viernes, 5 de diciembre de 2025

La centuria inglesa Tom Mann en 1937

La obra de teatro From The Calton to Catalonia fue escrita en 1989 por el profesor Willy Maley y su hermano John para homenajear a su padre por su participación en las brigadas internacionales que lucharon junto al ejército republicano en la Guerra Civil. La obra que se estrenó el año en que Glasgow fue Ciudad Europea de la Cultura, cuenta la historia de tres hombres de Glasgow capturados y encarcelados en Salamanca en 1937. La producción amateur de bajo presupuesto se representó en el Instituto Pearce en Govan con actores entonces desconocidos como la estrella de Outlander y Billy Elliot, Gary Lewis, y la actriz de River City, Libby McArthur.

La obra biográfica está basada en la experiencia de James Maley que fue hecho prisionero por las fuerzas nacionales en la batalla del Jarama. Los tres personajes, Jamie, Eddy y Billy, que soportan el cautiverio en una prisión nacionalista, yendo y viniendo entre España y las vidas de las familias que habían dejado atrás en Glasgow.

En 1989 Willy Maley estuvo presente en una celebración en memoria de William Keegan, un exminero de Baillieston, Glasgow, que también había luchado en España. Por otra parte recordaba que mientras su padre estaba en prisión, se proyectaba un noticiero de Movietone en los cines locales donde aparecía él y otros presos en la parte trasera de un camión. Su madre, que trabajaba entonces como limpiadora en un cine, vio el reportaje y logró sacar dos fotogramas. Cuando su padre finalmente regresó de España, llevó los fotogramas a Boots e hizo copias para los otros hombres que aparecían en esas imágenes. Todo esto le motivo a escribir la historia.

James Maley está en la primera fila, el primero por la derecha, tras su captura en el Jarama

La foto de 1937 fue parte de la infancia de los Maley, junto con otras de los días en que su padre estaba luchando en Birmania, durante la Segunda Guerra Mundial. Tiempo después, su participación en un encuentro con otras personas cuyos padres también lucharon en las brigadas internaciones arrojó más luz sobre el encarcelamiento de James. Archie Williams también fue encarcelado al mismo tiempo que su padre y estuvo en la misma celda con él desde febrero hasta mayo de 1937.

James Maley está en la primera fila, el primero por la derecha, tras su captura en el Jarama

Su familia lo creyó muerto y su esposa dio a luz a una niña en marzo de ese año, a la que llamó Rosemary en su recuerdo. Por supuesto, Archie no estaba muerto. Estaba en prisión con su padre. Escribió en un cuaderno el relato de su tiempo allí y guardó detalles de todo lo que hacían, como jugar al béisbol y al tres en raya.

James Maley fue uno de los miles de voluntarios británicos que lucharon contra junto al ejercito de la República entre 1936 y 1939. Aquel joven de 29 años partió de George Square hacia Londres en uno de los tres autobuses de dos pisos con espacio sólo para ir de pie y continuó viaje hasta España en diciembre de 1936.

De los más de 2.000 británicos que lucharon en las brigadas internacionales, murieron más de 500, de ellos 65 eran de Glasgow. Maley estaba con la 28.ª Compañía de Ametralladoras y fue capturado por una compañía de moros a caballo. Les ataron los pulgares con cuerda de piano y los llevaron a prisión.

James Maley era uno de los nueve hijos de un trabajador católico, y vendedor ambulante de Calton, en el este de Glasgow. Se había unido al Partido Comunista en 1932 y era un orador conocido que caminaba con su plataforma plegable entre Glasgow Green y Govan Cross.

Los prisioneros británicos de la Compañía de ametralladoras

Casi todos los componentes de esta compañía, que jugó un papel esencial para desbaratar el ataque fascista de la tarde del día 12, fueron hechos prisioneros. La mayoría eran escoceses o del noreste de Inglaterra. Fueron llevados a Navalcarnero y después al campo de concentración de Talavera de la Reina. En mayo la Cruz Roja Internacional medió para lograr la liberación de estos prisioneros a cambio de otros tantos italianos capturados en los combates de Guadalajara. Los británicos fueron llevados a la cárcel de Salamanca, donde se les hizo jurar que no volverían a luchar en España. Cruzaron la frontera hispano-francesa de Hendaya a finales de mayo de 1937. Al menos dos regresaron a España para seguir el combate: Harry Fry, que murió en Fuentes de Ebro el día 13 de octubre comandando el batallón británico, y Jimmy Rutherford, hecho de nuevo prisionero el 32 de marzo de 1938 y mandado ejecutar por orden expresa del responsable de la oficina de Prensa de Franco, Pablo Merry del Val.

Los voluntarios que vinieron del Teesside

El Teesside es una comarca industrial del noreste de Inglaterra; está situada unos 50 km al sur de Newcastle. De allí salieron 22 voluntarios para España de los que ocho perdieron la vida. La mayor parte eran miembros del Partido Comunista. En realidad toda la zona tenía una larga tradición de lucha sindical y política que se exacerbó en el contexto de la crisis económica posterior al año 1929 y el surgimiento del fascismo en el Reino Unido. Todos ellos participaron en las luchas sindicales y en el Movimiento Nacional de Trabajadores Desempleados, así como en las Marchas contra el Hambre de 1934 y 1936. También tuvieron gran éxito en sus acciones no violentas contra los grupos fascistas desde 1932. De hecho, una semana después de la famosa “batalla” de Cable Street en Londres (4 de octubre de 1936) en Teesside hubo una gran manifestación contra los pocos fascistas que querían asomar la cabeza y que tuvieron que huir por donde habían venido. En tal clima, la lucha en España fue la continuación natural de su combate contra un enemigo que ahora amenazaba con todo su poder en España. Todos creían que si se vencía el fascismo en nuestro país, este dejaba de ser una amenaza en Europa.

Entre los voluntarios que marcharon cabe destacar, además de los que cayeron en España, a los siguientes: David Marshall (el pionero, muy pronto herido), Bert Overton (jefe de la 4ª compañía) y Bill Meredith (jefe de la 2ª compañía), ambos muertos en Brunete. Tommy Chilvers y Otto Estensen (ambos en la batería antitanque), David Goodman (escribió el libro From the Tees to the Ebro), John Longstaff (el principal personaje del musical The Ballad of Johnny Longstaff) y Bob Elliott. Este último, Comisario Político de la Compañía nº 2, escribió en su Diario del Jarama lo siguiente:

Martes 16 de febrero. Voy con otros siete voluntarios a defender una posición avanzada.

Miércoles 17. La noche es fría y desapacible. Lllegan unos españoles con una ametralladora que hay que reparar, pero no lo conseguimos. Pasamos la noche en una posición avanzada. El batallón Dimitrov esta muy bien organizado. Cantan mientras disparan al enemigo.

Viernes 19. De nuevo en el frente. La comida es infinitamente mejor. Los moros aúllan como si estuvieran en el infierno. Abrimos fuego sobre ellos… Silencio. Luego un gran bombardeo aéreo

Sábado 20. Hace muchísimo frío. Han llegado nuevos camaradas. Avanzamos medio kilómetro. Cavamos hasta la media noche. Nada importante hasta que una granada explota cerca de nosotros. El casco de Cunningham ha saltado por los aires. Un buen camarada y su compañero están heridos, uno de ellos tiene su pie destrozado.

Bob Elliot murió el 6 de julio en Villanueva de la Cañada, el primer día de la batalla de Brunete.

Los heridos en la batalla del Jarama

Resultan extrañas la estancia y la muerte de Carter en un hospital de Castellón, a una distancia tan lejana de Madrid. Pero hay que tener en cuenta que cuando comenzó la batalla del Jarama no se habían montado todavía los hospitales de campaña de Colmenar de Oreja ni de El Romeral, como tampoco el de Tarancón, que entraron en funcionamiento en la última semana de febrero. Por otro lado, los hospitales de Madrid estaban saturados por el número de heridos republicanos en los meses anteriores, por lo que tuvieron que evacuarse a un número indeterminado a los hospitales de Levante, sobre todo Valencia, Castellón y Benicassim. Guillermo Casañ da el siguiente dato: “Pocos días después (exactamente el 23 de febrero), el mismo periódico [el Heraldo de Castellón] describe el multitudinario entierro del brigadista irlandés Robert Martín Hilliard que había muerto en Castellón. Esta noticia nos indica que a finales de febrero aún quedaban heridos en los hospitales de la capital”. La fecha del diario es del día siguiente de la muerte de Hilliard (22 de febrero), a los ocho días de haber sido herido en el Jarama tras un furioso ataque fascista con cuatro tanques. Cinco días después, el 27, moriría en el mismo hospital Thomas Carter.

Placa memorial dedicada a los voluntarios del Teesside muertos en España

En 1939 surgió la idea de crear un memorial en Middlesbrough, dedicado a los camaradas que perdieron la vida luchando contra el fascismo con las Brigadas Internacionales. Consistía en una placa de madera que contenía los nombres de los 10 voluntarios caídos.  Quizá el de Teesside fuera el primer memorial de este tipo en el Reino Unido, pero desapareció.  En 1983, fue encontrado en un depósito al oeste de Londres. El brigadista John Longstaff, originario de Stockton y que vivía en Londres llevó la placa a Teesside. Colocada en las instalaciones del Consejo del condado de Cleveland, en 1984 fue inaugurada con la presencia de Jack Jones  y de los brigadistas locales John Longstaff, Tommy Chilvers, David Marshall, Maurice Levitas y David Goodman, ambos prisioneros en San Pedro de Cardeña.

La placa conmemorativa se trasladó y se volvió a dedicar en una ceremonia en el Ayuntamiento de Middlesbrough en la que participaron los brigadistas internacionales David Marshall, John Longstaff y Frank Graham. 

El 8 de febrero de 2019, Duncan Longstaff, hijo de John Longstaff, mostró la placa memorial al trío de folk The Young’uns el día que interpretaron The Ballad of Johnny Longstaff en el ayuntamiento de Middlesbrough.

Proyecto de monumento a los voluntarios internacionales del Teesside

Cada mes de octubre se conmemora a los Voluntarios por la Libertad que dieron su vida por la República Española. El nombre de Thomas Joseph Carter se lee junto con los otros hombres de Teesside que cayeron.

Ahora ha surgido un nuevo proyecto: la instalación de un Monumento en Stockton a las Brigadas Internacionales. Ello dará un nuevo impulso para seguir conmemorando y honrando a aquellos que lucharon en España contra el fascismo y por un mundo más justo.

John Christie y su equipo busca recaudar £6.500 para financiar ese monumento a los ocho hombres de Stockton-on-Tees que lucharon en España en la XV Brigada.

Esta es una de las primeras fotografías tomadas a voluntarios británicos en la Guerra Civil Española. Arrodillado al frente, con pantalones blancos, está Tom Wintringham, quien comandó el Batallón Británico en su primera acción en España, en la Batalla del Jarama en febrero de 1937.

Tom Wintringham se incorporó en 1923 al Partido Comunista. En 1925 fue encarcelado por sedición e incitación a los soldados a amotinarse. En 1936 viajó a España como periodista para cubrir la guerra civil, pero acabó participando activamente en ella. Organizó la centuria Tom Mann, incorporada más tarde al British Battalion, del que llegó a comandante. Participó en la batalla del Jarama y en agosto de 1937 fue herido gravemente en Quinto lo que le obligó a volver a Inglaterra. En 1941 escribió "English Captain", libro en el que relata sus experiencias en la guerra. En el verano de 1940 organizó la escuela de Osterley Park donde, entre julio y octubre de 1941, formo a 500 miembros de la Home Guard. La escuela de Wintringham se convirtió con el tiempo en la War Office No. 1 School. 

La Libertad, 2 de diciembre de 1936

LA MUERTE DE UN HÉROE

El ex parlamentario alemán Beimler muere defendiendo a España

El 1 de Diciembre, a la una y media de la tarde, cayó heroicamente, en primera linea, el comisario político de los dos batallones alemanes, Hans Beimler, ex diputado del Reichstag, miembro destacado del Comité central del Partido Comunista de Alemania. Cuando le alcanzó la bala que le mató se dirigía a las posiciones de una de sus compañías, distante del enemigo unos cincuenta metros. Deseaba hablar con sus camaradas, por cuyo bienestar se solía preocupar personalmente. Pasaba por una zona que hasta entonces no .había estado bajo fuego.

Pero de repente Se oyó un tiro. Beimler se llevó la mano al corazón, gritó "¡ a y !" y luego "Frente Rojo", y se desplomó.

Los compañeros, con riesgo de su propia vida, logrando rescatar su cuerpo, sin vida ya.

Pocas pérdidas podían sernos tan sensibles como la de nuestro Beimler. Todos le conocíamos, todos habíamos hablado con él y todos teníamos en él una fe ciega. Muchos de nosotros estábamos vinculados a él por los, lazos del trabajo común en la emigración. En Moscú, en París, en Praga y en Zurich habíamos trabajado con él y llegado a admirar la autoridad con que resolvía todos los problemas, pequeños y grandes. En nuestras filas luchan hoy sus campesinos bávaros, para quienes era, más que un líder, un maestro y un ejemplo, a quienes había infundido nuevo valor y nuevas esperanzas en los peores tiempos de la persecución, por su comportamiento digno en el campo de concentración, por su fuga del campo de Dachau.

Juntos luchábamos, en contra del fascismo internacional, en contra de los criminales que hoy tiran bombas sobre él pueblo indefenso de Madrid y de quienes acaba nuestro camarada de ser la víctima.

Las brigadas internacionales, los batallones de nuestros heroicos hermanos españoles, el proletariado y las masas populares de todos los países inclinan sus banderas sobre el cuerpo de nuestro gran camarada Beimler para rendirle él homenaje más emocionado. — General Kleber, comandante del sector, Hans; Nicoletti, comandante y comisario político de la primera brigada internacional; Luckas, Gallo, comandante y comisario político de la segunda brigada internacional y, Arthur y Louis, comisarios políticos de los batallones Edgard André y Thaelmann, y Arthur et Louis, comisarios políticos de los dos batallones alemanes.

Ahora, 28 de diciembre de 1936

Llamamiento de las Brigadas Internacionales a las masas populares del mundo entero

"La Comisión política de las Brigadas Internacionales que luchan en el territorio de la España republicana por la libertad del pueblo, dirige un saludo de amistad a las masas populares del mundo entero, a las organizaciones sindicales, políticas, de ayuda, cuya tarea es el triunfo de la paz y de la democracia en el mundo.

Las Brigadas Internacionales se han puesto a las órdenes del Gobierno legítimo de España, salido de las libres elecciones del 16 de febrero, para luchar al lado del Ejército republicano y de las Milicias populares contra los intentos facciosos y criminales de aplastar y de ahogar la libertad del pueblo y para llevar a cabo, de una manera concreta y positiva, la protesta indignada de los hombres libres de todo el mundo contra la intervención directa en España por parte del hitlerismo alemán y del fascismo italiano.

Las Brigadas Internacionales, que reúnen a militantes de todos los partidos políticos, de todas las organizaciones sindicales y culturales, han adquirido en el curso de la lucha, y a precio de la sangre de sus mejores combatientes, el derecho de proclamar a las conciencias honradas del mundo entero, que la guerra civil en España ha sido impuesta al pueblo por partidos, corporaciones y por hombres que son los instrumentos de la conspiración internacional del fascismo contra la paz.

Las trincheras que surcan el pueblo español son las trincheras desde las cuales un pueblo heroico y consciente de sus derechos y de sus deberes, frente a la colectividad internacional, defiende la paz del mundo.

Ese pueblo y su Gobierno deben ser ayudados con todos los medios contra los mercenarios, quienes asesinando a las mujeres y niños violan hasta las leyes de la guerra.

Cerrando sus filas alrededor de las Brigadas Internacionales, reforzando el boicot contra los facciosos, asegurando el padrinazgo sobre nuestros batallones, organizando colectas para la adquisición de víveres, de ropa, medicamentos, ambulancias, etc., es así como las organizaciones a las cuales nos dirigimos cumplirán un deber sagrado.

¡A la obra! ¡Hay que colectar de prisa! ¡Hay que colectar mucho! ¡Es necesario obtener resultados, positivos en el curso de pocos días!

Se reconocerá quienes están del lado de la libertad y de la paz según el empuje que tomará la cruzada de solidaridad internacional en favor del pueblo libre de España y de las Brigadas Internacionales.

Madrid, 27 de diciembre de 1936. — Por la Comisión política, André Marty, Pietro Nenny."

La suscripción a favor de la Brigada Internacional,

El Sindicato de Trabajadores de Banca y Bolsa del Centro de España (U.G.T.) ha encabezado una suscripción a favor de la Columna Internacional con 2.000 Pesetas, habiendo recaudado entre sus afiliados 16.233,40, cuyas cantidades ha entregado en la Casa del Pueblo de Madrid. 

El general Kleber agradece un envío de libros extranjeros

Con motivo de un donativo de libros extranjeros enviados a la Brigada Internacional por el Sindicato Nacional Ferroviario (Zona primera), el general Klеber ha remitido la siguiente carta:

"Queridos camaradas: He recibido vuestro donativo, y os doy las gracias cordialmente, junto con el general Lucacz y el comandante Hans, en nombre de todos los camaradas de las Brigadas Internacionales. Vuestro donativo constituye una prueba más de la intima solidaridad espiritual y material que existe entre los que trabajan con actividad y entusiasmo en la retaguardia y las fuerzas que hoy, sin distinción de nacionalidad, luchan por la defensa de Madrid y por la causa del pueblo español. Transmitid a los camaradas ferroviarios el saludo de las fuerzas españolas e internacionales de este sector. El general Kleber, comandante jefe del primer sector."

Al hacer pública esta carta fraternal, agradecemos a nuestra vez al general Kleber las amables palabras que nos dedica y estimulamos a todas las organizaciones a que sigan nuestro ejemplo, enviando libros a nuestros camaradas extranjeros, en prueba de solidaridad y simpatía hacia estos valientes defensores de Madrid.

La Voz del combatiente. 1 de enero de 1937

Ayer hablaron a los combatientes, desde el micrófono de Unión Radio, Jefes de sectores de Madrid, el representante de las Brigadas Internacionales y el comisario de Guerra de Madrid, Francisco Antón

Para exponer el balance de la situación al finalizar el año, hablaron ayer desde la Radio Jefes de sectores, el jefe del Estado Mayor y Francisco Antón, comisario de guerra de Madrid. He aquí los discursos pronunciados:

ENRIQUE LISTER, comandante jefe de la 1.ª Brigada Mixta.

Combatientes: Hoy, último día del año 1936, año dcl crimen y de la traición, año en que los generalotes fascistas se levantaron en armas contra la República, año en que el pueblo respondió a la provocación fascista empuñando las armas para luchar por sus libertades.

El año de 1936 ha sido el año de las Milicias. En las primeras horas del año 1937 se organiza el Ejército de la Victoria, el Ejército que aplastará definitivamente al fascismo. En las primeras horas del año 1937 se organiza el Ejército Popular, que no defenderá los privilegios de los señores, ni las tierras de los grandes terratenientes, ni las fábricas de los ricos; Ejército Popular que será el centinela de la clase trabajadora, que no permitirá que nadie arrebate la tierra a los campesinos ni las fábricas a los obreros que trabajan en ellas.

Ejército Popular que no permitirá al fascismo internacional que mande sus mercenarios a España, que no permitirá a los Gobiernos fascistas manden sus tropas aquí.

El nuevo Ejército se crea sobre la marcha. El 5.º Regimiento no desaparece, so incorpora a él.

Este 5.º Regimiento pasa con sus 60.000 combatientes, con sus jefes y sus oficiales, a formar parte del nuevo Ejército. No hace más que cumplir la línea que le trazara el Partido Comunista, que viene diciendo lo mismo desde hace tres meses y cree llegada la hora de disolver lo que ha creado. Sabe cumplir su promesa; no hace maniobras. Se interesa por los intereses del pueblo trabajador. 

Es necesario aplastar al fascismo. Sin Ejército ni organización no hay triunfo posible. Pagamos muy caro la desorganización de los primeros momentos; muchas victimas nos costó. Hoy se organiza el Ejército Popular. Yo, como jefe de la 1.ª Brigada, he podido apreciar la justeza de esta medida. La nueva organización eleva la moral dcl combatiente.

«¿Cuándo avanzamos?», preguntan ahora; antes había que empujarlos para que avanzaran. Hoy ellos quieren avanzar. Hoy son los que preguntan siempre y a todas horas cuándo se recibe la orden de atacar.

COMANDANTE ROVIRA

Camaradas; españoles todos; En las postrimerías de 1936. año funesto para las hordas del fascismo internacional, os saludo. Tan funesto ha sido para ellos como satisfactorio ha sido para mi. Aparte las tragedias que atormentan a nuestra querida España, con este año que acaba, me ha sido permitido a mí conocer, como militar, el profundo heroísmo, la abnegación sublime de que se halla investido el pueblo español. Nunca supuse que se hallase dormido, para despertar en esta lucha de civilidad incomparable, el espíritu guerrero, abnegado, de la clase trabajadora, que, dejando por unos momentos en el tiempo sus herramientas habituales de trabajo, han trocado la hoz por la espada y el martillo por el fusil. Como militar ésta ha sido mi mayor satisfacción. Mandar, dirigir estas legiones de incomparables combatientes, que empalidecen en el tiempo las glorias pasadas de los antiguos Ejércitos españoles.

Hombres, obreros que parecían al principio de esta guerra cruenta permanecer ajenos a la disciplina militar, yo he de alabar y exaltar como se merecen la flexibilidad con que han sabido adaptarse a ella, como norma esencialísima para que de esta guerra consigamos el triunfo de la República democrática a que aspiramos sobre la pretendida tiranía del fascismo internacional.

Después de exaltar como se merecen la actitud de los nobles combatientes proletarios que forman nuestro nuevo Ejército, yo quiero hacer un llamamiento, recordándoles la actitud que deben adoptar. a los que, unos en aras de su fanatismo y otros por el terror que se les ha impuesto, siguen aún (desgraciadamente) a los desleales, que, cegados por su despotismo, creyeron fácil empresa dominar a todo un pueblo. A éstos les recuerdo yo, desde mi puesto de mando, pretendiendo despertarles sentimientos que en ellos se hallan dormidos, el deber que tienen de decidirse ya y seguir el camino señalado por los que en Boadilla se pasaron a nuestras filas como única manera de librarse del yugo y del dogal que de su cuello pretenden colgar los tiranos, ayudándonos a construir la España grande y única que nosotros pretendemos formar, asentada sobre los verdaderos cimientos de una República de trabajadores de todas clases. 

Las características de nuestra patria las defendemos nosotros, y la exaltamos. El amor a la patria y a sus genios existen en vosotros más que en vuestros jefes. El fin que nos proponemos es crear y construir. Mirad si no el afán y la solicitud con que nosotros sustraemos a la voracidad del fuego de los aviones fascistas que lo esparcen sobre Madrid, pretendiendo destruirlas, las obras que crearan los genios, pretéritos de nuestra raza. Obras magnificas, únicas en el mundo, debidas, al p.iicsl de un Velázquez, de un Goya, ó las literarias de un Cervantes o un Menéndez Pelayo. Estas las hemos tenido nosotros que trasladar a otras ciudades españolas, para evitar que este tesoro, que esta manifestación espiritual del pueblo español, fuese sepultada entre los escombros de las casas derruidas, de las mansiones incendiadas y de los museos pulverizados, que, sin objetivo guerrero de ninguna clase, aniquilan los aviones de los rebeldes.

Nunca, camaradas que permanecéis aún en las filas facciosas, podéis tenerlo por seguro, que nuestra dignidad de militares tuvo mayor satisfacción que la que experimentamos en esta lucha defendiendo los postulados y las esencias del Gobierno del Frente Popular. Por eso os decimos, convencidos de que nuestra lucha es la que verdaderamente ha de redimir a España, que no vaciléis ya ni un solo momento; decidíos, romped ya con la opresión que os sujeta y venid a nuestro lado, y juntos crearemos una nueva España, libre, feliz e independiente de todo genero de ambición y de medros personales.

No lo dudéis un solo momento más. La victoria es nuestra, la tenemos en la mano; venid, os lo digo una vez más, para con nosotros recoger los laureles que tanta sangre inocente nos ha costado y que hemos de cosechar para que en el futuro logremos la tranquilidad nuestra, la felicidad en nuestros hogares y la prosperidad de esta España hoy tan desgraciada pero para nosotros tan querida.

NICOLETTI, delegado político de la Brigada Internacional.

En nombre de las Brigada# Internacionales saludo al Gobierno y al pueblo de España, al pueblo que ha sabido mostrar al mundo entero la resistencia heroica ofrecida al ejército, fascista, compuesto por mercenarios y traidores a su patria.

El balance de este año es doloroso para, el pueblo español; pero está preñado de esperanzas. Año triste ha sido éste para el pueblo español, que se ha visto obligado a mantener una guerra civil provocada por una casta feudal que pretende mantener sus privilegios con la ayuda de países extranjeros. Él año que comienza será para el pueblo español el año en que conquiste se independencia. El año de la victoria, que dará la felicidad y el bienestar a España. Luchamos por hacer un pueblo fuerte y honesto, en el que reine la fraternidad entre los hombres.

Unidos en España el trabajo y la inteligencia, están forjando un nuevo país.

Camaradas españoles: Los luchadores de la Brigada Internacional continuarán afrontando todos los sacrificios, todos los peligros, hasta conseguir la victoria.

En nombre da las Brigadas Internacionales os prometo que lucharemos basta el triunfo definitivo.

Camaradas españoles: En el nuevo año, año de la victoria, es preciso tener más coraje aún, más organización y más disciplina. Y en este año surgirán las bases de una España feliz que al liberarse libertará también a todos los pueblos del mundo que sufren la opresión de la tiranía.

TENIENTE CORONEL VICENTE ROJO, jefe del Estado Mayor.

Atendiendo a la invitación que se me ha hecho como jefe de Estado Mayor de la Defensa de Madrid, acudo ante el micrófono de Unión Radio para saludar a los radioyentes, y especialmente a cuantos de manera activa participan en esa defensa.

Hoy es día de balances, y el balance militar se resume así;

¡MADRID ES NUESTRO! Y es nuestro, después de dos meses de lucha heroica y ejemplar, no por un milagro, sino porque en Madrid se ha batido, un pueblo con un deseo insaciable de vencer, poniendo toda el alma en la lucha y prefiriendo perecer antes que abrir sus puertas. Así se batieron los españoles de Numancia, Sagunto, Zaragoza y Gerona, y los españoles y madrileños de 1808. La raza vibra aún; los verdaderos y nobilísimos sentimientos de nuestro pueblo no estaban muertos, sino dormidos, y por eso la epopeya ha podido reproducirse. A todos los que hemos participado en esta lucha nos cabe, como españoles, la satisfacción de haber causado la admiración del mundo y la gloría de haber mantenido erguida la bandera de la libertad, de la democracia, de la justicia, de la razón y del verdadero patriotismo.

Los que queremos una patria grande, justa y libre, acabando con una decadencia de cuatrocientos años; los que aspiramos a que todos los españoles podamos llamarnos hermanos de modo verdaderamente fraternal, no hipócritamente; los que aborrecemos los privilegios y las lacras políticas, que han tenido a nuestro pueblo inculto y a nuestra clase trabajadora y productora viviendo de una conmiseración injusta; los que con verdadera fe luchamos por una sociedad más humana y menos corrompida, en la que no pueda ser tomada la humilde bandera de Cristo para encubrir ambiciones, y cuantos, en fin, tenemos por único ideal y queremos por encima de todo paz y trabajo en nuestros hogares y libertad y justicia en nuestro pueblo, estamos en pie, dispuestos a perseverar en esta lucha redentora. Sabemos que la guerra es sacrificio; pero sabemos también que nuestro sacrificio no será estéril, porque peleamos, no por nuestro personal egoísmo, si no porque la España de mañana camine por la vía del progreso que le estamos abriendo y para que nuestros hijos se sientan orgullosos de haber heredado este único patrimonio que les podremos dar: el espíritu de sacrificio por el pueblo, sean los continuadores de nuestra obra y los creadores de la España inmortal.

¡Combatientes! ¡MADRID ES NUESTRO! Podéis decirlo con satisfacción y con orgullo, porque habéis defendido su suelo dignamente. ”Y Madrid será nuestro”.

Que está afirmación sea como la imagen de vuestro deber. Ese DEBER es resistir o atacar con tesón hasta la muerte, cuando la hora llegue. No dudéis del triunfo, y el triunfo será nuestro.

¡Por la libertad, por la República, por España!

FRANCISCO ANTÓN, comisario de Guerra de Madrid.

Camaradas: El nuevo año llega cuando van a cumplirse dos meses desde que el Madrid popular es defendido duramente por vosotros del asalto fascista.

Soldados del pueblo: Hasta ahora habéis cumplido con honor el juramento que hicisteis al empuñar las armas. Las condiciones de inferioridad técnica con que os visteis obligados a entrar en la lucha las habéis suplido a fuerza de heroísmo y de voluntad de vencer.

Lo podéis gritar con orgullo: Nuestro sacrificio, nuestro esfuerzo no ha sido estéril.

La situación ha cambiado bastante. Al entrar en 1937 proclamar satisfechos: En dos meses de lucha no sólo hemos resistido y quebrantado al enemigo, sino que hemos ido creando e iremos perfeccionando aún todas las condiciones para vencerle, para aplastarle totalmente.

Hemos ido forjando un Ejército Popular disciplinado, fuerte, con nuevos mandos, mandos leales, nuestros, de militares que han permanecido leales a la República y los que han surgido del seno del propio pueblo en armas. Un Ejercito con un mando único, que es la mejor garantía de nuestro triunfo.

Nuestro pobre armamento de los primeros días se ha ido completando y se completará más aún por la capacidad creadora del pueblo, hasta llegar a ser un armamento moderno, que pueda competir con ventaja frente al del enemigo.

Hemos tenido y seguiremos teniendo cada vez más intensamente la fuerte ayuda y dirección del Gobierno de la República. Hemos cortado y seguiremos contando con la ayuda de los antifascistas de todos los países, con la solidaridad maravillosa del gran país del Socialismo: la Unión Soviética.

Tenemos ya fuertemente anclada la magnífica moral del ataque, de la victoria. Los cimientos de ella están echados ya. Camaradas combatientes: Poned toda vuestra voluntad, vuestro esfuerzo, para acelerarla. Aumentad vuestra disciplina, vuestro acatamiento a los mandos. Mejorad vuestra organización. Seguid las indicaciones de vuestros jefes, de vuestros comisarios, ciegamente.

Seguid firmes como hasta aquí. Combatid con entusiasmo cada vez mayor, con una fe ciega en la victoria.

Poned vuestra vida tras la nueva y gloriosa consigna: En 1937, Madrid será totalmente liberado, será la tumba del fascismo.

Camaradas combatientes: Salud y adelante. A vencer.

Hierro, 2 de enero de 1937

NUESTRO HOMENAJE A LA BRIGADA INTERNACIONAL

No hay piedra, ni bronce, ni oro bastante para nuestro homenaje: en cada corazón español tendrán un monumento los heroicos hermanos del Frente Popular de Europa

Hay empeños que no pueden ser llevados a la práctica, porque son muy superiores a las humanas fuerzas. Así este gran homenaje que se intenta hacer a los heroicos hermanos de toda Europa que han puesto una muralla de hombría, de valor y de disciplina en la defensa de Madrid.

Nosotros, BATALLON MOTORIZADO DE AMETRALLADORAS, donde cada uno sabe lo que esta Brigada y sus hombres significan, aportamos unas pesetas, todos Igual, por unánime acuerdo de una Asamblea de milicianos. ¡ Pero eso no es nada!... Nuestro homenaje está muy hondo, en nuestra sangre y en nuestro cerebro.

El homenaje que nosotros y España y el mundo progresivo debe a los heroicos hermanos de las Brigadas Internacionales ha de consistir en un monumento vivo, latente; en un monumento erigido en todos los corazones antifascistas; que viva en cada rincón de España y del mundo todo, y en nuestros nietos, y en los nietos de nuestros nietos... Nosotros, hoy, no podemos más que miraros con admiración, ¡heroicos hermanos de habla diversa!, y con afecto fraternal, levantar el puño ahogando un sollozo de ira al recordar vuestros gloriosos muertos y gritar:

¡Salud, camaradas! ¡Por encima de fronteras y de contubernios «patrióticos y diplomáticos», hay esta hermandad nuestra y vuestra, como algo positivo en que se basa un mundo nuevo!

La Voz del combatiente. 7 de enero de 1937

Ha caído Guido Picelli, héroe del antifascismo italiano

Ha caído gloriosamente en el frente de Madrid una gran personalidad italiana: el camarada Guido Picelli, uno de loa miembros más destacados del Partido Comunista italiano, antiguo diputado a Cortes.

El camarada Picelli cayó a la cabeza del batallón italiano en el cual desempeñaba el cargo de ayudante del comandante; cayó al efectuar el valiente batallón un avance victorioso y en el cual cogió muchos prisioneros y ocupó una posición importante.

Guido Picelli era una personalidad muy popular en Italia, un verdadero héroe en la lucha contra el fascismo italiano e internacional. Ex oficial del Ejército italiano durante la Gran Guerra. En 1921 fundó en Parrne, su pueblo, una organización popular antifascista con el nombre de "Les hardis du peuple". Esta organización que tenía el fin de oponer a las armadas hordas fascistas la juventud del pueblo, igualmente armada y militarmente organizada, fue la que sostuvo victoriosamente todos los ataques fascistas en masa contra Parme.

Y en agosto de 1932, durante el Congreso general antifascista, se concentraron casi todas las bandas fascistas del Norte, bajo el mando del general Balbo, contra Parme para hacer caer esta ciudad, que Guido Picelli con sus "hardis du peuple" hizo invencible. Después de un duro combate, que duró tres días, fueron rechazadas las hordas fascistas, teniendo que fugarse. Guido Picelli fue proclamado héroe victorioso del pueblo italiano.

Guido Picelli cayó en el frente de Madrid, a la cabeza del batallón que llevaba dignamente el glorioso nombre de Garibaldi. Su heroica muerte coronó la vida de este valiente combatiente por la libertad del pueblo.

El General Lukács, comandante de la XII Brigada Internacional, el comandante del batallón como todos los camaradas de las Brigadas Internacionales se inclinan ante este héroe.

L a muerte gloriosa de Guido Picelli constituye un lazo más de fraternidad entre el pueblo español y el pueblo italiano en su común lucha por la paz y la libertad.

NICOLETTI

Comandante Político de la Brigada

Ahora, 4 de febrero de 1937

EL PUEBLO DE LA COMUNE DE PARÍS -DIJO EL CAMARADA THOREZ- HA HECHO HONOR A SUS TRADICIONES INMORTALES, GRITANDO CON VOSOTROS CUAL ES EL DERECHO ESPAÑOL A PROVEERSE DE MEDIOS DE LUCHA Y DERROTAR AL FASCISMO

Entre ovaciones se acercó al micrófono el camarada Mauricio Thorez. En su honor se interpretó de nuevo "La Internacional", que fue escuchada por el público puesto en pie y con el puño en alto.

"Camaradas españoles —empezó diciendo Thorez—: Os traigo el saludo fraternal de los trabajadores de Francia, el saludo de aquellos trabajadores a la causa obrera que sufre y muere por la libertad. Os traigo el saludo de la democracia francesa y del Frente Popular francés para la República española y su presidente, señor Azaña. Admiramos al pueblo español, que ha levantado una barrera al fascismo; admiramos vuestro heroísmo. El pueblo español está manteniendo una guerra, con la que se espera preparar una nueva conflagración universal. Como ha dicho el gran camarada Stalin, las guerras no se declaran, sino que se hacen. La conciencia universal está horrorizada de los crímenes de Badajoz y de otras provincias españolas realizados por esos salvajes que se titulan nacionales. Vosotros sois la verdadera España, la nación española; ellos son los aparatos italianos y alemanes y los destructores de la cultura. Vosotros, con vuestro heroísmo, defendéis la libertad del mundo entero y, como dijo, con acierto, vuestro presidente Azaña, en los campos españoles se está librando la batalla de la democracia y de la paz mundial.

Contáis ya con el órgano principal, con el Ejército popular, y vuestro lema ha de ser unidad, unidad y unidad. Unidad de comunistas y socialistas, unidad con los hermanos anarquistas, unidad en las juventudes, unidad dentro de todas las regiones. Unidad también con los católicos, recordando que antes de la unidad en el cielo debemos preocuparnos de unirnos para implantar la libertad en la tierra. Unidad, en fin, entre todos los proletarios.

Vuestra lucha, hermanos, es la nuestra, y vuestra causa, como dijo Stalin, es la causa de toda la humanidad progresiva. Estas palabras están clavadas en los cerebros de todos los proletarios. Todos estamos compenetrados con vuestra lucha. Lo están en Moscú y lo mismo ocurre en Francia. El pueblo de la Comune de París ha hecho honor a sus tradiciones inmortales, gritando con vosotros en calles y plazas, cuál es el derecho del pueblo español a proveerse de medios de lucha y derrotar al fascismo.

He tenido ocasión de conversar con algunos camaradas heridos. Quieren curar para, en seguida, volver a los parapetos. Y estas brigadas luchan bien y se baten perfectamente, porque saben que, combaten por vuestro país y por su propia libertad. Sin embargo, es triste tener que reconocer que esta lucha no ha sido apreciada igualmente por los Gobiernos y por todos los pueblos. Con el espectáculo de la "no intervención" se ha dejado a Alemania e Italia abastecer descaradamente a los facciosos, poniéndoos en peor situación que a Abisinia.

Nosotros, los comunistas franceses, no hemos dejado un solo momento de señalar el peligro. Si se hubiera recogido el verdadero sentimiento del ciudadano francés ya estaríamos asistiendo a vuestra victoria, porque mis compatriotas saben qué Alemania lo que desea es amenazar a Francia y al Frente Popular francés.

Me place resaltar que los comunistas hemos sabido interpretar al verdadero pueblo español. Pese a todos los obstáculos, venceréis y venceremos, y llevaremos a nuestros países a una vida digna. Pese a todas las ayudas, el fascismo no pasará.

Thorez terminó su discurso con vivas a la República española, a los Frentes Populares y al Partido Comunista.

La Guerra de España, 22 de octubre de 1938

Voluntarios británicos en la Brigada Internacional

La historia completa de las Brigadas Internacionales, que tan bien han luchado en España, será escrita algún día. A diferencia de los moros mercenarios de Franco, de su Legión Extranjera compuesta por criminales y asesinos, de su Fuerza Expedicionaria Italiana formada por hombres reclutados a la fuerza que tenían la opción de ir “libremente” a España o quedarse en Italia para enfrentarse a un trato duro, de los aviadores y técnicos alemanes enviados por Hitler para adquirir experiencia en una guerra real, y de los administradores alemanes enviados para sacar provecho de la riqueza mineral de España, las Brigadas Internacionales del lado del Gobierno estaban formadas enteramente por voluntarios, en todos los sentidos de la palabra. Estos voluntarios abandonarán España en cualquier momento, en cuanto se completen los preparativos para su evacuación. Entre ellos se encuentra lo que queda del valiente contingente británico, cuyo historial está a la altura del de cualquier otra parte de las Brigadas. Podemos publicar un relato muy breve de la sección británica, que pronto llegará a casa. Primero, aquí van algunas estadísticas:

Número total de voluntarios británicos: 2.173

Mayor número de efectivos el invierno pasado: 1.100

Total de británicos heridos: 1.203

Heridos ya repatriados, etc.: 400

Lesiones permanentes (amputaciones de brazos, etc.): 25 %

Actualmente en España (hospital o campamento): 800

Muertos: 400

Desaparecidos (presuntos muertos): 70

En prisiones de Franco: 120

No hay necesidad de subrayar la elocuencia de estas cifras, que muestran un porcentaje extremadamente alto de bajas —un 75 por ciento—. Esperemos que Gran Bretaña no olvide nunca que estos hombres libraron nuestras batallas en condiciones a las que no estaban acostumbrados, tanto en lo que respecta a la alimentación como al clima, y a menudo en circunstancias de dificultades increíbles—dificultades que, como muchos de los hombres pueden testificar, fueron infinitamente más duras que las de la guerra de 1914-1918. Las siguientes notas provienen de un miembro del Batallón Británico:

«Había tres ingleses en el Batallón Thaelmann, el primero de los grupos sobre los que se construyeron todas las Brigadas Internacionales, que marchó fuera de Madrid para enfrentarse a las hordas fascistas que avanzaban el 7 de noviembre de 1936, y permaneció para rechazar el segundo ataque de los invasores el 25 de noviembre. Ralph Fox y John Cornford estaban muertos antes de fin de año, abatidos mientras luchaban a campo abierto en el frente de Córdoba bajo el mando de Nathan, un exoficial del ejército británico, quien, para Navidad, estaba al mando de la primera Compañía Inglesa en España. El fusil que estalló el día de Navidad en manos de uno de los tres (sin parentesco) Dunbar que fueron a España era típico de las armas que llevaban.

Mientras esos hombres corrían en tres camiones de un frente a otro en el sur, otros británicos llegaban por decenas a Albacete para experimentar sus primeros bombardeos, montar guardia en un clima intensamente frío, escuchar ocasionales disparos de revólver en las calles a oscuras y recordar historias de cuánto tiempo había llevado eliminar la “Quinta Columna” enemiga de Madrid. Los hombres del primer Batallón Británico fueron entrenados en Madrigueras, a doce millas de la base, bajo el mando de Macartney. Se entrenaron, algunos durante dos días, otros durante tres semanas; bebieron café hirviente en la carretera cerca de Morata a las 5 a.m. del 12 de febrero, y marcharon —quinientos de ellos— colina arriba casi hasta la orilla del río Jarama. Tom Wintringham estaba entonces al mando. Se enfrentaron a los invasores, que triplicaban su número, en la cima de la colina. Ninguna de las ametralladoras que tenían tenía menos de veinte años; la munición estaba en un camino hundido en la retaguardia. Perdieron 600 yardas de terreno y más de un tercio de sus hombres el primer día. Tras cuatro días, habían recuperado 400 yardas, con bajas que alcanzaban a uno de cada dos. El hospital de Culminar estaba abarrotado y escaso de anestésicos. Seis de ellos habían sido hechos prisioneros. Wintringham, Copeman y Frank Ryan habían sido alcanzados. Cunningham regresó una noche a la carretera y trajo consigo a sesenta rezagados. El clima siguió siendo intensamente frío. Empezaron a cavar trincheras con cucharas y navajas y tres picos de mano que tenían entre todos.

El 24 de febrero llegaron los “Lincolns” estadounidenses y asumieron el trabajo de los Listers (mixtos) de sostener una brecha de una milla de ancho a su izquierda. Los Dimitrovs (polacos) a su derecha fueron incorporados con los ingleses y los estadounidenses en la 15.ª Brigada. La carretera de Valencia estaba cinco millas detrás de ellos. Cuando sus trincheras empezaban a proporcionar cobertura suficiente para la cabeza de un hombre arrastrándose, Paddy O’Dare llevó a cuarenta y dos ingleses al frente de Córdoba desde Madrigueras, y a un escocés de diecinueve años que quería ir con ellos hubo que llevarlo a la fuerza de vuelta al hospital, donde llevaba tres semanas con una bala en el brazo.

A mitad de la colina, cerca de Morata, se cavaron trincheras más profundas, se llenaron sacos terreros y se construyeron fortines para cubrir las ametralladoras de veinte años. Copeman regresó, con la mano casi sin cicatrizar. Meredith asumió el mando de la Compañía n.º 2, Cummings el de la n.º 1, Charlie Goodfellow era el ayudante del Batallón, y el estado mayor de la Brigada, al que se unió Johnson, excapitán del ejército estadounidense, se fue a vivir a una casa detrás de la colina. Las balas y la metralla causaron más muertes y heridas. El clima severo, las duras condiciones y la comida poco habitual causaron disentería leve, fiebre, llagas de trinchera y reumatismo entre la mayoría de los que aún no habían sido alcanzados.

La batalla del Jarama comenzó el 12 de febrero. El Batallón fue reforzado durante la primera semana de mayo de 1937 por ochenta hombres provenientes de Madrigueras, la mayoría galeses, comandados por el republicano irlandés Joe Kelly, de Winnipeg. Dejaron aquella línea a las 2 a.m. del 13 de junio bajo una lluvia torrencial, y los camiones los llevaron a la mañana siguiente a Mondejar, donde descansaron hasta el 2 de julio. Los refuerzos y los heridos reincorporados llevaron la fuerza del Batallón a 421 el día en que partieron hacia Brunete. Al anochecer del 6 de julio, el Batallón luchó en la carretera fuera de Villanueva de la Cañada y tomó el pueblo en la oscuridad. Meredith había muerto, al igual que George Brown de Mánchester; Cummings fue herido al comienzo.»

«El calor era ahora un enemigo tan real como los aviones durante los veintidós días en que el Batallón luchó sin descanso. (En la Gran Guerra, siete días en la línea del frente ya era un periodo largo). Goodfellow murió por metralla en la carretera; Sam Wilde fue herido por la misma bala que mató a Emanuel, la mascota del Batallón, y que hirió a Angus, el enlace de la Compañía. En un barranco bajo la Cresta del Mosquito, junto a los Washingtons (para quienes este era su primer frente), el Batallón alcanzó el ápice de todo el avance en un frente de dieciséis millas. Y cuando, el 25 de julio, el Batallón tuvo que retirarse, había treinta y nueve hombres agrupados alrededor de una diminuta casa blanca en una loma, donde detuvieron el avance enemigo hasta el anochecer, después de que el flanco izquierdo se desmoronara. André Diamond fue evacuado con la mayor parte del pie destrozado. Bert Hinks dejó las dos ametralladoras restantes a Hookey Walker y asumió el mando del Batallón. Dos días después, Nathan murió en una ambulancia tras ser herido por un proyectil.

El Batallón subió a Aragón dos semanas más tarde. Había terreno abierto ante Quinto y Belchite, y las colinas estaban coronadas por fortines de hormigón. Wintringham, de nuevo al mando, volvió a resultar herido. Pero las dos ciudades cayeron en tres días, y el Batallón ayudó a rechazar contraataques, y luego avanzó a Fuente de Ebro, donde Paddy Daly murió y donde una bomba atravesó limpiamente el techo del refugio del exguardia escocés Fry. Se dirigieron hacia el norte durante una semana, para cerrar una brecha cerca de Huesca, regresaron a Fuente de Ebro, fueron reorganizados y, antes de fin de año, estaban tendidos en tres pies de nieve observando cómo las brigadas totalmente españolas tomaban Teruel.

A principios de enero de 1937, entraron para resistir el fuerte contraataque de Franco e hicieron más historia en una colina junto a la Muela —esa montaña en forma de diente a las afueras de la ciudad—, manteniéndola durante tres días bajo un fuego terrible y rechazando cinco ataques feroces. Luego vino la agonía de la larga retirada desde el Alto Aragón hasta la costa, dos veces cercados, cargando con sus propios heridos, perdiendo repetidamente el contacto. En Caspe y Gandesa, ellos, junto con un puñado de estadounidenses, resistieron durante tres días para frenar el avance de Franco hacia la costa. Cerca de Gandesa, emboscados por tanques italianos y caballería mora, la compañía que llevaba el nombre del Mayor Attlee fue aislada y capturada. En parejas y grupos, ellos, los estadounidenses, los canadienses y los ya completamente exhaustos Internacionales de cuatro brigadas consiguieron de alguna manera regresar a Barcelona. Francis, antiguo intendente, había muerto; también Ben Murray. Frank Ryan era prisionero. Tapsell estaba desaparecido.

El Batallón estuvo entre los primeros en cruzar el Ebro en julio, y resistió los contraataques más feroces de la guerra durante sesenta días antes de retirarse en septiembre de 1938, por última vez. También existía una batería antitanque inglesa bajo el mando de Hugh Slater. Jack Stone, que había salido de Madrid con los Thaelmann y que había sido herido cuando Almería fue bombardeada, era uno de los muchos ingleses del transporte. Había ingleses entre los 800 pacientes hospitalarios en el tren de la Cruz Roja bombardeado por Franco al norte de Castellón en la noche iluminada por la luna del 14 de abril. Ayudaron a los Internacionales que quedaban en la zona central a formar un grupo mixto de artillería que luchó durante cuatro semanas bajo la lluvia y la nieve en las montañas de Cuenca, y se unieron a un grupo antitanque que combatió cada paso del camino de regreso a Castellón. Estos estaban con la batería John Brown cerca de Toledo y con los Dumbrovski (polacos), aislados de su brigada la noche en que cayó Vinaióz.»

También queremos remitir al artículo de Tom Wintringham en el Manchester Guardian del 13 de octubre de 1938. Y queremos recordar a nuestros lectores a los hombres que ahora languidecen en las prisiones de Franco. ¿Qué será de ellos? Pregunten a su miembro del Parlamento.




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