Por el Real Decreto 355/2018 se reestructuran los departamentos ministeriales, se suprime el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, y se crea el Ministerio para la Transición Ecológica.
Como competencias del Ministerio se establecen la propuesta y ejecución de la política del Gobierno en materia de energía y medio ambiente para la transición a un modelo productivo y social más ecológico, y la política de agua como bien público esencial.
El nuevo Ministerio se estructura en los siguientes órganos superiores:
Por el Real Decreto 595/2018 se establece la estructura orgánica básica de los departamentos ministeriales, entre ellos el de Transición Ecológica, estableciendo que:
De la Secretaría de Estado de Energía depende la Dirección General de Política Energética y Minas
De la Secretaría de Estado de Medio Ambiente dependen las Direcciones Generalesde Agua; Biodiversidad y Calidad Ambiental; Sostenibilidad de la Costa y del Mar; y Oficina Española del Cambio Climático
De la Subsecretaría depende la Secretaría General Técnica
Por el Real Decreto 864/2018 se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio para la Transición Ecológica.
Por la Orden TEC/1425/2018 se aprueba la delegación de competencias.
China está aprovechando su nuevo papel pacificador en la guerra de Ucrania para consolidar y ampliar su nueva Ruta de la Seda. El proyecto económico impulsado por Pekín para potenciar la creación de grandes conexiones comerciales se centra, en particular, en el comercio marítimo.
Días antes de que el presidente chino, Xi Jinping, volara a Moscú, el día 20, para discutir sobre la guerra de Ucrania con el presidente ruso, Vladímir Putin, un acuerdo entre Irán y Arabia Saudí situaba a China en una posición de ventaja comercial en esa zona del globo. El pacto pretende restablecer las relaciones diplomáticas, comerciales y de seguridad entre las potencias árabes, en un esfuerzo por rebajar las tensiones en Oriente Próximo, tras siete años de rivalidad. Pero la posición estratégica de Arabia Saudí y su economía en desarrollo convierte a China en un socio vital para la inversión en infraestructuras marítimas de la región, de las que el país podrá beneficiarse. De otro lado, las relaciones con Irán le facilitan a China el acceso a importantes instalaciones portuarias, como el puerto de Bandar Abbas, ubicado en el cruce del golfo Pérsico y el golfo de Omán.
El Instituto Leonés de Cultura (ILC) de la Diputación de León suma un título más a su larga lista de publicaciones con la obra titulada ‘Sebes. Los paisajes culturales leoneses’. Se trata de un libro que describe al detalle uno de los aspectos del patrimonio leonés menos valorados, pero, a la vez, más representativos de la cultural rural: los paisajes tradicionales, que en la actualidad se encuentran enormemente amenazados. El libro hace hincaipé en el paisaje de los prados y huertas cerrados con setos vivos, llamados, según las comarcas, ‘sebes’, ‘subiaos’, ‘cierros’ o ‘cerraduras’, entre otros nombres.
El autor de la obra, el biólogo y divulgador Víctor Casas, analiza en ella el alto valor cultural y ecológico de los diferentes paisajes de la provincia; unos paisajes que suponen el resultado de un largo proceso de equilibrio, una alianza con el medio natural de modo que este proveyese de sustento y que los recursos se fueran renovando de un modo cíclico y provechoso tanto para el hombre como para la naturaleza. El libro está estructurado en seis capítulos: ‘Los paisajes culturales de la provincia de León’, ‘Las sebes leonesas’, ‘Latas y vilortas, el patrimonio cultural’, ‘La comunidad de la sebe’, ‘Los beneficios de la sebe’ y ‘Posibilidades y perspectivas de futuro’.
El Jardín Botánico Molino de Inca se encuentra en Torremolinos, en el Camino de los Pinares, junto al Molino de Batán y El Pinar de los Manantiales, cerca del parque acuático, pegado a la autovía, en los alrededores de la ciudad. Se puede llegar a pie o en vehículo propio.
En marzo de 2021 el primer ministro de Vietnam, Nguyen Xuan Phuc, dio a conocer el proyecto de ampliación del aeropuerto de Dien Bien Phu, con un coste estimado de 67 millones de dólares. Con esta reforma se pretende facilitar la operación para aviones A320, A321 y similares, que impulsen la llegada de turistas a este enclave y a toda la región noroeste.
En ese lugar cientos de cuerpos de combatientes franceses aún descansan en lo que fue el campo de la batalla de Dien Bien Phu.
Los electrocombustibles, también conocidos como e-combustibles son combustibles sintéticos. Se fabrican a partir de dióxido de carbono obtenido principalmente de fuentes biológicas (en procesos de fermentación, digestión anaeróbica, gasificación o combustión) o de emisiones industriales y de hidrógeno obtenido de la electrólisis del agua utilizando electricidad de fuentes de energía renovable. Entre estos combustibles podemos encontrar butanol, biodiésel e hidrógeno, pero también otros alcoholes y gases como el metano y el butano.
El proceso Fischer-Tropsch es un conjunto de reacciones químicas que permiten convertir una mezcla de monóxido de carbono e hidrógeno, conocida como gas de síntesis, en hidrocarburos líquidos. Estas reacciones ocurren en presencia de catalizadores metálicos, a temperaturas de 150 a 300 °C y presiones de una a varias decenas de atmósferas. El proceso Fischer-Tropsch es una reacción valiosa tanto en la licuefacción del carbón como en los procesos para producir hidrocarburos líquidos a partir de gas.
El proceso original fue desarrollado por Franz Fischer y Hans Tropsch, trabajando en el Kaiser-Wilhelm-Institut for Chemistry en 1926. Esta experiencia permitió a Alemania producir gasolina sintética a partir de carbón en los años de la Segunda Guerra Mundial. Con otros fines, en los años 30, Arthur Imhausen desarrolló un proceso industrial para producir grasas comestibles a partir de estos aceites sintéticos. Se descubrió que la margarina hecha de aceites sintéticos era nutritiva y de sabor agradable, y se incorporó a las dietas aportando hasta 700 calorías por día. El proceso requería 60 kg de carbón por cada kg de mantequilla sintética.
El Interconector Grecia-Bulgaria (IGB) es un gasoducto transfronterizo de 182 km de largo entre Grecia y Bulgaria. El gasoducto comienza en Komotini en Grecia y termina en Stara Zagora en Bulgaria, incluidos aproximadamente 31 km a través de Grecia y 151 km a través de Bulgaria. El gasoducto lo gestiona una empresa conjunta entre IGI Poseidon (50%) y Bulgarian Energy (50%) conocida como ICGB, con la intención de aumentar la seguridad del suministro de gas a Bulgaria, Grecia y el sureste de Europa.
El gasoducto IGB costó aproximadamente 160 millones de euros (170 millones de dólares), de los cuales 45 millones de euros (48 millones de dólares) fueron proporcionados por la Comisión Europea (CE) en el marco del Programa Europeo de Energía para la Recuperación.