PLD Space sigue adelante con sus planes de lanzar el cohete Miura 5 desde la Guayana Francesa lo antes posible.
Por el momento ya se ha producido el primer encendido estático del Teprel-C adaptado al vacío (Teprel-C Vac) que propulsará la segunda etapa del Miura 5, un motor de combustible líquido alimentado mediante una turboboma. El 6 de octubre el Teprel-C Vac v1, que funciona con queroseno y oxígeno líquido, cobró vida durante unos diez segundos en el banco de pruebas de la empresa en Teruel.
El motor Teprel-C Vac 001 (se aprecia el escape de la turbobomba a la derecha).
La empresa Pangea Propulsión fabrica motores cohete del tipo aerospike. Está desarrollando tres modelos, el U-Nyx es un sistema de propulsión de bajo empuje para mover los vehículos espaciales una vez están en órbita, el Arcos es un motor aerospike reutilizable de empuje alto, y el Kronos un motor de muy alto empuje en estudio en colaboración con la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Francesa.
La nave Soyuz MS-25 se desacopló de la ISS a las 08.36 UTC el 23 de septiembre, y aterrizó abriendo su paracaídas a las 11.59 UTC, al sureste de la ciudad kazaja de Dzhezkazgan. A bordo viajaron los cosmonautas rusos Oleg Kononenko y Nikolai Chub, y la astronauta de la NASA Tracy C. Dyson, en un vuelo de apenas tres horas y media.
Un astronauta de la NASA y dos cosmonautas rusos despegaron hacia la Estación Espacial Internacional el 11 de septiembre último a bordo de la nave Soyuz MS-26.
A las 16 horas del 9 de agosto (hora local en Guayana) se elevó desde la plataforma de lanzamiento del Puerto Espacial Europeo, en Kourou, el primer cohete Ariane 6.
Este vuelo inaugural, denominado VA262, era un vuelo de demostración cuyo objetivo era mostrar las capacidades y destreza del Ariane 6 para escapar de la gravedad terrestre y operar en el espacio. No obstante, llevaba varios pasajeros a bordo.
El cohete Angara-A5 empezó su desarrollo en 1992, para poder disponer de un cohete completamente ruso que se pudiese lanzar desde el Cosmódromo de Plesetsk, sustituyendo al cosmódromo de Baikonur, desde donde se siguen lanzando los cohetes Soyuz. Varias empresas lucharon para adjudicarse el contrato de construcción del cohete y en 1994 se seleccionó al Centro Espacial de Producción e Investigación Estatal de Khrunichev, que también desarrolló el cohete Proton.
PLD Space ha logrado lanzar al espacio el cohete Miura 1 en su primer vuelo de prueba. El cohete se ha elevado a más de 80 kilómetros de altura en un vuelo que ha durado unos 12 minutos en total, y ha amerizado en el Atlántico. La ventana de lanzamiento comenzó a las 2:00 de la madrugada del pasado sábado y el lanzamiento se inició a las 02:19 horas. Es un hito para PLD Space, que se sitúa así como la primera empresa privada europea en contar con cohetes operativos para lanzamientos al espacio.
La primera aproximación de Pangea en el mundo de los motores aerospike llegó con el Demo P1. Un motor aerospike invierte la geometría integrando una salida de gases totalmente abierta. Con esto se consigue que la propulsión no esté condicionada por la boquilla y sea la presión externa la que condicione la salida de los gases de propulsión. Esto consigue mejorar la propulsión del cohete empleando metano y oxígeno.
El motor aerospike utiliza el oxígeno y el metano líquidos también para la refrigeración de la tobera. Por unas canalizaciones circulan ambos líquidos a unos 180 grados bajo cero para enfriar la pared del motor que, al otro lado, está a casi 4.000 grados centígrados.
La fabricación aditiva permite obtener las geometrías complejas para poder enfriar el motor mediante impresión 3D. Pangea recurre a la compañía vallisoletana Aenium, especializada en impresión metálica en 3D, para resolver esta parte tan compleja.
Una nueva tripulación estadounidense-japonesa se dirige a la Estación Espacial Internacional tras el exitoso lanzamiento de la nave espacial Crew Dragon. La misión SpaceX Crew-1 de la NASA despegó a las 7:27 pm EST del domingo desde el Complejo de Lanzamiento 39A en el Centro Espacial Kennedy en Florida.
El cohete SpaceX Falcon 9 impulsó la nave espacial Crew Dragon con los astronautas de la NASA Michael Hopkins, Victor Glover y Shannon Walker, junto con Soichi Noguchi de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA), hasta ponerla en órbita para comenzar una misión científica de seis meses.
La nave espacial Crew dragón, llamada "Resiliencia", se acoplará de forma automática al puerto delantero del módulo Harmony de la estación a las 11 pm de hoy lunes 16 de noviembre.
En octubre de 1980 construimos un pequeño cohete de propergol bombón (azucar y clorato potásico). El cuerpo y las aletas se fabricaron con hojalata solapada y soldada por resistencia, con un electrodo de carbón obtenido de una pila de teléfonos, conectado a la pinza de la máquina de soldar eléctrica.
Frente a los tradicionales combustibles químicos, los motores iónicos ya han demostrado sus posibilidades como método de propulsión en naves espaciales como la estadounidense Down, que se encuentra en las inmediaciones del planeta enano Ceres, o la europea Smart, que impactó en la Luna hace 11 años. Ahora, sin embargo, la NASA prepara un salto de calidad con un nuevo prototipo que podría servir de base para futuras misiones tripuladas a Marte. Se llama X3.
Los motores iónicos, cuyos primeros conceptos tienen ya cinco décadas, son eléctricos y pueden obtener la energía primaria del Sol mediante paneles fotovoltaicos, por ejemplo, lo que entre otras ventajas significa no tener que transportar grandes depósitos de combustible desde las Tierra, resume Eduardo Ahedo, catedrático de Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y participante en diversos proyectos europeos sobre propulsores iónicos. No obstante, para zonas muy alejadas del Sol, más allá del cinturón de asteroides, muy posiblemente los paneles serían insuficientes y se tendría que echar mano de pequeños generadores de radioisótopos o nucleares.
Los misiles balísticos alemanes V2 disponían de un motor cohete de alcohol y oxigeno líquido. Este modelo de motor con las lógicas mejoras es el que en la actualidad lleva a los astronautas a la ISS.
Este motor se encuentra expuesto en el Technikmuseum de Berlin, en el espacio dedicado a la aviación.
La nave rusa Soyuz MS-05 ha llegado a la Estación Espacial Internacional (EEI) con tres astronautas a bordo tras completar una travesía que empezó en Kazajistán y que duró unas seis horas.
Además de cabalgar en una bala de cañón, bailar en el estómago de una ballena, viajar enganchado a una manada de gansos, montar un caballo partido por la mitad o salvarse de hundirse en una ciénaga tirándose de su propia coleta, en Las sorprendentes aventuras del barón Münchhausen, publicadas por Rudolph Erich Raspe en 1785, el ingenioso aristócrata también llegaba a la luna montado en un barco globo. Allí alternaba con los selenitas, extraterrestres capaces de separarse de sus cabezas e incluso viajar sin ellas grandes distancias. Nuestro satélite ha inflamado la imaginación viajera y literaria desde tiempos muy remotos, tanto como para remontarse a Historia verdadera de Luciano de Samósata en el siglo II, donde en primera persona cuenta sus aventuras en la luna, habitada por extraños seres que no tienen ano, pueden desprenderse de sus ojos y son los varones quienes dan a luz. El aterrizaje del Apollo XI en el mar de la Tranquilidad y la retransmisión televisiva de los primeros pasos de Buzz Aldrin y Neil Armstrong a todo el planeta cerró la posibilidad de un mito. Los viajes a nuestro satélite dejaron de ser objeto de la imaginación: hemos estado allí y visto lo que hay. Ni rastro de selenitas…
El que no vayamos a encontrar vecinos interesantes allá arriba no ha cortado los sueños de quienes pretenden que los seres humanos hagamos de la luna un lugar que visitar con relativa frecuencia. Pero pasar de conquistarla a colonizarla no va a resultar tan sencillo, por más que empresarios como el indio Naveen Jain estén convencidos de que dentro de pocos años disfrutar de un fin de semana en la luna resultará de lo más habitual. Jain es un tipo apasionado y ambicioso, un ingeniero que creció en una familia humilde de Nueva Delhi y después se trasladó a Estados Unidos en busca de fortuna. Trabajó en Microsoft y fundó InfoSpace, una de las empresas de Internet que crecieron como la espuma y cayeron a plomo durante la burbuja de las puntocom de los noventa. Así que sabe lo que es arriesgarse con enormes proyectos y también fracasar a lo grande. Su nombre no deja indiferente: para unos se trata de otro oportunista de los llamados emprendedores que, al calor de la bolsa, se las ingenió para hacerse millonario; para otros, en cambio, es un filántropo y un visionario. Ambos coinciden en que hay que seguirle la pista, porque si algo ha caracterizado la carrera de Jain es su olfato para saber por dónde se moverá el mundo de la tecnología en el futuro.
El Falcon 9 de SpaceX acaba de hacer historia en la carrera espacial, al convertirse en el primer cohete que vuelve a ser lanzado al espacio después de haber sido utilizado previamente. Desde la compañía aseguran que este avance significa que a partir de ahora podremos tener una suerte de servicio de mensajería desde la Tierra hasta la Estación Espacial, algo inimaginable hace pocos años debido al precio desorbitado que supone lanzar un cohete que tan solo puede utilizarse una vez. “Hemos tardado 15 años en llegar hasta aquí. Ha sido un camino largo y difícil. Estoy enormemente orgulloso de este equipo”, declaró Elon Musk minutos después de que el Falcon 9 hubiera cumplido con éxito su segunda misión.
Un grupo de científicos e ingenieros ha creado en Barcelona la compañía Celestia Aerospace para desarrollar y lanzar al espacio satélites de bajo peso usando un avión militar ruso Mig-29 supersónico, que pondrá en órbita los nanosatélites adosados a misiles 'arrow' desactivados que disparará al espacio.
Su última actividad fue la concentración de lanzadores entre el 8 y el 11 de septiembre en el campo de lanzamiento de Aerocinca en Alcolea de Cinca (Huesca). En Argentina funcionan otras asociaciones como la llamada ACEMAo Condor tec.