunahod, adaptados con una pequeña pala delantera, como si de un bulldozer se tratase. Se subieron mediante un helicóptero y se controlaron mediante un radiocontrol adaptado por una empresa de Alemania Oriental. La intensa radiación dejó sus circuitos electrónicos fuera de combate en poco tiempo.

Robot lunar trabajando en la azotea con una pala delantera para arrastrar los trozos de grafito.

La situación dentro del reactor 4 de Chernóbil era catastrófica, su techo estaba negro. Los robots lunares que podían recoger trozos de grafito radioactivo y arrojarlos abajo y otros enviados por Japón llegaban a la zona del reactor, y por la influencia de la radioactividad simplemente se volvían completamente locos, se desorientaban y la inmensa mayoría acababan lanzándose al vacío por el borde de la azotea.

Robot fabricado en Alemania Occidental, trabajando en Chernobyl en 1987.

Brigada de liquidadores preparados para el trabajo.

Dado que los robots habían fallado se decidió utilizar unas 700.000 personas, campesinos y militares, con rudimentarios trajes de plomo y mascaras. La misión parecía sencilla, colocarse aquellos trajes de 35 kilos de peso, confeccionados utilizando material que cubría las paredes de muchas oficinas oficiales y subir siempre a toda prisa, sin mirar atrás y tomar camino hacia el mismo techo del reactor 4, bastaban un minuto de trabajo recogiendo aquellos escombros negros y lanzándolos al fondo del pozo que no paraba de emanar calor.